La manzana de la discordia (en griego antiguo: μῆλον τῆς Ἔριδος) es un elemento central de la mitología griega, que simboliza el detonante de conflictos y disputas. Según el mito, fue una manzana de oro lanzada por Eris, la diosa de la discordia, durante la boda de Peleo y Tetis.

El mito de la boda de Peleo y Tetis
Eris, resentida por no haber sido invitada a la boda, decidió tomar represalias para arruinar el festejo. Se presentó sin invitación y arrojó sobre la mesa una manzana de oro con la inscripción Kalliste ("para la más bella"). Esta acción provocó una disputa inmediata entre las diosas Hera, Atenea y Afrodita, quienes reclamaron la manzana para sí mismas.
Para resolver el conflicto, se designó a Paris de Troya como juez. Tras recibir sobornos de Hera y Atenea, Afrodita logró convencerlo al prometerle el amor de la mujer más hermosa del mundo: Helena de Esparta. Este episodio, conocido como el Juicio de Paris, fue el catalizador que eventualmente conduciría a la Guerra de Troya.
Etimología y usos modernos del término
La expresión "manzana de la discordia" ha trascendido la mitología para convertirse en un modismo ampliamente utilizado en diversos contextos:
- Significado idiomático: Se refiere a cualquier objeto, persona o situación que sea la causa principal de una disputa o conflicto entre partes.
- Arquitectura y urbanismo: En el distrito del Eixample de Barcelona, existe una famosa manzana de edificios apodada La manzana de la discordia. Este nombre es un juego de palabras, ya que en español el término "manzana" designa tanto al fruto como a un conjunto de edificios dentro de una ciudad.
- Cultura pop y videojuegos: El artefacto aparece en juegos como xNetHack, donde, al ser portado por un héroe caótico coronado, potencia los efectos del conflicto.

La manzana como símbolo ambivalente
Más allá del relato de Eris, la manzana ha ocupado un lugar ambivalente en la historia de la cultura occidental:
| Tradición | Significado simbólico |
|---|---|
| Mitología griega | Símbolo de inmortalidad (manzanas doradas de las Hespérides) y de discordia. |
| Tradición cristiana | Representa el fruto prohibido, la tentación y la caída del hombre. |
| Mitología celta/nórdica | Signo de poder, prosperidad y juventud eterna (asociado a la diosa Iðunn). |
A lo largo de los siglos, este fruto ha sido visto como una promesa de salud y medicina, pero también como un elemento capaz de destruir el tejido social cuando se utiliza para avivar la ambición o la vanidad. Su relevancia persiste hasta la actualidad, manifestándose en logos corporativos modernos y en el uso lingüístico cotidiano para describir el origen de las desavenencias.