Las marcas de nacimiento, o manchas de nacimiento, son un grupo variado de lesiones que pueden aparecer antes o poco después del nacimiento. Pueden ser de distintas formas y tonos. Algunas son muy frecuentes y sin significancia clínica, mientras que otras pueden ser marcadores de anomalías en el organismo y formar parte de síndromes o enfermedades sistémicas más complicadas.
Es fundamental distinguir entre la mancha salmón (MS) y el nevus flammeus (también conocido como mancha en vino de Oporto), así como el hemangioma infantil, debido a que la historia natural y el manejo de estas entidades difieren considerablemente. La inestabilidad vasomotora fisiológica neonatal, que genera rubor, acrocianosis y cutis marmorata, puede dificultar dicha diferenciación.
Mancha Salmón (Nevus Simplex)
La mancha salmón (MS) es una malformación venular congénita que tiene predilección por la línea media. Recibe otras denominaciones como nevo flameo neonatorum, nevus simplex, nevo flameo medial, nevo de Unna, eritema de la nuca o nevo telangiectásico de la nuca. Popularmente se le conoce como “picotazo de la cigüeña” o “beso del ángel”.
Clínicamente, se manifiesta como máculas, confluentes o no, irregulares, de coloración rosada o rojiza. Estas lesiones se blanquean a la digitopresión y son más aparentes con el llanto, las apneas, la fiebre y los cambios de la temperatura ambiental. Habitualmente son transitorias, desapareciendo en los dos primeros años de vida. Sin embargo, persisten cerca de la mitad de las localizadas en la nuca, la región sacra y un pequeño porcentaje de las de la zona glabelar.
Prevalencia y Características
Aunque la mancha salmón es una malformación muy frecuente, hay pocos estudios que analicen su frecuencia y los factores que predisponen su aparición. Un estudio descriptivo realizado entre el 1 de mayo de 2008 y el 31 de enero de 2009 en recién nacidos vivos en el Hospital Arquitecto Marcide (Ferrol, España) reveló que el 59% de los 600 neonatos revisados presentaban mancha salmón.

En este estudio, la prevalencia y distribución anatómica de la MS mostraron que se apreció en el 62,7% de los neonatos de sexo femenino y el 55,7% del masculino. La nuca y los párpados fueron las localizaciones más comunes, con 226 (37,6%) y 211 pacientes (35,1%) respectivamente. En muchos casos, había más de un área corporal afectada.
Factores que influyen en su prevalencia:
- Una mayor prevalencia se relacionó con ser recién nacido a término o postérmino.
- Es más frecuente en neonatos de sexo femenino.
- Más común en recién nacidos caucásicos.
- Se observó una mayor prevalencia en neonatos con mayor peso al nacer.
- Madres con una edad comprendida entre 30 y 34 años.
- Recién nacidos de madres sin gestaciones previas.
Estas diferencias solo fueron estadísticamente significativas para el número de gestaciones previas (p < 0,05).
Factores Maternos y Neonatales
El estudio también recogió datos del neonato, como edad gestacional, sexo, etnia u origen geográfico de los padres, peso, y presencia y localización anatómica de la MS (subdivididas en glabela, párpado, dorso nasal, región supralabial, nuca, espalda y región sacra). También se obtuvieron datos de la madre, incluyendo edad y número de gestaciones previas.
El diagnóstico de MS se basó en su aspecto y localización típicos: máculas rosadas irregulares mediales. La edad gestacional se clasificó en pretérmino (menos de 37 semanas), a término (entre 37 y 41 semanas) y postérmino (42 o más semanas). El peso del recién nacido se dividió en bajo (igual o menor a 2.500 gramos), normal (entre 2.501 y 3.999 gramos) y elevado (mayor o igual a 4.000 gramos). La edad materna se categorizó en menor o igual a 29 años, entre 30 y 34 años, y 35 o más años. Las gestaciones previas se dividieron en cero, una, y dos o más.
MANCHAS en el RECIÉN NACIDO, ¿Cuándo preocuparse?
Este estudio corroboró que la prevalencia de MS es elevada, aparece en cerca de la mitad de los recién nacidos, con una frecuencia ligeramente superior en el sexo femenino. Las localizaciones más frecuentes son la nuca, la glabela y los párpados, y a menudo coexisten lesiones en más de una localización.
Existen diferencias en función del color de la piel o grupo étnico, siendo más comunes en los caucásicos frente a los recién nacidos negros o asiáticos, posiblemente debido a la facilidad para ver estas lesiones en niños con piel más clara. Los datos confirman que esta malformación venular es más frecuente en los neonatos de mayor peso, a término o postérmino. La relación con la edad materna mayor de 30 años coincide con otros estudios, aunque respecto a la influencia del número de gestaciones existe discrepancia con otras series que observan menor frecuencia en el primer parto.
Asociaciones y Síndromes
Raras veces la mancha salmón se asocia o es manifestación de otra entidad, pero puede ser un signo en síndromes como el de Beckwith-Wiedemann (cuando la MS persiste en la zona media de la frente), el síndrome de macrocefalia-malformaciones capilares (lesiones tipo MS prominentes centrofaciales), el síndrome Nova (en la glabela), la aparición precoz de hemangiomas seniles y las formas extensas y crónicas de alopecia areata (MS en la nuca).
Nevus Flammeus (Mancha en Vino de Oporto)
El nevus flammeus, también conocido como mancha en vino de Oporto, es una malformación vascular capilar congénita que a diferencia de la mancha salmón, tiende a ser unilateral y no desaparece con el tiempo. Es una lesión que se distingue por su coloración rojiza o púrpura intenso, similar al vino de Oporto, y generalmente no se blanquea completamente a la digitopresión.
A diferencia de la mancha salmón, el nevus flammeus puede engrosarse y desarrollar nódulos en la adultez si no se trata. Además, puede estar asociado a síndromes más complejos, como el síndrome de Sturge-Weber, cuando afecta la región del trigémino (frente, párpado superior), implicando anomalías neurológicas y oculares (glaucoma).

Diferencias Clave
Las diferencias fundamentales entre la mancha salmón y el nevus flammeus radican en su evolución, coloración, respuesta a la presión y asociaciones clínicas:
- Coloración y Aspecto: La mancha salmón es de color rosado o rojizo tenue, mientras que el nevus flammeus es de un rojo púrpura más intenso y oscuro.
- Evolución: La mancha salmón es generalmente transitoria y tiende a desaparecer en los primeros años de vida (especialmente las faciales), aunque las de la nuca y región sacra pueden persistir. El nevus flammeus es permanente y no involucionará espontáneamente; de hecho, puede oscurecerse y volverse más grueso con la edad.
- Respuesta a la Digitopresión: Las lesiones de la mancha salmón se blanquean a la presión, mientras que el nevus flammeus apenas lo hace o no lo hace en absoluto.
- Localización: La mancha salmón tiene predilección por la línea media (nuca, párpados, glabela). El nevus flammeus puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, a menudo de forma unilateral, y cuando afecta la cara, puede seguir la distribución de una o más ramas del nervio trigémino.
- Asociaciones: La mancha salmón rara vez se asocia a síndromes severos, aunque puede estar presente en algunas condiciones. El nevus flammeus, especialmente facial, puede ser un marcador de síndromes importantes como el de Sturge-Weber.
La piel es el órgano más extenso del ser humano y muchas veces es un espejo que nos muestra señales de cosas que están ocurriendo en nuestro interior. Ante la presencia de cualquier marca de nacimiento, es crucial acudir a un dermatólogo especialista para determinar su tipo, pronóstico y, si es necesario, establecer un tratamiento o seguimiento adecuado, ya que algunas requieren de estudios y seguimiento, incluso a largo plazo.