La llegada del otoño invita a realizar cambios en nuestra dieta, buscando preparaciones más cálidas, acogedoras y artesanales. La mermelada de menta es un producto innovador y delicioso, ideal para acompañar tus mañanas y tardes otoñales. Ya sea para consumo propio o para regalar, este dulce es perfecto para combinar con diversas variedades de pan, galletas, tartas, pasteles, crepes y cremas dulces, e incluso en preparaciones complejas como pescados.

Receta clásica de mermelada de menta
Esta preparación es fragante, refrescante y muy sencilla de realizar, especialmente si cuentas con arbustos de menta en tu jardín.
Ingredientes necesarios
- 100 gramos de hojas de menta.
- Media taza de jugo de limón.
- 4 tazas de agua.
- 3 cucharaditas de licor de menta.
- 7 tazas de azúcar (puede reemplazarse por azúcar light o endulzante).
- 3 cucharaditas de pectina.
Utensilios
- Cuchillo para picar.
- Cuchara de madera.
- Olla de acero inoxidable.
- Recipientes de vidrio para conservas.
Instrucciones paso a paso
- Preparación de la infusión: Lava las ramas de menta y pícalas en trozos de aproximadamente medio centímetro. Vierte las hojas en la olla al fuego junto con el agua y el jugo de limón; añade unas cuantas cáscaras de limón (sin la parte blanca) para potenciar el aroma cítrico. Apenas suelte el hervor, reduce la temperatura y deja cocinar por 20 minutos. Retira del fuego y deja reposar.
- Espesado y toque final: Cuela la infusión y viértela nuevamente en la olla. Agrega el azúcar y el licor de menta, mezclando con la cuchara de madera. Vuelve a calentar a fuego lento y añade poco a poco la pectina, revolviendo constantemente hasta obtener la consistencia deseada. Recuerda que una buena mermelada debe ser firme pero no pesada.
Mermelada de Arándanos con Menta | AnchoasDeluxe
Variaciones y consejos de experto
Si deseas obtener una apariencia más profesional o combinar sabores, considera estos consejos:
- Color vibrante: La menta natural puede tornar la mermelada marrón. Para un tono verde intenso, puedes añadir un poco de clorofila.
- Tono dorado: Retira la espuma de la infusión caliente con una cuchara para obtener un acabado más limpio y dorado.
- Versatilidad: Puedes usar la mermelada directamente en el té o para preparar un refrescante mojito.
Mermelada de fresa con un toque de menta
Otra variante excelente es la mermelada de fresa con menta, perfecta para aprovechar la temporada de fresas. Para esta versión, marina las fresas con azúcar y limón durante 8 horas en el refrigerador. Una vez marinado, cocina la mezcla hasta que tome consistencia de jarabe, tritura ligeramente las fresas y, al final, añade hojas de menta fresca y un toque de pimienta rosa recién molida.

Independientemente de la receta elegida, lo que acabas de preparar rinde aproximadamente un litro. Puedes verter el resultado en envases esterilizados para conservar o disfrutar inmediatamente en un desayuno especial.