El Otoño: Época Ideal para la Huerta y el Jardín
El cambio de temporada trae consigo un recambio en las frutas y verduras más producidas. Con la llegada del otoño, se presenta una abundante variedad de frutas y verduras de temporada que no solo son más frescas, sino que también representan una opción más económica. Además de ser una actividad gratificante, cultivar en otoño permite tener alimentos frescos y saludables durante los meses más fríos, aprovechando al máximo las condiciones del clima.
El otoño comenzó y con él los días donde el calor poco a poco baja de temperatura y dura menos durante la jornada. Con la llegada del otoño, las condiciones climáticas de Chile se vuelven ideales para iniciar o reforzar huertos y jardines, una actividad cada vez más recurrente y que requiere de cuidados. La humedad característica de la estación y las temperaturas más frescas favorecen el desarrollo de una amplia variedad de verduras, hierbas y flores que resisten mejor el frío y preparan el terreno para una primavera llena de vida.

Frutas y Verduras de Temporada Disponibles en el Mercado
A continuación, se presenta un listado por zona de los alimentos que tendrán más presencia en el mercado. En este contexto, la variedad de frutas y verduras disponibles puede cambiar según la zona. De hecho, se ha demostrado que productos como manzanas, peras, zapallos y diversos productos pueden encontrarse hasta un 80% más baratos en ferias libres en comparación con los supermercados. Por esto, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) ha actualizado los productos de temporada.
Verduras para Sembrar en Otoño
El otoño es un momento clave para preparar la tierra y planificar nuevas siembras. Con la llegada del otoño, las condiciones climáticas se vuelven ideales para iniciar una huerta en casa. El clima fresco y las lluvias frecuentes hacen de este mes (abril, en el hemisferio sur) el momento perfecto para plantar algunas verduras que se podrán cosechar en invierno. Estas plantas no solo se adaptan muy bien a las temperaturas frescas, sino que también requieren pocos cuidados, lo que las convierte en opciones ideales para cualquier huerta, grande o pequeña. Muchas de estas especies son resistentes incluso a temperaturas cercanas a los -10 °C, siempre que estén bien establecidas antes de que el frío más intenso llegue.
Hortalizas de Hoja Verde y Raíz
- Acelga: La acelga es una de las hortalizas más recomendadas para sembrar durante el otoño debido a su gran resistencia al frío. Esta planta es capaz de soportar heladas suaves, lo que la convierte en una opción ideal para cultivar en invierno. Además, su ciclo de crecimiento es relativamente rápido, lo que significa que se podrá empezar a cosecharla poco tiempo después de sembrarla. Si se cuida adecuadamente, se podrá cosecharla varias veces durante la temporada, obteniendo hojas tiernas y nutritivas. Cultivar la acelga no es complicado, solo necesita un espacio que reciba buena luz solar y un riego regular para mantener la tierra ligeramente húmeda, además de suficiente espacio para que sus hojas grandes se desarrollen. Es importante evitar el encharcamiento del suelo, ya que esto puede dañar las raíces.
- Espinaca: La espinaca es una de las verduras más fáciles de cultivar en otoño, especialmente para quienes tienen poco espacio o recién empiezan a cultivar en casa. Esta planta se adapta muy bien a las temperaturas frescas y puede crecer en macetas o en pequeños espacios del jardín, lo que la convierte en una opción muy versátil. Su ciclo de crecimiento es rápido, lo que permitirá cosecharla varias veces durante el invierno, siempre que se sigan sus necesidades básicas de cuidado. También es muy resistente a las bajas temperaturas, por lo que no es raro que continúe creciendo incluso en los días más fríos. Necesita un suelo ligeramente ácido y bien drenado, por lo que es recomendable enriquecerlo con compost o abonos orgánicos para que se mantenga saludable y productiva.
- Repollo: El repollo es otra opción excelente para sembrar en otoño. Aunque este vegetal tiene un ciclo de crecimiento más largo en comparación con otras verduras, el esfuerzo de esperar su desarrollo realmente vale la pena. Tarda algunos meses en formar su característica "cabeza", pero la recompensa es una cosecha robusta y llena de nutrientes, ideal para el invierno. El repollo es perfecto para quienes tienen espacio en su huerta y buscan algo que, aunque demande más tiempo, resulte en una gran cosecha. Para obtener buenos resultados, el repollo necesita suelos bien drenados y ricos en materia orgánica. Además, debe estar ubicado en un lugar que reciba al menos algunas horas de luz solar directa al día. Durante su crecimiento, es importante asegurar que el suelo mantenga un nivel adecuado de humedad, pero sin llegar al encharcamiento.
- Acelgas, espinacas, mizunas, mostazas, rúcula y lechugas: Este es el mejor momento para plantar estas variedades. Aunque pueden cultivarse durante todo el año, se desarrollan mucho mejor en los meses otoñales. Es recomendable plantar varias tandas de lechugas de ciclo invernal, y sembrar espinacas directamente en la tierra durante septiembre y octubre (para algunas regiones), envolviendo las semillas en un trapo húmedo la noche anterior para acelerar su germinación.
- Brócoli y Repollo: Son crucíferas que se desarrollan excelentemente con el fresco otoñal. Los Brócolis, Repollos y Coliflores son otros protagonistas del huerto de otoño-invierno.
- Ajos y Cebollas: Los ajos se suelen sembrar en noviembre o octubre en algunas regiones. Es un cultivo de ciclo largo que germina tímidamente en invierno, crece y engrosa a lo largo de la primavera, y no se cosecha hasta finales de la primavera o principios del verano, tras haberse secado en tierra. Los ajos tiernos o ajetes son el mismo ajo pero cosechado durante la primavera, cuando todavía está tierno y antes de que engrose el bulbo. Se pueden plantar en septiembre y octubre para cosecharlos desde finales del invierno. Los calçots se consiguen sembrando bulbos maduros de cebolla ‘Blanca grande tardía de Lérida’. También es posible sembrar ajos en otoño.
- Escarola: Se planta en septiembre para consumirla en invierno, pero en climas suaves se puede alargar la plantación hasta octubre.
- Chirivía y Tupinambos: Son sabrosas raíces y exóticos tubérculos. En clima mediterráneo se pueden sembrar estos tubérculos también en los meses de otoño. Tienen un sabor que recuerda a la alcachofa y se emplean sobre todo en cremas y purés de verduras.
- Nabo: Aunque es una raíz similar al nabo, su rápido crecimiento permite retrasar alguna tanda hasta octubre.
- Grelos: (Brassica rapa var.) Son otras opciones válidas para el huerto de otoño.

Legumbres de Otoño
- Arvejas y rabanitos: Son opciones rápidas y productivas, perfectas para principiantes.
- Habas y Arvejas: Otros cultivos importantes del huerto de otoño-invierno.
- Guisantes (Pisum sativum): Otra siembra tardía que se puede hacer en otoño y en ciertas zonas incluso en invierno. Se siembra a la vez que el ajo y tiene un ciclo similar.
Hierbas Aromáticas para Plantar en Otoño
El otoño es la época más adecuada para plantar hierbas aromáticas de tipo mediterráneo, como el romero (Rosmarinus officinalis), el tomillo (Thymus vulgaris), el tomillo limón (Thymus x citriodorus) y el orégano (Origanum vulgare), entre otras aromáticas de origen mediterráneo de tipo arbustivo o subarbustivo. Conviene hacerlo en estas fechas para que puedan aprovechar las lluvias de la estación para estirar las raíces, crecer un poco antes de que el frío empiece a apretar, y llegar así a la primavera próxima plenamente asentadas.

Flores para Embellecer el Jardín en Otoño y Primavera
Aunque la primavera es famosa por ser la temporada de las flores, lo cierto es que el otoño también tiene lo suyo. En esta estación puedes plantar flores que darán color durante varios meses y otras que florecerán en primavera.
Flores de Otoño-Invierno
- Pensamientos y Violas: Son excelentes para macetas o jardineras e incluso pueden resistir las heladas si se cuidan bien.
- Caléndulas: Resistirán bien las bajas temperaturas y te darán color durante varios meses.
- Crisantemos: También pueden plantarse en esta estación.

Bulbos y Semillas para Floración Primaveral
El otoño también es una época clave para sembrar flores que florecerán en primavera, especialmente aquellas que requieren un periodo de bajas temperaturas para inducir su floración. Este proceso se conoce como vernalización y resulta esencial en el ciclo de vida de diversas plantas de floración primaveral. Si se tuvieron estas flores durante la primavera anterior, es probable que se autosiembran solas por la caída de semillas en el lugar. Estas semillas permanecen en "latencia" durante los meses más fríos y renacen con fuerza a comienzos de primavera.
- Amapolas: Son un infaltable en el jardín de primavera y, en la Zona Central de Chile, se siembran en otoño.
- Digitalis, Nigellas, Clarines, Centaureas, Escabiosas y Echinaceas: También se pueden sembrar en otoño para una floración primaveral.
Lo más emocionante de esta época es que es el momento ideal para sembrar bulbos. Tulipanes, narcisos, anémonas, fresias, jacintos y muscaris son algunas de las flores que se plantan ahora y que florecerán en primavera. Estas "semillas grandes" deben plantarse a la profundidad adecuada (en general, tres veces el tamaño del bulbo). Mientras que algunas como las fresias prefieren estar bajo resguardo, otras como los tulipanes y narcisos aman el frío y lo necesitan para desarrollarse correctamente.
Si se quiere comenzar alguna variedad nueva desde semilla, se pueden iniciar desde almácigos en un ambiente más controlado, como al interior de la casa cerca de alguna ventana o en invernadero. Se pueden sacar al exterior cuando ya tienen al menos 4 hojas verdaderas.
Cómo plantar bulbos en otoño | Plantas en VERDECORA
Consejos Esenciales para el Cultivo Otoñal
En el camino de cultivar una huerta, siempre hay nuevos aprendizajes que nacen de la observación, la prueba y el error. Como es habitual, estos consejos incluyen una buena preparación del suelo o de la tierra de tu macetero, con sustratos necesarios según dónde se vayan a plantar estas especies.
Preparación del Suelo
Lo fundamental es empezar con un buen sustrato, ya que desde aquí las plantas obtendrán todos los nutrientes que necesitan para ser sanas y fuertes. Es importante devolverle al suelo todo lo que nos entregó en la temporada anterior; por esto, antes de comenzar con los nuevos cultivos es importante abonar la huerta. Se puede incorporar harto compost a las camas y un poco de abono Bokashi antes de hacer cada trasplante.
Planificación y Observación del Entorno
Un buen paso previo a la siembra es detenerse a observar bien el espacio. El principal error en casi todas las temporadas es no considerar la zona donde se están sembrando y no conocer bien qué cultivos son de cada temporada. La parte más entretenida siempre es llevar las manos a la tierra, pero a veces nos saltamos una parte muy importante que es la observación previa del lugar que se va a trabajar y se toman decisiones equivocadas. Es importante conocer el clima que se tiene y el espacio del que se dispone.
Es importante destacar la importancia de diferenciar la zona en que vivimos a la hora de hablar de siembras, ya que Chile es un país muy largo con climas muy variados y las siembras de otoño en la zona norte vs la zona sur pueden ser muy diferentes. Por ejemplo, en el norte, donde las temperaturas son más altas incluso en otoño, algunas especies como las lechugas o las espinacas pueden necesitar sombra parcial.
También es útil combinar distintos tipos de plantas en un mismo sector. Sumar flores y aromáticas junto a las hortalizas puede favorecer la biodiversidad, atraer polinizadores y ayudar a prevenir plagas. Se recomienda incorporar la mayor cantidad de cultivos y flores en el jardín, procurando que cada bancal del huerto pueda tener diferentes hortalizas y por lo menos una flor y una aromática.
Cultivo en Espacios Reducidos y Cuidados Específicos
Para quienes viven en departamento o cuentan con poco espacio, siempre existe la posibilidad de cultivar en maceteros o con sistemas verticales. En esos casos, conviene que las raíces tengan una profundidad suficiente, idealmente igual o un poco mayor al tamaño de la planta, y que el sustrato sea liviano y esté compuesto por al menos tres elementos, como compost, fibra de coco o perlita.
Por otra parte, cuando las temperaturas descienden, también es conveniente pensar en estrategias para resguardar la huerta. Por último, también es importante ajustar el riego a esta nueva estación. En esta época del año no es necesario regar tan seguido como en verano: lo ideal es hacerlo solo cuando el sustrato esté seco a unos centímetros de profundidad.
La Importancia de la Planificación
Aunque no se apegue a ningún calendario o método específico, es crucial organizar muy bien la temporada y comenzar meses antes eligiendo las semillas y asegurándose de tener todos los insumos necesarios para la siembra, para no ser tomado por sorpresa.