La producción de salmón chileno de calidad mundial se sustenta en un extenso y controlado proceso productivo. La salmonicultura, en esencia, busca emular el ciclo de vida natural del salmón, pero dentro de un entorno protegido y rigurosamente gestionado. Este ciclo completo puede extenderse entre 16 y 28 meses, variando según la especie específica de salmón.
Inicio del Ciclo: Incubación y Crecimiento en Agua Dulce
El proceso comienza con la selección de reproductores, de los cuales se extraen las ovas. Estas ovas son posteriormente fertilizadas y trasladadas a incubadoras especializadas. Los peces recién nacidos, conocidos como alevines, emergen de las ovas. En esta etapa temprana, los alevines son extremadamente sensibles y requieren cuidados intensivos para prevenir el desarrollo de enfermedades.
A medida que los alevines crecen, experimentan transformaciones fisiológicas y conductuales que los preparan para adaptarse al agua de mar. Este proceso culmina con la etapa de smoltificación, donde se convierten en smolts. La fase de agua dulce, desde la eclosión hasta la smoltificación, abarca un período de ocho a diez meses. Las pisciculturas de agua dulce, donde se lleva a cabo esta etapa, se concentran geográficamente en las regiones de La Araucanía y Los Lagos.
Durante todo este tiempo, las condiciones del agua son objeto de un monitoreo constante, al igual que la salud de los peces, con el fin de detectar y prevenir cualquier brote de enfermedad de manera proactiva.

Transferencia a Centros de Engorda en Agua de Mar
Una vez que los salmones han completado su desarrollo en agua dulce y alcanzado la etapa de smolt, son trasladados a centros de engorda ubicados en el mar. Estos centros consisten en espacios acotados donde se instalan jaulas de cultivo. Es en estas jaulas donde los salmones continúan su crecimiento hasta alcanzar el peso óptimo para la cosecha, que generalmente se sitúa entre tres y cinco kilogramos.
La tecnología ha avanzado significativamente en los centros de engorda. La alimentación de los peces se gestiona de forma remota, y se implementan sistemas para monitorear el bienestar animal. Asimismo, se supervisan diversas variables ambientales, como la calidad del agua y las condiciones del entorno. Se emplean incluso robots submarinos para garantizar el correcto funcionamiento de las mallas protectoras de las jaulas.

Cosecha y Transporte a Plantas de Procesamiento
Alcanzado el peso deseado, los salmones son cosechados. Esta operación se realiza mediante embarcaciones especializadas conocidas como wellboats. Estas naves están equipadas con estanques de agua a bordo, diseñados para transportar peces vivos en condiciones óptimas. Los wellboats trasladan los salmones cosechados hasta las plantas de procesamiento, ubicadas estratégicamente cerca de las zonas de cultivo.
En Chile, las concesiones marítimas para la acuicultura comenzaron a otorgarse en la década de 1980 y requieren la autorización de la Subsecretaría de las Fuerzas Armadas. Actualmente, se registran un número significativo de concesiones: 537 en la Región de Los Lagos, 719 en la Región de Aysén y 134 en la Región de Magallanes. En conjunto, las empresas salmoneras operan en una superficie total menor a 5.000 hectáreas.
Increíble pesca de salmón en alta mar | Planta procesadora de salmones
Procesamiento en Planta: Asegurando Estándares de Calidad
La descarga de los peces en las plantas de procesamiento es un punto crítico del proceso. Empresas como SurProceso S.A. operan plantas de procesamiento de vanguardia, equipadas con tecnología avanzada para garantizar altos estándares de calidad. Estas instalaciones pueden procesar más de 10.000 piezas de salmón por hora.
Las plantas modernas incorporan sistemas de circuito cerrado de televisión (CCTV) con vigilancia las 24 horas, tratamiento completo de aguas residuales y avanzados sistemas de detección y extinción de incendios. SurProceso S.A., por ejemplo, cuenta con dos líneas de descarga directa de peces desde wellboats a su planta primaria y posee sistemas autorizados por Sernapesca para el manejo de Virus ISA, además de sistemas de inactivación.
SurProceso S.A. se especializa en servicios de maquila para la industria salmonera, procesando productos para grandes clientes y asegurando el cumplimiento de todas las normativas legales, sanitarias, sociales y de calidad. Su metodología de trabajo se basa en el sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control).

Consideraciones Ambientales y de Riesgo
Es importante considerar los riesgos asociados a las condiciones climáticas y ambientales. Los mapas de riesgo para la producción de huevos y juveniles de salmón en pisciculturas de agua dulce evalúan la probabilidad de pérdida de biomasa en función de las tendencias hidroclimáticas futuras (amenazas), la producción reportada (exposición) y la cobertura del suelo en las cuencas de abastecimiento (sensibilidad).
En la fase de engorda en agua salada, el riesgo de pérdida de biomasa de salmones puede incrementarse debido a varios factores:
- Florecimiento de Algas Nocivas (FAN): Un potencial incremento de FAN, asociado a la disminución de precipitaciones, puede afectar la salud y supervivencia de los peces.
- Parasitismo: La disminución de precipitaciones y el consecuente aumento de la salinidad pueden favorecer la proliferación de parásitos, representando un riesgo para la biomasa en engorda.
Estos mapas de riesgo también se aplican a la producción de otros recursos marinos, como los mejillones, evaluando el impacto de los FAN y las variaciones de salinidad en la fase de engorda y en la semilla.