La Influencia del Mapudungun en el Léxico Español: Un Análisis de los Fitónimos

Desde el contacto inicial entre el pueblo mapuche y los conquistadores españoles en 1540, la lengua española comenzó a incorporar léxico referido al medio ambiente natural local y a la cultura autóctona. Este proceso de transferencia lingüística ha enriquecido el español de Chile, donde una parte significativa del vocabulario es de origen indígena.

Este léxico de origen mapuche abarca diversas áreas, incluyendo la flora (por ejemplo, boldo, canchalagüa, luma, mañío, peumo), la fauna (chuncho, coipo, loica, peuco, tiuque), la alimentación (cancato, curanto, pirco, ulpo), y partes del cuerpo humano (guata, charcha, trutro o tuto). Además, se extiende a la designación del origen geográfico de los habitantes (colchagüino, curicano, penquista, rancagüino, talquino), a la toponimia del país (desde la IVª hasta la XIª Regiones) y, en menor medida, a la antroponimia (con nombres como Caupolicán, Guacolda, Lautaro, Millaray, Tucapel).

Mapa de las regiones de Chile con énfasis en la extensión histórica del pueblo Mapuche

Contrario a la creencia de que este léxico mapuche se restringe al habla coloquial o vulgar, su presencia se constata tanto en la lengua coloquial y familiar como en la culta formal escrita. Se encuentra en crónicas coloniales, tratados de historia, obras científicas de botánica, zoología y geografía, obras literarias (desde "La Araucana" hasta la actualidad) y textos escolares. Actualmente, su uso es frecuente en los medios de comunicación.

El Término "Mapuchismo" y su Justificación

Para referirse a este léxico de origen mapuche, se propone el término mapuchismo(s). Esta denominación sigue la lógica de otros préstamos lingüísticos de lenguas amerindias, como guaranismo, mayismo, nahuatlismo o aztequismo, y quechuismo. El "mapuchismo" se define como un "préstamo lingüístico de origen mapuche introducido en el español" o un "vocablo o giro de origen mapuche empleado al hablar o escribir en español".

Por qué "Mapuche" y "Mapudungun"

La denominación tradicional de "araucano" para el pueblo y su lengua es considerada impropia. Los mapuches nunca se autodenominaron así, sino como che ('gente'), reche ('gente pura') y mapuche ('gente de la tierra'). Su lengua fue conocida inicialmente como chilidüngu o chillidüngu ('lengua de Chile') y posteriormente como mapudungu ('lengua de la tierra') o mapudungun ('hablar, habla de la tierra'). El gentilicio "araucano" fue acuñado por los conquistadores españoles a partir del topónimo Arauco, y su difusión se debe en parte a Alonso de Ercilla y Zúñiga. Además, esta denominación solo se refería a un grupo específico de mapuches, caracterizado por su belicosidad. Por estas razones, la denominación "mapuche" es más general y abarca a los diversos grupos que constituyen este pueblo.

Categorías de Léxico Mapuche en el DRAE

La última edición del Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) de 2001 consigna 302 voces de origen mapuche. Esta cifra es significativa, considerando que el mapuche no tuvo la misma relevancia que otras lenguas indígenas como el quechua, el náhuatl o el maya. Estas voces incluyen sustantivos, adjetivos (especialmente gentilicios) y verbos.

La distribución por campos semánticos es la siguiente:

  • Fitónimos (nombres de plantas): 37.41%
  • Zoónimos (nombres de animales): 23.50%
  • Sustantivos no fitónimos ni zoónimos (con derivados): 12.58%
  • Adjetivos gentilicios: 11.25%
  • Sustantivos relacionados con la cultura mapuche: 7.61%
  • Verbos derivados: 4.30%
  • Adjetivos: 2.97%
  • Interjecciones: 0.33%

La mayor proporción de sustantivos corresponde a los fitónimos, lo que subraya la profunda conexión del pueblo mapuche con su entorno natural y la importancia de la flora en su léxico.

Infografía mostrando la proporción de léxico mapuche por categorías en el DRAE

Desafíos en la Transcripción del Léxico Mapuche

La transcripción adecuada del léxico de origen mapuche ha sido un desafío histórico. Los nombres a menudo se presentan con alteraciones e incluso deformaciones que no reflejan la realidad fonológica de la lengua. Los errores presentes en las crónicas coloniales, aunque comprensibles dado que sus autores no eran gramáticos ni lingüistas, han tendido a perpetuarse.

Los misioneros que compusieron "Artes de las lenguas indígenas" fueron quienes representaron el léxico de manera más adecuada. Estas obras no solo contenían información sobre la estructura de las lenguas, sino también doctrina católica, incluyendo oraciones, confesionarios, coplas, pláticas y vocabularios extensos. Para representar el mapuche, utilizaron el alfabeto español con modificaciones para dar cuenta de los fonemas característicos de la lengua.

Representación de Fonemas Específicos

  • La sexta vocal /ï/ (alta cerrada posterior no redondeada) se transcribió con ú ('u de bastardillo con virgulita' por Valdivia) y ù (por Febrés y Havestadt).
  • El fonema consonántico /tr/ (africado ápicoalveolar retroflejo áfono) se transcribió con t (Valdivia), th (Febrés) y t gótica (Havestadt).
  • El resonante nasal velar sonoro /ŋ/ se representó con g# (Valdivia), g (Febrés) y g gótica (Havestadt).
  • El fricativo velar sonoro /ɰ/ se transcribió con ù (Valdivia), gh (Febrés) y û (u cum circumflexo, Havestadt).

A menudo, estas "virgulitas" se omitían, desvirtuando la fonología real del mapuche. Para el fonema /ɻ/ (fricativo alveocacuminal retroflejo sonoro), los autores coloniales mantuvieron la grafía r, percibiendo un sonido mapuche similar a la /r/ del español, pero "más suave". También se registraron las grafías v y b, que probablemente representaban un fonema labiodental fricativo sonoro, aún presente en algunas zonas mapuches. La presencia de /f/ en algunos sectores actualmente se considera un desarrollo posterior, ya que los misioneros indicaban que la lengua no poseía este fonema en la época del contacto. Los préstamos adoptados tempranamente por el español, en todo caso, evidencian la fonología del mapuche en el momento del contacto entre ambas lenguas.

Documental Mapuzungun y Primera Infancia 2022

Fuentes para la Recuperación del Léxico Original

Para recuperar la forma original del léxico mapuche, se ha recurrido a una variedad de fuentes históricas y modernas:

  • Vocabularios de misioneros jesuitas: PP. Luis de Valdivia (1606), Andrés Febrés (1765) y Bernardo Havestadt (1777).
  • Diario de viaje: El capitán holandés Elías Herckman (1642), que incluye voces como ülmen y machi no consignadas en Valdivia.
  • Diccionario Chileno Hispano: Del misionero Franciscano Antonio Hernández i Calzada (1846), que reproduce y actualiza el léxico de Febrés.
  • Léxicos modernos: Alejandro Cañas Pinochet (1911), Francisco Javier Cavada (1914, 1921), Fray Félix José de Augusta (1916), las Memorias de un cacique mapuche (Pascual Coña, 1930), y las obras de los profesores mapuches Martín Alonqueo (1985, 1989) y María Catrileo (1995).
  • Estudios especializados: El Diccionario etimolójico de las voces chilenas de lenguas indíjenas americanas del Dr. Rodolfo Lenz, el artículo del profesor Hugo Gunckel Nombres indígenas relacionados con la flora chilena (1959), y el libro del misionero capuchino P. Ernesto Wilhelm de Moesbach Botánica indígena de Chile (1999), que es fundamental por tratar sobre las plantas mapuches y sus nombres.

Además, se han consultado obras especializadas que proporcionan conocimiento actual sobre la flora y fauna, y se ha utilizado el conocimiento propio del léxico vernáculo, adquirido a través de numerosas estancias en el país mapuche. Las crónicas coloniales y las obras del abate Juan Ignacio Molina también han sido de utilidad para esta investigación.

tags: #frutas #y #verduras #en #mapudungun