A inicios de la década de 1970, en un contexto de alta polarización política, la agrupación chilena Los Jaivas se enfocó en un proceso de experimentación musical vanguardista. Este periodo los llevó a realizar cruces entre la música rock de la época y las tradiciones amerindias. En la canción “La quebrá’ del ají”, el grupo se aventuró a reunir distintos elementos naturales y sobrenaturales, recurriendo a las temáticas del "país feliz" y el "mundo al revés", propias del canto a lo poeta, y rescatando la tradición de lugares encantados y ciudades perdidas que abundan en el folklore chileno.

El proceso creativo de Los Jaivas
La banda se encontraba en una búsqueda de un estilo propio en combinación con pensamientos artísticos sudamericanos. Según Eduardo Parra, tecladista y letrista del grupo, durante una sesión de improvisación, el vocalista Eduardo "Gato" Alquinta lanzó un estruendoso grito: “¡en la Quebrá del Ají!”. Tras este momento de composición colectiva, el grupo continuó hasta que "El Gato" salió de la sala y, al ingresar nuevamente, cantó: “¡vive la gente feliz!”.
Parra señala que la proposición fue celebrada con euforia, ya que abría un camino narrativo que parecía "providencial". Lo singular es que la verdadera Quebrada del Ají, ubicada en la zona rural de Boco, Quillota, no era un lugar conocido por los integrantes de la banda al momento de crear la letra. La canción fue publicada por primera vez en 1972, como parte del segundo disco de Los Jaivas, titulado "La Ventana", popularmente conocido como "Todos Juntos".
Realidad y mito: El caserío de la Quebrada del Ají
Más allá de la canción, el lugar existe y es un recóndito caserío habitado por cerca de 45 familias dedicadas a la agricultura. José Vergara, un folclorista que reside en el sector, confirma el espíritu de la letra: "Es verdad que somos felices, porque vivimos tranquilos. No hay delincuencia, no hay tráfico, no hay peleas entre vecinos, vivimos en paz en la Quebrada del Ají".
Origen del nombre
Aunque no existe una historia oficial, el coordinador de cultura de la Municipalidad de Quillota, Carlos Poblete, destaca dos versiones transmitidas oralmente:
- Origen indígena: En el siglo XVI, la zona formaba parte del Camino del Inca, donde el transporte indígena cultivaba grandes cantidades de ají (tipo cacho de cabra).
- Geografía: El contorno del valle asemeja la forma de un ají, y el nombre se habría consolidado por su sonoridad y rima en la referencia espacial de los lugareños.
Los Jaivas - Programa "Biografías" Canal13 - Año 2003
Estilo de vida actual
La vida en la localidad es extremadamente tranquila. Al no haber tránsito urbano ni delincuencia, las costumbres se mantienen sencillas y tradicionales. Aunque en la actualidad predominan los cultivos de limones y paltos, algunos vecinos mayores aún recuerdan que en su infancia los campos estaban cubiertos por matas de ají de alta calidad.
Legado cultural y enoturismo
La zona de Quillota y las quebradas circundantes han visto florecer nuevos proyectos productivos que rescatan la identidad local. Un ejemplo es Narbona Wines, donde el productor Pedro Narbona ha desarrollado una identidad vitivinícola sustentable. Para los habitantes, esta zona representa un tesoro inesperado: un territorio que, lejos de ser puramente urbano, mantiene el ritmo de vida que la canción de Los Jaivas consagró como un símbolo de paz y felicidad.