Orientación Temporal en Niños: Desarrollo de los Conceptos de Antes y Después

La noción de tiempo es uno de los conceptos básicos que se trabajan en el Nivel Inicial. Se trata de una categoría cognitiva bastante compleja que se forma y desarrolla lenta y gradualmente en los niños.

El tiempo es un concepto abstracto que no puede ser manipulado directamente por el niño; es una noción que debe ser deducida de la realidad y de las experiencias que el niño tiene. Es la forma en que la persona pone en relación los acontecimientos y se sitúa en el tiempo. Es la percepción del tiempo, o la toma de conciencia de la realidad a partir de los cambios o hechos que suceden.

Componentes Fundamentales de la Orientación Temporal

El Orden y la Duración

El orden se refiere a los puntos de referencia que suponen los cambios que suceden. La duración es el tiempo físico medido en minutos, segundos, etc., que separa dos puntos de referencia: un "principio" y un "final".

Organización Temporal y Ritmo

La organización temporal hace referencia al ritmo y se define como el movimiento ordenado. Hacia los cinco años, el niño experimenta una pequeña maduración musical, empezando a coordinar su propio ritmo. Esto se observa en actividades corporales y diarias como gatear, caminar, golpear o dibujar.

Cada gesto o movimiento tiene un principio y un final: un "antes", "un durante" y "un después" (secuencia temporal). También influye la apreciación de velocidades y de la aceleración del propio cuerpo y de los objetos.

Desarrollo de la Percepción Temporal por Edades

Desde la primera infancia, existe una percepción clara del tiempo, aunque es diferente a la de los adultos. En los primeros años de vida, los bebés tienen una comprensión muy limitada del tiempo. Su mundo está dominado por el aquí y ahora; no existe la capacidad de pensar en el pasado o el futuro, lo que les resulta abstracto y difícil de entender.

Esquema del desarrollo de la percepción del tiempo en niños por edades

Primeros Años (hasta los 3 años)

A los tres años, a los niños les cuesta entender lo que no sea el presente. A medida que se acercan a esta edad, empiezan a desarrollar una noción básica de la secuencia temporal y comprenden mejor las secuencias de eventos. Comienzan a usar el lenguaje para referirse al tiempo, empleando términos como "ayer", "hoy" y "mañana". Sin embargo, su noción del tiempo se basa principalmente en eventos y rutinas diarias. Es interesante notar que, en esta etapa, su percepción del tiempo ya puede estar influenciada por la actividad y las emociones.

Etapa Preescolar y Escolar Temprana (5-9 años)

Durante esta etapa, los niños y niñas desarrollan una comprensión más estructurada del tiempo. Aprenden a leer relojes y a entender el calendario.

Etapa Escolar Avanzada y Adolescencia (a partir de los 9 años)

A partir de los nueve años, los niños y niñas pueden estimar la duración de eventos con mayor exactitud y entender conceptos temporales más abstractos, como décadas o siglos. Los adolescentes, por su parte, pueden planificar a largo plazo y entender a la perfección la relación entre presente y futuro. Sin embargo, su percepción del tiempo puede ser distorsionada por factores emocionales y sociales, demostrando que las emociones están muy implicadas en cómo se percibe el paso del tiempo en la infancia y adolescencia.

⏰ El TIEMPO para NIÑOS | PRESENTE, PASADO y FUTURO

Importancia de la Orientación Temporal

La orientación temporal es la capacidad que nos permite situarnos en el tiempo, así como manipular y ordenar la información de acuerdo a una estructura temporal. Este proceso nos permite saber en qué momento del día nos encontramos, la fecha de nuestro cumpleaños, la estación del año en la que nos vamos de vacaciones, o cómo organizar nuestro día en relación a un horario.

Resulta importante trabajar esta función desde muy pequeños, con acciones sencillas como establecer rutinas y tener conversaciones sobre cosas que han pasado o que van a pasar ("¿qué hiciste ayer por la tarde? ¿qué harás este fin de semana?"). Potenciando estas habilidades, se promueve la organización y planificación del día a día, y se ayuda a los niños a saber responder y actuar en situaciones que frecuentemente surgen en la vida real.

Los niños necesitan adquirir la organización temporal para poder realizar los aprendizajes matemáticos básicos y desarrollar la comprensión oral y escrita, ya que la noción de temporalidad está implícita en estos conocimientos. Cualquier narración incluye hechos y acontecimientos que se desarrollan en el tiempo: en el pasado, presente y/o futuro. Para poder comprenderlos y relacionarlos adecuadamente, necesitamos entender el devenir del tiempo; es decir, conceptos como "antes", "después", "causa" y "consecuencia", "ayer", "hoy" y "mañana".

Relación con el Aprendizaje Escolar

Matemáticas

Las matemáticas están muy relacionadas con la noción de tiempo y con la secuencia de eventos. Los conceptos de "anterior" y "posterior" forman parte de las matemáticas; por ejemplo, una serie numérica es una sucesión de números que están ordenados siguiendo una relación entre ellos.

La organización temporal es necesaria para comprender incluso algo tan básico como un sencillo enunciado de matemáticas que incluya la suma, la resta, la división o la multiplicación, ya que normalmente partimos de una situación en un momento dado que cambia con el transcurso del tiempo. Por ejemplo: “Pablo tenía 10 lápices de colores (pasado), le dejó 3 a María y 2 a Fernando, ¿cuántos tiene ahora? (presente), y ¿cuántos tendrá si María le devuelve los que le prestó?”

Lenguaje y Comprensión

La noción de temporalidad es fundamental para el desarrollo de la comprensión oral y escrita, ya que permite al niño seguir la secuencia lógica de una narración o instrucción.

Dificultades en la Orientación Temporal

Es común que algunos niños tengan dificultades con el manejo del tiempo: se confundan con conceptos temporales (día/noche, ayer/hoy/mañana, etc.) o unidades de tiempo (minutos/segundos/horas...), se desorienten cuando se les pregunta sobre el tiempo o no estimen adecuadamente la cantidad de tiempo necesario para desempeñar una actividad, tardando demasiado en tareas básicas de la vida diaria como asearse o vestirse.

Comprender qué es el tiempo, cómo transcurre y cómo se estructura u organiza es algo muy abstracto para un niño. Por este motivo, cuando a un niño con problemas de organización temporal se le pregunta qué hizo durante el fin de semana, lo explica en tiempo presente porque, aunque puede reconstruir hechos pasados, no puede situar los hechos en el tiempo correcto.

Los niños con dificultades de organización temporal no entienden el tiempo concreto (diferente al tiempo subjetivo), no distinguen entre 5 minutos o 20 minutos. Por esta razón, cuando se les da un tiempo determinado para realizar una tarea, no pueden organizarse para llevarla a cabo. Asimismo, tampoco saben orientarse en el tiempo ni orientar los acontecimientos en él porque no entienden su estructura en horas, días de la semana, meses, estaciones, etc.

Impacto en el Aprendizaje Escolar

  • La organización temporal es esencial para que los niños comprendan y estructuren los eventos en el tiempo, lo que influye directamente en su capacidad para aprender conceptos fundamentales en áreas como la lectura, la escritura y las matemáticas.
  • Los niños con problemas de organización temporal suelen tener dificultades para comprender la sucesión de eventos, lo que afecta su capacidad para organizarse durante las clases o realizar actividades que involucren tiempo, como leer o resolver problemas matemáticos.
  • La comprensión de la temporalidad es crucial en las matemáticas, especialmente para entender secuencias y relaciones entre conceptos como "anterior" y "posterior".

Orientación Temporal y Esquema Corporal

Todos estos conceptos temporales se van entendiendo e incorporando a medida que se produce el desarrollo psicomotor y se adquiere el esquema corporal. La organización temporal está muy relacionada con la organización espacial y esta, a su vez, depende de la corporal.

La noción de esquema corporal es la base de la organización espaciotemporal, porque los referentes del espacio (izquierda-derecha, arriba-abajo, etc.) solamente se pueden adquirir a partir de los referentes del propio cuerpo, y porque el niño accede a las nociones temporales a través de la sucesión de sus propios movimientos.

Según Romero Cerezo (2000), "El tiempo es el segundo elemento externo a la propia realidad corporal. Está íntimamente ligado al espacio, formando ambos un todo indisoluble."

La organización temporal está estrechamente relacionada con el esquema corporal. Para comprender el tiempo, los niños deben primero adquirir una buena noción de su propio cuerpo y su relación con el espacio. En terapia, se trabajan dos áreas complementarias: primero, se refuerza el esquema corporal para que los niños comprendan su cuerpo y sus movimientos en el espacio y el tiempo.

Estrategias y Actividades para Desarrollar la Orientación Temporal

Es fundamental desarrollar en los niños tanto los conceptos espaciales como los temporales. Los conceptos temporales, relacionados con el presente, pasado y futuro, son más complejos de aprender, pero esenciales. A continuación, se presentan algunas actividades prácticas:

Actividades Prácticas

  • Trabajar conceptos temporales próximos: Enfocarse en conceptos cotidianos como "lo que hacemos antes de...", "después de...", "al mismo tiempo", "cada vez que...".
  • Reproducción de patrones rítmicos: Pedir a los niños que reproduzcan patrones rítmicos con las manos, los pies o con algún objeto sobre la mesa.
  • Preguntas sobre el día: Durante la asamblea, preguntar qué hicieron el día de ayer, qué hacen hoy y qué harán mañana.
  • Juego de la música y acciones acumulativas: Todos corren mientras una música suena. Cuando pare, buscan un compañero para realizar una acción que se les diga. Las acciones son acumulativas (la segunda vez realizan la acción uno y la dos, y así sucesivamente).
  • El día y la noche: Delimitar dos zonas en una sala, una para el "día" y otra para la "noche", dibujando un sol y una luna para facilitar la identificación. El maestro/a dice acciones y los niños deben ir a la zona correspondiente y escenificar la acción.
  • Baile de las estatuas: Con música, los niños bailan. Cuando la música para, todos deben entrar en un aro y quedarse quietos como estatuas.
  • Ritmos con el pandero: Usar un pandero para simular diferentes velocidades de movimiento (lento como tortugas, normal como personas, rápido como pájaros), haciendo que los niños jueguen con los ritmos.
  • Actividades en un minuto: Pedir a los niños que cuenten cuántas cosas pueden hacer en un minuto: rayas, vueltas al patio, lectura de palabras, contar hasta un número determinado, etc.
  • Exploración de relojes: Presentar un reloj de arena y preguntar si conocen su uso. Permitirles explorar libremente diferentes tipos de relojes.
  • Preguntas con el calendario: Formular, frecuentemente, preguntas basadas en el calendario, como "¿qué día fue ayer?", "¿qué día será mañana?", "¿cómo estuvo el tiempo ayer?", "¿cómo creen que estará mañana?", "¿hace cuántos días que no llueve?".

La Subjetividad en la Percepción del Tiempo

El tiempo que percibe nuestra mente y el que marca el reloj son dos conceptos distintos con dos ritmos diferentes. Todos nos hemos preguntado alguna vez por qué a veces el tiempo pasa tan lento. Sin embargo, seguro que recuerdas que un año entero -con sus 365 días- pasaba mucho más rápido cuando eras pequeño que en la vida adulta.

La noción del tiempo es una construcción compleja que varía significativamente con la edad y el desarrollo cognitivo de los niños y niñas. Podemos considerar que la percepción del tiempo tiende a acelerarse a medida que envejecemos. Cada minuto en la vida de un niño es una semilla que, con el cuidado adecuado, florecerá en un futuro de posibilidades.

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