Uno de los aspectos que te va a maravillar de Malasia y el sudeste asiático en general es la grandísima variedad y singularidad de las frutas tropicales súper exóticas que podemos encontrar en sus mercados. Si eres un amante de la fruta, viajar a esta región es una escapada perfecta para conocer variedades que te asombrarán por su gusto, su tacto o su apariencia visual.

El rey de las frutas: El Durián
El Durián es coloquialmente llamado el "Rey de la fruta". Es una especie nativa de Malasia, Indonesia y Borneo, e increíblemente popular en Singapur. Se distingue por su gran tamaño y contorno ovalado, parecido al de un melón, pesando normalmente entre 1 y 3 kg por pieza.
Su característica más distintiva es su caparazón de fuertes espinas que protegen la pulpa y semilla en el interior. El fruto tiene una textura muy suave y carnosa, similar a la del aguacate, y un sabor fuerte e indescriptible que no te dejará indiferente: o te fascina o lo detestas.
Otra de sus particularidades es su fuerte olor chocante, tan singular que la mayoría de los hoteles y transportes públicos han optado por prohibir esta fruta. Existen más de 300 variedades en Tailandia y 100 en Malasia, aunque la especie Durio zibethinus es la única disponible habitualmente en el mercado internacional.
Proceso de producción del durián: de la plantación a tu mesa en una fábrica moderna
Otras frutas tropicales destacadas del Sudeste Asiático
Además del durián, los mercados asiáticos ofrecen una sorprendente diversidad de texturas y sabores que vale la pena explorar:
- Mangostino (Mangosteen): Conocida como la "Reina de la fruta". Del tamaño de una mandarina, posee una pulpa blanca y deliciosa rica en vitamina C. Si la cáscara está muy dura, es señal de que la fruta no está en buen estado.
- Rambután: Su nombre deriva de la palabra malaya para "pelo". Tiene una cáscara peluda, suave y agradable al tacto. Su interior es muy similar al del lichi: jugoso y dulce.
- Fruta Piel de Serpiente (Salak): Conocida por su piel marrón escamosa, cuyo tacto recuerda al de una serpiente. Su sabor es agrio y fuerte, parecido a la piña con un toque dulce.
- Fruta del Dragón: Con un aspecto de bola de fuego rojiza, posee una pulpa suave con semillas negras crujientes. Se consume habitualmente cortada por la mitad y utilizando una cucharilla.
- Fruta Estrella (Carambola): Llamada así por la forma de estrella que adquiere al ser cortada horizontalmente. Es una fruta ácida, baja en calorías y rica en antioxidantes.
- Jackfruit (Nangka): Considerada una de las frutas más grandes del mundo, pudiendo alcanzar hasta los 50 kg. Su pulpa es fibrosa, extremadamente dulce y muy apreciada en la gastronomía vegana.
- Langsat: Frutos redondos de color amarillo dorado que crecen en racimos. Su sabor es una refrescante combinación de agrio y dulce, similar a la uva.
- Fruta de Ojo de Gato (Mata Kucing): Pequeña y similar al lichi, es muy valorada en la medicina local para aumentar la energía y estimular el sistema inmunológico.
- Coco: Conocido como "El árbol de los 1.000 usos" en el idioma malayo. Es una fruta extremadamente versátil, siendo el cuarto cultivo industrial más importante en la región.
