El pan chino al vapor, conocido como Mantou, es un descubrimiento culinario que permite disfrutar de un pan delicioso sin necesidad de encender el horno. Su preparación es relativamente rápida y sencilla, y destaca por sus tiempos de cocción eficientes. El Mantou es un alimento básico en la parte norte de China, donde el cultivo de trigo es predominante sobre el arroz.
Este pan, que se suele comer cocido al vapor, es un elemento fundamental en la gastronomía china. Si se consume como acompañamiento de las comidas, se denomina Mantou, mientras que si se sirve relleno, se le conoce como Baozi. A diferencia de los Baozi, los Mantou no llevan relleno, siendo panecillos suaves y esponjosos elaborados con harina de trigo, levadura y agua. En muchas familias chinas, especialmente en el norte, el Mantou es un alimento diario, tan común como el arroz en otras regiones del país. Dominar la preparación de estos panecillos sienta las bases para elaborar otras delicias chinas, como los Baozi rellenos o los Gua Bao.

Ingredientes Fundamentales para el Mantou
Ingredientes básicos para 10-12 unidades (aproximado)
- Harina de trigo de todo uso: 500 gramos
- Sal: ½ cucharadita (2-3 gramos)
- Levadura panadera instantánea seca: 1 cucharadita (5 gramos, añadir 1 gramo más si hace frío)
- Azúcar blanco: 2 cucharadas (unos 30 gramos)
- Agua tibia: 275-300 gramos (en invierno puedes usar hasta 300 gramos)
- Aceite vegetal: 2 cucharadas (por ejemplo, aceite de girasol)
Función de cada ingrediente
La harina de trigo de todo uso es la base. Cada marca de harina absorbe el agua de forma diferente, por lo que es importante ajustar la cantidad de agua según la textura de la masa, pudiendo aumentar o reducir entre 5 y 10 gramos para conseguir una masa suave y manejable, ni muy seca ni pegajosa. Si no se encuentra una harina específica para pan bao, se puede usar harina floja de repostería o harina de todo uso con un índice de proteína bajo (aproximadamente 9%), obteniendo muy buenos resultados.
La sal es crucial para mejorar la textura, aumentar la elasticidad y fuerza de la masa, y evitar que se rompa fácilmente. Además, aporta un ligero toque salado que realza el sabor general del panecillo.
La levadura panadera instantánea seca se mezcla directamente con los ingredientes secos sin necesidad de activación previa. Si se utiliza levadura no instantánea, es necesario mezclarla primero con el agua tibia para activarla antes de incorporarla al resto de los ingredientes.
El azúcar no solo da un aroma más rico y dulce al panecillo, sino que también acelera la fermentación de la levadura, reduciendo el tiempo de levado y dando como resultado una masa más esponjosa, ligera y suave. Es posible ajustar la cantidad de azúcar o incluso omitirla para una versión más saludable y menos dulce que la que se sirve en muchos restaurantes.
El agua tibia es fundamental para la hidratación. Para Mantou más blancos y con un sutil aroma a leche, se puede sustituir parte del agua por leche. Sin embargo, hay que recordar que la leche tiene un menor contenido de agua, por lo que se debe aumentar su cantidad en unos 5-10 gramos por cada 500 gramos de harina.
El aceite vegetal (como el de girasol) o incluso la manteca de cerdo, mejoran significativamente la textura de los Mantou, haciendo la masa más suave y manejable. Aunque la manteca de cerdo puede hacer el panecillo más blanco y tierno, el aceite de girasol es una excelente alternativa que no altera el sabor.
Utensilios Necesarios
Para la elaboración de los Mantou, se recomienda tener a mano los siguientes utensilios:
- Rasqueta
- Rodillo de cocina
- Bol amplio para mezclar y fermentar
- Vaporera (de bambú, metálica para olla o la del robot de cocina)
- Papel de horno o papel vegetal
- Palillos chinos (para mezclar)
Si no se dispone de una vaporera de bambú, se puede utilizar cualquier otro tipo de vaporera o, incluso, el accesorio de vapor de un robot de cocina. También se puede improvisar una vaporera casera colocando un colador metálico o rejilla resistente dentro de una olla con agua hirviendo, asegurándose de que los alimentos no toquen el agua y tapando bien.
Proceso de Elaboración: Paso a Paso
Pan chino al vapor o Mantou ( 馒头) - Chinese Steamed Bread Recipe
Preparación de la Masa
Para comenzar, se pesan y miden todos los ingredientes. En un bol grande o amasadora, se colocan la harina, la levadura, la sal y el azúcar, mezclando bien los ingredientes secos. Luego, se incorpora el aceite y el agua tibia poco a poco, removiendo con palillos o una espátula hasta que toda la harina esté completamente hidratada y se logre una textura ligeramente amalgamada.
Amasado
Una vez que la mezcla está más o menos homogénea, se traslada a una superficie de trabajo limpia y ligeramente enharinada. Se amasa con las manos durante unos 10-15 minutos, hasta obtener una masa lisa, suave y elástica que no se pegue a las manos. Si se utiliza amasadora, se debe amasar a velocidad baja durante 8 a 10 minutos. Es importante terminar de trabajar la masa a mano para alisar completamente la superficie. Si la masa resultara demasiado pegajosa, se puede añadir un poco más de harina, siempre de a poco para no secarla. Si la masa tiende a tensarse durante el amasado manual, se puede dejar reposar 5-10 minutos antes de continuar trabajando.
Primer Fermentado (Levado)
Una vez amasada, se bolea la masa y se coloca en un bol, cubriéndola con film plástico. En invierno, se recomienda fermentar cerca de una fuente de calor, lo que puede llevar hasta una hora y media. En verano, a temperatura ambiente, el proceso puede tardar entre 30 y 45 minutos. La masa debe duplicar su tamaño. Estará lista si, al presionarla con un dedo, se forma un agujero que no se recupera.
Segundo Amasado y Desgasificación
Pasado el tiempo de reposo, se desgasifica la masa golpeándola ligeramente para expulsar el aire acumulado. Se amasa de nuevo hasta que recupere su tamaño original y la superficie esté completamente lisa. Si la masa se adhiere a las manos o a la superficie de trabajo, se puede añadir harina poco a poco, solo la cantidad necesaria para evitar que se pegue.
Formado de los Mantou
Con la masa lista, se divide en porciones iguales. El tamaño es a gusto personal, pero es importante que sean uniformes para una cocción homogénea. La forma tradicional es redonda, para la cual se amasa cada porción hacia el centro con la palma de la mano unas 120 veces, o hasta que la superficie esté completamente lisa. Luego, se gira la bolita entre las manos para darle una forma ligeramente elevada. También se pueden estirar en forma rectangular, pincelar con agua o aceite y enrollar para cortar cilindros. Es crucial tocar la masa lo justo durante el formado para evitar una superficie rugosa o con pliegues.
Se van colocando los panecillos formados sobre trozos de papel vegetal o una gasa fina de algodón en las cestas de la vaporera, dejando suficiente espacio entre ellos para que puedan crecer sin pegarse. Mientras se forman el resto, se recomienda mantener tapados los panecillos ya hechos para evitar que se sequen.
Segundo Fermentado (Levado Final)
Una vez formados todos los Mantou y colocados en la vaporera, se dejan reposar para un segundo levado. Este proceso durará entre 15 y 45 minutos, dependiendo de la temperatura ambiente y del tiempo invertido en el formado. Las piezas deben crecer aproximadamente un 50% de su tamaño original, sin llegar a duplicarlo. En un ambiente a 21ºC, el levado puede durar unos 45 minutos.
Cocción al Vapor
Para la cocción, se prepara la vaporera con agua fría en la olla inferior. Una vez que el agua empiece a hervir, se introduce la bandeja con los panecillos y se reduce el calor a medio. Se cocinan al vapor durante 15 minutos, sin destapar la vaporera. Es importante no abrir la tapa durante este tiempo. Si los panecillos son pequeños (aproximadamente 50 gramos), 12 minutos pueden ser suficientes; si son grandes (unos 150 gramos), se necesitarán unos 20 minutos.
Transcurrido el tiempo de cocción, se apaga el fuego y se deja reposar la vaporera tapada durante 5 minutos antes de destaparla. Esto evita que los panecillos se desinflen bruscamente. Al retirar la tapa, se debe hacer lentamente para permitir que el vapor escape de forma gradual y evitar que el agua condensada gotee sobre los Mantou, lo que podría afectar su aspecto.
Variaciones y Consejos Adicionales
Variantes de Sabor y Forma
El Mantou ofrece un sinfín de posibilidades en cuanto a forma y color. Además del típico pan redondo, se pueden preparar versiones con formas de flores, espirales o mariposas. Se pueden añadir ingredientes como carbón activado para obtener panecillos negros, o pasta de yuzu y colorante amarillo para un toque cítrico y un color vibrante. Algunas variantes incluyen condimentos como cebolleta o sésamo, y una de las más populares es el Huā Juǎn (花卷), o Mantou enrollado en flor, que lleva hierbas, especias y aceite entre sus capas.
El Mantou también se puede hacer más o menos dulce, según su uso posterior. Las versiones más dulces a menudo se fríen y se consumen en el desayuno, la merienda o como tentempié. Los Mantou fritos son más típicos del sur de China y pueden presentarse en diversas formas (bollito rectangular, bola, flor). Para freírlos, se puede reducir la primera cocción al vapor de 10 a 8 minutos, dejándolos templar y luego friéndolos en abundante aceite a 160 ºC-170 ºC hasta que estén dorados.
Consejos para un Mantou Perfecto
- Amasado riguroso: Amasar cada panecillo entre 100 y 150 veces es crucial para evitar que se hundan durante la cocción y para obtener una superficie lisa y una textura esponjosa. Priorizar el segundo amasado es clave para el resultado final.
- Evitar sobre-fermentación: No se debe fermentar la masa dentro de una olla o cazuela con agua caliente, ya que el vapor mojaría la masa. En verano, amasar rápido (máximo 3 minutos por panecillo) para evitar que las primeras masas sobre-fermenten y adquieran un regusto ácido.
- Control de hidratación: La hidratación final de la masa es vital y depende del tipo de harina. Es aconsejable añadir el agua poco a poco para corregir la hidratación, buscando una masa dócil y fácil de manipular, no pegajosa. Las masas se corrigen con agua, nunca con harina, para no alterar la formulación.
- Fermentación controlada: No someter la masa a procesos largos de fermentación. Una fermentación excesiva puede resultar en un Mantou arrugado y menos estético al cocinarse al vapor.
Solución de Problemas Comunes
- ¿Por qué los Mantou se desinflan o arrugan al cocerse? Esto suele ocurrir por un amasado insuficiente en el segundo proceso, justo antes de formar las bolitas. Cuanto más liso y esponjoso se desee el Mantou, más tiempo y fuerza se deben dedicar al amasado.
- ¿Qué hacer si no caben todos los panecillos en una ronda de cocción? Si la vaporera no tiene capacidad para todos, se deben tapar los panecillos que esperan con una bolsa de plástico o film transparente para evitar que la superficie se seque y se forme una costra que impediría un buen levado.
- ¿Qué hacer si no tengo vaporera? Se puede improvisar una vaporera casera. Coloque un colador metálico o una rejilla resistente dentro de una olla con agua hirviendo, asegurándose de que los alimentos no toquen el agua. Cubra bien y cocine al vapor de la misma manera. Otra opción es usar 3 o 4 pelotas de papel aluminio en una cazuela ancha, cubrir con agua hasta la mitad de las pelotas y apoyar un plato encima para colocar los panecillos.
Conservación y Recalentamiento
Los Mantou se conservan en perfecto estado durante 24 horas en un recipiente hermético, aunque lo ideal es consumirlos recién hechos para disfrutar de su máxima esponjosidad. Una vez fríos, se pueden guardar en una bolsa o recipiente hermético en la nevera hasta por 4 días, o congelarlos individualmente envueltos en film por hasta 2 meses.
Para recalentarlos y devolverles su textura suave y tierna, simplemente se calientan al vapor. Si están refrigerados, bastarán 4 minutos; si están congelados, 6 minutos (no es necesario descongelar previamente).
Formas de Disfrutar el Mantou
Cualquier plato chino se beneficia al ser acompañado de un Mantou o pan chino al vapor, aunque es tan tierno y delicioso que se puede consumir por sí solo. Es ideal para rellenar con carnes o verduras, o simplemente para saborear tal cual. En muchas casas chinas, los Mantou son un plato muy apreciado y versátil, perfectos para cualquier momento del día.