La canción "La hija del fletero", una pieza emblemática del repertorio de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, narra una historia de amor perdido y las complejidades de una despedida dolorosa. Es un tema que explora los arrepentimientos en una relación amorosa, evidenciando las dificultades en la comunicación, los desacuerdos y la eventual incapacidad de mantener viva la llama del afecto.

Origen e Inspiración de la Letra
La letra de "La hija del fletero" fue confeccionada por el Indio Solari a partir de una combinación de anécdotas y vivencias, tanto propias como ajenas. Se cuenta que Los Redondos solían encargar el transporte de sus equipos al mismo taxi-flet, del cual eran clientes habituales. Un día, el fletero se presentó en el lugar acompañado de su hija, cuya belleza, un "minón infernal", sorprendió a Solari.
Esta anécdota se refleja en la primera descripción que el narrador hace de la joven, calificándola de "linda infinita", la mejor forma de pintar una belleza sin límites. A partir de este suceso casual, Solari tejió la letra, combinándolo con ciertas situaciones atravesadas por su ex amigo Enrique Symns, creando una narrativa rica en matices emocionales.
El propio Indio Solari, en el capítulo 16 de su libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco, escrito en conversaciones con Marcelo Figueras, describe el proceso creativo de la siguiente manera: "Es como una fotonovela. La historia de un desengaño amoroso. Producto puro de la imaginación: la emoción no tiene que relatar una verdad, lo mejor es usarla para imaginar, para que cree, para que ponga un huevo."
Análisis Detallado de la Letra y su Significado
La Despedida, el Recuerdo y la Belleza Infinita
La historia se centra en un narrador que recuerda con melancolía a la hija del fletero, cuya "belleza infinita" describe con asombro. La protagonista, tras un tiempo, regresa a Madrid, donde parece ser feliz, dejando al narrador sumido en una profunda melancolía. Un evento particular marcó el final de su amor, coincidiendo con el día en que "ella sube al avión para largarse", un momento que "me mandó al descenso, me hundió en mi soledad, me destruyó".
A pesar del dolor por la separación, la bronca por la decisión de ella y el rencor que podría sentir, el narrador aún la recuerda con afecto, expresando: "Todavía su amor me da descargas". Esto sugiere que, de a ratos, se acuerda de las vivencias compartidas. Aún conserva en su buzón "un par de cartas suyas" que "fueron juntándose", pero le falta el valor para abrirlas. El narrador siente el peso del amor perdido y la carga emocional de no haber sido capaz de escucharla y comprenderla en su momento.
El Laberinto de la Comunicación y el Conflicto
El narrador reflexiona sobre las palabras que se dijeron en ese momento crucial de la separación y lamenta la falta de capacidad para recordar la situación "sin rencor". Expresa este anhelo con la frase: "Ay, si pudieras recordar sin rencor". El conflicto entre ambos es evidente, con el narrador reconociendo que no quiso escuchar las reclamaciones de su amada. Se percibe que la decisión de ella de partir a otro país no era deseada por ninguno de los dos, pero el futuro "se veía negro", lo que llevó a exclamaciones del tipo "no me amas más".
El texto resalta la idea de que "dos que se quieren se dicen cualquier cosa", una frase que la canción enfatiza al menos dos veces, sugiriendo que, aunque el amor exista, las palabras hirientes pueden interponerse y las despedidas no siempre ocurren como se espera. El narrador se lamenta por no haber querido oír a la hija del fletero, recordando cómo "daban, sus labios, rocío y no bebí", lo que significa que ella le ofrecía su amor en vano, y él no supo o no pudo tomarlo.

Arrepentimiento, Resignación y el Simbolismo de las Metáforas
El sentimiento de arrepentimiento y melancolía impregna cada verso de la canción, reflejando la complejidad de las relaciones amorosas y los desafíos inherentes a la comunicación y la reconciliación. El narrador admite haber "hecho de todo por impresionarla", pero al final, dejó "huérfano todo su penar", dejando "sin razones a su dolor" y "sufrimientos sin resolver". Se justifica pensando que hizo lo posible por retenerla y ganarla, aunque lamenta profundamente cómo se despidieron: "No me gustó como nos despedimos".
Con resignación, el narrador explica el fin del romance mediante una poderosa metáfora: "pero a los ciegos no les gustan los sordos, y un corazón no se endurece porque sí". Esta línea alude a una desconexión profunda: ella, como un "ciego", no percibía su verdadera esencia, mientras él, como un "sordo", no oía sus reclamos. La distancia y el "poco contacto" fueron los factores que endurecieron el corazón y propiciaron el olvido. También rememora los "planteos que le hacía la mina respecto a sus infidelidades: 'no calentás la misma cama por dos noches, me reclamaba y no la quise oír'". A pesar de estas falencias, el narrador afirma: "nunca tuvo higo seco junto a mí", interpretado como que ella no sintió ninguna carencia amorosa a su lado.
La canción culmina con la imagen de un individuo resignado, admitiendo ser "menos que mi reputación" y que "Sopa de almejas es todo lo que como". Este controvertido verso, según la interpretación vinculada a las vivencias de Enrique Symns, alude a la circunstancial impotencia sexual que aquejaba a Symns debido al abuso de cocaína. Ante la imposibilidad de tener erecciones, se veía obligado a satisfacerla recurriendo al cunnilingus, convirtiendo así el sexo oral, usualmente un preliminar o complemento, en la práctica única de su actividad sexual (en España, "almeja" es un argot para el órgano sexual femenino).
Reflexiones del Indio Solari sobre la Dimensión de la Obra
En sus conversaciones con Marcelo Figueras, plasmadas en Recuerdos que mienten un poco, Indio Solari también abordó la resonancia que sus letras, y en particular esta canción, adquirieron. Compartió una reflexión sobre las expectativas que se generan alrededor de una figura pública:
"Era inevitable que ese asunto se resolviese así. Es que esa es la verdad. Son chalecos que siempre te quedan mal de sisa. Uno trata de ser gentil, cuanto menos. Pero es como dice el cuento: nadie puede ser un ángel mucho tiempo seguido. Lo que pasa es que nadie viene destinado a eso. Uno no nació en un pesebre, lo que te atribuyen después no deja de ser un detalle argumental. Y empiezan a esperar que te comportes como un superhéroe, cuando no lo sos. Es una pilcha que siempre queda grande."
El artista agregó una perspectiva sobre su propia relación con la magnitud de su obra:
"Yo hago lo mejor que puedo, pero la resultante es desaforada. No puedo decir que la entiendo del todo. Me sé privilegiado por el hecho de que hayan proyectado sobre mí cosas fantásticas, bienhechoras. Pero nunca en mi vida se me ocurrió que esta cosa podía llegar a cobrar semejante dimensión. Algo como Los Redondos de la primera época me cabía, lo entendía."
Durante la exposición que brindó en el año 2015 en la Biblioteca Nacional, Indio Solari por primera vez mostró algunos de los manuscritos originales de sus letras. En el caso de "La hija del fletero", se observó que la versión final no presenta cambios significativos respecto al manuscrito, salvo por la presencia de la frase "Me reclamaba así y no la quise oir" y un "vos" apenas visible de un verso anterior que no está en la canción definitiva.
Ficha Técnica y Legado en Vivo
La canción "La hija del fletero" forma parte del aclamado álbum Lobo suelto, cordero atado (Vol. 1), lanzado en 1993, disco que marcó una etapa crucial en la discografía de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota.
Historial de Actuaciones en Vivo
- Con Los Redondos: La canción no tuvo muchas apariciones en vivo.
- Debutó el 19 de noviembre de 1993 en el Estadio Tomás Adolfo Ducó, Capital Federal, junto con la mayoría de las canciones del nuevo álbum.
- Volvió a ser interpretada el 17 de diciembre de 1994, nuevamente en Huracán. Estas dos versiones fueron ligeramente más rápidas que la original y contaron con una nueva outro.
- Reapareció para los shows en River Plate en el año 2000, con otra nueva outro.
- Con Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado:
- Indio la incluyó en el repertorio para Jesús María y Tandil, durante la gira de Porco Rex en 2008.
- Posteriormente, apareció en los conciertos de Junín en 2011 y Mendoza en 2013.
- Con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado (sin Indio):
- Con Solari alejado de los escenarios, la banda la tocó en Malvinas Argentinas en 2019 y en La Plata en 2024.
- Con Los Decoradores:
- La canción tuvo una aparición en 2023, en las fechas de fin de año, a partir del 4 de noviembre de 2023 en el Teatro Flores, Capital Federal.