La industria salmonera en Chile, una de las más grandes a nivel mundial, enfrenta recurrentemente eventos de mortalidad masiva de salmones que tienen profundas causas y graves consecuencias. Estos incidentes, a menudo multifactoriales, impactan no solo el medio ambiente marino de regiones como Los Lagos, Aysén y Magallanes (donde se encuentra Puerto Natales), sino también la economía y las condiciones laborales.
Eventos de Mortalidad Masiva: Estadísticas y Causas Principales
Entre enero y octubre de 2020, en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, se registraron un total de 62 eventos de mortalidad masiva, con un pico en enero de ese año, mientras que en agosto de 2020 no se documentaron incidentes similares. El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) detectó que un 47% de estos eventos estuvo asociado a la superación del 80% de la capacidad de almacenamiento diario de los centros de cultivo, siendo la región de Aysén la más afectada, seguida por Los Lagos.
Clasificación de las Causas
- Causas ambientales: El 37% de las mortalidades masivas totales fueron clasificadas como causa ambiental. Estas incluyen la baja de oxígeno o la proliferación de blooms de algas nocivas (FAN). En junio y julio del año anterior, la totalidad de los eventos evidenciados (100%) se clasificaron por causa ambiental.
- Causas sanitarias: El 16% de las mortalidades se atribuyeron a causas sanitarias, como el Síndrome Rickettsial del Salmón (SRS), la Enfermedad Bacteriana del Riñón (BKD), tenacibaculosis o daño mecánico.
- Razones productivas: La tercera causa principal fue por razones productivas, representando un 13%.

Impactos de la Salmonicultura en los Ecosistemas
Lejos de ser una industria nacional sin repercusiones, la salmonicultura es una práctica con numerosos impactos ambientales documentados. La acuicultura intensiva de salmones rompe el equilibrio de los ecosistemas naturales, amenaza la biodiversidad y el desarrollo de otras actividades económicas vitales como el turismo y la pesca.
Cultivo Intensivo y Contaminación
La salmonicultura consiste en el cultivo intensivo de peces, específicamente especies de salmón originarias del hemisferio norte, que no son nativas de la Patagonia y han sido introducidas artificialmente en los ecosistemas chilenos. Esta producción esconde una realidad de salmones hacinados en enormes jaulas bajo el mar que funcionan como granjas, donde se concentran heces, residuos plásticos, fierros, redes, químicos y antibióticos. Los alimentos no consumidos y la mortalidad de los salmones generan una acumulación de residuos sólidos y líquidos, además de contaminación por nutrientes.
La salmonicultura sustentable es hoy | SalmonChile
Antibióticos y Resistencia Bacteriana
Debido a que son peces exóticos, los salmones en estos ecosistemas desarrollan gran cantidad de enfermedades, por lo que se les suministran químicos y antibióticos para su subsistencia. Una investigación de 2017 del Instituto de Tecnología (INTEC) de la Fundación UADE reveló que el 66% de los filetes de salmón rosado importados de Chile comercializados en Buenos Aires contenían antibióticos. El estudio indicó que en varios casos, los residuos de antibióticos superaban los niveles máximos permitidos por organismos reguladores. Uno de los principales impactos de esto es la resistencia bacteriana que puede generarse, lo que podría reducir la efectividad de los antibióticos para combatir enfermedades humanas.
Eventos Notorios y Escapes Masivos
La historia de la salmonicultura chilena está marcada por incidentes de gran magnitud que han evidenciado sus vulnerabilidades y riesgos:
- Catástrofe de 2016: Tras una autorización gubernamental, se vertieron al mar 5 mil toneladas de salmones en descomposición, desencadenando una de las crisis sociales y ambientales más graves de la historia de Chile.
- Escape de 2018: Aproximadamente 690 mil salmones escaparon del centro de cultivo Punta Redonda (empresa Marine Harvest, actual Mowi) en Isla Huar, Región de Los Lagos. A mediados del mismo año, unos 600.000 ejemplares también escaparon de un centro de Marine Harvest en la misma zona.
- Mortalidades recientes por FAN: A fines de marzo, se reportaron mortalidades masivas de salmones desde centros de cultivo en el fiordo Comau (Región de Los Lagos), y días después en los canales Puyuhuapi y Jacaf (Región de Aysén), producto de floraciones algales nocivas (blooms de algas). Esto generó una mortalidad cercana a las 6.000 toneladas.
Debate sobre Cambio Climático y Prácticas Industriales
Frente a estos acontecimientos, representantes de la industria salmonera han tendido a atribuir estos eventos de FAN al cambio climático. Sin embargo, esta postura omite otras consideraciones relevantes asociadas al modo de producción de salmón en Chile. Aunque el cambio climático puede influir, la extensión, intensidad y toxicidad de las FAN han sido inusitadas en años recientes, con características biológicas no vistas anteriormente en la zona.
La comunidad científica y ambientalista argumenta que el problema de las mortalidades masivas se intensifica por la decisión de permitir zonas de alta concentración productiva en lugares vulnerables al cambio climático y proclives a eventos de FAN. Un ejemplo es el fiordo Comau, que alberga bancos de corales de agua fría y cuenta con 28 concesiones salmoneras, donde se han aprobado proyectos de aumento de biomasa, sobrecargando aún más el ecosistema.

Precarias Condiciones Laborales en la Industria
Detrás del salmón chileno que se consume globalmente hay una realidad de explotación, precariedad y muerte laboral. La industria productora y exportadora de salmón de cultivo intensivo en Chile ha registrado la mayor tasa de accidentabilidad y mortalidad laboral del sector acuícola global en los últimos doce años, superando a países como Noruega, Canadá y Escocia.
Estadísticas Alarmantes
- Entre marzo de 2013 y julio de 2025, el Centro Ecoceanos registró 83 trabajadores fallecidos en centros de cultivo, plantas procesadoras y embarcaciones de transporte de la industria salmonera en aguas chilenas.
- En 2022, cinco trabajadores salmoneros murieron, tres de ellos buzos, incluyendo a Kateryn Pérez Moraga (30 años), quien falleció a 27 metros de profundidad en Magallanes.
- En 2023, otros cinco trabajadores, dos de ellos buzos, perdieron la vida.
- Entre 2004 y 2022, Directemar registró 245 accidentes de buceo en salmoneras, con 44 muertes. En contraste, Noruega, el primer productor mundial, reportó solo tres muertes en 34 años.
Un Sistema de Explotación Laboral
Esta situación refleja una filosofía empresarial que prioriza las ganancias millonarias por encima de la seguridad y la vida humana. Un 40% de los trabajadores son contratados por empresas subcontratistas bajo regímenes precarios y temporales, lo que dificulta su sindicalización. A esto se suman jornadas laborales extensas y salarios bajos, así como violaciones sistemáticas de derechos de las mujeres trabajadoras en plantas procesadoras.
La falta de fiscalización estatal permite que estas condiciones persistan. El Sindicato de Buzos Profesionales ha denunciado jornadas de hasta 20 días seguidos por 7 de descanso, incompatibles con una actividad de alto riesgo. El reciente accidente de Jaime Ampuero Díaz en Hualaihué, un buzo arrastrado por la hélice de una embarcación, evidencia las precarias condiciones y la inoperancia de la fiscalización estatal en la Patagonia chilena, donde la vida de un buzo subcontratado es percibida como de menor valor.

Regulación y Medidas de Mitigación
Las floraciones algales nocivas (FAN) y las bajas de oxígeno son desafíos ambientales significativos. La industria salmonera en Chile ha fortalecido sus capacidades de monitoreo y respuesta, como el Programa de Monitoreo de Fitoplancton (PROMOFI) de Intesal, una red de más de 100 estaciones de muestreo desde Los Lagos hasta zonas más australes. También se han desarrollado herramientas predictivas y sistemas de soporte de oxígeno.
Sin embargo, la efectividad de estas medidas se ve limitada por una legislación permisiva. El vocero de la campaña de Océanos en Greenpeace Chile criticó que la industria ha "generado una legislación completamente acorde a sus necesidades". La investigadora Vreni Haüssermann aboga por crear áreas protegidas de alta protección para evitar daños irreversibles, y se lamenta la "falta de regulación y transparencia" en el sector.
En este contexto, la reactivación del proyecto de ley N° 12.634-12, que establece normas ambientales y de adaptación al cambio climático para la acuicultura, podría representar una oportunidad para introducir modificaciones regulatorias necesarias.
La Prohibición en Tierra del Fuego como Ejemplo
En un día histórico, el 30 de junio de 2021, la Legislatura de Tierra del Fuego aprobó por unanimidad la ley que prohíbe la instalación de cualquier tipo de cultivo y producción de salmones en cautiverio en sus aguas marinas y lacustres. Este logro se consideró un triunfo de la ciudadanía, organizaciones civiles y ambientales, científicos, chefs, el sector turístico y comunidades locales, que se unieron para defender el ambiente y evitar el desastre ambiental que la salmonicultura pudo haber provocado en el Canal de Beagle, donde Argentina había firmado un acuerdo con Noruega para su desarrollo.