El jamón planchado es un producto que se puede consumir durante todo el año, pero en épocas decembrinas es el embutido protagonista de las mesas en Navidad. Es un plato que no falta en las celebraciones de fin de año y Pascua de Resurrección en Venezuela, siendo un símbolo que anuncia la llegada de la temporada más esperada y disfrutada.

Historia y origen del nombre
¿Qué es el jamón «planchado» y por qué se le llama así? En la Caracas de antaño, el nombre se debe a que, literalmente, los jamones se «planchaban» con planchas de hierro para caramelizar el azúcar que los recubría. Según relatos familiares y documentos históricos, como la Cocina Criolla o Guía del Ama de Casa de Tulio Febres Cordero, se utilizaban piernas de jamón curado que eran sancochadas y posteriormente glaseadas con una mezcla de azúcar, vino y especias, usando un papel fino para proteger la carne mientras se pasaba la plancha caliente por encima.
A lo largo del siglo XX, esta tradición evolucionó desde el trabajo artesanal en el hogar hasta la comercialización de jamones ya preparados y decorados, los cuales se volvieron indispensables en los banquetes navideños venezolanos.
Características del jamón planchado
Este embutido se caracteriza por ser de sabor ahumado y dulce. Su presentación visual suele incluir:
- Rodajas de piña y cerezas marrasquino dispuestas sobre la pieza.
- Clavitos de olor insertados por toda la superficie, que aportan un aroma inconfundible.
- Un glaseado brillante que potencia su sabor agridulce.
JAMON CON PIÑA AL HORNO PARA CENA DE NAVIDAD O DIA DE ACCION DE GRACIAS
Receta clásica: Jamón planchado con piña y especias
Hacer un jamón planchado en la actualidad es sencillo, pues muchas veces se utilizan piezas precocidas o cortadas en espiral que facilitan su preparación.
Ingredientes principales
- 8 libras de jamón de pierna cocido.
- 1 lata de piña en rebanadas y cerezas marrasquino.
- 1 taza de azúcar morena.
- Especias: canela en polvo y clavos de olor (molidos y enteros).
- 1/3 de taza del jugo de la piña.
Pasos para la elaboración
- Precalienta el horno a 275˚F (135˚C).
- En una olla a fuego medio, cocina el azúcar, las especias y el jugo de piña hasta obtener un glaseado uniforme.
- Coloca el jamón boca abajo en un asador y decora con las rodajas de piña y cerezas, asegurándolas con mondadientes.
- Inserta los clavos de olor en la pieza de carne.
- Barniza el jamón con el glaseado y hornea durante una hora, barnizando nuevamente a mitad de cocción.
- Pasados los 70 minutos, aplica una capa final de glaseado y aumenta la temperatura a 400˚F (200˚C) durante 10 minutos para lograr un acabado dorado y crujiente.
| Calorías | Proteína | Carbohidratos |
|---|---|---|
| 610 kcal | 30.1 g | 22.5 g |
Versatilidad en la cocina
Lo mejor de esta preparación es su gran rendimiento, ya que lo que sobra puede aprovecharse para elaborar diversas recetas:
- La clásica sopa de arvejas con jamón.
- Diversos tipos de arroces.
- Frittatas, quiches y sándwiches gourmet.