Los tratamientos para poros abiertos son cada vez más comunes, ya que estos son una característica de la piel mixta, grasa e incluso, pueden aparecer en la dermis de alguien que lidia con altos niveles de estrés. Tener los poros abiertos logra que la piel posea una textura desigual visualmente. Estos también aparecen porque se han hecho tratamientos dermatológicos previos de manera inadecuada sobre la piel, lo que en ocasiones, se puede ver entrelazado a la aparición de puntos negros (principalmente en mejillas y nariz).
Esta característica en la piel también tiene que ver con la herencia genética (si tu padre o madre los tienen, es probable que con el paso del tiempo, se vean como los de ellos). Aunque claro, eso no evita que haya forma de mitigarlos: es cierto que tratar o reducir los poros abiertos ha generado una industria con productos que poseen una ganancia aproximada de mil millones de dólares anualmente, pero lo cierto es que optar por las soluciones orgánicas y fáciles de hacer en casa (como una mascarilla casera), también se transforma en una excelente apuesta.
¿Qué son los Poros Abiertos?
Los poros son pequeños orificios que todos tenemos en la piel, específicamente, son las aberturas de los folículos pilosos. Tienen varias funciones, entre ellas eliminar la suciedad y regular la temperatura por medio de la transpiración. Si tenemos una piel saludable, los poros no suelen verse. Por ejemplo, los poros en la piel normal se caracterizan por ser finos, lo que se traduce en una textura aterciopelada, suave, lisa y sin impurezas.
En la piel grasa, las glándulas sebáceas tienen una producción acrecentada de sebo, y podemos identificarla porque sus poros son agrandados y claramente visibles. Esta clase de piel se caracteriza por tener poros agrandados en la zona T grasa (frente, mentón y nariz) que puede presentar algunas impurezas. Cuando una persona tiene los poros abiertos o dilatados, se expone a recoger toxinas, grasas y contaminación.
Los poros abiertos del rostro pueden convertirse en una verdadera pesadilla estética. Aunque son completamente naturales, cuando se dilatan en exceso hacen que la piel luzca sucia, con brillo y con una textura irregular difícil de disimular, incluso con maquillaje. Los poros se dilatan principalmente por la acumulación de grasa, suciedad y células muertas. Si no se tratan correctamente, los poros abiertos pueden obstruirse con facilidad, favoreciendo la proliferación de bacterias y la aparición de imperfecciones.

¿Por Qué se Abren los Poros de la Piel?
Los poros de la piel se pueden abrir por múltiples razones, entre ellas la genética, el sexo y la edad. El tamaño de tus poros depende principalmente de tu genética. Las personas de piel clara suelen tener poros pequeños, mientras que las de piel oscura los tienen más grandes. Las personas con piel grasa también son más propensas a tener poros visibles, mientras que las personas con piel seca suelen parecer sin poros.
El sebo atrapado y las células muertas de la piel son factores comunes que producen un grano, el cual a su vez dilata los poros. Inevitablemente, cuantos más granos tengas, más probabilidades tendrás de tener poros dilatados. Demasiado sol (o mejor dicho, rayos UV) también puede dilatar los poros, ya que estos debilitan el colágeno, y su pérdida provoca un aumento del tamaño de los poros.
Factores ambientales como la suciedad, la contaminación y el maquillaje pueden acumularse en los poros y obstruirlos. ¡Esto es especialmente común si vives en una gran ciudad!
Tratamientos Caseros para Poros Abiertos
Afortunadamente, existen tratamientos y productos naturales con los que podemos reducir los poros dilatados progresivamente. Optar por soluciones orgánicas y fáciles de hacer en casa, como una mascarilla casera, se transforma en una excelente apuesta.
Mascarilla de Huevo y Avena
Esta mascarilla casera es perfecta para cuidar de la piel con poros abiertos y la piel grasa. Sirve como un neutralizador del pH, capaz de purificar y limpiar los poros a profundidad. Además, si la usas constantemente, verás una considerable reducción en la aparición de puntos negros.
Preparación
Afortunadamente, las mascarillas caseras como esta toman menos de 5 minutos. Solo recuerda que para que realmente recibas los beneficios de la avena, debe estar previamente molida. Lo mejor es licuarla durante 3 minutos aproximadamente, hasta que se acerque a la textura de un polvo grueso.
Ingredientes necesarios:
- Avena licuada (media taza)
- Una yema de huevo
- Un bowl
- Opcional: una cuchara para su aplicación
Instrucciones:
- Licúa media taza de avena aproximadamente durante 2 minutos (o 2:30).
- Agrega una yema de huevo y licúa nuevamente por 40 segundos, hasta lograr una textura pastosa.
- Para que surta efecto, esparce cuidadosamente con masajes circulares hacia arriba, e insiste en las zonas donde tengas los poros más visibles.
- Deja reposar por 20 minutos sobre tu rostro.
- Posteriormente, enjuaga con agua tibia para no volver a dilatar los poros.

Mascarilla de Clara de Huevo y Avena
Esta es una alternativa sencilla y efectiva. Bate una clara de huevo y agrega avena hasta lograr una pasta. Funciona como exfoliante natural y ayuda a tensar la piel.
Mascarilla de Té Verde y Arcilla Verde
Mezcla 3 cucharadas de té verde frío (para contraer los poros) y 1 cucharada de arcilla verde para formar una pasta. Aplícala sobre el rostro y deja actuar durante 30 minutos. Luego, enjuaga con agua fría.
Mascarilla de Fécula de Maíz y Solución Salina
Mezcla 1 cucharada de fécula de maíz y 2 cucharadas de solución fisiológica helada o solución salina. Haz una pasta, aplícala en la cara y deja reposar durante 20 minutos. Luego, enjuaga con agua fría.
Mascarilla de Yogur
El yogur tiene muy buenas aplicaciones externas para la estética y está comprobado que actúa para cerrar los poros. Aplica una mascarilla de yogur en la cara una vez a la semana. Deja actuar 15 minutos y enjuaga con agua templada.
Mascarilla de Bicarbonato de Sodio
Realiza una pasta mezclando bicarbonato de sodio y agua tibia en partes iguales. Con movimientos circulares, masajea en el rostro unos 30 segundos y enjuaga con agua fría.

Mascarilla de Jugo de Limón, Levadura Química y Agua
Prepara tu propio limpiador de poros casero que también funciona como eliminador de puntos negros. Mezcla un chorrito de jugo de limón con una cucharadita de levadura química y una cucharadita de agua. Aplícala en el rostro, déjala actuar unos minutos y luego enjuaga bien con agua.
Otros Remedios Efectivos
Aplicación de Hielo
El hielo es conocido por su efecto sobre los poros abiertos. El frío contrae y desinflama, por lo que ayudará a que disminuyan su tamaño. Enjuágate la cara con agua helada para cerrar los poros rápidamente, reducir la inflamación y eliminar la hinchazón. No solo es excelente para la piel, sino que también es un excelente energizante. Toma cubitos de hielo y pásalos directamente sobre la cara, no más de 30 segundos para que no se queme la piel. Obtendrás un efecto tenso inmediato. Ideal para hacerlo después de bañarse.
Baños de Vapor
Los baños de vapor sirven para eliminar las impurezas que se encuentran dentro de los poros dilatados. Vierte agua hirviendo en un recipiente grande, cúbrete la cabeza con un paño de cocina y coloca la cara sobre él. El vapor ayudará a abrir los poros y a eliminar el exceso de grasa y suciedad. Para obtener mejores beneficios, añade 1 o 2 gotas de aceite de árbol de té al agua. Mantén la cara sobre el vapor durante 5 a 10 minutos. Aunque no lo creas, es un limpiador de poros realmente bueno. Al terminar, lávate la cara con agua helada para cerrar los poros. También puedes invertir en un vaporizador facial si planeas usarlo con más frecuencia.
Sal Marina
Gracias a sus potentes propiedades antibacterianas, la sal marina ayuda a eliminar imperfecciones, puntos negros y poros dilatados, ya que extrae la grasa del poro. Es muy eficaz para disolver el exceso de grasa y eliminar cualquier residuo acumulado en el rostro. La mejor manera de usarla es mezclar una cucharadita de sal marina con unas gotas de agua para formar una pasta. Aplícala sobre el grano, punto negro o poro dilatado y déjala actuar durante una hora. Si tienes piel sensible, déjala actuar solo 10 minutos.
Exfoliación
Usar un exfoliante suave dos veces por semana puede ayudar a eliminar las células muertas y estimular la renovación celular para mantener los poros limpios. Dependiendo de tu tipo de piel, puedes usarlo hasta tres veces por semana, pero evita excederte, ya que podrías irritarte la piel. Al comprar un exfoliante, busca uno que contenga ácido salicílico o ácido glicólico. Estos dos potentes ingredientes para el cuidado de la piel ayudan a limpiar y destapar los poros.
Uno de los exfoliantes caseros más efectivos es la mezcla de avena y yogur. Puedes ponerlo en tu cara frotando durante unos minutos, y luego dejar actuar.
Rutina de Limpieza
Mantener la piel limpia te ayudará a disminuir la aparición de los poros abiertos. Un buen limpiador para tu tipo de piel y acorde a sus necesidades no debe faltar en tu rutina de skin care. La doble limpieza es revolucionaria para mantener los poros limpios. Tu primera limpieza debe comenzar con un limpiador a base de aceite para disolver el maquillaje, el protector solar y el exceso de sebo. Continúa con un limpiador suave a base de agua adaptado a tu tipo de piel.
Limpiadores a base de agua: Contienen agua como ingrediente principal. Eliminan en profundidad el sudor, la suciedad y otras partículas solubles en agua de la superficie de la piel. Son preferidos para aquellos con piel normal, grasa, mixta y con tendencia acneica.
Limpiadores a base de aceite: Están formulados con aceites nutritivos como ingrediente principal. Eliminan las impurezas solubles en aceite de la piel, como el exceso de sebo, el protector solar y el maquillaje. Son excelentes para todos los tipos de piel, especialmente para pieles secas, sensibles y propensas al eczema.
Todo sobre la DOBLE LIMPIEZA, aceites, bálsamos, cremas, geles y más!
Hidratación Constante
Mantener una buena rutina de hidratación es muy beneficioso para que el cutis se vea radiante siempre. Es esencial si queremos mejorar los poros dilatados.