La anatomía del sistema reproductor femenino es un conjunto complejo de órganos internos y externos diseñados para funciones vitales como la reproducción, el ciclo menstrual y el placer sexual. Comprender su estructura es fundamental para el cuidado de la salud ginecológica.
Genitales externos: La vulva
La vulva es el conjunto de genitales femeninos que se encuentran afuera del cuerpo. Esta zona comprende desde el monte de Venus hasta el ano e incluye varias estructuras clave:
- Monte de Venus: Parte carnosa sobre la vulva que protege el hueso púbico. Tras la pubertad, se cubre de vello púbico.
- Labios vaginales: Pliegues de piel que rodean la abertura vaginal. Los labios mayores suelen ser carnosos y con vello, mientras que los labios menores son internos, carecen de vello y son sumamente sensibles, hinchándose durante la excitación.
- Clítoris: Órgano con miles de terminaciones nerviosas, diseñado específicamente para el placer. Aunque la punta (glande) es visible, gran parte de su estructura (tronco y cruras) se extiende internamente hasta 12 cm.
- Orificios: Incluye el orificio uretral (para la micción), situado debajo del clítoris, y la abertura vaginal, por donde sale el periodo menstrual y nacen las personas.
- Glándulas: Las glándulas de Bartolino lubrican la vagina ante la excitación, mientras que las glándulas de Skene liberan líquido durante el orgasmo.

Anatomía interna y el tracto reproductivo
El tracto genital femenino permite el paso de espermatozoides en sentido ascendente y de óvulos o bebés en sentido descendente. Sus componentes principales son:
Vagina
La vagina es un conducto fibromuscular, blando y elástico de unos 8 a 12 cm. Conecta los genitales externos con el útero. Su revestimiento (mucosa) produce secreciones que mantienen un medio ácido para evitar infecciones. Durante la excitación, el útero se eleva, permitiendo la "expansión del tubo vaginal".
Útero y cuello uterino
El útero o matriz es un órgano muscular con forma de pera invertida. Aquí se desarrolla el feto durante el embarazo. El útero está conectado a la vagina a través del cuello uterino (o canal cervical), una estructura que actúa como barrera contra bacterias y que se dilata durante el parto.
Ovarios y trompas de Falopio
- Ovarios: Gónadas con forma de almendra que almacenan óvulos y producen hormonas como estrógeno, progesterona y testosterona, las cuales coordinan el ciclo menstrual.
- Trompas de Falopio: Dos tubos angostos que transportan el óvulo desde el ovario hacia el útero. En sus extremos se encuentran las franjas ováricas (fimbrias), que guían al óvulo hacia la trompa, donde generalmente ocurre la fecundación.

El ciclo menstrual y la salud reproductiva
El ciclo menstrual es el periodo en el que el organismo se prepara para un posible embarazo. Aunque su duración promedio es de 28 días, es normal que oscile entre 21 y 35 días.
| Fase | Proceso clave |
|---|---|
| Fase folicular | Maduración de óvulos bajo la influencia de la hormona FSH y estrógenos. |
| Ovulación | Desprendimiento del óvulo por la hormona LH; es la etapa de mayor fertilidad. |
| Fase lútea | Transformación del folículo en cuerpo lúteo y producción de progesterona. |
Si no ocurre la fecundación, los niveles hormonales caen, provocando la descamación del endometrio (revestimiento interno del útero), lo que resulta en la menstruación. Este ciclo comienza con la menarquia (primera regla) en la pubertad y culmina con la menopausia, definida como un año después del último periodo.
Notas sobre estructuras específicas
El himen es un tejido delgado que rodea o cubre parcialmente la abertura vaginal. Su presencia, ausencia o forma es variable y no es un indicador definitivo de virginidad, ya que puede estirarse o desgarrarse por diversas causas, incluyendo actividades físicas, el uso de tampones o relaciones sexuales. Asimismo, se ha identificado el punto G como una zona altamente sensible ubicada en la pared frontal de la vagina, capaz de hincharse ante la estimulación.