La sudoración y el olor corporal son funciones naturales del cuerpo humano que desempeñan un papel esencial en la regulación de la temperatura interna. A través de la transpiración, el organismo libera el exceso de calor y mantiene el equilibrio térmico, especialmente durante el ejercicio físico o en situaciones de estrés. Aunque el sudor en sí es inodoro -compuesto principalmente por agua y minerales-, su contacto con las bacterias que habitan en la superficie de la piel puede generar un aroma característico.

Tipos de glándulas sudoríparas
Para comprender por qué se produce el olor, es fundamental distinguir los dos tipos de glándulas sudoríparas que posee nuestro organismo:
- Glándulas ecrinas: Se encuentran en la mayor parte del cuerpo y se abren directamente sobre la superficie de la piel. Su función principal es refrescar el cuerpo mediante la evaporación.
- Glándulas apocrinas: Se localizan en áreas con vello, como las axilas y la ingle. Estas glándulas liberan un líquido lechoso y rico en lípidos cuando estamos estresados, el cual, al ser descompuesto por bacterias, genera ácidos volátiles responsables del mal olor.
¿Por qué una axila puede oler diferente a la otra?
Es un fenómeno común notar que una axila presenta un olor más intenso que la otra. Esto no suele ser motivo de alarma y se debe a factores multifactoriales:
- Asimetría corporal natural: Aunque el cuerpo parece simétrico, cada lado funciona de manera ligeramente distinta. La distribución de las glándulas y la reacción de la microbiota pueden variar entre el lado izquierdo y el derecho.
- Dominancia del brazo: Si eres diestro, es posible que muevas más el brazo derecho, generando mayor fricción, acumulación de bacterias y sudoración, lo que intensifica el olor en esa zona.
- Hiperhidrosis unilateral: Es una condición donde una axila produce significativamente más sudor que la otra.
- Uso desigual de productos: Una aplicación incorrecta o irregular del desodorante en una axila frente a la otra puede dejar una zona menos protegida.
- Comunidades bacterianas: Se ha observado que las bacterias presentes en la piel pueden variar entre axilas, siendo algunas más propensas a generar compuestos de olor fuerte.
Genetista / Mal olor corporal de origen genético
Bromhidrosis: cuando el olor se vuelve un problema
La bromhidrosis se define como el mal olor corporal exagerado. Ocurre cuando las secreciones apocrinas son degradadas por bacterias y levaduras. Factores como la dieta (consumo de ajo, cebolla, curry o alcohol), los cambios hormonales en la pubertad, el embarazo o la menopausia, pueden alterar la composición del sudor y hacerlo más intenso. En casos más raros, condiciones médicas como la diabetes o alteraciones del sistema nervioso también pueden influir en el aroma corporal.
Medidas de control y tratamiento
Para gestionar el mal olor, existen diversas estrategias:
| Acción | Descripción |
|---|---|
| Higiene diaria | Uso de jabones antisépticos o limpiadores suaves. |
| Uso de antitranspirantes | Contienen aluminio que bloquea temporalmente los poros. |
| Desodorantes | Eliminan el olor y crean un ambiente ácido que dificulta la vida bacteriana. |
| Hábitos de estilo de vida | Uso de tejidos naturales (algodón, lino) y control de la dieta. |
Si el mal olor persiste a pesar de una higiene adecuada, es recomendable acudir a un dermatólogo. Un especialista podrá evaluar si existe una condición subyacente como la hiperhidrosis o si es necesario implementar tratamientos más avanzados, como el uso de toxina botulínica, terapias láser o productos antibacterianos prescritos.