Germinar es una de las prácticas más importantes de la alimentación viva. Esta técnica, que consiste en hacer crecer parcialmente una semilla para volverla comestible y de más fácil digestión, permite potenciar el valor nutricional de los alimentos. Al activar el proceso de crecimiento, los inhibidores enzimáticos se eliminan y el contenido de vitaminas aumenta drásticamente, haciendo que los nutrientes estén en una forma pre-digerida para una mejor asimilación.

Fundamentos del proceso de germinación
No se requiere equipamiento de lujo para lograr la germinación, aunque existen herramientas útiles como frascos, bandejas o germinadores automáticos. El proceso es sencillo si se siguen estas directrices:
- Activación: Es el contacto inicial de la semilla con el agua. Permite remover los inhibidores que previenen el crecimiento.
- Drenaje: Es el truco para el éxito. Si las semillas no drenan bien, se pudrirán antes de crecer.
- Higiene: Es fundamental elegir frascos limpios y libres de aceite.
Paso a paso para germinar porotos
- Preparación: Vierte uno o dos puñados de semillas en un frasco de vidrio de boca ancha. Utiliza solo un tipo de semilla por frasco.
- Remojo: Cubre las semillas con agua pura (idealmente no de grifo). Si son porotos pequeños, cúbrelos con al menos una pulgada de agua extra; si son grandes, como garbanzos o porotos aduki, añade dos pulgadas adicionales.
- Activación: Deja reposar de 4 a 8 horas (o durante la noche). Para porotos grandes, ocho horas es el tiempo ideal.
- Drenaje y enjuague: Escurre el agua, enjuaga con agua fresca y vuelve a drenar. Inclina el frasco sobre un escurridor o envase para asegurar que no quede excedente de agua.
- Mantenimiento: Visita tus germinados dos veces al día para enjuagarlos y drenarlos. Mantén el frasco en un lugar apartado, evitando la luz solar directa.
- Cosecha: El brote ideal tiene aproximadamente la misma longitud que el grano original.

Consideraciones importantes sobre la alimentación viva
Es fundamental recordar que los porotos nunca deben consumirse crudos y deben ser germinados adecuadamente antes de su ingesta. Otras legumbres, como las lentejas, garbanzos y porotos mungo, son de las variedades más fáciles de germinar y ofrecen excelentes resultados. Por el contrario, los frutos secos (oleaginosas) no se benefician del germinado largo; para ellos, basta con una simple hidratación o activación.
Si los brotes crecen demasiado, desarrollan hojas o presentan sabor amargo, no deben ser consumidos. Asimismo, si los brotes son muy cortos y jóvenes (menos de un día), suelen tener un sabor almidonado y son difíciles de digerir.
Cultivo de porotos en tierra: De la semilla a la cosecha
Además de la germinación, el cultivo de Phaseolus vulgaris es sencillo y gratificante. Son cultivos de primavera; una vez que pase el riesgo de heladas, se puede comenzar la siembra. Para un abastecimiento permanente durante el verano, se recomienda plantar unas pocas semillas cada dos semanas.
| Aspecto | Recomendación |
|---|---|
| Suelo | Franco a franco arenoso, suelto y con buen drenaje. |
| Profundidad | 2 cm (las habas se plantan a mayor profundidad). |
| Temperatura | Desarrollo óptimo entre 21 ºC y 26 ºC. |
| Riego | 25 mm por semana, constante. |
Al cosechar, especialmente en compañía de niños, se recomienda utilizar tijeras. Las raíces de estas plantas son delgadas y, si se tirona de ellas, se puede dañar la planta completa. Un corte limpio permite seguir recolectando durante el periodo de cosecha.