Preparar una base de pizza casera es una tradición que puede transformar una cena ordinaria en un momento especial. Esta receta particular destaca por la incorporación de orégano y ají color (que aporta ese tono característico y sabor profundo), junto con el toque nutritivo y visual de las semillas de chía. El aspecto de esta masa creará curiosidad en los comensales; es una manera ideal de despertar el interés en una mesa con pizzas variadas.

Opciones de fermentación para una masa perfecta
Existen dos opciones principales para preparar esta masa, dependiendo del tiempo de que dispongas:
- Fermentación rápida: Se prepara unas horas antes de consumirla, dejando que la masa doble su volumen en un lugar cálido (con dos horas suele bastar).
- Fermentación lenta: Puedes preparar la masa la noche antes y dejarla fermentar más despacio metida en una fuente tapada en el frigorífico. Esto mejora la textura y el sabor final.
Ingredientes y preparación de la base
Estos son los ingredientes para una base de pizza rectangular grande o dos bases de pizza normales. Utilizaremos levadura fresca de panadero (un organismo vivo que requiere cuidado).
Paso 1: Mezcla inicial
Comenzamos preparando la levadura. En un recipiente, deshaz la levadura en un poco de agua tibia. Es fundamental crear un ambiente adecuado para que el organismo vivo de la levadura actúe correctamente.
Paso 2: Amasado con robot de cocina
Ponemos todos los ingredientes en la jarra: la harina, el aceite de oliva (con cuidado de que no quede muy grasienta), la sal, la mezcla anterior de la levadura y el resto del agua. Programamos el robot a velocidad 3 durante unos 8 minutos.
Pasados los 8 minutos, abrimos el vaso y movemos la masa despegándola de la pala amasadora. Pasamos a repetir la programación anterior; de esta forma lograremos una masa mucho más fina y perfecta.
Amasadora KitchenAid Receta Fácil de Masa de Pizza
Paso 3: Incorporación de especias y chía
Retiramos la masa del robot de cocina. Sobre la superficie de trabajo, le añadimos las semillas de chía, el orégano y el ají color a la masa. Si no quieres poner las semillas de chía en seco, puedes ponerlas en remojo en un bol con el doble de agua que de chía y dejar que forme un gel antes de integrarlas.
Paso 4: Primer levado
Formamos una bola con la masa, remetiéndola hacia abajo para darle tensión, y la introducimos en un recipiente engrasado con aceite para que no se pegue. Lo tapamos con papel transparente, film o un paño, y lo dejamos fermentar en un lugar cálido entre 30 y 60 minutos. La fermentación se acelera si la temperatura es más cálida.
Formado y estirado de la pizza
Una vez que la masa ha fermentado y su volumen se ha doblado, es momento de trabajarla manualmente para no quitarle todo el aire a la masa.
- Enharinamos la superficie de trabajo y vertemos la masa. Usa harina pero sin abusar, ya que la masa podría quedar dura.
- Separa la masa en dos bolas y vuelve a amasarlas un rato.
- Espolvoreamos un poco de harina sobre la superficie para trabajar mejor y damos forma a las pizzas estirándolas con ayuda de un rodillo o con las manos.
- Deja que la masa vuelva a levar tapada con un paño húmedo para que no se seque antes de añadir los ingredientes.

Consejos sobre el grosor
A la hora de elegir el grosor, hay que tener en cuenta que durante el horneado la masa va a subir. Para pizzas con ingredientes potentes, como la pizza taco o la pizza barbacoa (que llevan bastante cantidad de carne), suelo dejar la masa más gordita. Recuerda: según el grosor, la pizza quedará más delgada y crujiente o más gruesa y tierna.
Montaje y horneado
Para completar tu creación, sigue este orden de ingredientes:
| Orden | Ingrediente | Consejo de aplicación |
|---|---|---|
| 1° | Tomate frito | Cubrir toda la superficie con un pincel de silicona o cuchara. |
| 2° | Mozzarella fresca | Colocar en lonchas distribuidas uniformemente. |
| 3° | Atún y vegetales | Desmigar el atún y repartir cebolla (cruda o pochada) y pimientos rojos. |
Con el horno precalentado a 200ºC, horneamos las pizzas durante 15-20 minutos, bajando la temperatura a 180ºC una vez introducidas. Los tiempos de cocción son orientativos, pues dependerán de las características de cada horno.