Esta pizza de pollo con salsa cremosa de ajo es un éxito familiar. Es la pizza de salsa blanca que te prometí. Quizás hayas notado que la publicación de mis recetas es un poco lenta. Cuatro clases en verano me mantienen alerta y las dos primeras semanas han sido un torbellino.
Introducción a la Pizza de Pollo con Ajo
Esta receta presenta una versión casera de la querida pizza de pollo al ajo, pero simplificada. Con solo siete ingredientes simples, incluyendo una masa de pizza favorita, pollo deshebrado (idealmente de pollo asado), cebollas, queso rallado (Monterrey Jack o mozzarella), perejil fresco y abundantes dientes de ajo asado, esta pizza es una delicia.
En lugar de una salsa cremosa tradicional, esta receta aprovecha la cremosidad y el sabor de los PHILADELPHIA Cooking Cremes como base, resultando en una pizza increíblemente sabrosa y cremosa, a pesar de su simplicidad.

Preparación de la Masa
Hay dos métodos principales para preparar la masa de la pizza:
Método 1: Con panificadora
- Coloca 3/4 taza de agua tibia en un bol grande, añade 1 cucharada de levadura seca y deja reposar unos minutos.
- Añade 1/2 cucharada de miel y 1 1/2 cucharadas de aceite de oliva.
- Añade agua y levadura a la panificadora y deja reposar unos minutos.
- Añade los ingredientes restantes de la masa en la panificadora en el orden en que se enumeran y selecciona el ajuste de masa. La masa debe quedar pegajosa y será fácil de trabajar una vez aceitada.
Método 2: A mano o con batidora
- Coloca agua tibia en un bol grande, añade la levadura y deja reposar unos minutos.
- Añade miel y aceite de oliva.
- Agrega la harina y luego la sal y mezcla hasta que estén bien combinados (usa un gancho para masa a velocidad 2 con una batidora). La masa debe ser pegajosa.
- Cubre con film transparente y deja en un lugar cálido hasta que duplique su volumen.
La masa debe ser pegajosa y fácil de manejar una vez aceitada.

Preparación de la Salsa Cremosa de Ajo Asado
Mientras la masa reposa, puedes preparar la salsa:
- Derrite 2 cucharadas de mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio.
- Agrega el ajo asado y revuelve, presionando el ajo para machacarlo y mezclarlo con la mantequilla.
- Incorpora la harina y revuelve para combinar completamente. Continúa revolviendo hasta que esté ligeramente dorada.
- Vierte muy lentamente la leche, batiendo para combinar, hasta que esté suave y comience a espesar.
- Sazona con sal y pimienta.
- Retira del fuego. Una vez que deje de burbujear, incorpora el queso Parmesano hasta que esté suave. Ajusta los condimentos al gusto y reserva. La salsa espesará más al enfriarse.
Esta salsa cremosa de ajo asado es el corazón de esta deliciosa pizza.

Asado del Ajo
Para obtener el máximo sabor, es esencial asar el ajo:
- Precalienta el horno a 425°F (220°C).
- Coloca un trozo de papel de aluminio lo suficientemente grande como para envolver el bulbo de ajo en una bandeja para hornear.
- Corta la parte superior de un bulbo de ajo pequeño, aproximadamente 1/4 de la parte superior, para exponer los dientes de ajo.
- Coloca el bulbo sobre el papel de aluminio y rocía con aceite de oliva, sal y pimienta.
- Envuelve el bulbo en el papel de aluminio para sellarlo.
- Hornea durante 45 minutos a una hora, hasta que esté profundamente dorado y lo suficientemente blando como para exprimirlo.
Este paso se puede realizar fácilmente uno o dos días antes. Simplemente exprime el ajo asado en un recipiente pequeño hermético y refrigera hasta que lo necesites.
Montaje y Horneado de la Pizza
Una vez que la masa y la salsa estén listas, es hora de armar la pizza:
- Precalienta el horno a 425°F (220°C). Si usas una piedra para pizza, colócala en la rejilla central del horno y precalienta a 500°F (260°C).
- Rocía otras 2 cucharadas de aceite sobre una bandeja para hornear grande. Si usas una piedra para pizza, espolvorea harina de maíz sobre una pala para pizza grande.
- Transfiere la masa a la bandeja para hornear grande aceitada y gírala un par de veces para asegurarte de que la masa esté cubierta de aceite.
- Estira la masa en la bandeja para galletas grande. Forma la masa de pizza en un círculo grande, delgado en el centro con bordes ligeramente más gruesos, de aproximadamente 14 pulgadas (36 centímetros) de diámetro.
- Unta una capa fina de la salsa cremosa de ajo asado sobre la masa, dejando aproximadamente 1/2 a 1 pulgada (1.25-2.5 centímetros) de los bordes libres.
- Espolvorea uniformemente el pollo deshebrado y las rodajas de cebolla roja sobre la pizza.
- Cubre con una capa uniforme de queso Mozzarella y opcionalmente un poco más de Parmesano.
- Pincela los bordes con aceite de oliva.
- Transfiere cuidadosamente la pizza (asegúrate de que no se pegue primero) a la piedra para hornear o a la bandeja.
- Hornea a 425°F (220°C) durante 13-14 minutos, o hasta que la corteza esté crujiente y los ingredientes estén cocidos. Si usas piedra para pizza, hornea hasta que la corteza esté dorada y el queso burbujeante, de 8 a 12 minutos.
Retira la pizza del horno y deja enfriar a temperatura ambiente unos 5 minutos antes de cortarla.

Consejos Adicionales y Variaciones
- Pollo Deshebrado: Esta receta es una excelente manera de usar pollo deshebrado sobrante o pollo asado. Puedes prepararlo con antelación y guardarlo en un recipiente hermético en el refrigerador.
- Masa de Pizza: Puedes usar tu masa de pizza casera o comprada favorita. Asegúrate de que esté a temperatura ambiente antes de usarla.
- Vegetariano: Si evitas la carne, simplemente omite el pollo deshebrado o sustitúyelo por verduras adicionales como champiñones salteados, tomates picados o espinacas blanqueadas.
- Queso: Ajusta la cantidad de queso según tu preferencia. Se puede usar una mezcla de mozzarella y parmesano para un sabor más intenso.
- Hierbas Frescas: Para obtener el mejor sabor, añade las hierbas frescas (perejil, cebollino, orégano, albahaca) justo antes de servir.
- Salsa Adicional: No descartes la salsa de ajo asado sobrante. Sírvela como salsa para mojar la corteza o úsala para aderezar pasta.
- Conservación: Las porciones sobrantes se pueden refrigerar en un recipiente hermético hasta por tres días.