Mariana Salinas, conocida por su emblemático programa "Cocinando con Mónica", falleció a los 86 años tras una valiente batalla contra el cáncer. La noticia fue confirmada por su familia, quienes agradecieron las muestras de afecto recibidas.
Considerada una figura fundamental en la introducción de programas de cocina en la televisión chilena durante las décadas de los 70 y 80, "Cocinando con Mónica" marcó un antes y un después en la forma de presentar la gastronomía en pantalla.

Los inicios de una referente culinaria
El legado de Mariana Salinas en la televisión chilena se extiende por casi 30 años, consolidándose como un referente indispensable para "la dueña de casa". Su sección de cocina se convirtió en un clásico, y su popularidad la llevó a colaborar con diversos canales del país, incluyendo UCV (hoy TV+), el canal de la Universidad Católica (actual Canal 13), TVN y Canal 11 (CHV).
En una de las pocas entrevistas que concedió, en julio de 2013 a la revista ED, Salinas compartió cómo surgió su pasión por la cocina. Detalló que aprendió el arte culinario de las tías inglesas de su esposo, quienes preparaban todo desde conservas hasta caramelos, promoviendo la autosuficiencia en la cocina: "Ellas preparaban desde las conservas hasta los caramelos que comían mis hijos. Nunca compramos nada hecho".
De la cocina al estrellato televisivo
La curiosidad de Salinas por el naciente medio televisivo la impulsó a inscribirse en cursos de verano de televisión en la Universidad Federico Santa María. Su profesora, de origen cubano-americano, reconoció su talento y la animó a incursionar en la televisión mientras esta daba sus primeros pasos en Chile.
Fruto de uno de estos cursos, nació el programa "El hogar de Mónica", que fue propuesto y aceptado por el canal UCV. En este espacio, Salinas no solo compartía recetas, sino que también abordaba diversos temas del hogar en un set que simulaba su propia casa.

Su carisma captó la atención del entonces naciente canal de la Universidad Católica en Santiago, lo que la llevó a trasladarse a la capital. Allí, participó en un segmento dentro de un programa conducido por la reconocida animadora Gabriela Velasco. Sin embargo, el verdadero auge de su carrera llegó con su incorporación a TVN, específicamente al programa "Buenas Tardes Mirella" de Mirella Latorre, lo que le otorgó reconocimiento a nivel nacional.
Pionera en los matinales y su filosofía culinaria
Mariana Salinas hizo historia al convertirse en la primera cocinera en el primer matinal de la televisión chilena: "Teleonce al despertar", transmitido por Teleonce (hoy CHV) y conducido por Jorge Rencoret. En este espacio, Salinas continuó su labor de educar y asistir a las amas de casa.
Su enfoque se centraba en ofrecer recetas prácticas y económicas, adaptadas a las familias de la época, que solían ser numerosas. "Yo cocinaba para la dueña de casa, las recetas eran mías. Preparaba porciones para seis personas, eran guisos abundantes para las familias grandes que había en ese tiempo", explicó. Solía organizar ciclos temáticos, dedicando semanas a acompañamientos, repostería navideña o aprovechamiento de ingredientes como un cuarto de carne molida, siempre con el objetivo de "ayudar a las dueñas de casa, hacerles cundir el presupuesto".
☑️ 10 programas antiguos de la TELEVISIÓN CHILENA más recordados de todos los tiempos PARTE 1 🚀
El retiro de la televisión y el recuerdo de una era dorada
La década de los 90 marcó un cambio en el panorama televisivo con la aparición de nuevos profesionales de la cocina en pantalla. Ante esta evolución, Mariana Salinas decidió retirarse de la televisión para dedicarse a su familia y a disfrutar de su vida personal. "Llegó un minuto en el que no quise seguir más. Dejé de trabajar de forma tan intensa. Quería disfrutar de mi vida, de mi jardín, de mi marido", confesó.
A pesar de su retiro, Salinas guardaba un profundo cariño por su trayectoria en la televisión. "Me tocó vivir la época más bonita de la televisión, su nacimiento… Tengo mucho que agradecerle, me dio muchísimo. Salí de la televisión con una profesión, recibí mucho cariño… Tengo sólo buenos recuerdos. Era una época mas romántica. Éramos todos muy amigos y buenos compañeros de trabajo", rememoró con nostalgia.
