Once Caldas, conocido por motivos de patrocinio como Once Caldas DAF, es un club de fútbol colombiano de la ciudad de Manizales, departamento de Caldas. Fue fundado el 16 de abril de 1948 como «Deportes Caldas» y refundado el 16 de enero de 1961 como Once Caldas, tras la fusión entre Deportes Caldas y Once Deportivo. El equipo de Manizales fue el primero en el país en explotar la publicidad de las grandes empresas, lo que, paradójicamente, ante sus bajones económicos, lo llevó a ceder el nombre del equipo a los intereses privados.
Evolución y Patrocinios Históricos del Club
Orígenes, Patrocinios y Desafíos Económicos
En el año de 1950, el Deportes Caldas se coronó campeón, siendo apodado «El Relojito Cuezzo». En 1959, nació el Once Caldas, impulsado por Carlos Gómez Escobar y Eduardo Gómez Arrubla. La idea de Gómez Escobar era revivir el Deportes Caldas, mientras que Gómez Arrubla defendía al Once Deportivo. El nuevo equipo se afilió y participó por primera vez en el torneo de la Dimayor en el Campeonato colombiano de 1961.
A comienzos de la década de 1970, el equipo enfrentó diversos problemas económicos. En 1971, la Industria Licorera de Caldas tomó la decisión de patrocinar el equipo, renombrándolo a Cristal Caldas. Con esto, se transformó en el primer equipo colombiano que comercializó el espacio de patrocinio en su camiseta. Posteriormente, en 1979, la familia Escobar, propietaria de la firma Colbateco, se vinculó al equipo a través de un nuevo patrocinio, reemplazando el nombre del club por Varta Caldas. En 1983, cesó el patrocinio de Colbateco y retornó la Industria Licorera de Caldas, incluyendo su nombre de Cristal Caldas, con el cual jugó hasta el año de 1990.
La búsqueda de patrocinios continuó en los años siguientes. En 1993, ante la insuficiencia de dinero del patrocinador Philips, se decidió la vinculación de un copatrocinador: Postobón, con su producto Colombiana. En ese momento, se cambió el nombre a Once Philips-Colombiana. Ese mismo año, el equipo ganó el Torneo Apertura y clasificó para los octogonales finales, ocupando el quinto lugar, lo que constituyó su campaña más destacada en años, a pesar de un déficit importante por concepto de taquillas. En 1994, Philips se retiró como patrocinador; Postobón asumió las obligaciones comerciales del equipo, inicialmente con su producto Colombiana. De esta forma, el equipo se renombró a Once Caldas-Colombiana, y para el año de 1995 fue cambiado por Once Caldas Leona, por motivo del patrocinio de Cerveza Leona.
En 1996, aunque el "experimento africano" con Tobongo Moloy y Leo Morula no resultó como se esperaba, emergieron dos nuevas promesas del fútbol nacional: Ancízar Valencia y Arnulfo Valentierra, quienes fueron pilares del equipo por muchos años. En 1997, se inició la era de Javier Álvarez, quien llevó al equipo a un notable desempeño. En 1998, el equipo realizó una campaña histórica en el Campeonato colombiano, clasificándose por primera vez a la Copa Libertadores de América y terminando subcampeón. Ese mismo año, el Once Caldas relevó a Millonarios en la Copa Conmebol 1998, enfrentándose al Santos de Brasil.
Tras quedar subcampeón en 1998, el Once Caldas se clasificó a la Copa Libertadores 1999. El 2 de marzo de 1999, consiguió una victoria histórica de 4-1 sobre River Plate en Manizales, con una magnífica actuación de Edwin Congo. En 2001, el Once ganó el torneo finalización y en su segunda participación en la Copa Libertadores, logró victorias como local contra Flamengo, Universidad Católica y Olimpia, aunque fue eliminado en la primera fase.

La Gloria de la Copa Libertadores 2004 y la Copa Intercontinental
El año 2004 marcó un punto culminante en la historia del club. En 2003, la directiva y el nuevo cuerpo técnico, encabezado por Luis Fernando Montoya, planificaron la temporada, con el regreso de figuras como Arnulfo Valentierra. Jhon Viáfara se consolidó como una de las grandes figuras del equipo. En 2003, el Once Caldas finalizó primero en la clasificación de todos contra todos. Tras los cuadrangulares semifinales, se enfrentó a Junior de Barranquilla, obteniendo un empate en la ida y una victoria de 1-0 como local en el Estadio Palogrande con gol de Sergio Galván Rey, consiguiendo así su segundo título nacional y la clasificación a la Copa Libertadores 2004.
En la Copa Libertadores 2004, el Once Caldas, ubicado en el Grupo 2, demostró su fortaleza. Goleó 3-0 a Fénix y obtuvo victorias cruciales contra Vélez Sársfield y Maracaibo. En octavos de final, eliminó a Barcelona de Ecuador. En cuartos de final, se enfrentó al Santos de Brasil, logrando un valioso empate 1-1 en Brasil. En la semifinal, el conjunto de Manizales se midió al São Paulo. Tras un empate sin goles en Brasil, el Once Caldas aseguró su pase a la final en el partido de vuelta en Colombia.
En la instancia definitiva, el Once Caldas se enfrentó al defensor del título, Boca Juniors, un equipo con una plantilla de élite. El 1 de julio de 2004, en Manizales, Jhon Viáfara anotó para el Once Caldas, pero Nicolás Burdisso empató para Boca Juniors, finalizando el partido 1-1. La definición se llevó a cabo desde el punto de penalti, donde Boca Juniors, conocido por su efectividad en esta instancia, erró sus cuatro cobros. Dos fueron desviados y dos atajados por Juan Carlos Henao, convirtiéndolo en el protagonista de la noche y llevando al Once Caldas a su momento más glorioso con la consecución de la Copa Libertadores. Después del partido, Boca Juniors no asistió a recibir las medallas de subcampeón, con el entrenador Carlos Bianchi señalando desconocimiento de la tradición.
Como campeón de América, el Once Caldas disputó la Copa Intercontinental contra el FC Oporto. El partido terminó en un empate 0-0 tras 120 minutos, y se decidió en una emocionante tanda de penaltis. A pesar de que Juan Carlos Henao adivinó la mayoría de los disparos del Oporto, el equipo portugués se llevó la victoria 8-7 en una serie prolongada. Fue la primera participación del equipo de Once Caldas y la segunda de un equipo colombiano en una final mundial, siendo el primero en forzar la definición por penales.
Crisis Financiera y Reestructuración
De Corporación a Sociedad Anónima y Acumulación de Deudas
Tras la gloria continental, el club enfrentó nuevos desafíos económicos. Justo un año después de haberse transformado de corporación sin ánimo de lucro a sociedad anónima, tal como lo ordenó la Ley 1446, el Once Caldas entró en una situación financiera crítica. Desde el 2 de agosto, fue admitido en la ley de reestructuración económica o Ley 1116, ya que acumulaba deudas por 21 mil millones de pesos. La mayor deuda, y la que obligó al club a acogerse a esta ley, era con la DIAN, a raíz de una demanda perdida por haber declarado incorrectamente el negocio de Edwin Congo cuando fue transferido al Real Madrid en 1999 por 5.5 millones de dólares.
En mayo de 2012, los pasivos del equipo superaron considerablemente sus activos, que sumaban 16.798 millones de pesos. El Once Caldas fue el cuarto equipo del fútbol nacional en solicitar un S.O.S. a la Superintendencia de Sociedades, después de Cúcuta, Corpereira y América.

La Adquisición por Kenworth de la Montaña
Detalles de la Transacción y el Nuevo Dueño Mayoritario
En este contexto de inestabilidad, se concretó la venta de acciones mayoritarias del Once Caldas a Kenworth de la Montaña. El negocio se cerró en uno de los restaurantes en la vía que comunica a Manizales con Santa Rosa de Cabal. Ejecutivos de la empresa colombiana, filial de la multinacional, llegaron a un acuerdo con Duván Vásquez (directivo y gerente, representante de los mayoritarios), José Manuel López (presidente) y Jorge Iván Jiménez (vicepresidente de la Junta Directiva del Club).
Como resultado, Kenworth de la Montaña adquirió 17 millones de las 46 millones de acciones que tiene el Once en el mercado, lo cual representa el 37% del capital accionario, convirtiéndola en el accionista mayoritario. La empresa también participará en una nueva capitalización que saldrá al mercado por un valor de 1.200 millones de pesos, lo que la mantendrá como el mayor accionista. Se esperaba que otros dos accionistas mayoritarios también vendieran sus participaciones, consolidando así el dominio de la multinacional.

Implicaciones Económicas y Reacciones
Los directivos que vendieron sus acciones se mostraron satisfechos con el acuerdo. Duván Vásquez, gerente y miembro de la Junta del Club, expresó: "Lo recibo con mucha alegría porque el Club estaba grave y aparece un salvador, algo que habíamos planteado públicamente". José Manuel López, presidente, indicó: "Siempre quisimos y pedimos un papá rico y es la oportunidad para que una empresa tan grande y tan seria aproveche una marca tan hermosa como la del Once Caldas".
La adquisición por Kenworth de la Montaña tiene como primera tarea reducir una buena parte de los más de 20.000 millones de pesos en pasivos que registraba el Once Caldas. La sede deportiva, que estaba en venta, ya no lo está y ahora servirá de garantía para conseguir los recursos necesarios para la ley de reestructuración económica. Además, se enviarían 700 millones de pesos para ponerse al día con salarios de jugadores, técnicos y empleados generales. La noticia "voló" por las redes sociales y generó cientos de reacciones de aficionados que vieron en Kenworth de la Montaña la posible "tabla de salvación" del excampeón de América.
El Fútbol en Colombia: Negocio y Gestión Empresarial
La realidad del fútbol moderno es que se ha convertido en un negocio, donde los objetivos están marcados por ganancias y pérdidas. La adquisición del Once Caldas por Kenworth de la Montaña ejemplifica esta tendencia, donde empresas invierten en clubes de fútbol con la expectativa de un retorno. En Colombia, existen otros ejemplos de clubes con una fuerte vinculación empresarial. Seguros la Equidad, por ejemplo, fue creado por una empresa y ha logrado estabilidad y éxitos deportivos. Atlético Nacional, propiedad de la corporación Ardila Lulle, también muestra cómo una gestión corporativa puede llevar al éxito nacional y a una fuerte presencia mediática.
El futuro éxito del Once Caldas bajo la nueva administración dependerá de la habilidad de los representantes de Kenworth para aprender el negocio del fútbol tan rápido como sea posible. Esto implica invertir bien su dinero, traer buenos jugadores y técnicos, y, en última instancia, asegurar la viabilidad y el éxito deportivo del club. Para los aficionados, la transacción representa una esperanza de que el club que apoyan continúe su legado.