Cómo hacer un pastel para principiantes: Guía completa

Introducción a la repostería casera

Como sucede con todas las recetas, hay algunas que son mucho más fáciles de preparar que otras. Si nos enfocamos en los postres, la de un pastel sencillo es una de las básicas cuando hablamos de facilidad y un nivel bajo de complejidad. Un antojo dulce que puedes cocinar desde casa para un cumpleaños o una ocasión especial. El momento más feliz de todo niño (y también de algunos adultos) en una fiesta de cumpleaños es cuando, después de cantar al unísono y celebrar un año más de vida, llega la hora de rebanar el pastel y degustar su dulzura. Sin embargo, no se necesita un cumpleaños para comer pastel, porque lo puedes preparar desde casa y no es tan complicado como lo imaginas.

Sabemos que empezar a cocinar recetas de pastelería no es fácil, por eso esta torta sencilla es perfecta para quienes apenas están conociendo los ingredientes, las temperaturas, los tiempos y las técnicas que se usan. Acompáñanos y aprende cómo preparar la masa de los pasteles, algunos consejos, qué tipo de coberturas existen y cuáles son los más famosos alrededor del mundo.

Pastel sencillo sobre mesa de cocina, con ingredientes alrededor y herramientas de repostería

Consejos esenciales para un pastel perfecto

Para hacer mucho más fácil este proceso, a continuación, compartimos 10 consejos que son bastante útiles al momento de cocinar un pastel.

1. Ingredientes a temperatura ambiente

Los choques de temperatura, cuando hablamos de repostería, pueden ser mortales para un postre. Esta es una de las razones principales por las que, por ejemplo, la harina y los huevos no quedan bien mezclados, y acabamos con grumos. En realidad, al hablar de un bizcocho y sus ingredientes -leche, huevos, etc.- lo mejor es tenerlos todos a temperatura ambiente. Por eso, nuestro consejo es organizarnos con tiempo y sacar una hora antes aquellos elementos que tenemos en el refrigerador.

2. La cantidad exacta de cada ingrediente

Hay una frase popular en el mundo de la cocina que dice: “la repostería es una ciencia exacta”, puesto que un pequeño cambio en una receta puede alterar por completo el resultado final. Hablamos de unos pocos gramos de diferencia. Las medidas deben ser exactas, así que vale la pena aclarar que cuando una receta habla de tazas, cucharadas o cucharaditas, no se refiere a la taza del café, la cuchara de las sopas y las cucharitas de los postres. Existen kits con el volumen indicado para evitar confusiones.

Antes de empezar, también vale la pena organizar la mesa con la cantidad precisa de cada ingrediente. Otra pesadilla pastelera es darnos cuenta a mitad de la preparación de que no tenemos suficiente leche o azúcar.

3. Tamizar la harina

Además de tener nuestros ingredientes a temperatura ambiente, el otro secreto para evitar los grumos es pasar la harina por un tamiz o un colador. De esta forma, vamos a deshacer todas esas pequeñas bolitas que a veces encontramos en este ingrediente y que dificultan que se integre correctamente.

Un tip: aunque existen distintos tipos de harinas que pueden crear juegos de sabores muy interesantes en nuestros platos, como acá hablamos de un pastel sencillo, nuestro consejo es usar la harina que viene con levadura incorporada, de esta forma no tenemos que añadir este último ingrediente y es mucho más fácil de preparar.

4. Batir los huevos con energía

Como estamos en la búsqueda de un pastel sencillo esponjoso y suavecito, queremos que tenga bastante aire y de esta forma crezca correctamente con la textura que necesitamos. Para lograrlo, hace falta batir los huevos usando un batidor de globo o una batidora eléctrica.

Por otra parte, también es importante añadir los huevos individualmente a la mezcla, integrando uno por uno antes de agregar el siguiente. La única excepción, incorporarlos todos al tiempo, es si la receta dice lo contrario.

5. Mezclar ingredientes líquidos y sólidos por separado

Esta es una de las reglas más importantes de la repostería. Es decir, mientras que por un lado podemos tener leche y agua, por el otro está la harina y el azúcar. El peor error es mezclar todo al mismo tiempo.

Cuando estamos haciendo un postre, es mejor integrar primero los líquidos, después los sólidos y, por último, mezclar ambas preparaciones. De este modo, nos aseguramos de que absolutamente todos los ingredientes estén en una combinación uniforme y homogénea.

6. Siempre precalentar el horno

Este es otro de los errores más comunes y que muchísimas veces pasamos por alto simplemente por creer que no es tan importante. Si, al final, la temperatura va a subir a los grados que necesitamos, ¿para qué precalentar el horno? Grave error.

En las recetas siempre nos dicen el tiempo de cocción, que empieza a contar desde que llevamos la preparación al horno precalentado. Además, no queremos que nuestra masa repose demasiado esperando a que la temperatura suba. Esta equivocación es muy fácil de solucionar: unos 5 o 10 minutos antes de llevar nuestro pastel al horno, lo encendemos y dejamos que llegue a la temperatura indicada.

7. Cómo evitar que se pegue el pastel al molde

Una historia de terror de la pastelería: Hemos seguido las instrucciones de la receta al pie de la letra, usando las cantidades exactas y los tiempos precisos. Es momento de desmoldar y probar nuestro postre. Sin embargo, está pegado a la base y hay partes adheridas a las paredes. Claro, olvidamos enharinar el molde o untarlo con mantequilla. Lo más probable es que se destruya cuando queramos servirlo.

Para evitar esto, únicamente hay que usar harina o mantequilla en la base y las paredes del molde, de esta forma va a ser muchísimo más sencillo sacar nuestra torta sin riesgo de que se quede pegada o se derrumbe.

Un tip antes de continuar: la mezcla no debe llegar hasta el tope del molde, puesto que al crecer puede regarse. Por eso, es mejor llenar ¾ del recipiente, así tiene espacio para inflarse.

8. Evitar abrir la puerta del horno

Entre los principiantes de la pastelería, esta es una equivocación supremamente frecuente. La curiosidad muchas veces nos gana y decidimos abrir la puerta para asegurarnos de que todo vaya bien con nuestro pastel sencillo. Grave error, de nuevo.

Si hacemos esto, el calor que quisimos asegurar precalentando el horno se va a salir y, por ende, la temperatura va a cambiar. Incluso, si la torta ya había crecido o estaba en proceso, vamos a ver cómo vuelve a bajar y desinflarse. Nunca abramos la puerta.

9. Esperar antes de desmoldar

Si la curiosidad puede ser un enemigo en el ejemplo anterior, la impaciencia es la gran villana en la pastelería. Los buenos platos toman tiempo, así que es necesario esperar antes de tener los mejores resultados.

En el caso del bizcocho, es mejor dejarlo reposar para que se enfríe. Nuestro consejo es ponerlo encima de una rejilla, de esta forma su temperatura baja por todos lados. Así es como lo hacen los profesionales. Si lo intentamos desmoldar o cortar sin dejarlo reposar, es posible que las altas temperaturas hagan más complicado el trabajo, pero, además, seguramente se nos va a deshacer o romper mientras lo hacemos.

10. Cómo saber si el pastel está listo

Todo un clásico entre los trucos de la pastelería. Es muy sencillo de hacer e incluso sirve para saber si cualquier torta está lista o sigue cruda. Lo único que necesitamos es un palito de madera.

Nada más tenemos que clavarlo en el pastel y sacarlo. Si está sucio, es decir, con pedazos de la masa, significa que aún sigue crudo y le falta tiempo en el horno; por el contrario, cuando sale completamente limpio, significa que podemos retirarlo y es momento de dejarlo reposar.

Infografía con 10 consejos clave para hornear un pastel

Preparación de la masa base para pastel

No hay nada como una masa esponjosa y con una pizca de humedad. Cuando la masa de un pastel tiene una textura fresca y se deshace fácilmente en la boca, está en su punto ideal. Tal vez, su preparación sea lo más importante al momento de cocinarlo. Los ingredientes que debes tener en tu despensa para preparar la masa del pastel son: harina, mantequilla, azúcar, huevos, leche y sal. Algunas personas también le añaden esencia de vainilla, cacao en polvo, canela o frutos secos como nueces o avellanas para darle otros sabores y aromas al resultado final.

Ingredientes para 10 porciones

  • 2 1/2 tazas de harina para todo uso
  • 1 taza de mantequilla fría, cortada en cubos
  • 1/2 taza de azúcar granulada
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 1 huevo grande
  • 2 cucharadas de leche fría

Paso a paso para la masa

Ahora que tienes los ingredientes a la mano y tu delantal puesto, sigue las instrucciones de este paso a paso:

  1. En un tazón grande, mezcla la harina y la sal. Agrega la mantequilla fría en cubos y mezcla con un cortador de masa o usando las puntas de los dedos, hasta que la mezcla tenga una textura de migas gruesas.
  2. Añade el azúcar granulado a la mezcla de harina y mantequilla, y revuelve hasta que esté bien incorporado.
  3. En un tazón aparte, bate el huevo ligeramente y luego agrégalo a la mezcla de harina y mantequilla. Mezcla todo hasta que los ingredientes se combinen bien.
  4. Agrega la leche fría a la masa y mezcla hasta obtener una masa uniforme.

HORNEA DE ESTA MANERA PARA LOGRAR PASTELES PERFECTOS ‼️

Consejos adicionales para la masa

  • Demasiada manipulación puede desarrollar el gluten y hacer que el pastel quede duro en lugar de tierno y esponjoso.
  • Compra harina para todo uso: para la mayoría de los pasteles, la harina para todo uso es la mejor opción. Contiene la cantidad justa de gluten para obtener una masa equilibrada.
  • Refrigera la masa antes de usarla: después de formar la masa, refrigérala durante al menos 30 minutos antes de extenderla y colocarla en el molde. Esto ayudará a que se mantenga firme y sea más fácil de manejar.
  • Ajusta la cantidad de líquido: la cantidad de líquido (huevo y leche) puede variar según la humedad de tu cocina y las propiedades de la harina. Si la masa está muy seca, agrega una pequeña cantidad de líquido adicional; si está muy húmeda, agrega un poco más de harina.

¡Con estos consejos y pasos, estarás preparando una masa deliciosa para tu pastel!

Decoración y realce del sabor

Aunque la torta de la que estamos hablando se caracteriza por ser sencilla, esto no quiere decir que no podamos añadirle un último elemento para potenciar su sabor, su aroma y su parte visual. Siguiendo la lógica de las preparaciones fáciles, estas sugerencias son bastante sencillas.

Tipos de coberturas y rellenos

La cobertura agrega una capa de dulzura y suavidad que equilibra los sabores. Por otro lado, el relleno es la capa que se coloca entre las capas del pastel y, en algunos casos, también puede ser utilizado para dar sabor y humedad a la masa. El relleno proporciona una experiencia de sabor adicional, lo que permite combinar diferentes ingredientes para sorprender y deleitar a los comensales. Existen pasteles que tienen coberturas y rellenos con el mismo sabor, pero eso ya queda en el gusto de cada uno.

Azúcar pulverizada

El color blanco crea un contraste estupendo con el pastel sencillo, haciéndolo más atractivo desde un aspecto visual, pero también dándole una nueva capa de sabor que funciona de maravilla.

Ralladura de limón

Todo un clásico en los postres en los que esta fruta es protagonista, como un buen pie. Con nuestro bizcocho también es una mezcla deliciosa. Simplemente hay que usar un rallador de agujeros pequeños para pelar la primera capa de la piel de un limón. Es importante tener cuidado para no rallar la parte blanca, puesto que es bastante amarga.

Ralladura de coco

Otra opción deliciosa para usar una fruta con nuestra torta. Acá tenemos dos opciones: en primer lugar, esta ralladura se encuentra en algunas tiendas y supermercados, así que se puede comprar. Pero nosotros preferimos hacerlo en casa y con nuestras manos. Es tan sencillo como rallar la pulpa del coco para deshacerla. El sabor, además, es espectacular.

Glaseado sencillo

Esta es una preparación que requiere de un poco más de tiempo, pero que no deja de ser sencilla. Simplemente hay que mezclar azúcar pulverizada con jugo de limón hasta obtener una textura cremosa. Para lograr el nivel de acidez perfecto, nuestro consejo es comenzar con 1 taza de azúcar y 2 o 3 cucharadas de jugo de limón. Dependiendo de qué tan fuerte quede, podemos añadir cualquiera de estos dos ingredientes hasta encontrar un balance y nuestro sabor preferido.

Chocolate derretido

No es difícil de hacer, pero es el caso que requiere de mayor tiempo. Simplemente hay que usar cualquier barra de chocolate, la partimos en trocitos pequeños y la derretimos al baño María, revolviendo constantemente para que no se pegue a la base del recipiente y se queme. Una buena opción es cortarlas en rodajas y formar círculos con ellas. El color y el sabor elevan el nivel de esta preparación.

Almíbar para hidratar

Cuando nuestro pan está frío y fuera del molde, lo partimos por la mitad (a lo largo) y lo bañamos con un almíbar para hidratarlo. Para hacer almíbar, necesitaremos agua, azúcar y una raja de canela. Hervimos un vaso de agua con 150g de azúcar y la raja de canela por alrededor de 8 minutos.

Otras opciones de coberturas

  • Crema de mantequilla con azúcar glass: Procura batir muy bien la mantequilla con el azúcar glass para obtener una textura esponjosa. Ideal para tus pasteles de vainilla, chocolate y limón.
  • Ganache de chocolate: Uno de los sabores más distintivos y clásicos del chocolate. Te sugerimos utilizar un chocolate de alta calidad y mezclar hasta obtener una mezcla suave y brillante. La puedes utilizar en brownies o tartas de frutas.
  • Merengue: El sabor ligero y dulce del merengue es una de las preparaciones más conocidas de la repostería. Lo podemos encontrar en pasteles de naranja, limón y maracuyá, en los que reduce los niveles de acidez y equilibra los sabores.
  • Crema chantilly: Una crema que puede acompañar todo tipo de pastel, además de ser un elemento indispensable para la decoración.
  • Glaseado espejo: ¿Has visto unos pasteles con una cobertura que se refleja y es brillante? Su nombre es glaseado espejo, porque tiene un acabado liso y reflectante. Su presentación es ideal para pasteles de mousse de chocolate o frutas.
  • Sirope de caramelo: Un sabor tostado y dulce, y una textura espesa y melcochuda. Combina muy bien en los pasteles de café y con frutos secos, como también para acompañar helados y tartas de frutas.

Un tip antes de terminar: primero tenemos que dejar reposar y enfriar nuestro pastel sencillo, y después lo decoramos. En primer lugar, si usamos nuestras manos va a ser mucho más fácil evitar quemarnos.

Variedad de pasteles decorados con diferentes coberturas y estilos

Herramientas esenciales para la repostería

Algunas herramientas indispensables para hacer pasteles desde cero son: batidor de mano o eléctrico, moldes para hornear, espátula para mezclar, tamiz para harina, y rallador de limón o naranja para obtener la ralladura.

Los pasteles más populares del mundo

Para finalizar, vamos a hacer un repaso por el Salón de la Fama de los pasteles más apetecidos alrededor del mundo. Seguramente ya los has escuchado y probado en alguna fiesta de cumpleaños o degustando un postre en tu restaurante favorito. Solo te damos algunas ideas para que te antojes y escojas qué tipo de pastel puedes preparar en casa:

Cheesecake

Uno de los grandes favoritos, con una base o masa de galleta triturada y un relleno de queso crema, huevos, azúcar y vainilla. Se hornea hasta que esté firme y luego se enfría antes de ser servido. La textura cremosa y suave del relleno, junto con la variedad de sabores (frutas, chocolate, caramelo, etc.) lo convierten en una elección popular en muchas partes del mundo.

Pastel del Diablo

La película Matilda puso de moda a este pastel de chocolate. Se puede cubrir con diferentes tipos de cobertura, como ganache de chocolate, crema de mantequilla o glaseado espejo.

Tres Leches

Uno de los más tradicionales en América Latina. Consiste en un bizcocho esponjoso empapado en una mezcla de tres tipos de leche: leche condensada, leche evaporada y crema de leche. Esta combinación de leches le da al pastel una textura húmeda y un sabor dulce y cremoso que lo hace muy popular en fiestas y celebraciones.

Red Velvet

Conocido por su distintivo color rojo oscuro y su sabor suave y aterciopelado. Se hace con cacao, colorante rojo, mantequilla, azúcar y huevos. Por lo general, se cubre con una crema de queso, lo que le aporta un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ácido.

Tiramisú

De origen italiano, el tiramisú es un postre clásico. Se hace con capas de bizcochos empapados en café y licor, intercalados con una crema suave de mascarpone, azúcar y yemas de huevo.

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