La aparición de síntomas como fiebre, sarpullido, dolor de cabeza y una sensación de frío o manos heladas puede generar preocupación, ya que son indicadores de diversas condiciones de salud, desde infecciones virales comunes hasta enfermedades más serias. Resulta difícil diferenciarlas sin un diagnóstico profesional, porque provocan algunos síntomas similares.
Síntomas Comunes y su Significado
Fiebre y Escalofríos
La fiebre es la respuesta natural del cuerpo a una variedad de afecciones, como las infecciones. La mayoría de las personas tienen una temperatura corporal promedio de aproximadamente 98.6°F (37°C), pero puede variar y aun así considerarse normal. Si la temperatura corporal baja es el único síntoma, por lo general esto no es causa de preocupación. Los niños, en general, tienden a presentar fiebre más alta que los adultos; incluso las enfermedades menores pueden producir fiebre alta en los más pequeños.
Los escalofríos (temblores) se pueden presentar al comienzo de una infección. Con frecuencia están asociados con la fiebre. Son causados por contracciones y relajaciones musculares rápidas, siendo la manera como el cuerpo genera calor cuando siente que hace frío. Generalmente predicen la aparición de fiebre o el incremento de la temperatura corporal central. La sensación de frío después de estar expuesto a un ambiente frío o un episodio de temblores junto con palidez y sensación de frío se refieren a esta condición. Los escalofríos son un síntoma importante de ciertas enfermedades como la malaria y son comunes en niños pequeños. Los bebés tienden a no presentar escalofríos obvios.

La "piel de gallina" no es lo mismo que escalofríos. La piel de gallina se presenta debido al aire frío o por emociones fuertes como shock o miedo. Con la piel de gallina, los vellos en el cuerpo se erizan para formar una capa aislante. Cuando usted sienta escalofríos, es posible que no tenga piel de gallina. Las causas de los escalofríos pueden incluir: exposición a un ambiente frío o cualquier infección.
Si la fiebre es leve, 102° F (38.8° C) o menos y sin efectos secundarios, no necesita ver a un proveedor para recibir tratamiento. Puede tratar el problema en casa tomando muchos líquidos y con mucho descanso. La evaporación enfría la piel y reduce la temperatura corporal. Un baño de esponja cómodamente con agua tibia cerca de 70° F (21.1° C) puede ayudar a bajar la fiebre. El agua fría puede hacer subir la fiebre, así como puede desencadenar escalofríos. Los medicamentos como el paracetamol, el ácido acetilsalicílico (aspirin) o el ibuprofeno son útiles para combatir la fiebre y los escalofríos. NO se envuelva en mantas si tiene temperatura alta. NO use ventiladores ni aire acondicionado, ya que estas medidas solo provocarán que sus escalofríos empeoren e incluso pueden hacer que la fiebre aumente. Si la temperatura del niño le está causando molestia, dele líquido o analgésicos. Se recomiendan los analgésicos que no contienen ácido acetilsalicílico (aspirin) como el paracetamol. También se puede administrar ibuprofeno. Siga las indicaciones sobre la dosis en la etiqueta del empaque. Nota: NO le dé ácido acetilsalicílico (aspirin) para tratar la fiebre a los niños menores de 19 años, debido al riesgo de sufrir el síndrome de Reye. Otras medidas para ayudar a que el niño se sienta más cómodo incluyen: vista al niño con ropas ligeras, dele líquidos y mantenga el cuarto a una temperatura fresca, pero cómoda. NO use agua helada ni frote al niño con alcohol para bajar la temperatura. Estos pueden provocarle temblores e incluso un shock. NO envuelva a un niño con fiebre en mantas. NO despierte a un niño dormido para darle un medicamento o tomarle la temperatura, el descanso es más importante.
Sarpullidos: Un Vistazo General
Un sarpullido (erupción de piel) que cubre la mayor parte del cuerpo se halla en ambos lados del cuerpo y en la mayor parte de las piernas, los brazos, la espalda o el abdomen. Un salpullido en una zona podría ser solo un pequeño sector. La descripción "maculopapular" se refiere a una erupción con máculas y pápulas al mismo tiempo; en general, son manchas planas rojas con poco relieve causado por la presencia de pápulas.
Enfermedades Respiratorias y Virales Comunes
Muchas enfermedades, especialmente las virales, comparten síntomas como fiebre y malestar general, lo que dificulta su diferenciación.
Resfriado Común
Los síntomas de un resfriado pueden ser causados por diferentes tipos de virus y suelen ser leves. Con frecuencia, incluyen picazón en la garganta, congestión o goteo nasal y estornudos. Si hay fiebre, no suele ser alta. Por lo general, los niños con un resfriado común se sienten bien, tienen buen apetito y un nivel normal de energía. No existe ninguna prueba para los resfriados comunes y tampoco hay un tratamiento específico. Debido a que hay muchos virus que causan resfriados, no existe una vacuna que pueda prevenirlos.
Gripe (Influenza)
A la gripe la causa el virus de la influenza y los síntomas suelen aparecer repentinamente. Los niños que tienen gripe suelen sentirse peor que cuando tienen un resfriado común. Tal vez tengan fiebre de manera repentina, con escalofríos, dolor de cabeza y dolor muscular. También pueden tener dolor de garganta, goteo nasal y tos. Además, suelen sentirse mal, cansados y no tienen mucho apetito. Algunos niños incluso pueden tener dolor abdominal, náuseas, vómitos o diarrea. La influenza puede causar una enfermedad de leve a grave y, en ocasiones, puede causar la muerte. En muchos casos, es posible prevenir el virus de la gripe recibiendo la vacuna antigripal todos los años.
Algunas complicaciones graves de la influenza incluyen infecciones de los senos paranasales y de oído, neumonía, inflamación del corazón (miocarditis), del cerebro (encefalitis) o de los tejidos musculares (miositis, rabdomiólisis), y falla multiorgánica. La infección por el virus de la influenza también puede desencadenar una respuesta inflamatoria extrema en el cuerpo, llevando a la septicemia. La influenza puede empeorar los problemas médicos crónicos. Cualquiera puede enfermarse de influenza, incluso las personas sanas, y todos pueden sufrir problemas graves relacionados con la influenza, a cualquier edad, pero algunas personas corren un mayor riesgo de presentar complicaciones graves.
Virus Respiratorio Sincitial (VRS)
El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) generalmente causa síntomas de resfriado. Pero en algunos bebés y niños pequeños, puede provocar una infección más grave, como la bronquiolitis o la neumonía. Las personas con una infección por VRS pueden tener fiebre, tos, sibilancias y dificultad para respirar. Es posible que respiren muy rápido, gruñen por el esfuerzo o tengan retracciones. Es posible que se alimenten mal o parezcan tener mucho sueño. La mayoría de los niños con infección por VRS mejoran por sí solos, pero si es más grave, es posible que necesiten atención en el hospital. Las mujeres embarazadas pueden recibir la vacuna contra el VRS y los bebés menores de 8 meses pueden recibir una inyección de anticuerpos para protegerlos de una enfermedad grave.
COVID-19
El COVID-19 es causado por un tipo de coronavirus. Los niños con COVID-19 tal vez no tengan ningún síntoma, tengan síntomas leves (similares a los de un resfriado común) o pueden tener síntomas más graves, similares a los de la gripe. Por lo tanto, los síntomas de COVID-19 pueden asemejarse mucho a los de los resfriados, el virus respiratorio sincitial o la gripe. Pero también pueden ser diferentes, por ejemplo, pueden incluir la pérdida del gusto o del olfato, o una variedad de sarpullidos (erupciones de piel). A veces, los niños desarrollan síntomas varias semanas después de haberse infectado con el virus, como parte de una afección llamada "síndrome inflamatorio multisistémico en niños" (MIS-C). Y, en casos excepcionales, los niños pueden tener síntomas que duren mucho tiempo, conocido como "COVID con convalecencia larga". La vacuna contra el COVID-19 previene enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes.
Enfermedades con Sarpullido y Fiebre
Docenas de virus diferentes pueden causar erupción cutánea. Entre ellos están los adenovirus, parainfluenza y varios tipos de enterovirus. En general, estas virosis son cuadros leves, autolimitados y sin una presentación clínica muy típica. Las enfermedades que se describen a continuación son los llamados casos clásicos de enfermedad febril exantemática.
Escarlatina (Fiebre Escarlata)
La escarlatina, también conocida como fiebre escarlata, es una enfermedad bacteriana que se manifiesta en algunas personas que tienen faringitis estreptocócica, siendo ocasionada por el mismo tipo de bacteria que provoca la amigdalitis estreptocócica: los estreptococos del grupo A. En el caso de la escarlatina, la bacteria libera una toxina que produce el sarpullido cutáneo y la coloración roja de la lengua. Esta enfermedad es más frecuente en los niños de 5 a 15 años. El inicio de los síntomas suele ser abrupto, con inflamación de la garganta y fiebre superior a 38,5°C. Uno o dos días después del inicio de la enfermedad suele aparecer un sarpullido rojo.
La erupción cutánea se parece a una quemadura por el sol y se siente como papel de lija. Generalmente comienza en la cara o en el cuello y se extiende al tronco, los brazos y las piernas. Si presionas la piel enrojecida, se vuelve pálida. Los pliegues de piel que rodean la ingle, las axilas, los codos, las rodillas y el cuello generalmente tendrán un color rojo más intenso. La cara puede aparecer ruborizada con un anillo pálido alrededor de la boca. La lengua puede presentar un aspecto de "lengua de fresa". La erupción y el enrojecimiento en el rostro y en la lengua por lo general duran aproximadamente una semana. El sarpullido de la escarlatina desaparece en aproximadamente 7 días. A medida que esto suceda, puede descamarse la piel alrededor del área de la ingle, las puntas de los dedos de las manos y los dedos de los pies. Si bien la escarlatina alguna vez se consideró una enfermedad grave, los tratamientos con antibióticos han hecho que sea menos peligrosa. Rara vez, la escarlatina puede derivar en fiebre reumática, una enfermedad inflamatoria grave que puede afectar al corazón, las articulaciones, el sistema nervioso y la piel. No hay una vacuna para prevenir la escarlatina.

Varicela
La varicela es una infección de origen viral altamente contagiosa. Tiene como principales manifestaciones clínicas erupción, pérdida de apetito y fiebre alrededor de 38,5°C. La erupción de la varicela puede producirse en cualquier parte de la superficie del cuerpo. Por lo general, a partir del 4.º día de enfermedad dejan de aparecer nuevas lesiones y, hasta el 6.º día, todas las lesiones se han convertido en costras. En este punto, el paciente ya no es contagioso. La erupción deja de ser contagiosa cuando ya se han formado costras sobre las manchas y no aparecen manchas nuevas. Esto ocurre generalmente 7 días después de la aparición de la erupción.

Eritema Infeccioso
Los principales síntomas del eritema infeccioso son fiebre (generalmente alrededor de 38°C) y rash cutáneo. La erupción de esta virosis comienza en la cara, produciendo un aspecto conocido como «enfermedad de la bofetada». Este rash es muy rojizo, afecta a las mejillas y presenta un discreto relieve. Dentro de 1 a 4 días después de la aparición del rash en la cara, las manchas rojas se extienden por el cuerpo. En esta etapa, las lesiones de la piel adquieren un aspecto muy característico, denominado rash reticular (manchas rojizas en forma de red).
Roséola
El cuadro clínico de la roséola es una fiebre alta (alrededor de 40° C) durante 3 a 5 días, generalmente asociada con dolor de oído y aumento de los ganglios linfáticos. La erupción de la roséola es macular o maculopapular y desaparece transitoriamente a la presión, pudiendo ser muy similar a la de la rubéola o la escarlatina.
Herpes Zóster (Culebrilla)
El Herpes zóster, también conocido como culebrilla o zona, es una enfermedad infecciosa causada por el virus Varicela-zóster, el mismo que causa la varicela. La reactivación del virus Varicela-Zoster ocurre cuando tenemos cierta debilidad en el sistema inmune. Puede haber una lesión única o lesiones múltiples diseminadas en «franja». Las regiones torácicas, abdominales y lumbares son las más afectadas.
Mononucleosis
La característica clínica de la mononucleosis es fiebre, aumento de los ganglios linfáticos y dolor de garganta. La erupción no es común, pero puede aparecer en aquellos pacientes que por error se tratan con antibióticos, principalmente amoxicilina. El exantema de la mononucleosis también es maculopapular, con manchas planas rojas y pequeñas elevaciones, que pueden combinarse en grandes placas rojas, que desaparecen a la presión de los dedos.
Rubéola
La rubéola es una virosis altamente contagiosa, que tiende a afectar a los niños, aunque también pueda presentarse en adultos. El rash de la rubéola es un exantema maculopapular, similar al que aparece en la escarlatina, la roséola y la mononucleosis. La erupción aparece primero en la cara, que se extiende al tronco y a las extremidades. El rash se generaliza en 24 horas. Las manchas rojizas en la piel pueden durar de 2 a 7 días, siendo 3 días de duración la presentación más común.
Sarampión
El sarampión es una enfermedad muy contagiosa, causada por un virus. La erupción es un exantema maculopapular y evanescente, que aparece aproximadamente 2 o 3 días después del inicio de una fiebre alta. Las manchas son abundantes y pueden confluir, creando placas rojas grandes. 48 horas después del inicio de la erupción, el paciente comienza a mejorar de la fiebre.

Enfermedad Mano-Pie-Boca
El cuadro comienza, por lo general, con dolor de garganta y fiebre leve, alrededor de 38,5°C. Las lesiones de la boca aparecen como pequeñas vesículas, que se rompen pronto y forman úlceras dolorosas (aftas). El exantema de la enfermedad de mano-pie-boca puede ser maculopapular o vesicular. Las lesiones de piel tienden a no picar, pero pueden doler. La erupción o las ampollas a menudo involucran a las manos (dorso de los dedos, zona interdigital y palmas), pies (dorso de los dedos, borde lateral del talón y planta), nalgas, muslos y brazos.
Dolor de Cabeza y Signos de Alarma Graves
Meningitis
La meningitis consiste en una inflamación de las meninges, las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal y por lo general es causada por una infección bacteriana o viral. Se piensa que el dolor de cabeza, la palidez y manos y pies fríos son los signos prematuros de la meningitis en niños pequeños, pero no así, aseguran expertos. Los médicos y los padres deben saber que el dolor de pierna, la confusión, la rigidez de la nuca y la sensibilidad a la luz en los niños son los signos de alarma de la infección. La clásica erupción en la piel aparece mucho más tarde durante la enfermedad. Como el trastorno progresa con mucha rapidez, el diagnóstico y el tratamiento precoz son esenciales para prevenir complicaciones graves y la muerte.
La investigación encontró que la mitad de los niños con la enfermedad fueron inicialmente mal diagnosticados, quizás debido a que los síntomas más conocidos, como la erupción en la piel, aparecen en las etapas posteriores de la infección. Los investigadores descubrieron que solo cuatro síntomas -la confusión, la fotofobia (sensibilidad a la luz), la rigidez de la nuca y el dolor de piernas- pueden ser considerados "signos de alarma" de esta enfermedad. Los niños con septicemia (cuando la bacteria entra en la corriente sanguínea) quizás no muestran rigidez en la nuca o sensibilidad a la luz brillante. Es crucial estar alertas ante todos los signos.

Otras Causas Específicas de Sarpullido
Reacciones Alérgicas a Medicamentos
Muchos medicamentos recetados y sin receta pueden causar sarpullido. Si ha tenido una reacción alérgica adversa a una sustancia antes y se expone a ella nuevamente, trate cualquier síntoma como una urgencia. Una reacción grave puede ser mortal.

Fiebre Moteada de las Montañas Rocallosas
La fiebre moteada de las Montañas Rocallosas es causada por las bacterias Rickettsia rickettsii, que se diseminan por medio de garrapatas. Presenta una erupción característica en la mano y la muñeca.

Cuándo Buscar Atención Médica y Medidas Preventivas
Cuándo Contactar a un Profesional de la Salud
Si tiene alguna duda o pregunta, es conveniente que llame al médico. Una enfermedad que empieza pareciendo un resfriado puede ser en realidad una gripe, un virus respiratorio sincitial o COVID-19. Y al igual que otras enfermedades, como la faringoamigdalitis estreptocócica o la neumonía, puede causar síntomas similares pero requiere un tratamiento diferente. A veces, es difícil saber realmente qué germen está causando el problema; entonces, los médicos pueden hacer algunas pruebas para determinarlo. A veces una persona puede infectarse con dos virus a la vez o contraer uno tras otro.
Comuníquese con el proveedor rápidamente si:
- Parece estar empeorando.
- Tiene fiebre que dura varios días.
- Tiene dolor de garganta.
- Se presentan síntomas como rigidez en el cuello, confusión, irritabilidad o lentitud.
- Los escalofríos están acompañados de tos fuerte, dificultad respiratoria, dolor abdominal o ardor, o micción frecuente.
- Un niño menor de 3 meses tiene una temperatura de 101°F (38.3°C) o más.
- Un niño de 3 meses a 2 años presenta fiebre que dura más de 24 horas.
- La fiebre es superior a 104°F (40°C) en varias mediciones realizadas a un niño de cualquier edad.
- La fiebre se mantiene por encima de los 103°F (39.4°C) 1 o 2 horas después de la aplicación del tratamiento casero.
- La fiebre no mejora después de 3 días o ha durado más de 5.
- Su hijo tiene asma u otra afección médica o comienza a sentirse enfermo con síntomas que podrían indicar la presencia de una gripe o de COVID-19.
- Puntos rojos o violáceos diminutos repentinos o moretones repentinos podrían ser los primeros síntomas de una enfermedad grave o de un problema de sangrado.
- Hay sangrado anormal, es decir, cualquier sangrado abundante o frecuente, o cualquier sangrado que no sea normal para usted.
- Pérdida del conocimiento (desmayo).
Si los síntomas empeoran o si tiene alguna inquietud, llame a su médico. Si no puede contactar con el médico o proveedor de telesalud o no tiene ninguno, obtenga atención médica hoy mismo. Si es de noche, esté atento a los síntomas y obtenga atención médica por la mañana. Si los síntomas empeoran, obtenga atención médica antes.
Opciones Modernas de Atención Médica
Hoy en día sus opciones sobre dónde recibir atención médica son mayores que nunca. La telesalud es una videollamada con un proveedor de atención médica, que puede ser una forma cómoda de obtener asesoramiento o tratamiento médico. Algunas compañías de seguros proporcionan acceso a la telesalud que puede estar disponible las 24 horas del día. La atención de urgencias leves y los consultorios de atención inmediata son opciones si no tiene médico, no puede o no quiere esperar para ver a su propio médico, o una visita de telesalud no puede tratar el problema.
Prevención General de Infecciones
Las medidas comunes que pueden ayudar a prevenir el contagio de gérmenes también funcionan bien contra estos virus:
- Lavarse las manos a conciencia y con frecuencia. Lávese durante por los menos 20 segundos seguidos con agua y jabón o bien use un antiséptico o desinfectante para manos que contenga como mínimo un 60 % de alcohol.
- Evitar a las personas que parecen estar enfermas.
- Limpiar las superficies con las que hay mucho contacto (como perillas de puertas, encimeras, teléfonos, etc.).
- No compartir alimentos ni los utensilios para comer. Como regla general, su hijo no debe compartir vasos o utensilios con sus amigos o compañeros de clase. Tampoco debe compartir comida.
- Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar. Si su hijo tiene escarlatina, lave los vasos y utensilios usados con agua caliente y jabón o en un lavavajillas después de que los use.