Pocas veces un alimento tan aparentemente simple como las papas fritas ha suscitado tanto debate sobre su origen, identidad y significado cultural. Tradicionalmente, la disputa se ha centrado entre Francia y Bélgica, países que han inscrito este plato dentro de sus respectivos patrimonios nacionales. Sin embargo, una nueva hipótesis surgida en Chile propone un giro inesperado: la posibilidad de que las papas fritas hayan sido preparadas por primera vez en el siglo XVII en la localidad de Nacimiento, en la Región del Biobío.

¿El origen europeo o sudamericano?
La narrativa tradicional europea cuenta con dos grandes vertientes. La belga sostiene que las papas nacieron en Namur hacia 1680, cuando el río Mosa se congeló y los lugareños, impedidos de pescar, frieron papas como sustituto. Por otro lado, la versión francesa señala que la primera preparación se vendía en carritos en el puente Pont-Neuf de París a finales del siglo XVIII.
No obstante, la investigación impulsada por la Municipalidad de Nacimiento, con el apoyo de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), desafía estas versiones. El estudio se basa en un pasaje del Cautiverio Feliz (1663) de Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán. En este texto, el autor -un militar español capturado por los mapuches- describe un banquete de bienvenida tras su liberación en 1629 donde se sirvieron “papas fritas”. Este registro es más de un siglo anterior a las primeras referencias europeas.

Contexto histórico y cultural de la papa
- La papa como cultivo andino: Originaria de los Andes, la papa es parte del acervo agrícola indígena desde hace más de siete mil años.
- Técnicas de cocción: La hipótesis sugiere que el contacto entre mapuches y españoles permitió combinar la papa nativa con grasas animales o aceites vegetales locales, como el del madi.
- Definición del siglo XVII: Según el Diccionario de Covarrubias (1611), "freír" ya implicaba el uso de grasa o aceite en sartén, lo que valida la descripción del texto de 1629.
Un símbolo de globalización y disputa patrimonial
Independientemente de su "partida de nacimiento", las papas fritas se han consolidado como un plato global. Mientras que en Estados Unidos se consumen casi 13 kilos al año por persona y en Canadá destaca la famosa Poutine, en Bélgica se consideran una comida completa, tradicionalmente servida en un cono de papel con mayonesa.
| Región | Estilo o plato emblemático |
|---|---|
| Bélgica | Papas fritas en sebo de res con mayonesa |
| Canadá | Poutine (papas, cuajada de queso y salsa) |
| Reino Unido | Fish and chips (pescado y papas) |
| Chile | Variantes locales (ej. chorrillana o lomo a lo pobre) |
Lo que está en juego hoy no es solo la autoría de un alimento, sino la forma en que se construyen los patrimonios culinarios. La hipótesis chilena busca descolonizar la historia de la alimentación, reconociendo que los relatos fundacionales europeos han omitido históricamente los aportes de las culturas indígenas americanas.
Abriendo la Tierra: Rey de Papa Documental / Opening the Earth: The Potato King Spanish Documentary
Hacia un reconocimiento oficial
La Municipalidad de Nacimiento, bajo la gestión del alcalde Carlos Toloza y en conjunto con académicos de la USACH, trabaja en una propuesta legislativa para que el 29 de noviembre sea declarado el Día Nacional de la Papa Frita. Este movimiento no solo busca posicionar a la comuna como un referente del turismo gastronómico, sino también reivindicar la agencia histórica de los pueblos originarios en la modernidad alimentaria.
Aunque la falta de evidencias arqueológicas definitivas mantiene el debate abierto, el hallazgo documental en Chile invita a un examen más riguroso y plural de las genealogías culinarias mundiales, recordando que detrás de cada alimento cotidiano se esconden siglos de mestizaje, resistencia y cultura.