El maíz es uno de los granos más importantes del mundo, no solo por su papel en la alimentación y la gastronomía global, sino por la gran diversidad de usos que tiene en diversos ámbitos. Su relevancia es tal que, de acuerdo con Barbara Schaal, botánica de la Universidad de Washington en San Luis Misuri, de las 20 mil especies comestibles en el mundo, solo 2 mil son de importancia económica y apenas 30 representan el principal alimento del planeta. El maíz es una de estas 30 especies cruciales.
El origen del maíz es un tema amplio que se puede abordar desde múltiples perspectivas: desde los mitos de creación, pasando por sus ancestros conocidos, hasta los lugares donde fue cultivado y domesticado, o cómo llegó a ellos.

El Origen de la Palabra "Maíz"
El origen de la palabra "maíz" ha llevado a investigadores por diversos caminos, llegando incluso a áreas remotas como China y el Tíbet. Sin embargo, es generalmente aceptado que la palabra tiene un origen **arahuaco** y que esta denominación fue transmitida al Viejo Mundo por Cristóbal Colón, quien la escuchó por primera vez en las islas del Caribe. Basado en esta denominación común, Linneo le asignó dicho nombre en la parte correspondiente al epíteto específico, dentro del género Zea (Z. mayz L.).
En las lenguas mayenses, la palabra usada es "ixim". De igual manera, en varias lenguas nativas de Guatemala se hace referencia a ciertos términos relacionados con el maíz, por ejemplo, "Gumarkaaj" (lugar de las cañas), "Kanil" (nombre de un día del calendario) el cual se deriva de la palabra "kan" que significa amarillo, y "Aj" (otro nombre de día) que hace referencia al elote o maíz tierno.
El Maíz en la Cosmovisión Mesoamericana: Mitos de Creación y Deidades
La agricultura y, en consecuencia, el maíz, están en el origen de las grandes culturas de Mesoamérica. Por ello, resulta lógico, según relata Elisa Ramírez, que los mitos humanicen al maíz. Es bien sabido que el maíz juega un papel central en la cosmovisión de las culturas azteca y maya: en ambos casos se relata que el ser humano fue creado a partir del maíz.
Deidades Asociadas al Maíz
Diversas deidades prehispánicas están vinculadas directamente al maíz, reflejando su importancia vital: Xilonen, Ilamatecuhtli, Centéotl, Tonantzin, Chicomecóatl, y Xipe Totec.
Mitos de Origen del Maíz y la Humanidad
El Maíz en la Tradición Maya del Popol Vuh
En el corazón palpitante de la península de Yucatán, los dioses mayas se reunieron en los albores del tiempo. Intentaron primero crear figuras de barro, pero estas se deshacían al contacto con el agua. No se desalentaron. Fue entonces cuando Kukulkán, la serpiente emplumada, emergió de las profundidades de Zazil Tunich con granos de maíz en sus fauces. El maíz, dorado y puro, era el regalo de los dioses, el sustento de la vida y ahora, la esencia de la humanidad.
Con gran reverencia, los dioses molieron los granos de maíz y mezclaron la harina con el agua sagrada del cenote. Así, con cantos y oraciones, modelaron el cuerpo del primer hombre y la primera mujer mayas, dándoles ojos, oídos y voz. Los primeros mayas, hechos de maíz, eran seres perfectos en armonía con la naturaleza y el cosmos. Los dioses les enseñaron a cultivar el maíz, a construir sus hogares y a estudiar los astros, otorgándoles conocimientos de medicina, matemáticas y escritura.
Zazil Tunich, con sus aguas claras y tranquilas, se convirtió en un lugar sagrado, un punto de encuentro entre los mortales y lo divino. Hoy, Zazil Tunich sigue siendo un lugar de poder y misterio, donde los visitantes pueden sentir la conexión con aquellos primeros habitantes de maíz.
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Según el Popol Vuh, libro sagrado de los K'iche's, de Paxil y Cayalá vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas. Los animales como el yac (gato de monte), el itiú (coyote), el quel (cotorra) y el hoh (cuervo) fueron quienes trajeron la comida. Moliendo estas mazorcas, Ixmucané hizo nueve bebidas, y de este alimento provinieron la fuerza y la gordura, creando los músculos y el vigor del hombre. De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo la carne, y de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas del hombre.
Otros Relatos de Origen
- En Guatemala: Se relata que los antiguos señores se alimentaban de una planta llamada "madre maíz" (teocintle). Al ver que un gato montés comía con agrado unos granos dorados, le preguntaron qué comía. Los animales enseñaron el camino, y así la gente dejó de comer la raíz de txetxina. El teocintle es la planta de donde se originó el maíz según los mayas del Popol Vuh, y donde reside la "Madre Maíz".
- En Colombia: Según el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), se relata que José, un artesano, recibió unos granos de oro que, por temor a ser robado, guardó en una bolsa de cuero y los enterró en una huerta antes de partir.
La Mitología Wixárika y el Maíz
La mitología huichola narra que antes del amanecer de los tiempos, cuando los ancestros aún no tenían peyote ni maíz, tuvo lugar una cacería de venado liderada por Tatutsi Maxa Kuaxi, "Nuestro bisabuelo Cola de Venado". Sus hermanas, Wiriuwe y Waxi Wimari, fueron raptadas por Namakate Uteanaka, una anciana que habitaba en Maxa Yapa, en tierra del peyote.
Allí les dieron a comer "yuawime, maíz azul, pero era hikuri" (peyote). Wiriuwe se quedó en ese sitio, motivo por el cual los wixaritari llaman Wirikuta a dicho lugar. Namakate Uteanaka indicó a Waxi Wimari que debía escapar llevando consigo una jícara con maíz-peyote y la raíz uxa. Waxi Wimari volvió a su rancho y entregó la jícara a Maxa Kuaxi, quien, tras comer ese maíz ancestral, volvió a cazar y dio muerte al ciervo. Este relato habla de un pasado mítico donde los peyotes eran mazorcas de maíz azul, el grano ancestral. Hubo un momento en que este perdió parte de sus propiedades y dio origen al maíz que hoy comen los wixaritari.
Watakame, el primer sembrador, es otro protagonista central. Encontró a las hormigas arrieras (tsaruxi), quienes le prometieron llevarlo al lugar del alimento. En el camino, las hormigas le comieron el cabello, lo que simboliza el jilote creciente que pierde sus pelos y se seca. Luego, una paloma (kukurú) le mostró el camino a una casa donde vivía Tatei Uteanaka y sus cinco hijas, jóvenes mujeres-maíz de diferentes colores, que simultáneamente eran también la calabaza, el frijol y el huaute. La "ukaratisi", la señora que vivía allí, tenía muchas familias, cinco familias de color, que eran maíz y gente.

El "Complejo Maíz-Venado-Peyote"
La tradición wixárika ha sido a menudo asociada con el "complejo maíz-peyote-venado", una idea que se originó en observaciones de Carl Lumholtz a finales del siglo XIX. Él notó que el peyote se consideraba "maíz" y el venado "maíz" o alimento. Robert M. Zingg denominó esta triple asociación "complejo maíz-venado-peyote", vinculándola a los ciclos míticos opuestos de temporada seca y de lluvias. Otros etnógrafos como Barbara G. Meyerhoff y Denis Lemaistre, lo llevaron más allá, definiéndolo incluso como la "santa trinidad huichola".
Sin embargo, es importante subrayar que no es posible sostener la existencia de un "dogma fundamental o central" en esta tríada. Si bien es de especial importancia en el contexto de la peregrinación a Wirikuta y la fiesta del Hikuri Neixa, existe un principio de unidad entre el maíz, el venado y el peyote que se extiende más allá de ellos, conformando una extensa red de asociaciones que varía de acuerdo con el contexto ritual y narrativo. La tríada es, en realidad, una simplificación de un sistema mucho más complejo.
La Mujer y el Maíz en la Tradición Oral
A diferencia de lo que se registra en textos escritos o dibujados, la mujer tiene un papel importante en la tradición oral de los pueblos mayas y otras culturas mesoamericanas, lo cual se constata en distintas leyendas.
El Relato de Ixquic y el Maíz
Ixquic, embarazada de la calavera de Hun-Hunahpú, fue rechazada por su padre y buscó a Ixmucané, la madre de Hun-Hunahpú. Ixmucané le ordenó conseguir "una red grande de maíz" como prueba. Ixquic fue a la milpa, donde solo había una mata de maíz con su espiga. Angustiada, invocó al guardián de las sementeras y a tres diosas vinculadas al culto del maíz: "Ixtoc, Ixanil, Ixcacau, vosotras, las que cocéis el maíz". Luego, sin cortar la mazorca, cogió los pelos rojos del maíz y los acomodó en una red, la cual se llenó completamente. Los animales del campo llevaron el maíz a la casa. Ixmucané, al ver la única mata intacta, aceptó a Ixquic como su nuera.
Esta historia refleja la cosmovisión mesoamericana y la existencia de deidades femeninas vinculadas a la agricultura y el maíz. También simboliza la vinculación entre los símbolos de la vida humana y el maíz, así como la manipulación del maíz cultivado por parte de la mujer, un hecho que la etnografía actual confirma: es la mujer quien cuida la semilla del maíz para su reproducción y conservación.
El Origen del Maíz Blanco Pipil
Un relato pipil narra el origen del maíz blanco: la hermosa hija del Señor de los pipiles tuvo un hijo con el Señor de los Murciélagos. Cuando una plaga de ratones asoló el maíz de su pueblo, la joven regresó. El Señor de los Murciélagos le indicó: "arráncate los dientes y siémbralos". Así lo hicieron, y las milpas dieron frutos de maíz blanco y reluciente como los dientes de la doncella. Esta historia también reconoce la participación de la mujer en la conservación del maíz y la conciencia sobre la preservación de los recursos genéticos frente a las hambrunas.
El Maíz como Eje de la Cosmovisión y el Calendario Agrícola
En Mesoamérica, el cultivo del maíz se convirtió en el centro de la cosmovisión, siendo el sustento básico de las civilizaciones. Esto confirió unidad a la diversidad de pueblos, permitiendo que la cosmovisión se convirtiera en un vehículo de cohesión, permeando todos los segmentos de la sociedad.
El Calendario Agrícola Tzotzil
Los tzotziles, por ejemplo, dividen el año en una época de lluvias (mayo a noviembre) y una de secas (noviembre a mayo), a las que añaden una canícula. Dos fechas religiosas importantes (3 de mayo, Día de la Santa Cruz, y 1/2 de noviembre, Día de los Muertos) marcan esta división. El cultivo del maíz, rector de este calendario, genera más de diez subdivisiones a la clasificación general.
El año ritual de siembra y cosecha dura 160 días, con 100 días sobrantes. La primera fase (73 días para la quema y preparación de la tierra, y 67 días para la siembra, brote y crecimiento de las matas) inicia el 14 de febrero. La segunda fase (inicia en julio) de 120 días corresponde al florecimiento y maduración. Noviembre marca el final del año ritual y el inicio de la cosecha y la siembra de verano, además de la brecha de cien días para otros productos. Este calendario varía según la altitud y el clima.
Momentos Clave del Calendario Agrícola Tzotzil:
- Quema del campo: Eliminación de arbustos y hierbas para preparar la tierra.
- Preparación ritual de la tierra: Ritos con sacerdote en tierra caliente.
- Siembra del maíz: Ayuno sexual de los propietarios, plegarias por el alma del maíz. El momento propicio se relaciona con la luna.
- Brote de la mazorca tierna: La mazorca nueva es sagrada.
- Almacenamiento: El maíz es protegido por una cruz de madera y mazorcas ordenadas.
- Pérdida de grano: Ritos por el maíz dañado por animales.
- Preparación de los primeros alimentos: Ingestión de atol ritual y ritos para obtener fuerza.
Entre los tzotziles, la tierra y la lluvia son entidades vivientes que requieren respeto y gratificación a través de ritos agrícolas, especialmente hacia los cerros, cuevas y fuentes de agua. La tierra, denominada Yahwal Balamil, tiene derecho sobre todos los productos, incluido el maíz. El agricultor se comunica con ella en su idioma nativo, sintiendo una relación de respeto y dependencia. Estas creencias son compartidas por otras culturas mayenses de Mesoamérica.
El Maíz en la Vida Cotidiana y Ritual de México
El maíz es fundamental en la vida de México, arraigado en aspectos alimenticios, culturales y rituales. Entre los pueblos originarios, no solo es un alimento cotidiano, sino un símbolo central en rituales y ciclos agrícolas, destacándose en el sistema de producción de la milpa.
Para los mexicanos, especialmente en el estado de Puebla, el maíz es un elemento culinario y un símbolo arraigado en la vida diaria. Esta planta, originaria del continente americano, es el cereal más producido en el mundo y ha desempeñado un papel crucial en las cosmovisiones de las culturas originarias, proporcionándoles coherencia en sus existencias.
El maíz, con su estructura adaptada a la intervención humana, ha perdido la capacidad de reproducirse por sí mismo. Esta dependencia biológica refleja una simbiosis única con los seres humanos, y para las culturas que lo veneran, esta relación va más allá de lo biológico hacia una codependencia casi ritualística, donde el maíz se percibe como un ente que requiere ser cuidado y respetado como otro ser humano.
La Tortilla como Oráculo Cotidiano
En las culturas de la Sierra Nororiental del Estado de Puebla, la tortilla (llamada taxcal entre los nahuas) encarna significados profundos en la vida social y ritual, funcionando incluso como un oráculo cotidiano. Se distinguen tres tipos de relatos proporcionados por la tortilla:
- Relatos explicativos: Ayudan a comprender una realidad inmediata en la familia. Por ejemplo, si los tamales no se cuecen bien, se cree que es por envidia.
- Relatos punitivos: Representan un castigo para quienes no respetan la sacralidad del maíz y la tortilla. Si los niños juegan con la tortilla, se les dice que el maíz no producirá cuando crezcan. Un relato narra cómo una mujer que pisaba pedazos de masa fue castigada con la aparición de víboras venenosas en su metate. Los campesinos deben aprovechar todo el grano para evitar la disminución de la producción, ya que las mazorcas "lloran" si son despreciadas.
- Relatos adivinatorios: Predicen eventos futuros basados en acciones o formas que la tortilla muestra.
Estos relatos subrayan la profunda importancia y las contribuciones de este humilde alimento que acompaña y alimenta a las familias diariamente.
La Milpa: Un Sistema de Vida y Cultura
En las comunidades wixaritari, la madre maíz, Tatei Niwetzika, implica el trabajo colectivo de familias y comunidades para la siembra, la limpia, la caza de venado, las ceremonias, la cosecha, el desgrane y el cultivo de alimentos. El maíz es una persona que siente, habla y entiende. Es hija de Tatei Yurienaka, la Madre Tierra, como la llaman todos los indígenas de México en diferentes lenguas. "El costumbre" en las comunidades indígenas es lo más importante: el maíz y la siembra.
La milpa es una comunidad donde conviven muchas plantas que se complementan. Algunas de las plantas compañeras del maíz en la milpa y el coamil son: frijol, calabaza, amaranto, chía, quelite, tomatillo, caña dulce, sorgo blanco, tlacocho, chile, sandía, pepino, bule, flor amarilla (cempasúchil), flores rosas y blancas, y huitlacoche (un hongo del maíz muy apreciado). Los inmensos beneficios de una milpa bien trabajada no solo fortalecen otros alimentos silvestres y cultivados, sino también las plantas medicinales que la madre tierra provee, garantizando diversidad nutricional, salud y cuidado de la tierra.
El trabajo colectivo, presente en casi todos los pueblos indígenas, no es solo para tareas agrícolas o el "costumbre", sino que mantiene un saber detallado sobre el cuidado de la semilla en cada etapa: siembra, pizca, desgrane, intercambio y almacenamiento de cada mazorca y grano.

Amenazas y Defensa del Maíz Nativo
La herencia de miles de años que los ancestros legaron a pueblos como los wixaritari es mantenida con sumo cuidado, ya que no existe algo más importante en sus vidas que su relación con el maíz. Sin embargo, esta relación vital se ve amenazada por múltiples factores.
La Amenaza del Maíz Transgénico y Agroquímicos
Desde 2002, hubo una gran movilización de indígenas, campesinos, organizaciones no gubernamentales, universidades, académicos y científicos alarmados por la amenaza de desaparición del maíz originario debido a la invasión de maíces genéticamente modificados que, al contaminar, cambiarían los cultivos propios por maíces transgénicos. Es crucial entender colectivamente la amenaza de contaminación transgénica junto a la privatización de la tierra, la vida y los saberes tradicionales.
En México, los programas para transformar la agricultura campesina e indígena, impuestos entre 1976 y los noventa por Banrural y Procampo, buscaban cambiar la siembra de maíz nativo por maíz híbrido y comercializarlo en todo su ciclo. La introducción de agroquímicos y sus graves riesgos causó una transformación en la economía, cultura y ecología del territorio, llevando a la erosión de los suelos, cambio en el uso de tierras, contaminación de ríos y manantiales, y el debilitamiento de las plantas de maíz, afectando su diversidad. Estas realidades han provocado el abandono paulatino del territorio y del cultivo de la tierra.
Privatización del Territorio y Marco Legal
Los programas como Procede o Procecom, que promueven la titulación individual de tierras ejidales y comunales, buscan fragmentar el territorio para certificarlo o imponer áreas destinadas a programas de pago de servicios ambientales. Aunque la gran mayoría de los bosques en México son resguardados por pueblos indígenas con propiedad y cuidado colectivo, su soberanía se ve comprometida cuando la conservación de sus recursos está regulada por el precio de sus territorios y por el control de patentes, certificaciones, contratos con empresas y dependencia de transnacionales productoras de semillas transgénicas. Privatizar la tierra rompe la organización comunal y elimina la posibilidad de luchar por el reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos indígenas a decidir sobre sus territorios, abriendo paso a mineras, desarrollos ecoturísticos, venta de plantas medicinales y saberes, sobreexplotación ganadera, basureros municipales o monocultivos, y robo de agua.
El Congreso federal, en ocasiones, ha reformado o aprobado leyes (mineras, agrarias, de aguas nacionales, de acceso a recursos genéticos, etc.) que benefician a grandes capitalistas y afectan la vida de los pueblos indígenas y campesinos. Las asambleas están tratando de hacer valer sus propios gobiernos, pues conocen sus territorios y saben cómo cuidarlos.
Impacto en la Salud y Saberes Tradicionales
Programas como las ayudas alimentarias y minibecas han impulsado la sustitución de alimentos naturales por productos procesados con conservadores y papillas de soya (a menudo transgénica), desplazando los alimentos sanamente cultivados. Esto afecta la salud familiar y la capacidad de las mujeres para cultivar huertos y preparar el nixtamal, fundamental para las tortillas. El maíz es la base de la alimentación, nutrición y salud, presente en atole, pozole, tejuino, tortillas, mole, galletas y tamales, que además son sagrados y se ofrecen a los antepasados.
La educación impuesta ha hecho que los jóvenes pierdan el interés en la siembra del maíz. Además, los "bancos de semilla" oficiales y empresariales, aunque concentran variedades, a menudo persiguen intereses económicos, estudiando y reproduciendo semillas para usos químicos o transgénicos, lo que representa un ataque a la sabiduría milenaria de quienes han cuidado su maíz nativo. El único lugar donde el maíz puede estar seguro y defenderse es en sus casas sagradas, donde crece y vive junto a las familias que lo conocen.
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Movimientos de Defensa y Resistencia Comunitaria
México es lugar de origen del maíz. La relación humano, tierra y maíz está estrechamente unida a la reproducción de la vida y la cultura. Esta unidad permite que los pueblos indígenas y campesinos mantengan una cultura diferenciada llena de saberes y tradición. Si el pueblo de México permite que le roben sus semillas y la soberanía de su alimentación, perdería el control de sus territorios.
La Red en Defensa del Maíz
En septiembre de 2001, el gobierno mexicano anunció que variedades de maíz tradicional estaban contaminadas con transgénicos. La aprobación de la Ley de Bioseguridad para los Organismos Genéticamente Modificados en 2003, que permitió la entrada legal de transgénicos, fue criticada por organizaciones indígenas, campesinas, ambientalistas y de la sociedad civil por falta de consulta pública y la omisión de saberes indígenas.
En octubre de 2003, representantes de comunidades y organizaciones dieron a conocer estudios sobre la presencia de contaminación transgénica en milpas de nueve estados. Desde 2004, organizaciones de todo el país se han mantenido como colectivo En Defensa del Maíz. Ante la declaración de Monsanto de retirarse de México si no se aceptan los cultivos transgénicos, los pueblos declararon: "que se vaya Monsanto con su propuesta. Nosotros seguiremos defendiendo nuestro maíz desde nuestras milpas y comunidades en alianza con la sociedad mexicana".
Estrategias de Defensa Comunitaria Wixárika
Los comuneros wixárika, conscientes de la necesidad de sus tierras para seguir siendo agricultores, recolectores y cazadores, han creado organizaciones con autoridades tradicionales y agrarias para defender su territorio de ataques del capital y de invasiones. Se han conformado comisiones de trabajo en geografía, información, economía, análisis agrario y protección ambiental para apoyar a las autoridades y promover la participación comunitaria. Un grupo ambiental, tras cinco años, ha desarrollado conocimientos técnicos de agricultura alternativa, reforzando saberes ancestrales sobre la recuperación del suelo para la milpa, siembra de hortalizas, injertos en árboles frutales y elaboración de abonos propios. También adaptan técnicas para una construcción ecológica que mantenga la soberanía en vivienda, energía y agua.
En las asambleas comunitarias se reflexionan constantemente las amenazas al maíz nativo, al territorio y a la autonomía, en un proceso de investigación basado en su historia y sus formas indígenas de ser.