Una de las películas más destacadas de uno de los directores de cine más controvertidos de su época, Luis Buñuel, es conocida como Los Olvidados. Utilizando su estilo característico de su género más reconocido, el surrealismo, Buñuel cuenta una historia fácil de comprender y con imágenes memorables gracias a su colaboración con el director de fotografía, Gabriel Figueroa.
Contexto General de "Los Olvidados"
La historia narrada en Los Olvidados se enfoca en el tema de la violencia haciendo uso de tres elementos destacados que refuerzan dicha idea: la crueldad, el surrealismo y la crítica social. La estética surrealista empleada por Buñuel sirve a varios propósitos, provocando que la audiencia examine el simbolismo y la metáfora por sus propias opiniones, y mostrando que la realidad es subjetiva.
La Crueldad en la Obra
Este concepto es aquel que Buñuel refleja de manera más agresiva y cruda, ya que muestra secuencias en donde los protagonistas, los cuales son en su mayoría niños, atacan de manera impulsiva y agresiva a personas sin razón aparente. Esto se muestra en escenas como aquella en la que “El Jaibo”, el líder del grupo que conforma a los personajes principales, junto con su pandilla atacan a un músico lanzándole tierra y, después, destruyendo sus instrumentos musicales. Asimismo, unas escenas siguientes, el personaje decide apalear a un joven con el objetivo de quitarle su dinero para beneficio propio.

El Surrealismo como Herramienta Narrativa
En el aspecto del surrealismo, comparado con el resto de su filmografía, Buñuel hace uso de secuencias cortas que muestran este tipo de cine. A manera de una secuencia de sueño, el director muestra cómo uno de los personajes principales empieza a sentir culpa por su “complicidad indirecta” con el problema que origina la historia (la apaleada del Jaibo al joven). Durante estas secuencias, se muestran elementos recurrentes como varias gallinas y movimientos bizarros por parte de personajes secundarios, lo cual da a entender que se está presenciando un ejemplo del mundo de los sueños.
La Crítica Social y la Vulnerabilidad
Finalmente, el elemento de la crítica social es un aspecto que se encuentra a lo largo de la historia, la cual muestra como enfoque principal la idea de que los pobres pueden ser los villanos, a consecuencia de factores relacionados con su estilo de vida (por su falta de recursos deciden: robar, matar, etc.).
Análisis de la Secuencia del Sueño de Pedro
Una de las escenas más surrealistas y emblemáticas de la película es el sueño de Pedro (ubicada aproximadamente entre los minutos 29:00 y 32:00 del metraje). Esta secuencia es crucial para entender la psique del personaje y los temas subyacentes de la película.
Fragmento de la película Los olvidados
Inicio y Atmósfera Sonora
La escena empieza con música espeluznante que parece a la música de un carnaval. Esta elección musical no solo es apropiada porque Pedro está experimentando una pesadilla, sino también porque sugiere que, al igual que un espectador en un carnaval no es capaz de impactar la acción en el ruedo, Pedro no tomó parte activa en la muerte de Julián. Refleja, además, su incapacidad de cambiar su estado de remordimiento.
De igual forma, se muestran movimientos bizarros por parte de personajes secundarios, presentes en dicha secuencia, lo cual intensifica la sensación de estar en un mundo onírico y distorsionado.
La Figura Materna y la Verdad Silenciada
Inmediatamente cuando Pedro se levanta en su sueño, su madre viene a su lado como una madre compasiva y cariñosa, al contrario de la realidad que experimenta. Cuando Pedro y su madre hablan, se perciben palabras, pero sus labios no se mueven. Esto representa el hecho de que Pedro quiere decir la verdad sobre el asesino de Julián, pero no puede hacerlo, atrapado por la culpa y el miedo.
El Simbolismo de la Gallina y la Carne Cruda
Este hecho es reforzado por la gallina que se convierte en un Julián sangriento. En esta película, las gallinas sirven para representar la muerte y también la cobardía, no solo la cobardía de Pedro, sino también la de las clases media y alta al no reconocer el tipo de vida representado en Los Olvidados.
El símbolo más destacado, y quizás repugnante para la audiencia, es la carne cruda que la madre lleva a Pedro. Más temprano en la película, Pedro pide comida de su madre, pero ella le rechaza porque no aprueba sus actividades con la banda de niños. Cuando le da la carne en la escena del sueño, representa el sustento que una madre debe dar a su hijo. Sin embargo, el hecho de que la carne sea cruda e incomestible representa que de verdad su madre no le cuida ni le ama a él.

La Irrupción de El Jaibo y la Infancia Robada
Debido a que la carne representa el sustento para el niño, cuando El Jaibo aparece e intenta robar la carne, esto significa que El Jaibo ha robado la niñez de Pedro. Este acto simboliza la pérdida de la inocencia y la interrupción de cualquier posibilidad de una vida normal y nutritiva para Pedro, a causa de la influencia corruptora y violenta del entorno y de El Jaibo.