Para 1977, la televisión de la época estrenaba los primeros capítulos de lo que pronto se convertiría en un ícono de la pantalla chica: “La isla de la fantasía”. Este programa fue estelarizado por Ricardo Montalbán (Sr. Roarke) y Hervé Villechaize (Tattoo). Si bien ambos ya han fallecido, la muerte de este último suscitó gran caos en Hollywood. Aun así, para muchos no fue del todo una sorpresa, ya que, en sus últimas horas de vida, una entrevista y una nota dejaban señales de una pesadilla que el propio actor decidió terminar.
Los Orígenes y la Lucha de Hervé Villechaize
Nacimiento y Primeros Desafíos
Hervé Jean-Pierre Villechaize nació en París el 23 de abril de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, durante un bombardeo sobre la ciudad. Su vida estuvo lejos de ser ideal desde el principio. A los tres años, su padre, un cirujano, notó problemas en el crecimiento del pequeño. Luego de varias consultas, se le diagnosticaron problemas agudos de tiroides y una forma de enanismo relacionada con desórdenes endocrinológicos. Su padre, obsesionado con que creciera, lo sometió a dolorosísimos tratamientos experimentales y diversas cirugías en diferentes instituciones, con resultados infructuosos, dejando su altura definitiva en 122 cm.
Durante su infancia, Hervé sufrió de acoso por parte de sus compañeros de colegio. Lo que más lo atormentaba, sin embargo, no eran las intervenciones sobre su cuerpo, sino el rechazo de su madre que, a causa de su condición, lo consideraba "un monstruo". "A los seis años yo sabía que no había lugar para mí", escribió el propio Hervé en su postrera carta antes de morir. A pesar de las dificultades, el joven Villechaize encontró consuelo en la pintura, estudiando arte en el instituto Beaux-Arts de París, donde demostró un gran talento. En 1959, a los dieciséis años, ingresó a la École des Beaux-Arts y en 1961 fue el artista más joven en mostrar su trabajo en el Museo de París, montando una exposición bien recibida por la crítica especializada a los 18 años.
Un Nuevo Comienzo en América
La capital francesa continuaba siendo hostil para el artista, quien recibía burlas y, ocasionalmente, alguna golpiza. Así, a los 21 años, en 1964, decidió abandonar Francia para dirigirse a Estados Unidos en busca de nuevos horizontes. Se estableció en la sección bohemia de Nueva York, perfeccionando su rudimentario inglés viendo películas de John Wayne y Steve McQueen en televisión. Con una personalidad fuerte, un magnetismo particular y una fuerza vital que lo llevaba a disfrutar, a veces en exceso, de los placeres de la vida, especialmente de la compañía femenina, Hervé no abandonó su faceta como pintor y fotógrafo, pero apostó por un futuro como actor. Consiguió roles secundarios en obras de teatro y luego en el cine, obteniendo su primer papel en la película Chappaqua de 1966.
El Salto a la Fama: James Bond y La Isla de la Fantasía
Nick Nack en James Bond
Su gran éxito en el terreno cinematográfico ocurrió en 1974 cuando interpretó a Nick Nack, un particular villano elegante y con bombín, en El hombre de la pistola de oro, la novena película de la saga de James Bond. Allí, Villechaize compartió pantalla con el 007 interpretado por Roger Moore y con el legendario Christopher Lee, que era el señor Scaramanga, el malvado principal del filme. Su actuación como Nick Nack fue muy bien recibida. Sin embargo, al parecer, su comportamiento en el set dejó mucho que desear, lo que llevó a Roger Moore a calificarlo de “maníaco sexual”.

La Isla de la Fantasía: El Icónico Tattoo
Corría el año 1977. La carrera del pequeño actor parecía haberse estancado, e incluso se encontraba viviendo en el interior de un auto cuando la oportunidad volvió a golpear a su puerta. Aaron Spelling, el megaproductor de las series televisivas más exitosas de los ’70 y ’80, había visto a Hervé interactuar con James Bond y pensó en él para su nuevo proyecto: un programa semanal donde la gente llega por aire a una isla paradisíaca en la que se cumplen todas sus fantasías. Así llegó a “La isla de la fantasía”, serie que se emitió en Estados Unidos desde 1978 hasta 1984 y en otros países, como Argentina.
En la serie, Ricardo Montalbán era el galán que interpretaba al señor Roarke, el anfitrión vestido de blanco que recibía a los visitantes. Hervé sería Tattoo, su ayudante y una de las grandes atracciones del programa. La presentación de la serie, que quedó en la historia de la televisión universal, mostraba al pequeño Tattoo zamaqueando la campana de una torre y gritando "¡El avión! ¡El avión!" con una voz particular y de un timbre muy reconocible, anunciando la llegada de los visitantes. Luego, el señor Roarke le informaba a Tattoo la fantasía de cada invitado, anticipando episodios en los que los sueños de los recién llegados se cumplían como por arte de magia.
Tattoo le dio a Hervé fama mundial y lo llevó al punto más alto de su carrera. Entre 1978 y 1983, protagonizó 131 episodios de la serie, en la que llegó a ganar unos 25.000 dólares por capítulo. Se jactaba de tener la capacidad amatoria de un "mágico enano francés", y su éxito hizo que su fama y ego crecieran. Se construyó la piscina más grande de Hollywood, se rodeó de mujeres y derrochó una fortuna en fiestas.
Conflictos y Despido
Dos situaciones entrelazadas acabarían con el período dorado de Hervé como gran animador de la serie. La primera fue su tumultuoso matrimonio con Donna Camilla Hagen (también conocida como Camila Haggen), una actriz que participó en la grabación de algunos episodios de la serie y fue su segunda esposa, entre 1980 y 1982. Los problemas de su relación causaron un gran desequilibrio en el artista, dificultando el trabajo con él.
A su vez, Hervé sentía que su papel en “La isla de la fantasía” no estaba suficientemente recompensado y exigió a los productores ganar el mismo dinero que Ricardo Montalbán. Algunos biógrafos consideran que la intransigencia del actor en este pedido tenía que ver con los desequilibrios emocionales provocados por las dificultades en su relación. Su intempestivo pedido de aumento de sueldo le fue negado, y, como una "gota que derramó el vaso", frenó la grabación. No solo su exigencia monetaria no fue satisfecha, sino que, en abril de 1983, grabó su última participación en la serie, siendo despedido. Como una sutil justicia en favor de Tattoo, la serie apenas duró una temporada más luego de su partida, perdiendo audiencia sin el pequeño y elegante ayudante.
La Vida Cuesta Abajo y la Trágica Decisión
Declive Profesional y Personal
A partir de su salida del show, todo fue cuesta abajo para Hervé. Su fortuna se fue reduciendo, y tuvo que vender propiedades e incluso fue denunciado por no pagar el alquiler de una casa. Se entregó a una vida licenciosa, con gastos excesivos en alcohol, fiestas y mujeres, llegando a tomar dos botellas de vino por día. Sus constantes excesos y escándalos lo alejaban de nuevas oportunidades laborales, y la estrella luminosa de Tattoo parecía haberse extinguido para siempre.
Villechaize quedó encasillado como Tattoo, viéndose obligado a decir "¡El avión, el avión!" a cuanta persona se lo cruzaba por la calle. Es célebre la anécdota que lo ubica en la cola de una caja de Walmart, cuando estalló en un ataque de furia ante el pedido de un niño y su madre, respondiéndoles groserías y reventando una botella de leche contra el piso. Su carrera estaba en franco declive. Llegó al punto de trabajar para un programa cómico en España en 1988, imitando al presidente Felipe González en el programa Viaje con nosotros de Javier Gurruchaga.

Problemas de Salud y Depresión
Los problemas de salud de Hervé se incrementaban con el tiempo. El sufrimiento crecía. Además de sus dificultades de crecimiento, el actor no había desarrollado por completo sus pulmones, pero el resto de sus órganos tenían la dimensión de los de una persona de estatura promedio, lo que le producía intensos dolores que no le permitían dormir en posición horizontal. Padecía úlceras estomacales, problemas intestinales y terribles crisis relacionadas con una profunda depresión. También sufrió problemas de salud respiratoria a causa del escaso tamaño de sus pulmones, se volvió alcohólico y padeció períodos depresivos graves.
En sus tiempos de fama, Hervé compró un inmenso rancho en las estribaciones del Valle de San Fernando en Los Ángeles, donde había construido la piscina más cara de Hollywood. Cuando arreció el divorcio y la falta de trabajo, el rancho fue vendido y el actor tuvo que alquilar una vivienda en North Hollywood. Vivía de presentaciones en lugares nocturnos o en convenciones, y de algunas apariciones esporádicas en programas de televisión o comerciales, como el de las donas Dunkin, donde detrás de un mostrador gritaba su famosa muletilla.
La Decisión Final
En 1992, Hervé fue internado con una neumonía que logró superar milagrosamente. En los años 90, sus problemas de salud y la depresión lo agobiaron. Finalmente, con 50 años de edad, el actor le puso punto final a su vida el 4 de septiembre de 1993, con un disparo en el pecho. Según un artículo de The New York Times, dejó evidenciado en una nota final, antes de cometer suicidio, que estaba agobiado de seguir viviendo. Sus últimas palabras quedaron grabadas en varias horas de audio, recopiladas por el periodista Sacha Gervasi.
Antes de su muerte, Hervé le dejó a su tercera esposa, Kathy Self, todas sus pertenencias terrenales y un mensaje grabado: "Kathy, ya no puedo vivir así. Siempre he sido un hombre orgulloso y siempre quise hacerte sentir orgullosa de mí. Sabés que me hiciste sentir como un gigante y así es como quiero que me recuerdes". También expresó en una carta: "Desde los seis años de edad sabía que no había lugar para mí... Nunca nadie supo mi dolor -durante 40 años- o más." Y sobre su madre, a quien se refería con desprecio: "Mamá! Mis hermanos y tú no existen en mi corazón, vosotros no os preocupasteis nunca, sino solo de vosotros mismos desde 1955, ¿¿¿recordáis??? Kathy lo hizo lo mejor que pudo. Vosotros no. De manera que ella se lo merece todo."
Repercusión de su Muerte
La noticia de su muerte sacudió al medio artístico. “Consideré su contribución a ‘La isla de la fantasía’ como una de las claves del tremendo éxito que tuvo el programa”, comentó su antiguo coprotagonista Ricardo Montalbán en declaraciones recogidas por AP. Estas palabras son compartidas por sus excolegas y los fans que aún lo recuerdan.
Legado y Homenajes
"Mi Cena con Hervé"
25 años después de su muerte, Villechaize volvió a ocupar un lugar en la pantalla chica cuando una película de HBO llamada My Dinner with Hervé (Mi Cena con Hervé) recreó su vida en 2018. El filme, protagonizado por Peter Dinklage, famoso por haber sido Tyrion Lannister en Game of Thrones, se basa en una entrevista que Sacha Gervasi le hizo a Villechaize cuando era periodista. Durante tres días, conversaron sobre la vida del actor en distintos espacios, como una limusina que recorría Hollywood, poco antes de que Hervé se suicidara.

La Nueva Isla de la Fantasía
La cadena Fox, ahora propiedad de Disney, se suma a la tendencia de recuperar series de décadas pasadas. El estreno de una nueva versión de “La isla de la fantasía” estaba previsto para el 10 de agosto. Ya hubo un intento en 1998, pero el relanzamiento en la cadena ABC no tuvo éxito y no fue renovado. La gran pregunta es: ¿habrá un personaje como el de Tattoo en la nueva “La isla de la fantasía”?
Detrás del aspecto de felicidad que este hombre de 1,22 de altura entregaba capítulo a capítulo en la serie original, se escondía una historia triste, que ni la enorme fama ni los amores que tuvo pudieron mitigar. A pesar de los problemas personales, Hervé Villechaize dedicó parte de su dinero y tiempo a ayudar a niños abandonados y pobres, aquellos que tuvieran una historia de vida similar a la suya, despreciados por sus padres.