Los habitantes del altiplano peruano-boliviano consumen una sustancia natural conocida como "chaco", muy difundida desde la época precolombina y apreciada por sus propiedades digestivas. El Chaco es una arcilla medicinal comestible que se usa en forma de suspensión con agua para aliviar molestias dispépticas o manifestaciones ácido-pépticas.
En esta contribución se presentan aspectos físico-químicos de la composición del Chaco, estudios experimentales en animales que evalúan su efecto antiulceroso y una prueba in vitro que estudia su propiedad antiácida. El mecanismo de acción terapéutico propuesto se debe a una acción citoprotectora sobre la mucosa gástrica por mecanismos independientes de la inhibición de la secreción ácida, ya que no posee propiedad antiácida in vitro. Además, tiene una capacidad de adsorción a distintas moléculas orgánicas debido a su gran superficie externa y carga tetraédrica, lo que facilita la interacción con sustancias polares como el agua y toxinas. Otro propósito de esta contribución especial es reconocer la coexistencia de la "Medicina Tradicional" y la "Medicina Occidental", situación que conlleva a la necesidad de la investigación preclínica de diversos recursos naturales.

Historia y Consumo del "Chaco"
El consumo de arcillas (geofagia) por animales y seres humanos ha sido observado principalmente en América y África. En el Perú, esta práctica se inició hace más de 500 años y estuvo relacionada con la domesticación de papas nativas que contienen glucoalcaloides que irritan el tubo digestivo. El "chaco" (denominación en lengua quechua) o "passa" (lengua aymara) es una arcilla utilizada desde tiempos precolombinos en forma de suspensión para tratar los síntomas de las enfermedades ácido-pépticas.
En el altiplano peruano-boliviano existen muchos yacimientos de esta arcilla, principalmente en las comunidades de Ácora, Asillo, Azángaro y Tiquillaca en Puno, y Achocalla, Mocomoco y Andamarca en Bolivia. Las extracciones se realizan en socavones de profundidades variables, generalmente entre los meses de mayo a diciembre. La arcilla natural, sin métodos de purificación, atraviesa un proceso de secado y se consume en la alimentación popular en forma de pasta semisólida, sazonada con sal y acompañando a las papas cocidas para quitarles el sabor amargo.
Características Digestivas de los Habitantes de Altura
Los habitantes de los Andes peruanos que viven en lugares situados por encima de los 3800 metros sobre el nivel del mar presentan características particulares en el tubo digestivo. Un estudio comparativo realizado por Berríos (1967) sobre la secreción ácida gástrica en nativos residentes de la altura y un grupo homólogo a nivel del mar, encontró que el débito de secreción ácida gástrica basal es mayor a nivel del mar, con hiperrespuesta a la estimulación; sin embargo, se alcanza un débito de secreción gástrica post-estímulo similar al de los individuos del nivel del mar.
Los factores que determinarían una mayor secreción gástrica serían la hipertonía vagal inducida por la hipoxia y la hipergastrinemia basal encontrada en el individuo de altura. En estos pobladores, conforme aumenta la edad, se produce una rápida disminución de los niveles de secreción ácida, y a partir de los 27 años es más frecuente encontrar hipoclorhidria. Además, existen una serie de factores que influyen en la aparición temprana de gastritis atrófica y, en consecuencia, una mucosa con riesgo de lesionarse, presentando mayor incidencia de úlcera y hemorragia digestiva alta.
Usos Tradicionales y Actuales del "Chaco"
Tradicionalmente, el "chaco" se utiliza para el alivio de "molestias digestivas", mezclando la arcilla en agua de mesa y bebiendo la suspensión en ayunas. Según los pobladores de las zonas aledañas al lago Titicaca, el uso de la arcilla es efectivo contra la acidez gástrica después de la ingesta de bebidas alcohólicas, protege la mucosa intestinal frente a las toxinas y favorece la digestión. Actualmente, se usa en la alimentación animal, ya que aumenta la durabilidad de los granos y previene diarreas, entre otros beneficios.

Composición Físico-Química del "Chaco"
Una descripción en la obra "El Perú: Estudios Mineralógicos y Geológicos. Tomo IV" (1902) de Antonio Raimondi, sobre algunas propiedades físico-químicas de una muestra de "chaco", reveló en su composición: Sílice (54,4%) y Aluminio (23,4%). En el análisis de tres muestras de "chaco" realizado en el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET) en Lima, se encontró un alto porcentaje de Montmorillonita en la comunidad de Ccapalla (56.53%) y menor en Ácora (29.58%), además de otros minerales como Caolinita, Halloysita e Illita.
La caracterización mineralógica de esta arcilla, tanto por difracción de rayos X, microscopía electrónica de barrido y microscopía electrónica de transmisión, fue iniciada por la Universidad Complutense de Madrid y el Convenio Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC). Se encontró que son arcillas muy homogéneas y compactas, formadas por placas de esmectita dioctaédrica que constituyen agregados laminares menores de 1µm. El pequeño tamaño de partícula y la delaminación (desorden en la dirección de las láminas de esmectita) son los responsables de la alta superficie externa que posee la arcilla. La capacidad de adsorción de distintas moléculas orgánicas se explica por la elevada superficie externa con enlaces no saturados que permite la interacción con sustancias polares como el agua y toxinas; además, posee un gran número de centros ácidos debido a su carga tetraédrica, lo que favorece su poder secuestrante.
Evidencia Experimental del Efecto Antiulceroso y Citoprotector
Un estudio experimental realizado para conocer el efecto citoprotector del chaco sobre la mucosa gástrica en 44 ratas albinas tipo Holtzman, sometidas al método de estrés por restricción hipotérmica para inducción de úlcera y/o erosión, encontró una reducción significativa (p<0,005) de la severidad e incidencia de lesiones en la mucosa gástrica (escala macroscópica) con la utilización de una suspensión acuosa de "chaco" al 8% (forma similar al uso popular de la arcilla) procedente del distrito de Asillo (Puno). El efecto fue más protector en el grupo que recibió la suspensión de arcilla previa a la inducción de úlceras gástricas en comparación con el grupo que recibió el "chaco" como tratamiento.
La evidencia experimental en animales sugiere un efecto citoprotector de la arcilla que reduce la severidad de lesiones gástricas. Este efecto se atribuye a la cubierta protectora que forma sobre la mucosa gástrica, observada en el análisis macroscópico. El efecto citoprotector fue significativo con 9 a 12 días de tratamiento, debido a la regeneración de la mucosa gástrica en corto tiempo y sin registrar toxicidad por el uso de la arcilla.
Otra investigación evaluó el efecto de la arcilla Montchak 3A-T® (procedente de las comunidades de Ácora, Asillo, Azángaro y Tiquillaca) en el tratamiento de úlceras gástricas inducidas por estrés en ratas (Ratus norvegicus). Un total de 20 ratas sometidas a estrés por inmovilización fueron distribuidas a diferentes dosis de arcilla (40 mg, 80 mg y 160 mg por animal) y comparadas con un grupo control. Se comprobó mediante observación macroscópica e histológica que, después de 28 días, hubo una recuperación significativa del epitelio gástrico con las dosis de 80 mg y 160 mg por animal (p<0,005). El autor concluye que la arcilla tiene efecto citoprotector y es efectiva en el tratamiento de úlceras gástricas inducidas por estrés en ratas.
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Propiedad Antiácida y Mecanismos de Citoprotección
Estos estudios experimentales en ratas demostraron el efecto antiulceroso del "chaco", y esta característica fue atribuida a su propiedad antiácida y efecto citoprotector. La arcilla presenta la propiedad de intercambio catiónico, mediante la cual intercambia los cationes de su estructura por los iones H+ de la solución en la que se suspende. De acuerdo a ello, Camacho (11) encontró que 1,2 gramos de la arcilla "chaco" tendrían una capacidad neutralizante ácida de 0,35 mEq de HCl.
Sin embargo, en una investigación realizada en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) (7), se demostró que el "chaco" no es un antiácido in vitro. Se comparó con una suspensión de antiácido comercial y sucralfato. La prueba preliminar antiácida estableció que si el pH es menor de 3,5, el producto no se considera un antiácido. Se determinó que la suspensión de las tres muestras de chaco (500 gramos disueltas en 40 mL de agua destilada) no presentan propiedad antiácida (pH promedio=1,18 < 3,5).
El efecto citoprotector del "chaco" también ha sido mencionado, aunque el mecanismo exacto mediante el cual se produce no ha sido determinado. Es probable que la formación de una cubierta protectora sobre la mucosa gástrica actúe como barrera física que limita la difusión de iones H+ dentro de la mucosa, contrarresta el efecto de la pepsina y los ácidos biliares por sus propiedades adsorbentes, y facilita la cicatrización de lesiones gástricas existentes. No se descarta una posible acción como estimulante de la producción de prostaglandinas, similar al sucralfato, con aumento de la secreción de moco y bicarbonato, que constituyen la primera línea de defensa de la mucosa gástrica.
Interacción con Toxinas y Aplicaciones Actuales
Las investigaciones actuales demuestran que el "chaco" es una esmectita dioctaédrica con carga tetraédrica y con propiedad para atrapar y/o neutralizar sustancias potencialmente tóxicas como taninos y alcaloides, reduciendo el efecto astringente o sabor picante de ciertos alimentos y evitando que sean absorbidos por el tubo digestivo causando lesiones. Actualmente se comercializa luego de un proceso de purificación que elimina impurezas y partículas no deseables, mejorando así sus propiedades de adsorción de sustancias tóxicas presentes en algunos alimentos y protegiendo la mucosa gastrointestinal en animales.
Un estudio realizado para determinar el efecto de la inclusión de la arcilla Montchak 3A-T® en alimentos con aflatoxinas en pollos encontró una disminución en la diarrea (p<0.014). Finalmente, se recomienda que se realicen investigaciones para establecer la dosis terapéutica en seres humanos, ya que constituye una alternativa potencial en el arsenal farmacéutico para la prevención o tratamiento de las úlceras gástricas con el uso de la arcilla por corto tiempo.
Consideraciones sobre Seguridad y Futuras Investigaciones
Aunque no se han reportado casos de intoxicación, aún es difícil estimar el riesgo para la salud humana con la ingesta a largo plazo, ya que solo un estudio reportó concentraciones tóxicas de mercurio y arsénico en algunas muestras. Los estudios experimentales y la investigación preclínica sobre medicina tradicional deben orientarse en la búsqueda de nuevos fármacos para nuestra población.
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