Las arvejas (Pisum sativum L.) son un cultivo versátil que se adapta a diversos tipos de suelo y sistemas de siembra. Para asegurar un rendimiento óptimo, es fundamental prestar atención a ciertos aspectos clave. Este manual detalla las prácticas recomendadas para el cultivo exitoso de arveja chilena.
Selección del Suelo y Preparación
La arveja no tolera los suelos con mal drenaje. Por ello, es crucial elegir áreas donde no se produzcan anegamientos, especialmente durante periodos de lluvias excesivas, como al final del invierno o durante la primavera.
En el caso de suelos ácidos, se recomienda realizar un encalado antes de la siembra. El objetivo es asegurar un pH del suelo cercano a 6,5, un rango óptimo para el desarrollo de la arveja.
Aspectos Clave para un Establecimiento Óptimo
Para lograr un establecimiento exitoso del cultivo, se deben considerar varios factores:
- Densidad, profundidad y época de siembra: Estos elementos influyen directamente en el desarrollo y rendimiento del cultivo.
- Desinfección e inoculación de semilla: Prácticas esenciales para garantizar la sanidad y el correcto establecimiento de las plántulas.
- Control de malezas: Una gestión eficaz de las malezas es vital para evitar la competencia por recursos.
Siembra y Fertilización
La utilización de máquinas cerealeras permite regular con precisión la dosis de semilla y fertilizante. En el cultivo de arveja, para una correcta solubilización y absorción de los nutrientes por parte de la planta, es importante localizar el fertilizante fosfatado directamente en el surco de siembra.
Densidad de Población y Distancia entre Hileras
Para el cultivo de arveja destinado a grano seco, se recomienda mantener una densidad de población cercana a 75 plantas/m². La distancia entre hileras puede ser de 17 cm o 34 cm; una menor distancia implica una mayor cantidad de semilla por hectárea.
Para alcanzar las 75 plantas/m², asumiendo un 90% de germinación de semilla (indicado en la etiqueta), se debe ajustar el número de semillas a sembrar. Se calcula como: 75 plantas/m² + (75 plantas/m² * 10% de ajuste) = 83 semillas/m².
Si cada semilla pesa 0,2 gramos, se necesitarían aproximadamente 16,6 gramos de semilla por metro cuadrado (83 semillas/m² * 0,2 g/semilla).
Cultivo para Cosecha con Mayor Distanciamiento
En comparación con la siembra para grano seco, para otros tipos de cosecha se utilizan poblaciones menores por hectárea. Esto se debe a que el cultivo requiere labores y cosecha que se facilitan con un mayor distanciamiento entre las plantas.
Para alcanzar una población de 50 plantas/m², asumiendo un 85% de germinación de semilla, se debe ajustar el número de semillas a 58 semillas/m² (50 plantas/m² + (50 plantas/m² * 15% de ajuste)).
Época de Siembra y Sanidad
Control de Enfermedades
Una adecuada fecha de siembra es crucial para prevenir la aparición de enfermedades fungosas, como la antracnosis, phoma y septoria, así como infecciones bacterianas como las causadas por Pseudomas.
Desinfección e Inoculación de Semilla
Es fundamental desinfectar la semilla con un fungicida sistémico y un insecticida. Esto asegura la sanidad del cultivo en sus etapas tempranas de desarrollo. Siempre se deben utilizar productos validados específicamente para arveja.
Las semillas comerciales suelen venir desinfectadas y listas para la siembra. No obstante, si no existe un historial previo de cultivo de leguminosas en la parcela, es necesario realizar una inoculación con preparaciones comerciales de bacterias fijadoras de nitrógeno.

Control de Malezas
El momento en que se realiza el control de malezas es determinante para su impacto en el cultivo. Mientras las malezas y la arveja son pequeñas, el efecto negativo puede ser mínimo. Sin embargo, la arveja es particularmente sensible durante sus primeras semanas de desarrollo, periodo que coincide con el aumento de temperaturas en primavera y una baja velocidad de crecimiento.
El control de malezas se puede abordar mediante un Control Integrado de Malezas, lo que puede incrementar la competitividad del cultivo y, por ende, su productividad.
Métodos de Control de Malezas
El control de malezas puede incluir:
- Aplicación de herbicidas selectivos:
- Trifluralina: Herbicida de acción en el suelo que previene el crecimiento de malezas al inhibir el desarrollo radicular.
- Linuron: Herbicida sistémico de pre-emergencia con efecto prolongado hasta cuatro meses.
- Pendimetalin: Herbicida residual selectivo de pre-emergencia, que debe ser incorporado inmediatamente después de la siembra.
- Bentazona-sodio: Herbicida para el control de malezas de hoja ancha. Se aplica cuando el cultivo tiene entre 5 y 10 cm de altura o presenta tres pares de hojas desarrolladas.
- Haloxifop-P-Metilo; Quizalofop-P-etilo: Herbicidas sistémicos de post-emergencia, efectivos para el control de gramíneas anuales y perennes (como avenilla, ballica, cola de zorro, chépica, pasto cebolla). Se recomienda usar dosis menores para malezas anuales y dosis mayores para vulpia y malezas perennes.
Consideraciones Adicionales para un Cultivo Exitoso
La arveja es un cultivo ideal para inviernos suaves, con siembra que se realiza desde principios de julio hasta finales de agosto.
Este cultivo produce granos con un valor proteico que oscila entre 20% y 24%, lo que lo hace exigente en nitrógeno. Sin embargo, una de sus grandes ventajas es su alta capacidad de fijación de nitrógeno.
Aplicaciones Fitosanitarias y Monitoreo
Para obtener rendimientos óptimos, es esencial el uso de fitosanitarios. Implementa controles de malezas en pre-siembra y dos semanas después de la emergencia.
Es crucial evaluar las condiciones del equipo pulverizador para garantizar su perfecto funcionamiento y asegurar aplicaciones eficientes.
El trabajo agrícola de la arveja implica el control de malezas dentro de un esquema integrado. Se deben incorporar controles en post-emergencia y aplicaciones con herbicidas selectivos cuando la planta alcanza los 10 cm de altura.
El monitoreo efectivo del cultivo permitirá evaluar el daño causado por plagas a la plantación.
Condiciones Ambientales y Calidad del Agua
Al aplicar tratamientos, utiliza coadyuvantes para evitar la evaporación o la deriva de los productos.
La calidad del agua es importante: propicia que los valores de pH se encuentren entre 5,5 y 6, con una dureza inferior a 75 ppm de CaCO₃.
Cosecha
Generalmente, la cosecha de la arveja se puede realizar de forma directa, sin necesidad de corte o hilerado previo. Se puede aplicar la cosecha a contrapelo, en uno o dos sentidos de la siembra, para minimizar las pérdidas.