Las levaduras son microorganismos esenciales en la elaboración de vino y cava, desempeñando un papel crucial en la transformación de las uvas en el elixir que conocemos y disfrutamos. Son los verdaderos artífices de la magia que transforma las uvas en vinos excepcionales. En este artículo, exploraremos qué son las levaduras y cómo influyen en el proceso de vinificación, así como responderemos a algunas preguntas comunes sobre su presencia en las uvas y su selección enológica.

El Papel Esencial de las Levaduras en la Vinificación
Cuando pensamos en la elaboración del vino, solemos imaginar viñedos pintorescos, enólogos expertos y barricas de roble envejecidas. Sin embargo, un factor crucial en el proceso suele pasar desapercibido: las levaduras. Sin ellas, la vinificación sería imposible, ya que son responsables de convertir los azúcares naturales presentes en la uva en alcohol, confiriéndole al vino sus características.
¿Qué Son las Levaduras del Vino?
Las levaduras son organismos unicelulares que pertenecen al reino Fungi, específicamente al género Saccharomyces. Estas pequeñas esferas mágicas tienen dimensiones infinitesimales (5-30 μm de largo por 1-5 μm de ancho) y la capacidad única de convertir los azúcares presentes en el mosto de uva en alcohol y dióxido de carbono a través de la fermentación alcohólica. Este proceso bioquímico es el núcleo de la vinificación, transformando la fruta en una bebida compleja y deliciosa.
Cómo Se Fabrica El VINO? (Proceso En Fábrica)
Origen y Hábitat de las Levaduras
La mayoría de las levaduras se localizan en la piel de las uvas. Esta ubicación estratégica les permite entrar en contacto con el mosto cuando las uvas son prensadas durante la vinificación. A medida que las uvas maduran en la planta, las levaduras se adhieren a la piel, esperando el momento adecuado para iniciar la fermentación.
La biodiversidad de las levaduras está influenciada principalmente por el lugar y las condiciones en las que nacen y crecen las uvas. Existen dos hábitats principales: la uva y el mosto. La uva, sujeta a la variabilidad climática y a la acción humana, contiene pocos azúcares aprovechables por las levaduras. Cuando las uvas se recolectan, el hábitat cambia y otras levaduras se vuelven predominantes. La selección continúa y se intensifica en el mosto debido a su pH bajo y ácido.

La Fermentación Alcohólica: La Transformación Clave
Las levaduras son fundamentales para la fermentación alcohólica, donde convierten los azúcares presentes en el mosto de uva (principalmente glucosa y fructosa) en alcohol etílico (etanol) y dióxido de carbono. Este proceso natural, impulsado por la presencia de levaduras en el mosto, marca el inicio del proceso de vinificación.
El mosto contiene todos los nutrientes que necesitan las levaduras, en una forma que pueden ser aprovechadas por ellas. Por el contrario, la mayoría de los microorganismos no pueden utilizar la glucosa y la fructosa debido al pH ácido del mosto. Durante el prensado de las uvas, todos los nutrientes salen de las bayas y se mezclan con la microflora presente en el hollejo y los raspones; la acidez del pH "mata" a casi todas las bacterias. Los azúcares naturalmente presentes en el mosto y luego transformados por las levaduras determinan la concentración final de alcohol etílico.
En las fermentaciones alcohólicas espontáneas, sin levaduras seleccionadas, las levaduras de diferentes especies interactúan entre sí. Conocer sus características e interacciones es fundamental para obtener vinos agradables y equilibrados. En las fermentaciones guiadas, por el contrario, el proceso se realiza mediante cepas de Saccharomyces cerevisiae seleccionadas.
Diversidad y Clasificación de las Levaduras del Vino
En el mundo del vino, diversas cepas de levaduras coexisten, cada una aportando matices únicos al perfil aromático y gustativo del vino. Estas levaduras desempeñan un papel crucial en la determinación del estilo y la calidad del vino final, ya que diferentes cepas pueden aportar características específicas como notas afrutadas, especiadas o florales.
Saccharomyces Cerevisiae: La Especie Dominante
La levadura Saccharomyces cerevisiae es la más destacada y común en la vinificación. Es conocida por su predominante papel en la fermentación alcohólica, donde convierte eficientemente los azúcares en alcohol y dióxido de carbono, transformando el mosto en un líquido fermentado con potencial vinícola. Su importancia es tal que cuando se habla de levaduras para vino, las S. cerevisiae están implícitas.
Otras Cepas de Levadura y su Influencia
Además de Saccharomyces cerevisiae, existen otras cepas de levaduras que pueden contribuir a la complejidad del vino.
Levaduras Autóctonas y no Saccharomyces
- Algunas levaduras autóctonas, presentes de forma natural en ciertas regiones vinícolas, desempeñan un papel destacado e influyen en el carácter distintivo de los vinos locales. Como son endémicas de algunas zonas productoras, juegan un papel crucial en la expresión única de los vinos de terruño.
- Por ejemplo, la levadura Torulaspora delbrueckii puede influir en la fermentación y enriquecer la complejidad aromática de los vinos de ciertas regiones, como los tintos y blancos de la D.O. Rioja, contribuyendo a la singularidad de cada producto final.
- La levadura Hanseniaspora uvarum es una cepa silvestre común en los hollejos de las uvas, apreciada por su capacidad de aportar cualidades aromáticas únicas al vino, como notas de frutas tropicales y cítricos.
Levaduras "Indeseables"
Existen otras levaduras presentes en la uva o en los ambientes de la bodega que pueden intervenir y alterar la calidad final del vino. Por ejemplo, durante el afinado en botella, la levadura Brettanomyces Bruxellensis puede contaminar el vino y sintetizar notas desagradables a sudor de caballo o "bret".
Levaduras Seleccionadas y Control Enológico
En la vinificación moderna, el proceso de fermentación no se deja al azar. Las levaduras seleccionadas son cepas elegidas específicamente por enólogos y viticultores para dirigir la fermentación de una manera controlada, introduciendo deliberadamente estas cepas en el mosto. Estas levaduras pueden proceder de cultivos puros o mezclados y están diseñadas para realzar características específicas del vino final, como la expresión frutal, la estructura y la complejidad aromática.
Las levaduras seleccionadas ofrecen un mayor control sobre la fermentación y aseguran una mayor consistencia en la producción de vinos a gran escala. Este enfoque permite a los productores adaptar el proceso de fermentación a las características de la uva y a los objetivos de sabor y estilo del vino final. Las levaduras comercializadas principalmente en forma de Levaduras Secas Activas (LSA) se añaden al mosto prensado.
Dado que las cepas de S. cerevisiae son muy diferentes entre sí, es fundamental elegir la composición adecuada del cultivo starter teniendo en cuenta aspectos como el vigor y el poder fermentativo. Esto incluye la capacidad de iniciar rápidamente la fermentación tomando la prevalencia sobre el resto de microorganismos presentes en el mosto, y la capacidad de resistir al alcohol etílico. Además, es necesario evaluar la resistencia de las levaduras añadidas a los compuestos tecnológicos (como el anhídrido sulfuroso y eventuales pesticidas utilizados en el viñedo) y la capacidad de producir compuestos "secundarios" capaces de influir en el componente aromático del vino.
Cepas Seleccionadas Comunes y Sus Aplicaciones
- Saccharomyces cerevisiae EC-1118: Conocida como levadura de champán, es popular en la fermentación de vinos espumosos y blancos, produciendo un perfil limpio que permite que los sabores varietales resalten.
- Saccharomyces bayanus D47: Ideal para vinos blancos jóvenes y tintos de calidad, aporta aromas florales y afrutados, siendo una elección común para Chardonnay y tintos reserva.
- Saccharomyces cerevisiae RC-212: Utilizada en vinos tintos reserva, realza los caracteres frutales y favorece la extracción de color y taninos.
- Saccharomyces cerevisiae QA23: Apropiada para vinos blancos secos y tintos, valorada por su capacidad de intensificar los aromas varietales.
Innovación con Cepas Específicas
- EnartisFerm Q4: Caracterizada por una gran capacidad para revelar 4-mercaptopentanona (4-MMP). La secuenciación del ADN ha mostrado que contiene la versión completa (larga) del gen IRC7.
- ENARTISFERM Q9: Una cepa de Saccharomyces cerevisiae seleccionada a partir de uvas Sauvignon blanc, que puede producir una gran cantidad de ésteres, especialmente cuando se usa como nutriente una fuente de nitrógeno orgánico.
- ENARTISFERM ES181: Una levadura recomendada para la elaboración de vinos blancos con una fuerte expresión del aroma varietal.
En Vinícola Tres Raíces, por ejemplo, entienden que la selección cuidadosa de cepas autóctonas y comerciales les permite explorar la riqueza del terroir mexicano, aportando a cada vino una identidad única que refleja su tierra y tradición vitivinícola. El uso de levaduras específicas les brinda el control necesario para expresar de manera óptima los sabores y aromas característicos de sus variedades, como el Malbec y el Cabernet Sauvignon.

Las Lías: Un Tesoro Oculto del Vino
Las "lías" en el contexto del vino se refieren a los sedimentos formados por partículas de levaduras muertas, restos de células de levadura, fragmentos de pulpa y otros sólidos que se acumulan en el fondo de un recipiente de fermentación o en barricas durante el proceso de elaboración del vino. Las lías son un componente natural del proceso de vinificación y pueden tener un impacto significativo en el perfil y la calidad del vino.
Tipos de Lías
Las lías se dividen en dos categorías principales:
- Lías finas: Son partículas microscópicas que pueden permanecer suspendidas en el vino después de la fermentación alcohólica.
- Lías gruesas: Son sedimentos más grandes y pesados que se asientan rápidamente.
Beneficios del Contacto con las Lías
Las lías pueden aportar varios beneficios al vino:
- Contribuyen a la textura y la sensación en boca del vino, haciéndolo más suave y redondo.
- Pueden aumentar la complejidad aromática y de sabor, agregando notas de pan tostado, nueces, yodados y a veces notas de frutas maduras o flores.
- Ofrecen una protección natural contra la oxidación del vino.
Manejo de las Lías en Bodega
- Removido de Lías (Batonnage): El enólogo puede optar por mantener el vino en contacto con las lías durante un período específico, removiendo regularmente las lías del fondo para maximizar su interacción con el vino.
- Vinos sobre Lías: Algunos vinos, como los vinos blancos de Borgoña, los Champagnes y ciertos vinos de Chardonnay y Sauvignon Blanc, son conocidos por envejecer o madurar "sobre lías", lo que significa que se mantienen en contacto con las lías durante un período prolongado.
- Papel en la Fermentación Maloláctica: Las lías también pueden desempeñar un papel en la fermentación maloláctica, en la que las bacterias convierten el ácido málico en ácido láctico.
Así pues, las lías son los sedimentos formados por partículas de levadura muertas y otros sólidos que se encuentran en el vino durante la elaboración y el envejecimiento. Pueden aportar una serie de beneficios al vino, desde la mejora de la textura y la complejidad hasta la protección contra la oxidación.
