En un mundo cada vez más consciente y diverso, las consideraciones éticas, culturales y religiosas sobre el origen de los productos que consumimos se han extendido a la esfera de la salud. Esto incluye los medicamentos, donde la presencia de ingredientes de origen animal plantea un debate creciente. La búsqueda de alternativas libres de componentes animales, ya sea en principios activos o excipientes, no solo responde a estas preocupaciones, sino que también impulsa la ciencia hacia métodos más eficaces y humanos en el desarrollo farmacéutico.
La Presencia Inadvertida de Productos de Origen Animal en la Medicina
Diversas religiones y estilos de vida, como el veganismo, limitan el consumo de productos de origen animal, lo que en algunos casos restringe el uso de medicamentos que los contengan. Esto incluye tanto los principios activos como los excipientes.
Las preocupaciones religiosas, culturales y éticas de los pacientes y la divulgación de ingredientes animales en los productos farmacéuticos son un área de creciente preocupación para algunas personas. Existe un considerable interés público en saber si los medicamentos y suplementos contienen ingredientes de origen animal.

Componentes Derivados de Animales
Los medicamentos veganos son aquellos medicamentos y suplementos dietéticos que no tienen ningún ingrediente de origen animal. Un estudio realizado en 100 personas reveló que el 84% de ellas no sabía que varios medicamentos contenían ingredientes derivados de fuentes animales. Algunos ejemplos claros de dónde se encuentran estos componentes incluyen:
- La insulina de ganado bovino y porcino, que se utilizó predominantemente durante décadas desde la década de 1920.
- Premarin, una terapia de reemplazo hormonal, que es un estrógeno conjugado, y que estuvo disponible primero en forma de preparación fabricada a partir de la orina de yeguas preñadas.
- El cartílago, como suplemento dietético, es, por definición, de origen animal, a menudo de tiburón.
- La gelatina, derivada de la piel, los huesos y los tejidos de animales, con mayor frecuencia de cerdos o de res, es un excipiente ubicuo en muchas cápsulas y recubrimientos. No existe una forma práctica de determinar si la gelatina utilizada en los productos farmacéuticos es de origen vacuno o bovino.
- El estearato de magnesio es el emulsionante, aglutinante, espesante o lubricante más comúnmente utilizado, y puede ser de origen animal o vegetal.
- La goma laca, una resina excretada por insectos hembra de la especie Kerria lacca.
- El carmín, derivado de los escarabajos de la cochinilla triturados, es una sustancia roja o violeta comúnmente utilizada en productos farmacéuticos. La evidencia muestra que puede ser alergénico y es considerado un alérgeno por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.
Impacto en la Producción de Vacunas
Incluso en la fabricación de vacunas se utilizan componentes de origen animal. Por ejemplo, la sangre de vaca se emplea en su fabricación, ya que los microorganismos para las vacunas se cultivan en soluciones líquidas que proporcionan los nutrientes necesarios para el crecimiento, las cuales pueden incluir plasma de vaca. Además, los huevos de gallina se utilizan en el proceso de producción de algunas vacunas.
Implicaciones Éticas, Culturales y Religiosas
Las creencias y credos de los pacientes pueden influir significativamente en sus decisiones terapéuticas. Un estudio de 2013 en BMC Medical Ethics contactó a ramas de seis de las religiones más grandes del mundo, y los encuestados de tres de ellas no aceptaron ni aprobaron el uso de productos animales en productos farmacéuticos.

Derecho a la Información y al Consentimiento
Es fundamental obtener el consentimiento informado de los pacientes para el uso de medicamentos e implantes con contenido de origen animal o humano. La ley 20.584, de deberes y derechos de los pacientes en Chile, refiere que todo paciente tiene derecho a ser informado "...de las alternativas de tratamiento disponibles para su recuperación y de los riesgos que ello pueda representar", y que "Toda persona tiene derecho a otorgar o denegar su voluntad para someterse a cualquier procedimiento o tratamiento". Sin embargo, la información sobre el origen de los ingredientes de los medicamentos no siempre está disponible para los profesionales de la salud, lo que dificulta asegurar este derecho a quienes voluntariamente se restringen del consumo de productos animales.
Perspectivas Religiosas y Estilos de Vida
Las tres principales religiones con limitación al uso de productos de origen animal son el judaísmo, el islamismo y el hinduismo. Múltiples dispositivos médicos y excipientes de la práctica médica tienen origen animal, siendo ubicuos por ser baratos, químicamente inertes y altamente disponibles. Se han reportado casos de tratamientos rechazados por la presencia de productos de origen animal, lo cual incluye no solo el principio activo sino también los excipientes.
- En el caso de los judíos, aunque el consumo de carne porcina está prohibido, la preservación de la vida humana es un mandamiento divino. Si se requiere usar productos porcinos para salvar una vida judía, las leyes religiosas se suspenden. Sin embargo, para algunos, su uso sigue siendo tabú.
- Para los musulmanes, la carne de cerdo está prohibida para el consumo. No obstante, en el Islam, salvar la vida es un deber, y las "necesidades anulan las prohibiciones", lo que permite el uso de productos porcinos en situaciones donde no existe una alternativa.
- Los hindúes, que consideran a las vacas animales sagrados, generalmente evitan medicamentos de origen bovino, incluyendo productos comunes como gelatina y fluidos intravenosos. Un caso documentado en el Reino Unido mostró a una familia rechazando el uso de surfactante pulmonar de origen bovino.
- En el veganismo, aunque no existe un consenso estricto, diversas opiniones coinciden en que los dispositivos médicos o fármacos de origen animal no son aptos para veganos.
La Brecha de Conocimiento en Profesionales de la Salud
Existe desconocimiento por parte de los médicos en relación con productos y excipientes de origen animal. Un análisis de BMJ de 2014 sobre el tema discutió la falta de información sobre los ingredientes disponibles para los médicos.
Estudio en Otorrinolaringología
Un estudio transversal reciente, realizado en Chile con otorrinolaringólogos y residentes, evidenció esta brecha. Los hallazgos incluyeron:
- La respuesta "No sé" fue la más común en 6 de los 12 elementos evaluados (PosiSep® X, Surgicel®, Restylane®, Gelitas, Floseal®; Surgiflo®, Apósito Hidrocoloide) al preguntar sobre su origen sintético o animal.
- Solo el 62,5% sabía que el Cátgut y Cátgut cromado eran de origen bovino u otro animal.
- Las respuestas correctas para la sutura de seda disminuyeron al 36,4%.
- Solo un 16% identificó correctamente las gelitas como de origen porcino, y un 6,8% identificó Floseal® y Surgiflo® de origen bovino o porcino.
- Respecto a los excipientes, la respuesta "no sé" fue mayoritaria (más del 69% de las respuestas) al preguntar por su presencia en fármacos habituales. Solo un 3% sabía de excipientes de origen animal en amoxicilina y prednisona en comprimidos, y menos en otros medicamentos comunes como ibuprofeno, clindamicina, difenidol, flunarizina y paracetamol.
Aunque en la práctica clínica no suele indagarse sobre las creencias del paciente, salvo en casos excepcionales como los Testigos de Jehová, esta situación genera un problema potencial. En el estudio, solo dos encuestados recordaron haber recibido solicitudes de información sobre el origen animal de productos, lo que en ambos casos implicó un cambio de producto. La limitada literatura científica existente sugiere que para la mayoría de los equipos de salud, esta no es una situación preocupante, aunque es un tema emergente.
Desafíos en la Identificación de Excipientes
En Chile, aunque los excipientes deben describirse cualitativamente en el envase secundario, estos suelen omitirse en los registros en línea del Instituto de Salud Pública y en los vademécums. Cuando se mencionan, raramente se especifica su origen animal o no. Es importante señalar que algunos excipientes, como el almidón, deben especificar su origen vegetal desde 2020 por su impacto en pacientes con enfermedad celíaca, lo que sienta un precedente para otros componentes.
Avances y Legislación para Reducir el Uso de Animales en Investigación
El debate sobre el uso de animales en investigación ha sido revivido por medios como Scientific American, señalando cómo los métodos alternativos permiten respuestas más eficaces en la industria científica. A nivel global, millones de animales son utilizados cada año con fines de investigación, principalmente en cosméticos, pruebas de toxicidad química, desarrollo de medicamentos e investigación de descubrimiento de fármacos.

Limitaciones de los Modelos Animales y Búsqueda de Alternativas
Un argumento clave para la transición es la ineficiencia de los modelos animales: alrededor del 90% de los medicamentos nuevos que funcionan en modelos animales fallan en ensayos clínicos humanos. Esta alta tasa de desgaste contribuye a un costo promedio de 2.3 mil millones de dólares para cada nuevo medicamento que llega al mercado. Paul Locke, científico de salud ambiental, destaca que, a medida que las preguntas sobre la biología humana se vuelven más complejas, se están chocando contra los límites de los modelos animales.
Durante la última década, numerosos laboratorios y grupos han buscado métodos alternativos, que van desde herramientas de aprendizaje automático que predicen la toxicidad química hasta "órganos en un chip" vivos que pueden replicar sistemas de órganos humanos. Estos esfuerzos han madurado al punto en que algunos laboratorios están eliminando por completo el uso de animales.
Progresos Legislativos y Financiamiento para Métodos No Animales
A nivel legislativo, también ha habido avances significativos:
- En 2021, el Parlamento Europeo aprobó una resolución para eliminar gradualmente las pruebas en animales en la investigación.
- La Agencia Nacional de Ciencia de Australia ha comenzado a explorar seriamente modelos no animales para el desarrollo de productos médicos.
- En 2022, el presidente Joe Biden firmó un proyecto de ley que eliminó un requisito de la FDA de EE. UU. que exigía pruebas en animales como parte de cada nueva solicitud de medicamento.
- En mayo de 2023, Maryland aprobó una ley pionera que exige que los laboratorios de pruebas en animales contribuyan a un fondo para desarrollar alternativas relevantes para humanos.
Danilo Tagle, director de un grupo de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE. UU., indica que esta convergencia de desarrollos en la legislación, la industria y la ciencia traerá "un cambio radical en la forma en que realizamos la investigación biomédica". Además, el NIH está lanzando un fondo de 300 millones de dólares que apoya específicamente el desarrollo, validación y prueba de alternativas no animales para la detección de medicamentos y el modelado de enfermedades.
El Liderazgo de la Industria Cosmética
La industria de los cosméticos y productos personales es la que ha avanzado más en la eliminación de las pruebas en animales, impulsada principalmente por la demanda de los consumidores. Más de 2.500 empresas norteamericanas están certificadas como libres de animales. Doce estados de EE. UU. han prohibido los cosméticos probados en animales, y se espera que una legislación en la Cámara de Representantes en septiembre de 2023 pueda extender esta prohibición a todo el país, sumándose a otros 45 países en el resto del mundo.
Desafíos y Perspectivas Futuras
Según expertos como Paul Locke y Naomi Charalambakis, no es una cuestión de si las pruebas en animales serán eliminadas de la mayoría de la investigación, sino cuándo. Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos.
- La investigación de descubrimientos, que busca comprender los mecanismos básicos de los sistemas biológicos, probablemente será la que tome más tiempo en abandonar los modelos animales debido a su complejidad.
- Existe una dificultad en la transición para los investigadores porque los reguladores aún no han explicado claramente qué se necesita para que un modelo alternativo reemplace una prueba existente basada en animales. Aunque la FDA y la EPA afirman en términos generales que aceptarán datos no animales, no han "firmado en papel para decir que estos son los estándares aceptados que se deben cumplir para usar su modelo".
Este panorama subraya la necesidad de una mayor claridad regulatoria y el desarrollo continuo de métodos alternativos robustos. La química, junto con la biotecnología, posibilita aislar principios activos y mejorar sus aplicaciones. Los productos naturales, especialmente los de origen vegetal, seguirán siendo una fuente destacada de nuevos tratamientos, y su investigación puede ser clave para el desarrollo de futuros medicamentos libres de componentes animales.