La regulación alimentaria es un pilar fundamental para garantizar que los consumidores dispongan de información clara y veraz sobre los productos que adquieren. En este contexto, la legislación chilena ha avanzado significativamente para aumentar las exigencias de reducción de nutrientes críticos en los alimentos y mejorar la transparencia del etiquetado.
Marco Regulatorio Chileno y la Ley de Alimentos 20.606
El jueves 27 de junio de 2019, entró en vigencia la tercera etapa de la Ley de Alimentos 20.606, la cual tiene como objetivo principal aumentar las exigencias de reducción de nutrientes críticos en los alimentos. Esta ley establece que los productores de alimentos deben entregar información clara y comprensible al consumidor mediante sellos de advertencia “ALTO EN” en la parte frontal de las etiquetas. Estos sellos indican cuando un producto tiene adición de sodio, grasas saturadas o azúcares que superan los límites establecidos por el Ministerio de Salud para esos nutrientes.
Una consecuencia directa de esta ley es la reformulación de los alimentos, buscando mejorar la oferta existente en el mercado y favorecer el acceso a productos más sanos. El fin último es mejorar, con el tiempo, los índices de nutrición alimentaria de la población.

Chile cuenta con uno de los marcos regulatorios más exigentes de la región en materia de rotulación de alimentos. Este marco está encabezado por el Reglamento Sanitario de los Alimentos (RSA) y la Ley N° 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad, normativa que instauró los reconocidos sellos frontales “ALTO EN”.
Exigencias del Etiquetado Nutricional
Actualmente, el cumplimiento del etiquetado nutricional no es solo una obligación legal, sino una herramienta crucial para la toma de decisiones informadas por parte del consumidor. La normativa chilena establece que todo alimento envasado debe incluir información clara, veraz y comprobable sobre su composición.
Cada declaración en el etiquetado debe cumplir con condiciones técnicas específicas y estar respaldada por cálculos teóricos, antecedentes documentales y, cuando corresponda, análisis de laboratorio. La tendencia regulatoria apunta a una revisión cada vez más rigurosa del formato, presentación y exactitud de la información nutricional. En este sentido, el cálculo correcto de los límites que determinan la aplicación de estos sellos es un aspecto crítico del cumplimiento normativo.
¿Por qué el etiquetado frontal mejora tu alimentación?
El etiquetado frontal no solo cumple una función informativa, sino que también impulsa a la industria a mejorar sus productos. Por lo tanto, el cumplimiento en etiquetado nutricional en Chile no debe abordarse como un trámite administrativo, sino como una responsabilidad fundamental hacia la salud pública. Diversos expertos, como aquellos del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) y de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, han explicado la importancia de que los productores sean específicos con la información nutricional, los aportes nutricionales de ciertos alimentos como los quesos y los riesgos para la salud asociados al consumo de productos con altos niveles de grasas saturadas. Una rotulación adecuada, se ha demostrado, contribuye a que el consumidor pueda elegir y seleccionar alimentos más saludables.
Implicaciones en la Composición de Productos Lácteos y Sustitutos
La exactitud en el etiquetado es especialmente relevante para categorías de productos donde la composición puede variar o donde existen sustitutos. La académica del Departamento de Ciencia de los Alimentos y Tecnología Química de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, Alicia Rodríguez, subraya la importancia de aclarar la definición de un alimento sucedáneo. Se entiende por sucedáneo aquel producto destinado a parecerse a un alimento usual por su textura, aroma, sabor u olor, y que se utiliza como sustituto completo o parcial del alimento al que se parece.
Según algunas denuncias sobre la desinformación respecto al real tipo de productos a la venta, el aceite de palma es uno de los elementos utilizados frecuentemente en la composición de sucedáneos. Como explicó el profesor e integrante del Laboratorio de Lípidos del INTA, Miguel Ángel Rincón, este aceite no solo se utiliza en algunos quesos, sino que también está presente en productos como alimentos preparados para calentar, dado que entrega una textura sólida en estado ambiente a dichos productos.
Composición Grasa en Productos Lácteos: El Caso de la Grasa de Suero
En cuanto a la composición de productos lácteos, como el queso, es importante destacar que contienen proteínas de alto valor biológico. Esto significa que ayudan a formar, reparar y mantener los tejidos del cuerpo. La presencia de materia grasa en el queso va a depender de si es elaborado con leches descremadas, leches parcialmente descremadas, crema o crema de suero. Cada queso tiene su propia concentración en relación a su materia grasa. Los quesos se clasifican según su contenido de grasa sobre base seca y humedad sobre base libre de grasa.

La función de la materia grasa en los alimentos es principalmente como fuente de energía, además de formar parte de la estructura celular y cumplir funciones vitales en las membranas. Además de la grasa, el queso contiene minerales de la leche, principalmente calcio, potasio y fósforo (sales), que son esenciales para diversas funciones corporales.