Germinación de Porotos con Agua Destilada

La germinación es un proceso fascinante y esencial para el crecimiento de las plantas. Sin embargo, para que sea exitoso, es crucial considerar diversos factores que influyen en el desarrollo de las semillas.

Factores que Alteran el Crecimiento de las Semillas

Para comprender cómo distintos líquidos afectan la germinación, se realizó un experimento utilizando lentejas plantadas en algodón con diferentes soluciones.

Resultados Iniciales (Después de un Fin de Semana)

  • Las lentejas plantadas en algodón con agua destilada crecieron con normalidad.
  • Las que fueron plantadas en algodón con agua potable crecieron muy rápidamente, alcanzando algunas cinco centímetros de raíz.
  • Por último, las lentejas plantadas en algodón con tinta no crecieron. Tomaron un tono rojizo, pero no enraizaron.

Resultados Posteriores (Después de una Semana)

  • Las lentejas plantadas con agua potable crecieron muy rápidamente, sin observarse ningún deterioro en ninguna de las semillas.
  • Las semillas plantadas con agua destilada también crecieron con normalidad, estando todas las semillas en perfecto estado.
  • Las semillas plantadas en algodón empapado en agua con tinta, germinaron, pero solo se pudo observar una pequeña raíz.

Conclusiones del Experimento

Las lentejas plantadas con agua potable crecen con bastante rapidez, y ninguna queda dañada, lo que demuestra que esta agua es la más conveniente. Las lentejas plantadas con agua destilada crecen con normalidad, lo que nos hace pensar que la condición de este agua no les causa ningún daño, aunque no sea la más conveniente.

Las lentejas plantadas en algodón con tinta, tardan en germinar mucho más que las otras, pero termina por nacer una pequeña raíz. La raíz no ha adquirido el color rojizo, por lo que deducimos que la tinta solo afecta a la planta en su desarrollo, que es mucho más lento.

Claves para una Germinación Exitosa

Germinar es sencillo, pero debemos saber cómo. Es muy habitual que cuando empezamos en el mundo de la germinación tengamos fracasos que nos desaniman a continuar. Germinar semillas es muy sencillo, pero si alguno de los factores requeridos falla, los brotes no prosperarán.

1. Semillas Adecuadas

Una de las causas más frecuentes de fracaso es no usar las semillas adecuadas. Necesitamos específicamente “semillas para germinar”, puesto que las semillas que utilizamos para comer habitualmente se han sometido a calor y han perdido parte de su capacidad de germinar, o toda. Entonces, cuando ponemos las semillas a germinar no prosperan y se pudren debido a la humedad y germinando quizás solo algunas. Recomendamos el uso de semillas procedentes de agricultura ecológica y de buena calidad, libres de manipulaciones, de pesticidas y cualquier tipo de contaminantes.

Ejemplo de semilla de girasol para germinar

Por ejemplo, no puedes germinar cualquier pipa de girasol, tienes que elegir semilla de girasol especial para germinar.

2. Métodos de Germinación

Si no usamos el método adecuado, las semillas no encuentran sus condiciones favorables. Es decir, no todas las semillas pueden germinar en tarros y algunas no van muy bien en platos.

Semillas Mucilaginosas

Si germinamos semillas mucilaginosas, como rúcula, lino, albahaca, berro y mostaza, debemos utilizar un método que les permita estar extendidas, aireadas y húmedas, condiciones que proporcionan los platos de germinación. Las semillas están sobre una rejilla que les permite mantener la humedad (debajo de la rejilla hay agua) y no se amontonan, porque están bien extendidas. Es la forma ideal para germinar estas semillas. No obstante, estas semillas no se pueden germinar en los tarros de germinación, ya que el mucílago que generan al mojarse hace que se queden “apegotadas” entre ellas, de modo que se pudren.

Germinado de albahaca en plato

Semillas No Mucilaginosas

Las demás semillas, las no mucilaginosas, germinan bien en todos los germinadores: tarros, platos, germinador eléctrico. Los tarros son más prácticos que los platos para estas semillas, ya que en el plato tenemos que extenderlas homogéneamente y mantener la humedad con más cuidado, ya que al estar expuestas en toda la superficie y no tener mucílago, se secan más fácilmente. Así que los germinadores de tarro son ideales para semillas de alfalfa, brócoli, trébol, rábano, fenogreco, girasol, etc.

3. Germinadores

Hay germinadores que fallan en su diseño. Por ejemplo, los que no permiten buen drenaje del agua, materiales o diseños que no permiten una buena limpieza, germinadores que no permiten la aireación adecuada de las semillas o germinadores eléctricos que reutilizan el agua ya usada. Busca germinadores de materiales limpios, fácilmente desmontables y si utilizan plásticos, que no contengan bisfenol A ni ftalatos.

Tarro germinador y plato de germinación

4. Humedad

Posiblemente tenemos un buen germinador y buenas semillas, pero si se secan se pueden pudrir. También se pudren por exceso de humedad, frecuente en germinadores que no drenan bien. Pero si usas métodos con buen drenaje, como los tarros o platos de germinación con rejilla y tus brotes se están pudriendo, lo más seguro es que te hayas descuidado y no hayas regado las semillas con la frecuencia requerida.

5. Temperatura

Para que las semillas germinen bien necesitan una temperatura templada. Si la temperatura es fría, las semillas no crecen o lo hacen muy despacio; si es muy cálida, pueden proliferar hongos u otros microorganismos. La temperatura del interior de casa es muy adecuada para la germinación.

6. Limpieza

Los germinadores deben estar bien limpios en todos los rincones, ya que la germinación, al ser un medio húmedo, tibio y con residuos orgánicos, es propicio para la proliferación bacteriana. Si los germinadores y bandejas se limpian bien tras cada uso, seguro que no tendremos problema alguno. Por esta razón, uno de los criterios al elegir un germinador es que se pueda desmontar bien. Por ejemplo, en los tarros de germinación, la tapa separa el aro de la rejilla, o en los germinadores de plato también se separan ambos completamente.

7. Luz

Los germinados pueden crecer sin luz, pero en este caso crecerán blanquecinos, porque no han podido generar clorofila. Deben estar en un lugar luminoso, no con sol directo.

El Proceso de Germinación y sus Beneficios

Germinados o brotes, alimento con múltiples beneficios para la salud.

Germinar es un término alternativo a brotar, aunque el proceso de germinar va un poco más allá de la germinación básica y brinda como resultado una pequeña planta que ha crecido parcialmente. En la cocina de alimentación viva, se busca específicamente germinar frutos secos, semillas, porotos o granos con el fin de hacerlos comestibles y de más fácil digestión.

Los frutos secos no necesitan ser germinados para hacerlos comestibles, pero al igual que algunas semillas, ambos se benefician de la activación y germinación a medida que se tornan más fácilmente digeribles y de jugosos resultados. Otras semillas, por ejemplo, aquellas que se suponen germinadas, además de todos los porotos, legumbres (con la excepción del maní) necesitan ser germinadas si se van a consumir vivas o crudas. Los porotos nunca deberían ser consumidos crudos y deben ser evitados. Los granos deben también ser activados y germinados, aunque la avena entera es una excepción y puede ser molida y utilizada para hacer galletas sin haber germinado primero.

Activación de Semillas y Porotos

Cuando una semilla, poroto o grano es activado en agua por un período de tiempo, los inhibidores enzimáticos de la planta son removidos. Estos inhibidores de enzimas previenen que la planta germine a menos que las condiciones precisas para el crecimiento se cumplan, y así que una vez que las semillas se ponen en contacto con el agua y los inhibidores de enzimas son lavados, el proceso de germinación comienza.

Este proceso pone en acción una cadena completa de reacciones permitiendo a la planta crecer a un ritmo rápido. Así, el contenido de vitaminas aumenta drásticamente, al punto donde la semilla germinada puede contener cientos o miles de veces más vitaminas que antes, y las proteínas, los carbohidratos y las grasas comienzan a convertirse en una forma pre-digerida ayudando a una más fácil digestión y completa asimilación.

Equipamiento y Facilidad de Germinación

No se requiere de algún equipamiento de lujo para lograr la germinación, aunque hay muchas piezas disponibles que ayudan tales como frascos, bandejas, bolsas de tela, germinadores de barro, y aún conjuntos de germinado automático. Germinar es actualmente muy fácil, pero algunas semillas y porotos tienden a germinar más fácilmente que otras. Las de más fácil germinación son poroto mungo, lenteja, fenogreco, garbanzo y quinoa.

La cantidad de brotes resultantes está relacionada a la variedad de semilla o poroto a germinar, al tiempo total, a la temperatura y humedad ambiente. De 1 taza de semillas sin activar, podemos llegar a obtener 7 tazas de brotes.

Proceso Básico de Germinación de Porotos

Asegúrate de elegir un frasco limpio y libre de aceite, luego vierte uno o dos puñados de tu semilla elegida (la cual está seca en este punto). Utiliza solo un tipo de semilla por frasco mientras aprendes a germinar.

1. Activación con Agua

Vierte dentro agua pura y limpia (idealmente agua no convencional de grifo) hasta que las semillas estén cubiertas al menos con una pulgada extra. Si estás germinando porotos de gran tamaño, como garbanzos o porotos aduki, asegúrate que el agua los cubra por un extra de dos pulgadas para que tengan más agua para activarse. Esto será necesario para alcanzar una superficie mayor de crecimiento para las pequeñas semillas.

Cubre el frasco con una malla o algún tipo de tul. Esta puede ser una pieza de red o puedes utilizar un frasco con malla ya integrada. Lo que importa aquí es que nada debe entrar al frasco, excepto el imprescindible aire.

Deja el frasco durante la noche o por 4-8 horas durante el día para que las semillas tengan tiempo de activarse. Este es el comienzo del proceso de germinado. Varios libros sugieren diferentes tiempos para cada semilla, pero se ha encontrado que un mínimo de cuatro horas funciona muy bien para cualquier semilla o poroto, ocho horas sin duda no dañarán y de hecho es generalmente mejor para porotos más grandes.

2. Drenaje y Enjuague

Al final del período de activación, drena el agua. Cuando toda el agua ha sido drenada, enjuaga el contenido del frasco asegurándote que el agua esté completamente limpia y pura. Drena una vez más. Asegúrate que toda el agua se ha drenado, de otra forma tus brotes se pudrirán antes de crecer. Esto es realmente importante, y donde la mayoría de la gente se equivoca, por no drenar de forma apropiada.

Una buena manera de asegurarnos que todo el residuo del agua ya no está presente, es inclinar el frasco boca abajo por un rato, o dejar descansar el frasco en un ángulo inclinado sobre un soporte de germinado, bandeja o en un escurridor de platos de cocina. Es también muy importante darle un suave sacudón al frasco para liberar el excedente de agua.

3. Cultivo de los Brotes

Cuando se ha drenado completamente el agua, deja el frasco inclinado, en algún lugar donde el frasco no moleste. No importa demasiado si el frasco está en un lugar iluminado u oscuro, aunque es mejor evitar la luz directa del sol. Si el clima del año es cálido, enjuaga los germinados dos veces por día ya que se deshidratan más fácilmente; si el clima es frío, normalmente una vez será suficiente.

Consideraciones Adicionales

Una regla clave es que en el caso de las semillas germinadas tales como berro, brócoli, alfalfa, etc. serán largas, verdes y simplemente se verán listas en poco tiempo. Piensa acerca de cómo se ven los brotes y germinados que compramos como una guía para consumirlos. Las excepciones son el sésamo, girasol (pelado), y zapallo las cuales no son recomendadas crecer más allá de un día o dos.

Los frutos secos, como sésamo y semillas de girasol, realmente solo necesitan activación. Los frutos secos no se benefician del germinado (a menos que estés intentando hacer crecer un árbol) ya que las oleaginosas son mejor para consumir simplemente re-hidratadas, lo que se logra con la activación. En el caso de los porotos y granos, deben ser germinados.

El brote ideal tendrá aproximadamente la misma longitud que el grano original, o un poco más corto. Si crecen muy largos o desarrollan hojas tendrán un sabor amargo y no deben ser consumidos. Si son muy cortos y jóvenes (solo de un día) a menudo tendrán un sabor almidonado y soso, por lo tanto, más difíciles de digerir y generalmente poco apetecibles.

Calidad de las Semillas para Germinar

Las semillas deben ser en lo posible agro-ecológicas u orgánicas. Cuanto menos tiempo de acopio tengan, mayor potencial germinativo van a tener. Algunas semillas pueden estar irradiadas y no llegar a germinar. Este puede ser el caso de semillas que no son locales. Por esto también recomendamos ponerse en contacto con algún distribuidor o vivero orgánico que venda semillas para germinar.

No importa si hacemos almácigos para luego plantar en la huerta o si plantamos directamente al suelo de esta, la calidad de la germinación de lo sembrado tiene una relación directa con la alegría producida. Además, una mala germinación nos hará perder tiempo (a veces mucho y precioso) que nos puede atrasar la cosecha y por ende próximas siembras en esa misma tierra. Maximizar una germinación rápida nos puede hacer sacar incluso una cosecha adicional al año.

Factores Clave para la Germinación

Temperatura

El invernadero o estos sustitutos lo que hacen para la semilla es manejar la temperatura, especialmente la mínima que es la que puede frenar o incluso aniquilar la germinación. Las semillas difieren bastante en la temperatura mínima para germinar y se recomienda investigar los casos que no se conocen. Cuando se siembra in situ (en el lugar definitivo) en la época correcta del año, la germinación puede ser total también ya que el rango de temperaturas es el correcto.

Humedad

Otro factor clave para la germinación es la humedad. La semilla debe hidratarse bien. Las semillas difieren bastante en la hidratación ya que hay algunas que lo hacen muy rápido (en general las más chicas) y otras que se toman su tiempo. Para los porotos, habas y arvejas por ejemplo, se recomienda remojarlas en una taza (1/3 de semilla y 2/3 de agua). Cuando han chupado toda o gran parte del agua, se consideran hidratadas y se plantan en tierra bien regada.

La mayoría de las semillas se hidratan en el sustrato mismo. Para eso se introducen en el sustrato bien húmedo (tierra o mezcla para almácigos) y se cubren donde rápidamente sacian su sed de semillas latentes y empiezan a despertar.

Luz (o Ausencia de ella)

El tercer factor para la germinación es la luz o más bien la ausencia de ella. Las semillas necesitan sentirse enterradas para si hay suficiente humedad y la temperatura correcta, empezar su carrera hacia arriba.

El grosor de la capa de sustrato que cubre la semilla va en relación a su capacidad de traspasarla y llegar a la luz antes que se agoten sus recursos. En general la semilla más chica requiere menos sustrato para cubrirla. En algunos sobres de semilla aconsejan el grosor de la cobertura, pero yo le pongo entre 3 y 10 veces el diámetro de la semilla. Más para las más chicas y menos para las más grandes. 1 cm para la lechuga, 2 cm para el repollo y 5cm para el poroto. En todo caso, la calidad de la tierra dictará el margen de error en el grosor de la capa de cobertura. Con turba + perlita la tierra es suave y liviana y la semilla puede atravesar más con los mismos recursos. Una tierra arcillosa y pesada puede ahogar semillas con facilidad o incluso secar semillas por su agrietamiento. Una buena tierra para cubrir las semillas es una rentable inversión.

Beneficios de los Germinados para la Salud

Los germinados o brotes tienen muchos beneficios para una dieta saludable: al germinar la semilla, sus vitaminas se multiplican y podemos digerir mejor sus minerales; estos granos se vuelven más fácil de digerir que como los preparamos comúnmente y además, la clorofila que contienen es desintoxicante y fortalece el sistema inmunológico.

Implementos para Germinar en Casa

No necesitamos ningún implemento especial para hacer germinados; todos los elementos de seguro ya los tenemos en casa. Tampoco necesitaremos mucho espacio para ello, la encimera de la cocina es suficiente y además tampoco requieren mucha dedicación, así que más fácil no puede ser:

  • Frascos de vidrio de boca ancha: Reutiliza frascos de salsas u otros productos.
  • Malla, tela o lienzo: Utiliza las bolsitas de malla donde vienen los ajos.
  • Bandas elásticas: Las que traen las verduras.
  • Semillas para germinar: Básicamente podemos hacer germinados de cualquier tipo de semilla. Las que se usan comúnmente son mezclas de distintos tipos: hay de lentejas, garbanzos, trébol, mung, alfalfa, rábano. De las legumbres regulares que se compran en la tienda orgánica solo se han probado con lentejas verdes y negras (beluga).

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