La historia que marca el nacimiento del primer helado de palo está repleta de encanto, al igual que muchas otras innovaciones gastronómicas. Parece que el primer helado cubierto servido en un palo fue propuesto, comercializado y patentado por un laboratorio de helados de Turín en 1939, tras una larga fase de estudio y experimentación, bajo el nombre de Pinguino.
El Éxito del Helado de Palo de Paseo
Tan pronto como el helado de palo fue comercializado, consiguió un gran éxito. Este éxito se debió probablemente al hecho de que este nuevo helado podía ser fácilmente consumido por personas que caminaban, sin el riesgo de ensuciarse. Sin embargo, la historia de este innovador helado es rica en leyendas y aún hoy se debate quién es el verdadero inventor a quien se debe atribuir esta revolución del helado.
Algunos argumentan la tesis del inventor estadounidense: según los partidarios de esta tesis, el helado se aplicó al palo por primera vez en 1923, por un inmigrante danés que era dueño de una tienda de golosinas. La leyenda dice que el inmigrante danés, ante la indecisión de un niño al elegir entre un helado de vainilla o una barra de chocolate, decidió combinar los dos sabores.

La Receta Original del Helado de Palo
La receta original del helado en un palo en el viejo continente se disputa entre dos heladerías italianas, una piamontesa y una ligur. El helado en un palo se llamaba «pingüino» debido al contraste de colores que caracterizaba el producto. Algunas personas llamaron a este helado «cochecito», precisamente por la conveniencia con que se podía disfrutar durante los paseos.
El Origen y la Expansión de la Marca Pingüino
La marca Pingüino es muy conocida en Ecuador, famosa por sus helados y productos congelados, y se ha convertido en parte integral de la cultura del helado en el país. Aunque no se ha logrado identificar el año exacto de su fundación, con algunas fuentes mencionando los años 40 y otras los 50, se sabe que Edmundo Kronfle, fundador del negocio, viajó a Venecia en los años 40 y vio a un heladero que vendía bajo el nombre Pingüino. A partir de esa experiencia, se propuso abrir una heladería con ese nombre en Ecuador, con la ambición de que "donde haya un habitante, ahí tiene que estar Pingüino".
Los helados Pingüino tienen una historia sorprendente y exquisita. Lo que comenzó en la década de los 40, cuando Edmundo Kronfle Abbud trajo desde Europa la idea de hacer helados y ser la marca pionera en implementar los "heladeros o canillitas", se ha convertido en más de 65 años de innovación, sabores típicos, familias unidas y mucha felicidad.
En 1996, Pingüino inauguró la Planta Antártida en Guayaquil, marcando un hito en su desarrollo. Este centro de producción ha sido clave para diversificar sus productos y consolidar su presencia en el mercado nacional. La marca se ha beneficiado enormemente al pertenecer al portafolio de Unilever, una de las compañías de alimentos y bebidas más grandes del mundo, lo que le ha permitido mejorar su oferta y acceder a nuevos mercados.
Marcas Emblemáticas y Productos Locales
Pingüino es la marca de helados líder y más amada en Ecuador, haciendo parte de la gran marca del Corazón de The Magnum Ice Cream Company. Con presencia en más de 34 países y una larga trayectoria de más de 65 años en Ecuador, la marca ofrece la mejor calidad en helados. A Pingüino pertenecen marcas de helados reconocidas mundialmente como Magnum, Cornetto y PaddlePop (MAX en Ecuador). También ha desarrollado grandes marcas locales con las que han crecido múltiples generaciones, como Polito, Choco Empastado, Gemelos, Crema Real Gigante, Sánduche y Casero. Esta última ofrece sabores y sensaciones que conectan con la familia y Ecuador.
La marca también ha incursionado en el mercado de helados para el hogar con líneas como Pingüino Especiales, Pingüino Clásicos y Tortas heladas, diseñadas para celebraciones familiares o momentos cotidianos. Con Pingüino, la pasión por continuar ofreciendo experiencias irresistibles y momentos de felicidad con todos sus helados sigue vigente.
PINGUINOS - EL EMPERADOR | DOCUMENTALES NATURALEZA
Evolución y Estrategias de Marca
Unilever llegó a Ecuador en 1996, cuando adquirió la empresa Pingüino. En el año 2000, compró Jabonería Nacional con su marca estandarte Deja, que tiene 72 años en el mercado nacional. En 1998, Unilever creó para la línea de helados la marca Heartbrand con la intención de reunir bajo una única marca varias otras de empresas especializadas en la producción de helados envasados, anteriormente compradas por Unilever. Esta marca se lanzó en 1998 y se modificó ligeramente en 2003, con el objetivo de aumentar la conciencia de marca internacional y promover sinergias transfronterizas en la fabricación y comercialización.
Los helados envasados producidos por Unilever están presentes con diferentes nombres en varios mercados internacionales. La marca Bresler fue adquirida por Unilever en 1993. Durante la década de 1990 y principios de los 2000, la marca Bresler gozó de gran popularidad en Chile, alcanzando hasta el 35% del mercado de helados, e incluso se extendió sin éxito al Perú. Sin embargo, durante los años 2010 sufrió una caída importante en su participación de mercado, causada en gran parte por el auge de nuevos competidores que ofrecían productos más masivos a menores precios.
En Rusia, Unilever compró el fabricante de helados Inmarko. En Colombia, Unilever compró la marca de helados La Fuente en 1995; posteriormente, en 2001, se asoció con Crem Helado para permitir la venta de sus productos a su nombre, dejando el logotipo característico.
Helados Icónicos y su Impacto Cultural
Magnum (del latín magnus ‘grande’) es un helado con palito de madera cubierto con una capa de chocolate. Según la variante, se utiliza una crema y un chocolate distinto, con variaciones que incluyen ingredientes como salsas, almendras o frutos secos. Cornetto (del diminutivo de corno ‘cuerno’) es una línea de postres helados de crema de leche con ondulación y cobertura de cacao desnatado y con avellanas picadas y merengue en cono de helado. El Cornetto fue originalmente desarrollado y producido en 1959 por Spica, un fabricante napolitano de helados. Solero es un helado de palito, conocido en algunos países como Salar.
En España, la firma de helados La Menorquina anunció en los años noventa la salida al mercado del Punky, un pingüino de cresta roja y de goma relleno de helado de vainilla. A pesar de su popularidad y de haber sido protagonista de los veranos mediterráneos durante casi tres décadas, dejó de producirse por falta de ventas, lo que generó una ola de nostalgia y campañas en redes sociales para exigir su regreso.
La historia de La Menorquina comienza en 1940, ligada a lo pequeño, lo familiar y lo artesanal. Un joven emprendedor oriundo de Alaior comenzó a recorrer el pueblo con un carro vendiendo helados. Gracias a un décimo premiado de lotería, Fernando Sintes pudo ampliar la cantidad de carros y sus productos se expandieron por toda Menorca tras la compra de la casa de chocolates La Tropical de Maó. La modernización de los años ochenta abrió las puertas a una nueva forma de consumo, más rápida y visual. En ese contexto, La Menorquina se adaptó ampliando su catálogo y mejorando sus sistemas de producción.
En 1999, la firma canaria de helados Kalise se fusionó con La Menorquina, dando lugar al Grupo Kalise-La Menorquina, una de las principales referencias en materia de helados y postres, algunos de los cuales son ya un clásico de varias generaciones, como el Pirulo y el Cornetto.
El paso de la compañía por fondos de inversión como Black Toro Capital refleja cómo el sector alimentario ha dejado de ser solo industrial o familiar para convertirse también en un terreno financiero, donde las decisiones responden a la rentabilidad y la escala. La competencia y la globalización mercantil del helado han convertido el kilómetro cero de los helados de La Menorquina en un surtido bazar de productos extranjeros, haciendo difícil competir con el poderío de multinacionales como Unilever o Nestlé.

En los años 40, Edmundo Kronfle trajo desde Europa la idea de hacer helados y ser la marca pionera en implementar los "heladeros o canillitas", abriendo su heladería con su creación, helados Pingüinos, en Guayaquil. La última aparición de Kronfle ante la prensa fue en 2023, cuando fue invitado por Unilever para celebrar los 70 años de trayectoria de la marca.