Humitas de Adorno y Cine Planet: Reflexiones sobre Cultura y Sociedad

El Estado no tiene por qué darme nada por ejercer mi tarea de escritor, algo a lo que nadie me obliga y que he elegido. Aceptar dinero del Estado como un premio me habría parecido una sinvergonzonería. Es que yo soy una inglesa bien quisquillosa. Hasta a la Princesa Diana le pongo defectos (por cierto, el Príncipe Carlos me cae súper bien). Ya me conocen.

Qué pereza opinar de la burocracia, en vez de caminar por Madrid en busca de un nuevo corrector de ojeras. Allí no hay filosofía. Me he venido a Madrid a verme con Paco, un viejo amor adicto a los cubatas y a la posición 69 en la alcoba. El mundo está plagado de imberbes con deseo de figurar. Bueno, cómo sea, él era un buen sujeto.

Un Presidente Literato y su Legado

Un presidente que sí leía libros de literatura, que tenía un viejo pichirilo como su auto oficial, que llegaba rodando en esa carcacha a sembradíos campesinos (amaba a los campesinos y a los profesores) a ver las obras de riego, que dejó claro que el dinero no es ni la salud ni la felicidad.

Ilustración de un auto antiguo y un campo sembrado.

La Desaparición del Ministerio de Cultura: Un Debate Abierto

Es oficial, ha muerto el Ministerio de Cultura. Todo empezó en 2007. Explotó (y vació de sentido) palabras como revolución, patrimonio, decolonización, inclusión, diversidad, tradiciones, todo este chaulafán acompañado de una Inca Kola y Mercedes Sosa o Silvio Rodríguez, cualquier tonada que exude coros plañideros socialistas de mal gusto. ¿Por qué no poner una canción de los Rolling Stones o de los Beach Boys? Si algo tiene el socialismo, es mal gusto musical.

El Ministerio de Cultura en sus inicios, al parecer, encontró una fórmula: generar un discurso social de inclusión y exaltación infinita a los choclos, a las habas y hasta al hornado. Y ahora, en 2025, el gobierno de turno lo desaparece de un plumazo, con un mohín déspota. Como si apartara del camino una oficina superflua, ¿un despacho que no despacha? Pero como es solamente Cultura, elimínese.

'Somos patrimonio'

La Perspectiva de una Ciudadana Preocupada

Paquita es funcionaria pública, y se lamenta lo que sucede en su país. Fusiones y confusiones. Pero yo le contesto: “verás, en primer lugar: hace falta ser bien naif o desubicado para ir desde el norte de Quito a Cannes, pensando que eres una estrella. Qué pesar que en Ecuador no haya nacido todavía un Premio Nobel o un ganador de un Óscar.

Reflexiones sobre la Identidad y el Placer

Amo la música de los ‘Beach Boys’. Amo depilarme suavemente las piernas mientras veo la cortina flotar al sol. ¿Soy adicta al sexo? Sí, un millón de veces sí. Como todas ustedes. “En mi corazón cabes tú, y todos quienes me quieran dar placer”, le dije al imbécil.

Mientras me depilo las axilas reflexiono sobre mi apariencia física. Yo la llenaría de cafetines tipo Baires o Bogotá, mucha tertulia, librerías de viejos, un par de museos, conferencias filosóficas sobre el monte de venus y del Panecillo, jazz, mucho jazz y blues (infaltable) y teatros y cines. Ah, y hasta una feria con circo y juegos de diversiones. ¿Lo dudan? ¿Defender ministerios?

Ilustración de una librería antigua y un café acogedor.

Cultura, Arte y la Europa Idealizada

Aquí en Europa, ambas financian proyectos culturales y de arte. Alguna vez Borges decía que su vida, su ego, su obra y pensamiento se sienten amparados por la cábala y ‘Las mil y una noches’. Simplemente no creía en la necesidad de él. Y se entrampa en cientos de leyes para imponer por la fuerza un desarrollo. Ya lo decía Javier Marías, “Yo no acepto dinero público ni siquiera como premio.”

Michel Houellebecq, J. M. Coetzee, Anthony Burgess autor de la célebre novela ‘La Naranja Mecánica’. ¡Descubridlo! ¡Abrazadlo! Un presidente está obligado a leer Bienvenido Bob.

Este Glenfiddich de 18 años que me acabo de servir me pone soñadora. Tengo bonitos pies. Seguramente Tarantino me los besaría. “París no es París por el número de autos Peugeot que fabrica.

La Mitología, la Ciencia y el Espacio Exterior

“La mitología, la ciencia y la exploración espacial son asuntos que me han fascinado desde mi más tierna infancia.

Nostalgia y Crítica Política

Volviendo a Ecuador: chao Ministerio de Cultura y de golpe resucitan las nostalgias, los años setenta, esas izquierdas adiestradas en la retórica y esas derechas que cultivan el interés propio, la prepotencia palurda y de la hacienda de turno.

La Señorita Kenton y sus Experiencias

*La señorita Kenton es una sencilla ama de llaves, muy responsable y trabajadora, que brindó sus buenos oficios en la mansión Darlington, en Inglaterra, hasta cuando cumplió 50 años. Ahora reside en la ciudad de Nueva York y conoció de cerca el barrio La Floresta de Quito, en un invierno muy lejano y un paseo muy breve.

Me gusta mucho Karol G, y últimamente quiero broncearme las piernas para bailar en Ibiza.

Mapa del barrio La Floresta de Quito.

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