Pastillas para digerir gluten: cómo funcionan y su efectividad

Desde hace ya algunos años se están comercializando una serie de pastillas que, según sus fabricantes, permiten realizar pequeñas transgresiones en la dieta sin gluten. Puede que te hayas encontrado anuncios de estas pastillas en internet, redes sociales o incluso en tu farmacia. Pero, ¿cómo se supone que funcionan estas pastillas “anti-gluten”? ¿Son fiables?

El mecanismo de acción de las pastillas "anti-gluten"

Las empresas encargadas de la producción de las pastillas “anti-gluten” indican que estas contienen una serie de enzimas que permiten degradar el gluten. Para comprender su funcionamiento, es útil definir estos términos:

  • Enzima: Son moléculas que producen cambios químicos en la composición química de otras sustancias.
  • Gluten: El gluten es una proteína presente en algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno y la avena.

Por este motivo, una de las terapias que se encuentra en vías de investigación es administrar pastillas que contengan enzimas capaces de degradar completamente la proteína del gluten de forma que no sea capaz de desencadenar la respuesta inmunitaria.

Las pastillas anti-gluten que se comercializan actualmente prometen contener enzimas capaces de llegar al intestino delgado y, una vez allí, romper las moléculas de gluten. De esta forma impedirían que se desencadene la respuesta inmunitaria.

Esquema del intestino delgado mostrando cómo las enzimas actúan sobre las moléculas de gluten.

Efectividad y limitaciones de las pastillas actuales

Sin embargo, es crucial destacar que no se ha probado que estas pastillas sean eficaces como tratamiento para las personas celíacas. En resumen, estas pastillas no deben ser utilizadas para tratar, curar o prevenir la enfermedad celíaca.

La dieta sin gluten sigue siendo la única terapia eficaz para la mayoría de las personas con enfermedad celíaca. Eliminar totalmente el gluten de la alimentación es, por ahora, la única terapia eficaz para el 1% de la población que se estima padece celiaquía.

Aunque algunas compañías prevén comercializar estas pastillas como complementos alimenticios y no como fármacos, lo que implica menores exigencias de estudios de eficacia. Además, la terapia enzimática no sería una solución definitiva porque los especialistas creen que sería eficaz únicamente cuando comemos fuera de casa y no estamos seguros de ingerir una dieta libre de gluten.

Encontrar y evitar todas las fuentes de gluten puede ayudar a mejorar los síntomas. Algunas empresas etiquetan a sus productos como sin gluten. En los Estados Unidos, para que un producto pueda llevar la etiqueta que indica que no tiene gluten, debe tener menos de 20 partes por millón de gluten.

Investigaciones en curso y tratamientos futuros

Existen diversas investigaciones en marcha que buscan liberar a los pacientes de la necesidad de seguir una dieta estricta. Estas líneas de investigación incluyen pastillas, tratamientos e incluso vacunas.

Tratamientos basados en enzimas

Una de las opciones más avanzadas consiste en la administración de una batería de enzimas que trituran el gluten. El objetivo es que el organismo de los pacientes celíacos no reconozca el gluten como una amenaza, por lo que no se activa el sistema de defensas que acaba generando los síntomas de la enfermedad.

AN-PEP es una enzima que degrada el gluten. En un reporte de 2018, se expresó que AN-PEP había degradado ampliamente las concentraciones de gluten de hasta 80.000 mg/kg en la harina y la masa madre de centeno. Varias compañías se encuentran evaluando la seguridad y eficacia de fármacos para el tratamiento de la enfermedad celíaca.

INN-202 es un medicamento que utiliza una potente enzima digestiva que parece ser capaz de descomponer el gluten antes de que el sistema inmunológico pueda reaccionar. Si bien puede reducir en gran medida los síntomas de la enfermedad celíaca, es poco probable que una persona pueda consumir cantidades ilimitadas de gluten sin sufrir ningún tipo de malestar. La Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) colocó al producto en la lista fast track.

BL-7010 ofrece un enfoque completamente diferente para tratar la enfermedad celíaca. BL-7010 es un polímero no absorbente que puede ocultar el gluten de las enzimas que pretenden descomponerlo. Al lograr esto, el sistema inmunológico es menos capaz de desencadenar una respuesta autoinmune. Después de haber completado las pruebas de fase 1 y 2, los fabricantes tomaron una ruta alternativa y comenzaron a promover BL-7010 como un complemento alimenticio en lugar de un fármaco.

ALV003, creado por Alvine Pharmaceuticals, es una combinación de dos enzimas que descomponen el gluten antes de que pueda provocar una reacción inmunológica. ALV003 pasó un ensayo clínico de fase 2 y los resultados se publicaron en la edición de junio de 2014 de Gastroenterology. Las biopsias posteriores al ensayo mostraron que previno el daño intestinal en 34 voluntarios con enfermedad celíaca.

El gluten es una proteína presente en el trigo, la cebada y el centeno. Está compuesto por dos grupos principales de proteínas: gliadinas y gluteninas. En personas celíacas, el gluten desencadena una respuesta autoinmune que daña el revestimiento del intestino delgado, lo que interfiere con la absorción de nutrientes. Normalmente, nuestro sistema digestivo utiliza enzimas para descomponer proteínas en aminoácidos, pero el gluten es particularmente resistente a estas enzimas humanas. Algunas secuencias de aminoácidos, especialmente la prolina y la glutamina, son muy difíciles de digerir completamente.

Aquí es donde entran en juego las enzimas específicas para el gluten, como las contenidas en productos como Clarex®. Clarex® es un complejo enzimático patentado desarrollado por el fabricante DSM. Este tipo de enzima actúa sobre los enlaces peptídicos que contienen prolina, los cuales son difíciles de romper para las enzimas humanas estándar. Estudios clínicos preliminares han demostrado que las enzimas con actividad prolinasa pueden reducir significativamente la cantidad de fragmentos de gluten activos en el intestino. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aún evalúa muchas de estas enzimas para dar una posición oficial sobre su uso en consumidores celíacos.

Otras enzimas digestivas útiles en la nutrición sin gluten incluyen:

  • DPP-IV (Dipeptidil Peptidasa IV): Esta enzima es probablemente la más conocida por su capacidad para romper péptidos ricos en prolina, como los que se encuentran en el gluten.
  • Proteasas de Aspergillus niger o oryzae: En personas sanas, estas enzimas no son necesarias desde un punto de vista clínico, pero pueden mejorar la digestión general de las proteínas y reducir molestias ocasionales.

Las enzimas como Clarex® representan un gran avance biotecnológico que puede ayudar a quienes siguen una dieta sin gluten a reducir riesgos derivados de contaminaciones cruzadas. Para quienes viven con restricciones alimenticias serias, cada detalle cuenta.

Infografía comparando la digestión del gluten con y sin enzimas específicas.

Nuevos fármacos y moduladores inmunológicos

Un nuevo fármaco en fase de investigación ofrece esperanza de alivio a los pacientes celíacos que se exponen inadvertidamente al gluten mientras siguen una dieta sin gluten. Los resultados del primer estudio de fase II sobre un modulador inmunológico biológico para la enfermedad celíaca se presentaron en la Digestive Disease Week® (DDW) 2018.

"Es importante señalar que este medicamento se está investigando por su potencial para proteger contra la contaminación moderada, no contra el consumo deliberado de grandes cantidades de gluten, como el pan o la pasta", afirmó Francisco León, doctor en Medicina y director del estudio. "Se sabe que la contaminación, que puede producirse durante el procesamiento o envasado de los alimentos, durante la cocción o debido a un etiquetado inadecuado, ocurre con mucha frecuencia, a pesar de seguir una dieta sin gluten."

Un estudio aleatorio, doble ciego, controlado con placebo y de fase 2a comparó los efectos del AMG 714 en dos dosis (150 mg y 300 mg) con un placebo en pacientes con enfermedad celíaca durante un período de 12 semanas. El medicamento se administró seis veces mediante inyección subcutánea. Un subgrupo de pacientes recibió una dosis alta de gluten de aproximadamente 2,5 gramos al día durante 10 semanas.

Los resultados muestran que AMG 714 redujo los efectos provocados por el gluten en cada uno de los dos grupos que recibieron el medicamento, en comparación con el placebo. Aunque AMG 714 no previno por completo la lesión de la mucosa inducida por el gluten en el grupo de exposición al gluten, se observó una disminución de la inflamación intestinal, así como una tendencia no significativa hacia la reducción del daño intestinal en el grupo sin exposición. Se observó una reducción de los síntomas cuando se evaluaron los resultados comunicados por los pacientes, especialmente en el grupo que tomó la dosis más alta de 300 mg. Mientras que el grupo placebo experimentó un aumento de la diarrea, esto no se observó en los pacientes que tomaron el fármaco. El investigador principal padecía la enfermedad activa, en comparación con un tercio del grupo placebo. En el grupo que no recibió la prueba de provocación con gluten, no se observaron síntomas asociados al consumo accidental de gluten. Es importante destacar que no se produjeron acontecimientos adversos graves ni se detectaron señales de seguridad en el estudio. Los acontecimientos adversos relacionados con el fármaco del estudio que se notificaron con mayor frecuencia fueron reacciones y dolor en el lugar de la inyección, dolor de cabeza e infección del tracto respiratorio superior.

“Hasta la fecha, la dieta sin gluten ha sido la única opción terapéutica para los pacientes celíacos, pero para ellos es casi imposible evitar el gluten por completo y de forma indefinida”, afirma Markku Maki, doctor en Medicina y profesor de la Facultad de Medicina y Biociencias de la Universidad de Tampere, en Finlandia. “De media, la mitad de los pacientes celíacos que siguen una dieta sin gluten siguen presentando inflamación o daños en la mucosa, y un tercio tiene síntomas recurrentes.”

ImmusanT ha completado dos ensayos clínicos de Fase 1b de seguridad, tolerabilidad y farmacodinámica, que proporcionaron datos que respaldan la prueba de mecanismo y eficacia, según apunta la Federación de Asociaciones de Celiacos de España. Específicamente, se descubrió que la vacuna interaccionaba con células diana específicas de antígeno.

Gluten y la enfermedad celíaca

Vacunas como tratamiento prometedor

Otra de las líneas de investigación, para muchos la más prometedora, son las vacunas. La estrategia pasa por impedir que el sistema inmunitario identifique las proteínas del gluten como una agresión y aprenda a convivir con ellas. La idea sigue la estela de algunos tratamientos que se emplean para prevenir los síntomas en pacientes alérgicos.

Esta vacuna podría ser adecuada para pacientes celíacos con la variante genética HLA-DQ2, la que portan casi nueve de cada diez afectados. Los primeros ensayos de esta fase no han ido bien, han realizado cambios y han visto que tendría que ser una vacuna periódica, que no se trata de una desensibilización de por vida. Esta fase de ensayos clínicos se dividen en otras cuatro fases y es una fase determinante ya que demuestra la eficacia y la seguridad del fármaco, probándolo en un número limitado de pacientes.

La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune provocada por la ingesta de gluten, que se da en individuos con predisposición genética. La genética compatible con la celiaquía viene determinada, principalmente por dos genes del sistema HLA: el DQ2, que aparece en un 90% de los celíacos, y el DQ8, que aparece en un 5% de los celíacos.

Consideraciones importantes para pacientes celíacos

El médico tratará la enfermedad celíaca ayudando a las personas a seguir una dieta sin gluten. Los síntomas mejoran enormemente en la mayoría de las personas con enfermedad celíaca que siguen una dieta sin gluten. En la mayoría de las personas, seguir una dieta sin gluten curará el daño en el intestino delgado y evitará más daño.

El médico explicará al paciente en qué consiste la dieta sin gluten y podría referirlo a un dietista registrado que se especialice en el tratamiento de personas con enfermedad celíaca. El dietista le enseñará cómo evitar el gluten mientras sigue una dieta sana y le recomendará sustitutos de los alimentos que contienen gluten.

Además de recetarle al paciente una dieta sin gluten, el médico le indicará que evite todas las fuentes ocultas de gluten. Los medicamentos son fuentes poco comunes de gluten. Otros productos pueden ser fuentes ocultas de gluten. Una persona puede ingerir pequeñas cantidades de gluten si consume estos productos, los usa alrededor de la boca o los transfiere de las manos a la boca sin querer.

Una dieta sin gluten tratará o evitará muchos de los síntomas y complicaciones de la enfermedad celíaca. En la enfermedad celíaca no tratada, el daño al intestino delgado puede causar malabsorción y desnutrición. Cuando se diagnostica la enfermedad celíaca, el médico podría hacer pruebas para ver si la persona tiene concentraciones bajas de ciertas vitaminas y minerales y podría recomendarle o recetarle suplementos si los necesita.

El médico podría recomendar visitas de seguimiento regulares para asegurarse de que los síntomas y los problemas de salud relacionados con la enfermedad celíaca estén mejorando con una dieta sin gluten. El seguimiento podría incluir análisis de sangre para comprobar las concentraciones de ciertos anticuerpos, que son más altas en la enfermedad celíaca no tratada pero que normalmente vuelven a la normalidad después del tratamiento.

Si el paciente continúa teniendo síntomas de la enfermedad celíaca mientras sigue una dieta sin gluten, debe consultar con su médico o un dietista registrado, quien puede ayudarle a encontrar la causa. Si los síntomas continúan o regresan después de comenzar una dieta sin gluten, es posible que aún esté comiendo o bebiendo una pequeña cantidad de gluten. El paciente debe llevar un diario de alimentos y consultar con el médico y un dietista registrado sobre su dieta y los productos que usa que podrían contener gluten.

La enfermedad celíaca resistente al tratamiento es una afección poco común en la que los síntomas y el daño al intestino delgado continúan o regresan, incluso cuando una persona sigue una dieta estricta sin gluten.

Conclusión sobre las pastillas "anti-gluten"

Mientras llega un tratamiento definitivo contra la enfermedad, los investigadores siguen tratando de conocer más en profundidad cómo funciona la patología. Se sabe ya qué genes están involucrados, pero no cuál es el mecanismo que activa la celiaquía. Actualmente, está en estudio qué papel desempeña la exposición a infecciones o las diferencias en la composición de la microbiota intestinal. También se está investigando cómo conseguir que productos libres de gluten tengan el mismo sabor y textura que los que sí lo tienen.

Una pastilla antigluten, ¿realidad o ficción? Mientras llega, nuestro consejo es que sigas confiando en la dieta sin gluten como la principal medida terapéutica. La investigación avanza, pero la seguridad y eficacia de las pastillas actuales para el consumo libre de gluten aún no están probadas.

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