Incluir avena en nuestro menú tiene muchos beneficios y añadirla a unas deliciosas galletas caseras es una forma atractiva de introducirla que gustará a todos. No solo eso, si elegimos bien los ingredientes, tendremos unas galletas de avena más saludables que la mayoría de las que encontraremos en el supermercado.

Beneficios de Incluir Avena en tu Dieta
Si hacemos nuestras propias galletas de avena, no solo tendremos una opción saludable para nuestros desayunos o meriendas, también nos aseguramos de que las hacemos con ingredientes de calidad, con endulzantes más saludables y en cantidades moderadas, harinas integrales y grasas como el aceite de coco.
Además, la avena es uno de los cereales más nutritivos. Los copos de avena son una buena fuente de vitaminas del grupo B, minerales como manganeso, magnesio, zinc o hierro, fibra y antioxidantes.
Entre sus efectos positivos, destaca que mejoran la digestión, cuidan de tu salud cardiovascular, controlan los niveles de azúcar en sangre y resultan muy saciantes, de ahí que se consideren recomendables en las dietas de control de peso y para adelgazar. También contribuyen a mejorar el aspecto de la piel, cabello y uñas.
La Versatilidad de la Avena en la Repostería
Por su versatilidad en la cocina, se pueden hacer muchas recetas con avena o copos de avena, tanto dulces como saladas. Entre las dulces, las galletas de avena son un clásico que admite una gran diversidad de variaciones. Las galletas de avena y plátano, las galletas de avena y manzana o las galletas de avena y chocolate son tal vez las más conocidas, pero las posibilidades son tantas como amplia es la imaginación. Incluso podemos hacer deliciosas galletas de avena navideñas, con especias como el jengibre, el clavo o la canela.
Tipos de Avena para tus Galletas
Tanto para preparar galletas como para otras recetas de repostería con avena, como barritas de cereales, bizcochos, muffins o magdalenas, podemos usar copos de avena tanto gruesos como finos o bien harina de avena, que podemos comprar o bien hacer en casa simplemente moliendo los copos.
De hecho, no hay nada más fácil que preparar harina de avena en casa e incluirla en nuestras recetas. Basta con triturar la misma cantidad en peso de copos de avena en un procesador de alimentos potente hasta obtener harina y ya está.
Puedes hacer galletas de avena de textura fina o gruesa, lo que tú prefieras. Dependiendo de si utilizamos copos o harina en nuestra masa de galletas u otra preparación dulce, la textura será diferente:
- En el caso que usemos copos de avena, el resultado será más rústico, con una textura más fibrosa.
- Los postres preparados con harina de avena tienen una textura más fina. La harina de avena la podemos usar como cualquier otra harina.
Eso sí, la avena es un cereal naturalmente libre de gluten (aunque los celíacos deberán comprarla certificada para evitar la contaminación cruzada), por lo que las masas hechas con avena no se levantarán y quedarán más densas. Por eso, entre las recetas de repostería, las galletas y otro tipo de postres crujientes son ideales si queremos usar avena.
Ingredientes Clave para Galletas de Avena
Aparte de la avena, para nuestras galletas necesitaremos algún endulzante natural, una grasa, huevo (o lino, si queremos una versión vegana), canela o vainilla para aromatizar y los complementos que elijamos en cada caso para dar más sabor y textura, como plátano u otras frutas, frutos secos, chocolate.
Endulzar con Azúcar o sin Él
A la hora de elegir los endulzantes para nuestras galletas de avena conviene optar por las alternativas menos procesadas como el azúcar de caña sin refinar, azúcar de coco, miel o sirope de arce. Para las galletas de avena sin azúcar, usar los dátiles en los postres en lugar de azúcar es una buena manera de incrementar el valor nutricional. Los dátiles son fuente de potasio, magnesio y vitamina B6.

Sustituciones Saludables y Consejos Culinarios
Sustituye los ingredientes con alto contenido de azúcar y la mantequilla por:
- Edulcorantes: hay una gran variedad, pero los más comunes son azúcar de coco o stevia, que son ideales para dulcificar. Recuerda no excederte en la cantidad.
- Esencia de vainilla: es una buena opción para añadir un toque dulce a las galletas de avena sin que sea necesario agregar otros endulzantes.
- Aceite: sin duda cambia el sabor y la textura de las galletas, ya que le da a la masa mayor humedad, por lo que no se puede sustituir por completo. Opciones como el de girasol y maíz alteran en mínima medida el sabor, mientras que el de oliva da un tono diferente.
Para crear juegos de textura y sabor en las galletas de avena, además de las pasas, los chips de chocolate y el coco rallado, que son los ingredientes más comunes, puedes agregar a la mezcla:
- Semillas: las de ajonjolí, chía o linaza son buenas opciones, además le dan variedad a la textura de las galletas de avena.
- Frutos secos: elige el que prefieras entre nueces, avellanas, cacahuates o almendras. Recuerda triturarlos bien con un procesador de alimentos antes de añadirlos a la mezcla.
- Especias: canela, vainilla, jengibre y anís en polvo o nuez moscada son algunas de las mejores opciones para darle un toque aromático a las galletas de avena.
Para que la textura sea más agradable y las galletas no se rompan, lo ideal es triturar la mitad de los copos de avena. Además, estas galletas son muy versátiles: para añadir proteína, podemos sustituir una parte de los copos de avena con harina de almendra u otros frutos secos molidos o añadir un par de cucharadas de mantequilla de cacahuete o almendra.
GALLETAS DE AVENA 💯 % SIN HARINA DE TRIGO. Sustituyen el pan
Recetas de Galletas de Avena
Receta 1: Galletas Saladas de Avena Estilo "Shortbread" (con agua)
Las galletas de avena saladas son una receta típica de Escocia, donde se disfrutan como tentempié saludable, tal cual o acompañadas con otros ingredientes.
INGREDIENTES PARA 1 BANDEJA
- 200 g de copos de avena
- 30 g de mantequilla derretida o aceite de oliva
- ½ cucharadita de sal
- 75 ml de agua caliente
PREPARACIÓN (20' + 25' cocción)
- Pon el horno a 180 grados y, mientras se calienta, tritura los copos de avena en la picadora hasta obtener una harina gruesa.
- Echa la harina y la sal en un bol, añade la mantequilla o el aceite y el agua, y mezcla bien hasta obtener una masa lisa. Al principio, la masa parece líquida, pero como la avena va absorbiendo el agua, se va secando.
- Cubre una superficie lisa con un poco de harina o copos de avena. Echa la masa y estira con ayuda de un rodillo o una botella para obtener un rectángulo de 3mm de grosor. Recorta las galletas con un cuchillo, un cortador de galletas o un vaso.
- Forra la bandeja de horno con papel vegetal y coloca las galletas. Hornéalas 25 minutos hasta que estén hechas y luego déjalas enfriar.
Guarda estas galletas en un recipiente hermético.
Receta 2: Galletas de Avena sin Horno con Producto Lácteo Combinado y Agua
Atrévete a cocinar unas crujientes y ricas GALLETAS de AVENA sin HORNO y acompáñalas con un vaso de Producto Lácteo Combinado NESTLÉ® NUTRI RINDES®.
INGREDIENTES
- 1 1/2 Barras de Mantequilla a temperatura ambiente (90 g c/u)
- 1/2 Taza de Azúcar mascabado
- 2 Huevos
- 2 Tazas de Avena molida
- 1 Taza de Harina
- 1 Cucharada de Polvo para hornear
- 1/2 Taza de Pasas
- 3 Cucharadas de Producto Lácteo Combinado NESTLÉ® NUTRI RINDES®
- 200 Mililitros de Agua
PREPARACIÓN
- Bate: Bate la mantequilla con el azúcar mascabado, los huevos hasta acremar, añade la avena con la harina poco a poco junto el polvo para hornear y las pasas. Haz bolitas con esta masa, cúbrelas con plástico autoadherente y refrigera por 20 minutos.
- Cocina: En una sartén precalentada a fuego medio coloca las bolitas y comprime ligeramente, tapa y asa por 10 minutos; voltea las galletas y cocina tapadas hasta que estén doradas. Retira y deja enfriar.
- Mezcla: Mezcla en un vaso el Producto Lácteo Combinado NESTLÉ® NUTRI RINDES® con el agua y reserva. Ofrece y acompaña las galletas.
Valor nutricional por porción: Carbohidratos 21.6 g, Energía 184.2 kcal, Grasas 10.3 g, Fibra 1 g, Proteína 2.9 g, Grasas saturadas 6.2 g, Sodio 116.7 mg, Azúcares 9.7 g.
Consejo nutricional: La mantequilla aporta calcio a tu dieta.
Consejo culinario: Si tu mantequilla está fría, córtala en cuadritos y caliéntala un par de segundos en el microondas, recuerda que solo debe suavizarse y no fundirse.
Receta 3: Galletas de Avena Caseras Crujientes (Receta Básica)
Si buscas una receta de galletas de avena crujientes, con un sabor riquísimo y que se deshacen en la boca, estás en el lugar correcto. Son muy fáciles de preparar y también de darles forma con un truco que verás más abajo. Quedan crujientes, nada de abizcochadas, y tienen un sabor riquísimo sin caer en excesos de azúcar.
INGREDIENTES PARA 16-20 GALLETAS
- 1 huevo grande (L)
- 100 g de copos de avena
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina (puede ser de trigo o, mejor, de avena para un sabor más pronunciado)
- 40 g de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de postre de levadura química o polvos de hornear
- 1/4 cucharadita de postre de sal
- 1/2 cucharadita de postre de canela (opcional)
PREPARACIÓN (Tiempo: 25 minutos)
- Corta los 50 g de mantequilla en trozos grandes, ponla en un bol apto para microondas y con apenas unos segundos en el microondas estará derretida (vigíla y sácala cuando esté líquida o casi). Mézclala con los 100 g de avena con ayuda de unas varillas, procurando que la empape bien.
- En otro bol casca el huevo, añade los 40 g de azúcar y el 1/4 de cucharadita de sal y mézclalo todo con unas varillas hasta que el aspecto sea bastante homogéneo. No es necesario batirlo, simplemente mezclarlo. Este es el momento de echarle también la canela si te gusta.
- Pon encima del bol un colador y echa encima los 50 g de harina y la 1/2 cucharadita de levadura. Tamiza moviendo el colador para que caiga sin grumos. Mezcla bien con las varillas todos los ingredientes.
- Ahora añade a este bol la avena que ya estaba mezclada con la mantequilla. Mézclalo todo bien y ya tienes lista la masa para las galletas.
- Tapa el bol con papel film y guárdalo en la nevera unos 15 minutos para que la masa esté más compacta y sea un poco más sencillo darle forma a las galletas.
- Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y ventilador mientras formas las galletas.
- Ve cogiendo trozos de masa con una cuchara o un sacabolas de helado. Deja las porciones separadas lo suficiente en la bandeja con papel vegetal o un tapete de cocción.
- Dale a los trozos una forma más o menos redondeada sin meter las manos, simplemente con una cuchara o lengua de cocina. Recorta un cuadrado de papel vegetal, ponlo encima de cada bolita y aplasta con tu mano; de esta forma quedarán planitas y no se te pegarán. Si los bordes han quedado irregulares, puedes retocarlos un poco de nuevo con una cuchara o lengua de cocina.
- Hornea las galletas durante unos 10 minutos, hasta que veas que se han dorado. Sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan y queden crujientes.
Puedes degustarlas tibias o esperar a que se enfríen completamente, siempre y cuando las hayas dejado enfriar aunque solo sean unos 10 o 15 minutos sobre una rejilla, ya que son unas galletas que quedan crujientes y si no se enfrían adecuadamente se ablandarían. Las puedes conservar 4 o 5 días perfectamente en un recipiente cerrado.
Acompaña tus desayunos o meriendas con estas galletas, por ejemplo con un café, un vaso de leche fría o un buen chocolate caliente. También están estupendas troceadas encima de un yogur.
Variaciones
Esta es una receta básica para las galletas de avena y, manteniendo estos ingredientes, muchas veces se les añade algo más, por ejemplo chips de chocolate, manzana en trocitos pequeños, pasas o arándanos secos, frutos secos como nueces o avellanas picadas. Incluso a veces en una hornada se puede dividir la masa en dos y a una mitad añadirle un ingrediente y a la otra mitad otro, así salen más variadas.
También a veces se puede sustituir el huevo por unos 70 g de puré de calabaza o plátano triturado, y quedan también buenísimas, quizás menos crujientes pero con más sabor.
Otras Deliciosas Variaciones de Galletas de Avena
Las posibilidades de crear nuevas versiones de galletas de avena son casi infinitas. Aquí te dejamos algunas ideas populares que también son fáciles de preparar:
- Galletas de avena y manzana: Ideales para los días fríos.
- Galletas de avena y plátano: Una combinación clásica y nutritiva.
- Galletas de avena y chocolate con coco: Para los amantes del chocolate.
- Galletas de avena y naranja con chispas de chocolate: Una combinación refrescante.
- Galletas de avena y nueces sin azúcar: Aprovechando la dulzura natural de los dátiles.
- Galletas de avena y limón: Una opción con un toque ácido.
- Galletas de avena con mermelada: Galletas veganas con un centro dulce.
- Galletas de avena sin gluten estilo "cookie": Una opción apta para celíacos.
Consejos para un Horneado Perfecto y Conservación
Mezclamos la avena con la mantequilla derretida. En otro bol casca el huevo, añade los 40 g de azúcar y el 1/4 de cucharadita de sal y mézclalo todo con unas varillas hasta que el aspecto sea bastante homogéneo. No es necesario batirlo, simplemente mezclarlo. Este es el momento de echarle también la canela si te gusta. Pon encima del bol un colador y echa encima los 50 g de harina y la 1/2 cucharadita de levadura. Coge el colador y ve moviéndolo y haciéndolo chocar con tu mano para que caiga sin grumos ni apelmazamientos, es lo que se conoce como tamizar. Mezcla bien con las varillas todos los ingredientes.
Ahora añade a este bol la avena que ya estaba mezclada con la mantequilla. Mézclalo todo bien y ya tienes lista la masa para las galletas. Tapa el bol con papel film y guárdalo en la nevera unos 15 minutos para que la masa esté más compacta y sea un poco más sencillo darle forma a las galletas.
Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y ventilador mientras formas las galletas. Ve cogiendo trozos de masa con una cuchara o un sacabolas de helado. En cualquier caso, ve dejando las porciones separadas unas de otras lo suficiente como en la fotografía (porque luego se expanden un poco en el horno) y sobre papel vegetal o un tapete de cocción. Dale a los trozos una forma más o menos redondeada pero sin meter las manos, simplemente con una cuchara o lengua de cocina. Recorta un cuadrado de papel vegetal, ponlo encima de cada bolita y aplasta con tu mano, de esta forma quedarán planitas y no se te pegarán. Si los bordes han quedado irregulares siempre puedes retocarlos un poco de nuevo con una cuchara o lengua de cocina. Ya ves que no quedan redondas perfectas (no es la intención) pero sí con un bonito aspecto rústico y no tienes que tocarlas con las manos para nada. Con este truquillo y sin mancharte les puedes dar forma fácilmente a las galletas.
Pon el papel o el tapete sobre una rejilla de horno, introdúcela en el horno y hornea las galletas durante unos 10 minutos, hasta que veas que se han dorado. A mí me han tardado exactamente 10 minutos. Sácalas del horno y déjalas enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan y queden crujientes. Aquí se puede apreciar lo crujientes que quedan.
Consejos: Vigila bien las galletas en el horno, que no se doren demasiado porque si se queman, el sabor amargo es muy desagradable. Los bordes se doran antes que el resto de la galleta, así que en cuanto el borde esté un poco dorado sácalas porque las galletas estarán perfectamente horneadas y crujientes.
Para guardarlas te recomiendo utilizar un recipiente hermético y si es transparente es genial porque así lucirán en tu cocina.
Congelación de la Masa y Galletas
Puedes congelarlas para tener listas las meriendas para los momentos de prisa. Lo ideal es dejarlas enfriar y congelar en una bandeja de una sola capa. Una vez congeladas, las podemos transportar en un tupper de cristal, incluso en una bolsa tipo zip lock o una bolsa de silicona y congelar hasta 6 meses.
💡 Coloca porciones de la masa sobre una bandeja con papel de hornear y llévala al congelador por una media hora, despréndelas de la bandeja y colócalas en una bolsa apta para congelador, o un envase.