La mosca blanca es una plaga común que afecta a numerosas plantas y cultivos. Sus diminutos cuerpos y su capacidad para reproducirse rápidamente la convierten en un enemigo persistente. Sin embargo, no todo está perdido. En este artículo, te proporcionaremos una guía completa para eliminar eficazmente la mosca blanca y proteger tus preciosas plantas.

¿Qué es la Mosca Blanca?
Las moscas blancas, pertenecientes a la familia Aleyrodidae del orden Hemiptera, no son verdaderas moscas, sino parientes de los chinches. Son insectos pequeños, de aproximadamente 1-3 mm de longitud, generalmente de color blanco o amarillento, con alas cubiertas por una fina capa cerosa blanquecina. Se caracterizan por su rápida reproducción y su capacidad para infestar una amplia gama de plantas.
Existen numerosas especies de aleiróridos o moscas blancas. Son especialmente identificables en el estado de pupa, mientras que los adultos suelen presentar un aspecto bastante uniforme, aunque con particularidades. Son insectos, en general, con reproducción anfigónica (machos y hembras) y con partenogénesis arrenotoca. Son capaces de debilitar las plantas y las recubren de negrilla como consecuencia de la secreción de melaza. Aparte de este daño, se les atribuye la transmisión de más de 70 virosis.
Especies Comunes de Mosca Blanca
- Mosca blanca de los invernaderos (Trialeurodes vaporariorum): Es una especie polífaga, capaz de afectar a más de 200 especies herbáceas, aunque se encuentra principalmente en invernaderos, donde afecta a tomate, pepino, melón, berenjena, judía, etc. Su aspecto es similar al de otras moscas blancas en estado de adulto, diferenciándose en que sus alas son divergentes, dándole una apariencia triangular. El daño directo lo producen las larvas al picar las hojas para alimentarse.
- Mosca blanca del tabaco (Bemisia tabaci): Es una especie polífaga que afecta a cultivos tales como tomate, pimiento, berenjena, tabaco, algodón, calabacín, etc. Es muy perjudicial, sobre todo al aire libre, activándose con calor y sol. El adulto se diferencia del Trialeurodes vaporariorum en que las alas tienen los lados paralelos al estar en reposo en posición vertical. El margen de su pupa es ondulado y no ovalado.
La Bemisia tabaci pertenece a un complejo de especies morfológicamente similares, que se encuentran en constante evolución. En Brasil, al menos cuatro especies de B. tabaci están presentes: Medio Oriente Asia Menor 1 - MEAM1 (biotipo B), Novo Mundo y Novo Mundo 2 (biotipo A). La mosca blanca del Mediterráneo - MED (biotipo Q) fue observada en 2013 en Rio Grande do Sul, sin informes aún de su propagación a otras regiones de Brasil. El biotipo Q es resistente a los insecticidas neonicotinoides y juvenoides y también transmite especies de virus que no están presentes en Brasil, como ToTV (virus del tomate asado) y TYLCV (virus del enrollamiento de la hoja del tomate amarillo), importantes enfermedades virales del tomate en países donde el Q biotipo se produce. Este nuevo biotipo recolectado en Brasil podría cambiar el escenario actual de especies de virus predominantes en el país.
A B. tabaci se le describe hace más de 100 años y desde entonces se ha convertido en una de las plagas más importantes del mundo en la agricultura tropical y subtropical, así como en los cultivos protegidos. Se adapta fácilmente a nuevas plantas hospedantes y regiones geográficas, habiéndose observado en todos los continentes, excepto en la Antártida.

Daños Causados por la Mosca Blanca
La mosca blanca puede causar graves daños en tus plantas si no se controla a tiempo. Es importante conocer los efectos negativos que esta plaga puede tener y tomar medidas para proteger tus cultivos.
- Debilitamiento de las plantas: La mosca blanca se alimenta de la savia de las plantas, lo que puede debilitarlas y afectar su crecimiento saludable. La larva necesita muchos nutrientes para crecer y, por eso, consume una gran cantidad de savia que contiene una gran proporción de azúcar. Su exceso se segrega a modo de melaza, produciendo las larvas más grandes mayores cantidades. Si la población es muy grande, el consumo de savia puede afectar a la fisiología de la planta, debido a lo cual se ralentiza el crecimiento. A la luz solar directa, las hojas pueden marchitarse y caer. Los daños en las hojas pueden influir, a su vez, en el desarrollo de frutos y provocar una disminución de la cosecha.
- Amarilleo y decoloración de las hojas: La succión de savia por parte de la mosca blanca puede llevar al amarilleo y decoloración de las hojas.
- Transmisión de enfermedades: La mosca blanca puede actuar como vector de diversas enfermedades virales en las plantas. Se sabe que tanto la T. vaporariorum como la B. tabaci transmiten virus. Con los insectos se asocian numerosas enfermedades virosas y además se presentan otras causadas por hongos, bacterias y nematodos.
- Producción de melaza y fumagina: La mosca blanca excreta una sustancia pegajosa llamada melaza. Esta melaza puede cubrir las hojas y atraer el crecimiento de hongos negros llamados fumagina. Al succionar savia y segregar melaza, las moscas blancas disminuyen el valor estético de los cultivos. Esto es especialmente importante en las plantas ornamentales. La melaza depositada en el fruto la hace pegajosa. La suciedad se adhiere al fruto, favoreciendo el crecimiento de mohos de hollín o negrilla (especie Cladosporium), que impiden la comercialización de la fruta. En casos graves, el fruto se pudrirá. Los mohos de hollín también se desarrollan en las hojas, reduciendo la fotosíntesis y la transpiración.

Ciclo de Vida de la Mosca Blanca
Para controlar eficazmente la mosca blanca, es fundamental comprender su ciclo de vida y su reproducción. El ciclo biológico de la mosquita blanca va de 15 a 20 días bajo condiciones de invernadero, aunque puede variar según la temperatura y la especie.
- Huevos: La mosca blanca comienza su ciclo de vida poniendo huevos en el envés de las hojas jóvenes, generalmente en círculos o semicírculos. Los huevos son de color amarillo o transparente, muy pequeños y de forma elíptica. Al principio son blancos, y luego se tornan de color café oscuro. Cuando está próximo a eclosionar se torna de color café. Un adulto de mosca blanca pone más de 250 huevecillos en su vida.
- Ninfas: De los huevos eclosionan las ninfas, que son las etapas inmaduras de la mosca blanca. Las ninfas son pequeñas y de color amarillo claro. Después de varias mudas, las ninfas se convierten en pupas. El primer estadio es la única etapa en que las ninfas se pueden mover ligeramente, de forma normal dentro de la misma hoja.
- Pupas: Durante esta etapa, la mosca blanca se cubre con una capa protectora llamada exuvia. La forma de la pupa es elíptica, con setas periféricas dorsales, cuyo tamaño varía en función del tamaño de las vellosidades de la hoja donde el insecto vive, siempre sobrepasando el borde de la pupa.
- Adultos: Finalmente, las pupas se transforman en adultos. Los adultos de mosca blanca son pequeños insectos con un cuerpo blanco y alas transparentes. Son poco móviles en las mañanas y activos en las horas de calor.
A una temperatura promedio de 30 °C, el desarrollo de huevo a adulto puede durar hasta 20 días; sin embargo, a mayor temperatura, este tiempo se acorta. Una temperatura media de 30°C tarda alrededor de 26 días en pasar de huevecillo a adulto, mientras que a 20°C puede darse esta transformación completa en 32 días. En temperatura mayor a 30 ° C hay un alto grado de mortalidad de adultos.
La humedad relativa óptima es de 75-80%. La temperatura tiene gran influencia en la velocidad con que este insecto se desarrolla. Al igual que en el caso de Trialeroudes, lo que más afecta el desarrollo de esta especie es la temperatura. Esta especie está más adaptada a condiciones cálidas o tropicales. Su temperatura óptima es de 30°C; a menos de 16°C el crecimiento de la población se estabiliza. En condiciones de baja humedad y temperatura <9°C, las larvas mueren y la población disminuye bruscamente.

Plantas Susceptibles a la Mosca Blanca
La mosca blanca es una plaga que puede afectar a una amplia variedad de plantas. Conocer las plantas que son susceptibles a esta plaga te ayudará a estar alerta y tomar medidas preventivas para proteger tus cultivos.
- Hortalizas: Tomates, pepinos, berenjenas, pimientos, calabazas, judías, algodón, colza, girasol, maíz y arroz.
- Plantas ornamentales: Geranios, petunias, begonias, hibiscos, rosas y claveles.
- Frutales: Algunos árboles frutales también pueden ser atacados.
Debido a que es capaz de atacar a más de 600 especies vegetales, esta plaga puede estar presente en cualquier momento del año en todo México. La diversidad de hospederos de la mosquita blanca Bemisia tabaci, sumada a su comportamiento polífago y su capacidad de adaptación a nuevos ambientes, la convierte en una amenaza constante.
Enfermedades Transmitidas por la Mosca Blanca
La mosca blanca no solo causa daños directos a las plantas, sino que también puede actuar como vector de enfermedades que afectan a numerosas especies vegetales. Es importante conocer estas enfermedades transmitidas por la mosca blanca y tomar medidas preventivas para proteger tus cultivos.
- Virus del rizado de las hojas: Causa deformaciones y rizado de las hojas, así como un crecimiento anormal de las plantas afectadas.
- Virus del enanismo amarillo: Provoca un enanismo y amarillamiento generalizado de las plantas.
- Virus del bronceado del tomate: Afecta especialmente a los tomates, causando manchas y decoloración en los frutos.
- Enfermedad del mosaico: Se caracteriza por manchas amarillas o marrones en las hojas, así como un patrón mosaico en el follaje.
Para controlar la propagación de estas enfermedades:
- Controlar la población de mosca blanca.
- Usar variedades de plantas resistentes a las enfermedades transmitidas por la mosca blanca.
- Controlar otros insectos vectores.
- Mantener buenas prácticas de cultivo para que las plantas estén saludables y vigorosas.
- Desinfectar herramientas de trabajo.
- Monitorear constantemente los cultivos.

Estrategias de Control de la Mosca Blanca
La prevención es el mejor aliado para evitar la proliferación de mosca blanca en cualquier cultivo, sobre todo en aquellos que se producen bajo invernadero. Si la mosca blanca ya ha hecho su aparición, habrá que recurrir al uso de productos especializados que ayuden a eliminar esta plaga.
Manejo Integrado de Plagas
El control puede realizarse por medio de un manejo integrado, en el que se incluyen varios métodos:
- Control cultural: Plan de fertilización adecuado, manejo de malezas y residuos, rotación de cultivos, entre otros.
- Control etológico: Uso de trampas plásticas amarillas con adhesivo para monitoreo y control de los insectos.
- Control mecánico: Uso de microtúneles, macrotúneles e invernaderos que se usan para aislar el cultivo de forma efectiva.
- Control biológico: Uso de enemigos naturales como avispas parasitoides, ácaros depredadores, chinches depredadoras, hongos benéficos y bioinsecticidas a base de extractos de Ricinina y Berberina. Las avispas parasitoides son clave para reducir las poblaciones de mosca blanca, ya que parasitan las larvas y se alimentan directamente del hospedero. Los ácaros y chinches depredadores consumen huevos y larvas, mientras que los hongos benéficos ofrecen también una alternativa eficaz para el control biológico.
- Control químico: Las aplicaciones químicas deben realizarse cuando aparezcan las primeras ninfas, y alternarlas con bioinsecticidas.
Métodos de Control Preventivo
La mejor manera de controlar la mosca blanca es prevenir su aparición en primer lugar.
- Inspección regular: Realiza inspecciones periódicas en tus plantas para detectar tempranamente cualquier signo de presencia de la mosca blanca.
- Limpieza de plantas: Mantén tus plantas limpias y libres de maleza. La mosca blanca se siente atraída por las plantas débiles y descuidadas.
- Control de hormigas: Las hormigas protegen y fomentan las poblaciones de mosca blanca, ya que se alimentan de la melaza que estas excretan. Controla las colonias de hormigas alrededor de tus plantas para reducir la presencia de mosca blanca.
- Barreras físicas: Utiliza mallas o telas protectoras en invernaderos o áreas de cultivo para evitar que la mosca blanca acceda a tus plantas.
- Rotación de cultivos: Alterna los cultivos en tu jardín o huerto para interrumpir el ciclo de vida de la mosca blanca.
- Plantas compañeras: Cultiva plantas repelentes o que actúen como trampas para la mosca blanca.
- Protección biológica: Introduce en tu jardín enemigos naturales de la mosca blanca, como mariquitas o avispas parasitoides, que se alimentan de estas plagas.

Remedios Caseros y Ecológicos
Si prefieres una opción más ecológica y libre de químicos para combatir la mosca blanca, los remedios caseros pueden ser una excelente alternativa.
- Agua con jabón: Mezcla agua tibia con jabón líquido suave y rocía la solución sobre las plantas afectadas. El jabón ayuda a sofocar y eliminar a la mosca blanca.
- Aceite de neem: El aceite de neem es un insecticida natural efectivo para combatir la mosca blanca. Mezcla aceite de neem con agua y rocía la solución sobre las hojas infestadas.
- Ajo: Prepara un extracto de ajo triturando varios dientes y mezclándolos con agua. Deja reposar la mezcla durante una noche y luego rocía las plantas afectadas.
- Alcohol isopropílico: Diluye alcohol isopropílico en agua y aplícalo en las hojas infestadas. El alcohol deshidratará y matará a los insectos.
- Aceite de oliva y detergente: Mezcla aceite de oliva y detergente líquido en agua y rocía la solución sobre las plantas infestadas.
Insecticidas Efectivos
Cuando otras medidas no sean suficientes, el uso de insecticidas puede ser necesario para combatir la mosca blanca. Te presentamos una selección de insecticidas efectivos que te ayudarán a controlar esta plaga de forma rápida y eficiente.
- Botanigard® y Botanigard® 22 WP: Insecticidas-acaricidas de origen biológico formulados a base de Beauveria bassiana cepa GHA. Botanigard® posee la mayor concentración de esporas de Beauveria bassiana del mercado, lo cual maximiza su eficacia.
- Breaker® Max: Insecticida Bio-racional formulado con piretrina de origen natural al 4% de concentración. Actúa por contacto afectando al sistema nervioso de diferentes insectos plaga, causando su parálisis y posterior muerte a las pocas horas de la aplicación. Es un producto con un marcado efecto de choque y poca persistencia.
- Majestik®: Insecticida-acaricida formulado con maltodextrina al 47,6% más coformulantes exclusivos. Registrado para el control de ácaros y mosca blanca en cultivos de invernadero. Actúa por contacto de forma inmediata, produciendo una adhesión del insecto a la superficie vegetal y provocando su asfixia.
- Neudosan®: Insecticida-acaricida formulado a base de sales de potasio de ácidos grasos insaturados C7-C18 y C18 de origen vegetal. Actúa por contacto, causando la muerte del insecto al degradar la cutícula y posteriormente su sistema respiratorio, provocando su asfixia.
- Mospilan® Max: Insecticida especialmente efectivo contra pulgones y mosca blanca en diversos cultivos. Se trata de un producto a base de Acetamiprid que actúa sobre el sistema nervioso de los insectos bloqueando los receptores de acetilcolina.
- Affirm Xtra: Insecticida y acaricida de alto performance con acción sistémica y translaminar, que protege desde el interior hasta las capas más profundas de la planta. Preserva los enemigos naturales y favorece el equilibrio del sistema productivo.
El principal método de control de la mosca blanca sigue siendo el uso de insecticidas sintéticos, que se aplican varias veces a lo largo del año, en diferentes cultivos. Varios insecticidas, a pesar de comercializarse con diferentes nombres, se componen de los mismos principios activos. Ninguna estrategia de control, utilizada de forma aislada, ha demostrado ser eficaz para controlar la mosca blanca y los virus que transmite este insecto. Las medidas de control deben iniciarse antes de la siembra y planificarse de tal manera que se mantenga baja la población de mosca blanca, ya que, una vez fuera de control, es poco probable que cualquier medida utilizada tenga un resultado satisfactorio.
Nuevas plagas en el maíz "chicharita" o conocida por algunos como "mosca blanca".
La Mosca Blanca en el Cultivo de Maíz
Incluso considerado un huésped improbable, en los últimos años el maíz también ha comenzado a albergar infestaciones de mosca blanca, específicamente Bemisia tabaci, biotipo B, que representa una amenaza potencial para otras especies de pastos comerciales, como el sorgo, el pasto braquiaria y la caña de azúcar, cultivada extensivamente en Brasil.
En Brasil, antes de la introducción del biotipo B en 1991, B. tabaci era una plaga importante únicamente del frijol como vector del virus del mosaico dorado del frijol. Después de su introducción, la difusión y el aumento del tamaño de la población del biotipo B fueron favorecidos por el sistema de cultivo agrícola de Brasil. Esta plaga cosmopolita se alimenta de más de 600 especies de plantas y la variedad de plantas hospederas ha aumentado con el tiempo, lo que se ha atribuido, entre otras razones, al uso de prácticas agrícolas de monocultivo de regadío. Este gran número de huéspedes ha permitido que la mosca blanca se reproduzca y migre rápidamente tanto en huéspedes silvestres como cultivados, como algodón, soja, tomates, judías, patatas, melones, etc., alcanzando a menudo tamaños de población extremadamente altos.
Se observaron “nubes” de mosca blanca en Ceará, Bahía, Rio Grande do Norte, Paraná, Mato Grosso y Goiás, provocando pérdidas que oscilan entre el 30% y el 100% en diversos cultivos. Además, debido al clima tropical y la larga temporada de crecimiento, en febrero se planta una segunda cosecha de maíz, conocida como "safrinha", inmediatamente después de la cosecha de soja o frijol sembrada durante octubre y noviembre de cada año. Este sistema agrícola ha favorecido la reproducción del biotipo B en el maíz durante los últimos tres o cuatro años, un huésped hasta hace poco improbable para esta plaga.
La capacidad demostrada del biotipo B para B. tabaci completar su ciclo de vida en el maíz tiene implicaciones para otros sistemas agrícolas tropicales en todo el mundo, donde el maíz se cultiva como un cultivo importante para la producción de biocombustibles y alimentos para animales y humanos. La colonización del maíz por el biotipo B de B. tabaci ha resultado en pérdidas excesivas en la producción de cereales, hortalizas y plantas ornamentales en todo el mundo.
