Cuando se habla de pescado, una de las preguntas más comunes se refiere a su aporte calórico. ¿Qué pescados tienen más calorías y cuáles ofrecen un menor aporte? En este artículo, nos centraremos en la merluza rebozada, analizando su perfil nutricional y cómo su preparación influye en su contenido calórico.
La Merluza: Un Pescado Blanco Bajo en Calorías
Generalmente, los tipos de pescados con menos calorías son los conocidos como pescados magros o blancos. La merluza es un excelente ejemplo de pescado blanco y magro, caracterizado por ser naturalmente bajo en calorías.
Otros pescados magros con bajo contenido calórico incluyen:
- Lenguado: Apreciado por su delicado sabor y bajo aporte energético.
- Bacalao: Un pescado versátil en la cocina y con pocas calorías.
- Rape: Destaca por su sabor suave y textura firme, siendo también un pescado magro.

En contraste, los pescados que suelen tener un mayor contenido calórico son aquellos clasificados como grasos o con un mayor porcentaje de lípidos. Algunos ejemplos populares son:
- Salmón: Uno de los pescados grasos más consumidos.
- Atún rojo: Especialmente en cortes como la ventresca, puede tener un contenido calórico más elevado.
- Caballa: También conocida como estornino, es un pescado graso con un sabor distintivo.
El Impacto de la Preparación en el Contenido Calórico
Es fundamental comprender que el método de cocción del pescado puede modificar significativamente su aporte calórico. Las formas de preparación que implican un mayor uso de aceite o grasa, como el rebozado o la fritura, tienden a aumentar considerablemente el contenido calórico final del plato.
En el caso específico de la merluza rebozada, es importante tener en cuenta que su perfil calórico se verá incrementado en comparación con la merluza cocida al vapor o a la plancha, debido a la absorción de aceite durante el proceso de fritura.

Propiedades Nutricionales de la Merluza
La merluza, en su estado natural, posee un perfil nutricional muy favorable. Se considera uno de los pescados con el más bajo contenido de grasas, lo que la convierte en una opción ideal para dietas de adelgazamiento o para equilibrar comidas con otros componentes de mayor aporte calórico. Por ejemplo, por cada 100 gramos de merluza sin cocinar, se estima un promedio de 63,4 calorías.
Además de su bajo contenido graso, la merluza es una fuente excelente de proteínas de alto valor biológico, esenciales para la construcción y reparación de tejidos. Su composición también es rica en vitaminas del grupo B hidrosolubles, las cuales son cruciales para el aprovechamiento de otros nutrientes en la dieta y, en particular, para un metabolismo energético eficiente.
Receta Básica de Merluza Rebozada
Para aquellos que deseen preparar merluza rebozada, a continuación se detallan los pasos esenciales para conseguir un plato crujiente y sabroso.
Ingredientes y Preparación del Rebozado
- Cortar la merluza en dados, salarla al gusto y, opcionalmente, pincharla en un palillo para facilitar su manejo.
- Preparar la mezcla para el rebozado: combinar harina, sifón (o agua con gas), sal, un toque de colorante alimentario y perejil picado. Mezclar bien hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Proceso de Fritura
- Una vez lista la mezcla, introducir el palillo con la merluza en el rebozado, asegurándose de que la pieza quede completamente cubierta.
- Calentar aceite de oliva a una temperatura aproximada de 150°C. Freír las porciones de merluza rebozada durante unos 4 minutos, o hasta que adquieran un color dorado y una textura crujiente.
- Con cuidado, retirar las piezas de merluza de la freidora utilizando el palillo para escurrir el exceso de aceite.