Francisco Umbral y la esencia del columnismo en la revista Jano

El legado periodístico y literario de Francisco Umbral

Francisco Umbral, figura fundamental de las letras españolas, proyectó en su momento escribir un ensayo bajo el título El oficio y el espejo. Aunque nunca llegó a materializarse como obra independiente, el concepto subyace en gran parte de su producción, especialmente en los cientos de artículos publicados en la revista Jano, Medicina y Humanidades. Esta publicación, que dejó de editarse en 2011, distribuía sus ejemplares principalmente por suscripción, siendo una pieza habitual en las salas de espera de médicos y dentistas.

Recientemente, la editorial Renacimiento ha rescatado estos textos en dos volúmenes que agrupan 234 artículos escritos entre 1971 y 2006. Esta recopilación abarca prácticamente toda la trayectoria productiva del autor, excluyendo únicamente sus colaboraciones más tempranas en el Diario de León o El Norte de Castilla, que corresponden a su etapa de prehistoria literaria.

Esquema cronológico de la trayectoria periodística de Francisco Umbral en la revista Jano

La "longaniza de mi prosa": oficio y estilo

La expresión "la longaniza de mi prosa", acuñada por el propio Umbral, ilustra de manera precisa su poética periodística. Para el autor, el artículo o la columna constituían la base de su obra literaria. Es habitual observar un trasvase constante de contenidos entre sus columnas y sus libros. Un ejemplo claro es Los paraísos artificiales, donde el autor volcó íntegramente un periodo de sus artículos para Jano.

Este proceso plantea una cuestión interesante sobre la génesis de su obra: ¿era el inicio de un libro el que le llevaba a buscar artículos previos para desarrollarlo, o eran los artículos los que justificaban la publicación de una nueva obra? La respuesta parece ser afirmativa en ambos sentidos, como se observa en títulos como Diario político y sentimental.

Análisis de la recopilación en Jano

Contención y evolución estilística

En los artículos publicados en Jano, el lector encuentra la temática habitual de Umbral, aunque con una notable salvedad: la contención expresiva. Dado el carácter serio y especializado de la revista, aspectos como el cotilleo madrileño, la política directa o el lenguaje más cheli y procaz quedaron fuera, permitiendo apreciar a un Umbral mucho más reflexivo. A pesar de esto, su estilo inconfundible -marcado por la franqueza, la originalidad y un lirismo cercano a la poesía- definió un hito en el columnismo de los años setenta y ochenta.

El espejo como identidad

Lo más característico del columnismo de Umbral es, sin duda, la figura del espejo. Su escritura funciona como un reflejo donde construye y proyecta su precaria identidad íntima. Como él mismo confesaba, "toda la vida he hecho máscara de mí". Con el paso de los años, el espejo se acercó tanto al rostro del escritor que terminó por abrasarse de tantos reflejos, un proceso que explica por qué la lectura actual de sus textos nos enfrenta a atrevimientos que ya no resuenan en la conciencia contemporánea de la misma forma que hace décadas.

Consideraciones sobre la edición actual

A pesar del valor de la recuperación de estos textos, existen críticas sobre la estructura de la edición actual:

  • Unificación necesaria: Los dos volúmenes, al tratar sobre el mismo eje temático, deberían presentarse como una obra cohesionada para no confundir al lector.
  • Orden cronológico vs. temático: La decisión de organizar los artículos por temas, en lugar de cronológicamente, dificulta la apreciación de la evolución estilística del autor. Al ser una obra profundamente autorreferencial, la segmentación temática resulta, en ocasiones, artificial.

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