Hummus de Garbanzos Casero: Una Receta Versátil y Nutritiva

El hummus es un dip o salsa mediterránea a base de garbanzos, tahini (pasta de sésamo), jugo de limón, ajo, comino, sal y aceite de oliva. Se mezclan todos estos ingredientes para crear una preparación suave y cremosa, apreciada por su sabor equilibrado. Comúnmente consumido en la cocina levantina, se suele comer como salsa con pan pita. En árabe, hummus significa simplemente 'garbanzos'.

Esquema de los ingredientes básicos del hummus

Es un aperitivo fantástico para mojar que se elabora en un momento y queda buenísimo, con una textura cremosa y un sabor especiado y tostado delicioso. Se trata de una receta de Oriente Medio que cada vez es más popular en otros territorios ya que es una forma fantástica de comer legumbres de una forma diferente.

Origen e Historia del Hummus

El hummus parece tener como origen el Antiguo Egipto y su preparación era muy diferente a la actual, servida en porciones pequeñas sobre una pieza de pan de pita. Se considera un auténtico clásico en el Mediterráneo oriental, muy rico y, sobre todo, sencillo de cocinar.

En cualquier mesa de países como Jordania, Israel, Turquía, Líbano y, en general, en todo Oriente Medio, nunca falta un buen mezze. Consiste en un surtido de distintos platos en forma de entremés o aperitivo que sirven de preludio al plato principal. En muchas ocasiones la cantidad de comida en los mezzes es tal que uno llega saciado al resto del menú. Es una tradición muy típica del este del Mediterráneo y forma parte del ritual con el que agasajar a los invitados, tan propio de la hospitalidad legendaria de estos países.

Mapa de las regiones de Oriente Medio donde el hummus es un plato tradicional

El hummus lo preparan a lo largo y ancho de Oriente Medio, Grecia, Turquía y Chipre, aunque no todos son iguales. La considerada como una de las comidas más típicas y apreciadas del Medio Oriente forma parte del menú diario de jordanos, turcos, sirios, israelíes, palestinos, libaneses e incluso egipcios.

Polémicas Culturales en torno al Hummus

El hummus se considera a menudo un «plato nacional» no oficial de Israel, lo que refleja su enorme popularidad e importancia entre toda la población israelí, lo que los críticos de Israel describen como una apropiación de la cultura libanesa, palestina o árabe.

Según Ofra Tene y Dafna Hirsch, la disputa sobre la propiedad del hummus expone el nacionalismo a través de la comida y el importante papel que desempeñó la industrialización del hummus elaborado por empresas privadas israelíes en 1958. Aunque el hummus ha formado parte tradicionalmente de la gastronomía de los judíos mizrajíes que vivían en territorios de habla árabe, el plato también se popularizó entre los inmigrantes judíos europeos a finales del siglo XIX y principios del XX.

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La historiadora Dafna Hirsch describe la adopción del hummus en la dieta de estos inmigrantes como parte de un intento de mezclarse y mimetizarse en el entorno de Oriente Medio, mientras que el sociólogo Rafi Grosglick destaca la importancia de sus aspectos saludables en su dieta. En los últimos años, a través de un proceso de gourmetización, la identidad árabe del hummus se ha convertido en un símbolo de su autenticidad, dando fama a pueblos árabe-israelíes como Abu Gosh o Kafr Yasif.

Receta Básica de Hummus de Garbanzos Casero

Cocinar un buen hummus es muy pero que muy fácil y rápido. ¡A qué estáis esperando! Es un plato riquísimo al alcance de todo el mundo, barato, sencillo y donde el garbanzo está… pero no lo parece.

Ingredientes principales

  • 400 g de garbanzos cocidos (peso escurrido). Se pueden utilizar garbanzos en conserva o cocerlos en casa.
  • 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo). Se puede comprar ya preparada o elaborarla casera.
  • El zumo de medio limón.
  • 1/2 cucharadita de comino en polvo.
  • 1/2 cucharadita de pimentón dulce.
  • 1 diente de ajo.
  • Entre 50 y 150 ml de agua, según la necesidad.
  • Aceite de oliva y sal.

Preparación paso a paso

  1. Preparar los garbanzos: Si se usan garbanzos de bote, escurrirlos del líquido en el que se conservan y pasarlos por agua fría hasta que desaparezca la espuma y el agua salga clara. Para un hummus más cremoso, se puede quitar la piel a los garbanzos. Una técnica consiste en revolver los garbanzos enjuagados y secos con bicarbonato (una cucharilla y media por bote), luego calentarlos en el microondas o en una sartén a fuego medio de dos a tres minutos hasta que estén calientes.
  2. Preparar el zumo de limón y el ajo: Exprimir medio limón y colarlo para evitar pepitas. Pelar el diente de ajo. Un truco para que el ajo no repita es introducirlo sin pelar en el microondas y cocinarlo a máxima potencia unos 10-15 segundos, hasta que la piel se haya abierto un poco.
  3. Mezclar los ingredientes: Colocar los garbanzos, el ajo, el comino, el pimentón, el zumo de limón, el tahini y un poco de sal en el vaso de la batidora o robot de cocina.
  4. Triturar: Batir con la máxima potencia hasta obtener una crema tipo puré, pero un poco más densa. Ir añadiendo agua poco a poco hasta lograr la consistencia deseada. La cantidad de agua puede variar según la marca y tipo de garbanzos, así como el gusto personal.
  5. Reposar: Guardar el hummus en un recipiente cerrado en la nevera durante al menos 30 minutos para que adquiera un punto de frescor. Se recomienda prepararlo de un día para otro, ya que la textura y el sabor mejorarán aún más.

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Cómo Servir y Degustar el Hummus

Para presentarlo, lo mejor es elegir un plato llano y grande, de esta manera se compartirá entre varios. Repartir la crema de garbanzos.

Decoración y Acompañamientos

A la hora de servirlo, ponerlo en un bol o plato hondo y hacer surcos por encima con una cuchara sopera. Espolvorear un poco de pimentón dulce y perejil fresco (previamente picado) y terminar echándole un chorrito de aceite de oliva, que quedará bien repartido por esos surcos.

Foto de hummus decorado con pimentón, perejil y aceite de oliva

El hummus es un dip extremadamente versátil y se puede acompañar con una amplia gama de alimentos. Algunas opciones populares incluyen:

  • El clásico Pan Pita, tanto en trozos como tostado, es perfecto para mojar en el hummus. Lo más tradicional es recoger el hummus directamente con el pan, haciendo una especie de palita.
  • Galletas saladas, como las crackers, o tostadas crujientes.
  • Verduras frescas cortadas en tiras (crudités) como zanahorias, pepinos, apio, pimientos y brócoli.
  • Nachos o totopos.
  • Se puede utilizar como guarnición o a modo de salsa en platos de carne, pescado o incluso untado en bocadillos, tostadas y sándwiches.

Se puede llevar a la mesa con el acompañamiento de pimentón, perejil y aceite y ese punto fresquito de recién sacado de la nevera, aunque también se puede poner a temperatura ambiente 30 minutos antes para que no esté tan frío. Disfrutar de su cremosidad y su exótico y especiado sabor con el fondo tostado del tahini.

Variaciones del Hummus

La principal variación que se puede hacer es modificar las proporciones de los ingredientes para dejar el hummus al gusto, por ejemplo, con más limón quedaría más ácido y si se sustituye el pimentón dulce por picante tendrá un toque extra.

  • Hummus de Remolacha: Agregar remolachas asadas o cocidas a la receta básica para darle un color y sabor vibrantes.
  • Hummus de Jalapeño: Agregar jalapeños frescos o envasados troceados para un toque picante.
  • Sustituir el perejil por hierbabuena picada o incluso por cilantro.
  • Cambiar las especias y simplemente preparar una crema de garbanzos de aperitivo con curry o con hierbas aromáticas.
  • Versiones más modernas emplean en lugar de pan pita tortillas chip.
  • La versión crudivegetariana simplemente sustituye los garbanzos cocidos por garbanzos germinados.
  • Otras versiones añaden otros ingredientes, como aguacate, para darle un color y un punto de sabor diferente.

Consideraciones sobre el Tahini

La mezcla más popular de hummus lleva además tahini y deja un ligero sabor a sésamo que es delicioso. El tahini es una pasta elaborada a partir de semillas de sésamo molidas y realza el sabor del hummus dándole ese sabor tan característico. Puedes comprarla ya preparada o hacerlo en casa.

Si no se encuentra dónde comprar esta pasta tradicional árabe a base de sésamo, es muy fácil prepararla en casa. Así se tendrá recién hecha y con un poco de aceite de oliva virgen durará mucho tiempo. Las semillas de sésamo se pueden encontrar en cualquier supermercado o mercado.

Para hacer tahini casero, se comienzan tostando o dorando las semillas a fuego muy bajo durante unos 10 minutos. Una vez que estén levemente doradas (sin que se exploten), se colocan en un molinillo de café, se le dan dos toques y se pasan a un mortero. Se añade un chorrito de aove y un poquito de agua. Debe quedar una pasta entre blanca y dorada, su sabor es pronunciado y se asemeja al de los frutos secos.

Consejos Útiles para un Hummus Perfecto

  • Garbanzos bien enjuagados: Si se usan garbanzos de bote, enjuagarlos muy bien bajo agua fría hasta que el agua salga clara.
  • Comino recién molido: Si es posible, utilizar comino entero y molerlo justo antes de agregarlo al hummus para potenciar el sabor.
  • Tiempos de mezcla: Al mezclar los ingredientes en la batidora, robot o procesador, asegurarse de batir durante el tiempo suficiente para obtener una textura suave y cremosa.
  • Ajo: Añadir más o menos ajos en función del gusto personal.
  • Aceite de oliva virgen extra: Este ingrediente es opcional, pero llevará el hummus al siguiente nivel.
  • Textura cremosa: Para un hummus más cremoso, se puede quitar la piel a los garbanzos. En la receta de hummus en el libro de cocina «Jerusalén» de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi usan bicarbonato para hacer más fácil el proceso. Después de haber tenido los garbanzos en remojo toda la noche y escurrido, se revuelven con bicarbonato. Luego calientan la mezcla en un cazo durante unos minutos, antes de añadir el agua y cocer los garbanzos como de costumbre.
  • Conservación: El hummus casero generalmente se puede guardar en la nevera de manera segura durante aproximadamente 3 a 5 días en un recipiente hermético. Para conservarlo en buen estado durante más tiempo, es importante almacenarlo a una temperatura constante y evitar contaminarlo al servirlo. Si se nota algún cambio en el olor, sabor o textura, es mejor desecharlo.
  • Congelación: Se puede congelar el hummus casero en un recipiente hermético o bolsa de congelación, dejando espacio para la expansión. Puede permanecer en el congelador durante 2-3 meses. Descongelarlo en la nevera y mezclarlo bien antes de servir, ajustando la textura según sea necesario.

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