Le damos la bienvenida al Museo del Jamón, un espacio que invita a disfrutar con todos los sentidos. Nuestra propuesta gastronómica destaca los sabores y aromas tradicionales de la cocina española, resaltando su riqueza y cultura.

El Origen y la Inspiración: Desde Madrid a Buenos Aires
En una charla exclusiva con El Portal del Chacinado, Miguel Conde explicó que El Museo del Jamón hace honor a un reconocido restaurante madrileño del mismo nombre. La historia de este establecimiento en Madrid surge en la época de la crisis española, cuando una madre manda a sus dos hijos con dos piezas de jamón crudo a la ciudad para venderlas, dado que no tenían cómo sustentarse en su pequeño pueblo. Los chicos, al llegar a la ciudad, en lugar de vender las piezas enteras, deciden hacer sándwiches de jamón crudo y venderlos en la estación de tren. De esta manera, poco a poco fueron armando un puesto de venta en la calle y con el transcurso del tiempo lograron abrir el restaurante.
La Sucursal de Cerrito: Tradición de Tasca Española
Además del establecimiento en Puerto Madero, El Museo del Jamón tiene una sucursal ubicada en la esquina de Cerrito y Rivadavia, en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Esta sucursal fue inaugurada en 1997 y, a diferencia de la de Puerto Madero, está pensada más como una tradicional tasca española que brinda al comensal un ambiente más relajado y desestructurado. Es un lugar ideal para reuniones informales, para comer una picada y tomar una cerveza acodado en la barra.

Miguel Conde señaló que decidieron instalarse en Puerto Madero cuando la sucursal ubicada en la calle Cerrito "nos empezó a quedar chica". En aquel momento había un auge de turismo muy importante en la zona de Puerto Madero y les pareció que su propuesta gastronómica era ideal para el turista.
Propuesta Gastronómica: Del Jamón Ibérico a los Platos Tradicionales
Se distingue nuestra selección de exquisitos jamones ibéricos como uno de los íconos fundamentales de la casa. El jamón ibérico de bellota, cortado finamente a cuchillo, con elegancia destaca por encima del resto de embutidos ibéricos ofertados en carta. La extensa carta aúna lo mejor del yantar español y por supuesto los platos con más sabor argentino, como las típicas picadas (surtido de snacks para abrir el apetito) o el matambrito (una tiernísima carne que se deshace en la boca).

En el Museo del Jamón también hay espacio para los que desean cuidar su línea de manera especial, por ello hay disponibles una serie de platos en los que se especifican las calorías, cantidad de grasa y colesterol por porción.
Entre algunos de los platos tradicionales derivados del cerdo que se sirven en El Museo del Jamón, se encuentra el “Raxo”, que es un lomito de cerdo pequeño macerado en aceite de oliva con ajo y pimentón, que cuenta con una fritura breve y es acompañado con papas españolas. Este y otros son platos exclusivos con recetas propias y únicas en Argentina.

Filosofía Culinaria y Adaptación al Cliente
El comensal español suele ser muy conservador en cuanto a sus preferencias alimenticias. Por esa razón, en el Museo del Jamón se respetan rigurosamente las tradiciones gastronómicas originales. No obstante, Conde admitió que los gustos y las costumbres “van cambiando con el tiempo” y que cada restaurante debe “adaptarse” a las nuevas preferencias de los clientes. “Las comidas se modifican permanentemente por los cambios en los gustos de los comensales. ¡Es inevitable! Uno inicia un negocio gastronómico con una idea en la cabeza, pero después el cliente te va llevando. Nunca es la idea tuya simplemente, sino que siempre terminas en la idea del cliente. Y los cambios más profundos son siempre en la cocina”, explica Conde.