Maridar un vino con un postre no siempre es sencillo, por eso es bueno saber qué vino va mejor con los postres de chocolate, para acertar en la elección. Nada mejor para los postres de chocolate que acompañarlos con un buen vino.
La primera regla, la más general, es poner un vino más dulce que el chocolate con el que se haya hecho el postre. Hay que conocer las características del postre y sus sabores más notables, así se podrá saber qué vino utilizar en el maridaje. Dependiendo del chocolate, habrá que utilizar un vino u otro.
Chocolate Blanco: Textura, Sabor y sus Mejores Compañeros
El chocolate blanco se elabora con manteca de cacao, leche y azúcar, y en realidad no lleva nada de cacao (de allí su color blanco). Los postres preparados con este chocolate son más cremosos y dulces. Para los incondicionales del chocolate, este tipo de postre supone la ocasión de sublimar el equilibrio aportado por el azúcar y la cremosidad.
Los postres de chocolate blanco, como un mousse, se benefician de vinos que complementen su textura ligera y su dulzura. Los vinos blancos se llevan bien con la textura ligera del mousse de chocolate. Los más adecuados para este tipo de postres son los Chardonnay, los Riesling, espumosos blancos, Chenin Blancs o Sauternes. Además, también casa muy bien el jerez.

Los Vinos de Jerez: El Maridaje Perfecto para el Mousse de Chocolate Blanco
Cuando se trata de realzar la experiencia de un postre con chocolate blanco, los vinos de Jerez emergen como una opción destacada. Para obtener el efecto deseado, se requiere del concurso de vinos vivaces, ricos en azúcar y con una intensidad aromática y largura en boca excelentes. Podemos imaginar un gran número de vinos dulces naturales.
Pedro Ximénez: La Dulzura Concentrada del Marco de Jerez
El Pedro Ximénez (PX), uno de los vinos generosos dulces más emblemáticos del Marco de Jerez, destaca por su tremenda concentración, su color oscurísimo y sus intensos aromas a pasas, higos, miel y caramelo. El secreto está en su alto contenido de azúcares -más de 212 g/L, según las normativas- y en su textura densa, casi como un sirope.
Los sabores de pasas, melaza, caramelo y frutos secos del PX se fusionan de forma extraordinaria con ingredientes de contraste como el salado, el amargo o las texturas cremosas, presentes en un mousse de chocolate blanco. El maridaje con Pedro Ximénez es una experiencia elegante y sensorial, invitando a descubrir cómo este vino histórico puede transformar la sobremesa en un momento verdaderamente inolvidable.
Otras Opciones de Jerez para la Versatilidad del Chocolate
Si eres fan del chocolate con leche, se recomienda maridarlo con un vino no excesivamente potente, con mucho cuerpo y sabor. En estos casos, se pueden considerar vinos blancos dulces o semidulces o incluso vinos de Jerez como el Amontillado o el Oloroso. También puedes probar con vinos de Jerez como el Palo Cortado.
Para postres con chocolate negro, cuanto más cacao tenga, más amargo (y menos dulce) será, y eso se traspasará al postre. Un buen maridaje para estos postres sería un Pinot Noir, preferiblemente de reserva. En el caso de helados y nueces con chocolate, escoger un vino fuerte como el jerez o el oporto es una excelente elección, ya que las nueces y avellanas se llevan bien con vinos dulces, como el Pedro Ximénez.
Reportaje de como se elabora el vino Pedro Ximénez en Bodegas Robles
Brandy de Jerez: Un Ingrediente y un Compañero Distinguido
Sabemos que el Brandy de Jerez es un maridaje perfecto para muchos postres, sobre todo los que tienen una base de chocolate. Esta idiosincrasia se adapta a la hora de crear nuevas y divertidas composiciones, permitiendo infinitas formas de dar rienda suelta a la imaginación. Maridajes tan sugerentes como el Brandy de Jerez con chocolate conforman una nueva oportunidad para redescubrir el Espíritu del Vino.
Con una copa de Brandy Lepanto y chocolate con leche se pueden disfrutar sabores tan especiales que invitarán a repetir. Tan solo se necesita una copa de Solera Gran Reserva Marqués del Real Tesoro, envejecido en botas de roble americano envinadas en Amontillado, y el chocolate almendrado más delicioso para descubrir las exóticas notas que ofrecen ambos productos en conjunto. El Brandy Cardenal Mendoza, elaborado a partir de Holandas de alquitaras envejecidas en botas de roble americano previamente envinadas con Pedro Ximénez, ofrece una entrada en boca inconfundible.
Consejos Clave para un Maridaje Exitoso
Cuanto más cacao tenga el chocolate, más intenso debe ser el sabor del vino; esa es la clave fundamental. Una buena idea es hacer una pausa entre cada bocado de chocolate con algo que rompa el paladar, para que no se sature de aroma. Eso se puede hacer con una galletita salada o incluso un pico de pan, preparando así el palado para la siguiente combinación de sabores.
