¿Qué mala fama tienen siempre las pizzas, verdad? Que si exceso de alimentos poco saludables, que si consumo de harinas refinadas... Sin embargo, es posible comer pizzas sin que luego nos pueda el remordimiento de conciencia. La dietista y nutricionista Marta Moreno, del equipo de Núkula, señala que la harina es un producto del cual no debemos abusar, ya que nuestra alimentación debería basarse en alimentos frescos.
Si bien en caso de querer hacer la masa tradicional habría que elegir la harina integral, los expertos en nutrición aconsejan probar a hacer pizzas con base de verduras o de legumbres. El resultado no solo es exquisito, sino que nuestro cuerpo notará los beneficios que estos ingredientes aportan. Algunas de las bases de pizza vegetales más famosas incluyen ingredientes como el calabacín, la calabaza, la berenjena o las espinacas.

Preparación de ingredientes inteligentes
Una vez que tenemos clara la base, toca pensar en qué componentes van a completar nuestra receta. Christian Mañas, dietista-nutricionista del CODiNuCoVa, aconseja evitar el primer bote de tomate frito del supermercado y optar por triturar tomate natural o elaborar nuestra propia salsa casera, llevándola a ebullición para eliminar el exceso de líquido y añadiendo una pizca de sal y aceite de oliva virgen extra (AOVE).
Respecto al queso, aunque hay opciones que lo omiten, Claudia Brassesco aconseja elegir mozzarella rallada de calidad (con ingredientes como leche pasteurizada, fermentos y sal), evitando aquellos quesos especiales para pizza que suelen contener un alto porcentaje de aditivos, mantequilla, almidón y colorantes.
Recetas de bases vegetales paso a paso
Existen numerosas hortalizas con las que preparar bases sorprendentes. Todas tienen en común el uso de un vegetal como protagonista sustituyendo parcial o totalmente a la harina.
Masa de coliflor
Ligera, neutra y muy versátil, la masa de coliflor es perfecta para quienes buscan una base suave. Se prepara rallando la coliflor y mezclándola con otros ingredientes para formar un disco fino. Se hornea durante 20 minutos, se da la vuelta y se hornea 5-10 minutos más antes de añadir los toppings.

Masa de remolacha
Esta base aporta un color intenso, un sabor ligeramente dulce y un extra de nutrientes. Para prepararla, tritura 2 remolachas cocidas con 3 cucharadas de harina de garbanzo, 2 de lino molido, 5 de agua, aceite y especias. Hornea durante 25 minutos hasta que esté firme, voltea y cocina 5 minutos más.
Masa de zanahoria
Dulce y aromática, es una alternativa equilibrada. Debes rallar finamente 3 zanahorias, cocerlas al vapor y escurrirlas muy bien para eliminar el exceso de líquido. Mezcla con harina de avena, lino hidratado, aceite y especias, y hornea durante 20-25 minutos.
Cómo conseguir una masa de pizza crujiente
Masa de brócoli
Más intensa en sabor y con un perfil nutricional potente, la masa de brócoli es consistente e ideal para toppings generosos. Tritura un brócoli pequeño, cuécelo al vapor y escúrrelo profundamente con un paño limpio para eliminar la humedad. Combina con harina de garbanzo, lino y especias antes de hornear.
Consejos para un horneado perfecto
- Utiliza siempre papel de horno para evitar que la masa se pegue.
- Si la masa se hincha durante el horneado, puedes pincharla con un tenedor.
- Para lograr una textura crujiente, asegúrate de dar la vuelta a la base a mitad del proceso de cocción.
- No añadas los ingredientes frescos (toppings) hasta que la base esté precocida y consistente.