Jurel enlatado: Controversia y desafíos en Chile

Alertas sobre la autenticidad del jurel enlatado

Durante la noche de este viernes, Reportajes T13 reveló que un conjunto de estudios científicos ha encendido la alerta sobre la autenticidad del jurel enlatado que circula en el mercado chileno, especialmente el que proviene de China. La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus) pedirá millonarias multas para cinco empresas que mezclaron el contenido del jurel con carne de caballa. Más de 30 millones de latas estarían siendo vendidas en Chile como si contuvieran jurel, pero según un estudio de la Asociación de Pescadores Industriales del Bío Bío, en realidad corresponderían a otras especies y serían de origen chino.

Esquema de las diferencias entre jurel y caballa o sardina

Estudios científicos confirman la sustitución

Uno de los estudios más recientes fue realizado por el Departamento de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Católica (DICTUC), el cual analizó 200 muestras de conservas rotuladas como jurel. “No es jurel, el enlatado del rotulado es incorrecto”, afirmó Natalia Morales, fisicoquímica microbióloga del DICTUC, al presentar los resultados del estudio. Un segundo informe, encargado al laboratorio 5M, reforzó esta conclusión. La agrupación de Pescadores Industriales del Biobío presentó una denuncia en la Seremi de Salud Metropolitana por la venta de tarros de jurel, que realmente no tienen jurel. Eso demostraron estudios encomendados por el gremio, que consistieron en analizar el contenido de cientos de tarros de jurel de origen asiático y chileno. En particular fueron dos, uno realizado por el Laboratorio 5 y el segundo, por el Laboratorio de Fisicoquímica y Microbiología DICTUC.

Para demostrar el fraude, DICTUC examinó 200 muestras de tarros de jurel (100 chilenas y 100 chinas), de diferentes lotes comercializados a lo largo de Chile. Respecto al producto nacional, se logró demostrar que tenían similitudes, como grosor de la columna del pescado, distancia entre espinas y color. Esto permitió dar cuenta que el producto nacional efectivamente contiene jurel chileno. “Encontramos que además de ser muy distinto el producto chino, entre sus marcas poseen diferencias significativas. Además en una misma marca tuvimos distintos resultados de cada una de las unidades que estudiamos. Por lo tanto no es estándar el producto chino a diferencia del chileno que sí los resultados fueron estandarizados para las 100 latas, para todas las marcas que estudiamos y para todos los productos chilenos”, confirmó Natalia Morales, jefa de la Unidad de Fisicoquímica y Microbiología del DICTUC.

Marcas involucradas y alcance del fraude

Lo grave es que, si bien son producciones de origen asiático, se comercializan a través de marcas chilenas. Según denunció la presidenta de los Pescadores Industriales del Biobío, Macarena Cepeda Godoy, hay cuatro marcas masivas que venden fraudulentamente jurel. Estas son Coliseo, Barquito, Novamar y Acuenta. Estas marcas fueron apuntadas por la agrupación como responsables de comercializar estos productos que, aseguran, no cumplen con lo que se declara en su rotulado. La organización decidió presentar una demanda colectiva donde estima que los perjuicios por esta venta del jurel tipo caballa -que en realidad estaría mezclado- sería de hasta $54 mil millones, calculando en consumo de 30 millones de latas del popular alimento, a un valor promedio de $1.800 por unidad. Las empresas acusadas por Conadecus son CV Trading S.A., Walmart Chile S.A., Rendic Hermanos S.A. (Unimarc/SMU) e Innovaciones, Productos y Servicios SpA (IPS), dueñas de las marcas Coliseo, Acuenta, Unimarc, Barquito y Novamar.

“Estamos frente a un hecho gravísimo, ya que 30 millones de conservas que se venden como jurel en Chile no lo son. Hablamos de casi la mitad de los tarros comercializados en el mercado nacional. Pedimos a la autoridad fiscalizadora que investigue, sancione y retire estos productos falsificados."

Consecuencias y riesgos

El pescado contenido en las latas provenientes de China sería otra especie, comúnmente conocida como caballa o sardina. Pese a que ambos pescados son similares en sabor y propiedad, la irregularidad estaría en no declarar el origen en los enlatados de los productos. “Las compañías incurrieron en diversas prácticas ilegales, tales como sustitución de especie al ofrecer un producto tipificado como jurel mientras que en su interior contenía caballa; la entrega de información nutricional inexacta en cuanto a sodio, grasa, proteína y peso drenado; la utilización de publicidad engañosa para inducir al consumo de un alimento que no posee las mismas características que el escogido por decisión del consumidor, y la comercialización de un producto falsificado, afectando la confianza en un alimento de consumo masivo”, detalló la organización.

Uno de los riesgos constatados por el estudio es que una de las marcas es proveedora de JUNAEB, en una dieta que incluye el jurel chileno en los menús de niñas, niños y adolescentes. Esta situación ha generado creciente preocupación en sectores públicos y privados, sobre todo considerando que el mercado del jurel importado desde China ha crecido significativamente en los últimos años. Esto, a pesar de que China no ha reportado capturas de jurel en los últimos tres o cuatro años, cuestionan desde la industria nacional.

Gráfico del volumen de jurel importado desde China a Chile

Acciones legales y requerimientos a las autoridades

A raíz de estas revelaciones, diversas entidades han comenzado a solicitar explicaciones formales. Una de ellas es la Municipalidad de Paine, que en 2023 adquirió más de 1.200 cajas de ayuda social que incluían dos tarros de jurel por unidad, en una operación que tuvo un costo cercano a los 37 millones de pesos. El objetivo de la demanda es lograr multas a las empresas, pero también indemnizaciones para los usuarios. La acción colectiva solicita multas equivalentes a 6.600 UTM para CV Trading, Walmart y Rendic/Unimarc, y 13.200 UTM para IPS. Desde CONADECUS se advierte que este tipo de prácticas no solo constituye un problema de transparencia, sino que también afecta directamente la confianza de los consumidores en el mercado. Ante la gravedad de los hechos, la organización hizo un llamado a las autoridades competentes a intensificar las fiscalizaciones, aplicar sanciones ejemplares, exigir el correcto etiquetado y garantizar mecanismos de compensación para los consumidores afectados. Finalmente, este caso evidencia la importancia de fortalecer la regulación del mercado alimentario.

La presidenta del gremio, Macarena Cepeda, afirmó que el engaño representa “una competencia desleal con las empresas nacionales” y que se está “dañando la fe pública”, exigiendo a la autoridad que investigue, sancione y retire los productos del mercado.

La pesca de jurel a nivel internacional y la sostenibilidad del recurso

El jurel chileno, rico en ácidos grasos, es un verdadero maná para un planeta hambriento, un producto de primera necesidad en África. En otros lugares, la gente lo come sin darse cuenta, ya que la mayoría se transforma en harina de pescado para ser consumido en la acuicultura y en las granjas de cerdos. En tan sólo dos décadas, la población de jurel chileno ha caído en picado: de unos 30 millones de toneladas a menos de tres en la actualidad. Daniel Pauly, eminente oceanógrafo de la Universidad de Columbia Británica en Canadá, ve en la grave situación del jurel del Pacífico Sur una señal de alarma. “Éste es como el último de los bisontes”, contó al ICIJ en referencia a la época de la colonización de Norteamérica. “Cuando se haya ido, entonces todo lo demás habrá desaparecido con él… Marcará el final de los territorios conquistables”, añadió Pauly.

Entre el desierto y el océano Pacífico - Pescadores que arriesgan su vida | DW Documental

Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (SPRFMO)

Delegados de casi una veintena de países se reunieron a principios de febrero en la capital chilena para intentar conseguir avances en el difícil objetivo de frenar el saqueo de los recursos del Pacífico Sur. Su propósito original era proteger el estatus de las pesquerías, particularmente la del jurel. Sin embargo, hicieron falta casi cuatro años para que 14 países adoptaran 45 artículos provisionales que respondieran a ese plan. La convención de la SPRFMO necesita ocho firmas para ser vinculante, incluida la de un Estado costero sudamericano. La ORPPS se reúne en febrero de cada año con la información de los comités científicos de todos los países y determina el estado de la pesquería que se trate. En febrero pasado el honor y responsabilidad de ser anfitrión fue de Chile.

Flotas pesqueras internacionales y sobreexplotación

Con el fin de aprovecharse de esa decisión, varias flotas pesqueras se dirigieron a toda máquina hacia las aguas del Pacífico Sur. Uno de los primeros en llegar fue el que por aquel entonces era el mayor pesquero del mundo, el Atlantic Dawn, un buque de 14.000 toneladas construido para armadores irlandeses. La empresa holandesa Parlevliet & Van der Plas lo compró y le dio el nombre de Annelies Ilena. Este tipo de “superarrastreros” capturan jurel chileno con redes de gran tamaño, cuya boca tiene alrededor de 25 por 80 metros de apertura. Gerard van Balsfoort, presidente de la Asociación de Grandes Arrastreros Congeladores de Pelágicos (PFA, por sus siglas en inglés), con sede en Holanda y que representa los intereses de nueve compañías y 25 barcos de bandera europea, confirmó algo obvio: los holandeses, al igual que el resto, fueron a marcar territorio. “Era una de las pocas zonas a las que podías acceder libremente”, admitió Van Balsfoort. Y añadió: “Parecía evidente que una gran cantidad de barcos iba a tomar rumbo sur, pero no había otra opción. El Lafayette, de bandera rusa, tiene una longitud superior a dos campos de fútbol americano juntos. Succiona el pescado con una manguera gigante de barcos de arrastre auxiliares encargados de las capturas, para más tarde congelarlo en bloques. Eric Pineda se asomó a la bodega del Achernar y sólo vio diez míseras toneladas de jurel después de haber estado faenando durante cuatro días. “Se está acabando muy rápido”, admite Pineda, “tenemos que pescar lo máximo posible antes de que se agote”.

En el Pacífico Sur, las flotas industriales cada vez encuentran menos jurel tras años de pesca sin control. Echando la vista atrás, el presidente de la PFA, Van Balsfoort, admitió que el jurel chileno tiene ciclos biológicos y que los barcos sobreexplotaron el recurso en un momento en el que su población se encontraba vulnerable. “Pescamos demasiado."

Subvenciones y falta de regulación

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señala que la flota pesquera mundial “es dos veces y media mayor de lo necesario”. Esa estimación fue publicada en un informe de 1998. Desde entonces, la capacidad pesquera de las flotas se ha incrementado aún más. Entre el 15 y el 30 por ciento de esas ayudas públicas estaba destinado a sufragar el combustible que permite a los pesqueros faenar en todos los rincones del planeta. Un informe publicado en diciembre de 2011 por la organización ecologista Greenpeace critica con dureza a la PFA, la asociación con sede en los Países Bajos que representa al barco Annelies Ilena. El informe, elaborado por una consultora independiente para Greenpeace, señalaba que, conforme a un cálculo conservador, las ganancias anuales medias de la PFA cercanas a 55 millones de euros serían de tan sólo siete millones sin la ayuda del contribuyente. Van Balsfoort, el presidente de la PFA, no puso en duda esas cifras publicadas, pero defendió que las exenciones fiscales al combustible son algo rutinario en la industria pesquera.

Según la regulación internacional, los barcos pueden pescar libremente en zonas marítimas no regidas por acuerdos ratificados. Aún así, la Unión Europea ha traspuesto a su legislación las medidas interinas adoptadas por la SPRFMO, con lo que son legalmente vinculantes. Además, los países de la UE están obligados a repartirse la cuota anual colectiva para la pesquería del jurel chileno. Por ejemplo, Unimed Glory, una filial de la compañía griega Laskaridis Shipping, opera tres barcos de arrastre en el Pacífico Sur. La empresa armadora está en Grecia, país miembro de la UE. El noruego Per Pevik, director de Unimed Glory, dijo al ICIJ que debido a que Vanuatu no cumple con los estándares sanitarios exigidos por la UE, su pescado no puede ser vendido en Europa. Así que comercializa su jurel en África. Los transbordos de pescado en alta mar también frustran la posibilidad de un control efectivo.

Regulación y desafíos en Chile

Anualmente, el IFOP, instituto oficial encargado de la investigación pesquera, recomienda una cuota a la Subsecretaría de Pesca (Subpesca), dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, departamento que a su vez propone su propia cifra. En 2009, el IFOP urgió a adoptar un drástico recorte que establecía un límite de capturas de jurel de 750.000 toneladas, según la organización ecologista sin ánimo de lucro Oceana, que examinó las cifras de cuota sin publicar. Se espera que este año se apruebe una nueva ley de pesca que quitará atribuciones al CNP y se las otorgará a un panel de expertos. Sin embargo, Tarifeño insiste en que ya es demasiado tarde para cualquier cosa que no sea tomar medidas drásticas. Comentó al ICIJ: “Si no salvamos el jurel ahora mismo, no seremos capaces de hacerlo en el futuro.

Desde la secretaría de pesca de Valparaíso, Italo Campodónico reflexiona sobre este asunto y añade: “Como biólogo marino, tengo que estar de acuerdo. Deberíamos establecer una veda de cinco años. Pero como funcionario, debo ser realista. Por razones socioeconómicas, no va a suceder. La realidad es que los extranjeros pueden ir a pescar a otras aguas. Cristian Canales, científico del centro chileno de investigación pesquera Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), manifestó que un límite de capturas más seguro sería de 250.000 toneladas. Pertenece al grupo de los pequeños pelágicos, vitales como fuente de alimentación para las especies predadoras más grandes.

Propuesta de cuotas y la controversia del 44%

Chile tiene un comité científico que en septiembre de cada año dice cuál es la estimación disponible para el año que sigue. En el caso del jurel la pesquería lleva varios años creciendo en torno a 15%. Cada año en diciembre el Ministerio de Economía, considerando lo informado por el comité científico, emite un decreto con la cuota de pesca para el año que sigue. Nuestro subsecretario de pesca (Convergencia Social) llegó con la propuesta de la pesquería del jurel para el 2025 ¿Se acuerda que los científicos chilenos dijeron en septiembre que el crecimiento sustentable era 15%? Pues bien, ¡la propuesta de Chile fue 44%! Tres veces lo que aconsejaban nuestros científicos. Se gastaron la reunión anual peleando contra la postura de Chile y finalmente se acordó un 25%, dos tercios más que lo aconsejado científicamente. Los que estuvieron allí dicen que daba vergüenza, no tenían cara para defender lo que decía nuestro gobierno. Curiosamente, sigue sin salir el decreto con la cuota de este año. Seguramente están esperando que se tramite la ley para dictarlo.

Modificación de la ley de pesca y distribución de cuotas

La modificación en curso a la ley de pesca ha causado alboroto en las últimas semanas, por las acciones que han anunciado algunas de las pesqueras industriales. El proyecto de ley tiene aprobado un cambio que en el caso del jurel es quitar un 20% de su cuota a las licencias clase A y B y dárselos gratuitamente a los pescadores artesanales. Así, la torta de jureles disponible se repartiría 70% para los industriales y 30% para los artesanales a partir del 2025. Se le quita a los ricos y se les entrega a los “pobres” ¿quién podría no estar de acuerdo? Solución del Ministerio de Economía, una nueva subasta a costa de los derechos de las licencias A y B de los industriales jureleros. Las licencias A y B tienen derecho a una fracción del total de toneladas que fija Economía. La propuesta era que el primer 15% de aumento del año 2025 y del año 2026 se les quite y sea subastado entregando nuevas licencias clase B por veinte años a los adquirentes. Los pescadores industriales actuales con licencias A y B verían reducido su derecho y sólo podrían capturar toneladas adicionales en la parte de aumentos de cuotas de un año que sea mayor a ese primer 15%. Así si la cuota decretada para el 2025 creciera por ejemplo 10%, no podrían participar del incremento.

Por un lado, la baja de 20% de la cuota del jurel que se regala a los artesanales deja de pagar el royalty, USD 80 por tonelada en la clase A y USD 300 en la B. La teoría del Ministerio y algunos parlamentarios es que si el decreto sale después que la ley esté aprobada y que los pescadores industriales hayan bajado del 90% del total de la cuota de jurel al 70%, entonces los dueños de las licencias no podrían reclamar por no tener derechos adquiridos sobre las toneladas de diferencia.

Diagrama de flujo del sistema de cuotas de pesca en Chile

Contexto de fiscalización y actores involucrados

En San Vicente Terminal Internacional, ubicado en la comuna de Talcahuano, recaló el buque ruso ADMIRAL SHABALIN, que llegó a puerto con 2.200 toneladas de recursos para descarga. El buque capturó jurel en aguas internacionales, y está habilitado para generar bloques de pescado congelado, y harina de pescado. Con respecto a la fiscalización realizada por Sernapesca Biobío, Rodrigo Ormazábal, inspector pesquero a cargo de la recepción de Buques Extranjeros relató el proceso, “en San Vicente Terminal Internacional revisamos la nave de pabellón ruso ADMIRAL SHABALIN, la que estuvo realizando faenas de pesca en la zona norte de nuestro país, fuera de la zona económica exclusiva.

Juan Vilches es patrón de pesca. Su trabajo consiste en buscar cardúmenes de peces para una gran compañía. Es también biólogo marino. Se estremece al recordar tiempos pasados. “Nadie tenía ni idea de los límites”, admite el patrón. “Si las redes subían demasiado llenas y la captura excedía la capacidad de la bodega, arrojábamos centenares de toneladas por la borda. Ahora la situación ha cambiado. Sin embargo, el ICIJ, en colaboración con el chileno Centro de Investigación e Información Periodística (CIPER), siguió la pista a ocho grupos que conforman un monopolio de facto de la pesquería y que han presionado al Gobierno para que estipule cuotas por encima de la recomendación científica. Seis de esos ocho grupos están controlados por poderosas familias. Roberto Angelini, de 63 años, controla el norte. Es conocido como El Heredero por haber sucedido a su tío Anacleto, a quien Forbes situó en su ranking de 2007 como el hombre más rico de Suramérica. Anacleto había emigrado desde Italia en 1948. En 1976, incorporó el negocio de la pesca a un imperio que a día de hoy incluye la mayor compañía petrolífera de Chile, explotaciones mineras y forestales, además de otros intereses. Las dos empresas pesqueras de Angelini poseen el 29,3 por ciento de la cuota de jurel fijada por el Gobierno chileno. Según un informe del gobierno chileno, cerca del 70 por ciento del jurel capturado entre 1998 y 2011 en el feudo norteño de Angelini estaba por debajo de la talla mínima permitida. De acuerdo con la legislación vigente, la mitad de esas extracciones sería ilegal. Pero los funcionarios del Gobierno dicen que en el norte las capturas entran en la categoría especial de “pesca de investigación” y, por tanto, están exentas de la ley que regula el tamaño.

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