Hacer pasta en casa es una experiencia gratificante, pero elevarla con colores naturales la hace aún más especial. La pasta fresca de espinaca destaca por su color verde brillante y un sabor delicioso. Aunque parezca un desafío, es un proceso sencillo que permite obtener un producto artesanal superior a cualquier versión comercial.

Preparación de la masa con espinaca
Para integrar la espinaca a la masa, debemos realizar la técnica de blanqueado. Este proceso consiste en pasar el vegetal rápidamente por agua hirviendo con abundante sal, lo que permite que el color verde se intensifique y se mantenga en el tiempo.
Pasos clave para la espinaca
- Cocina las hojas de espinaca en agua hirviendo con abundante sal durante solo 30 segundos; si las dejas más tiempo, se tornarán marrones.
- Retira las hojas y colócalas en un colador hasta que enfríen.
- Aprieta fuertemente las hojas con las manos para eliminar toda el agua posible.
- Procesa la espinaca junto con los huevos y el aceite hasta obtener una mezcla homogénea.
¿Como blanquear las hojas de espinaca? ¿Qué es blanquear?
El amasado y reposo
Utiliza una proporción de 1 huevo grande por cada 100 g de harina (300 g de harina por 115 g de espinaca fresca, que se reduce a 100 g tras la cocción). Cierne la harina con la sal, forma un hoyo en el centro y vierte la mezcla líquida. Integra poco a poco hasta formar una masa homogénea. Es fundamental envolver la masa en film plástico o cera de abeja y dejarla reposar en la refrigeradora durante al menos 30 minutos.
Estirado y corte de la pasta
Divide la masa en tres partes. Estira cada sección con un rodillo hasta lograr el grosor necesario para la máquina de pasta. Si utilizas un aditamento para pastas, comienza por el ajuste más ancho y reduce el grosor gradualmente. Doblar la masa en tres durante el proceso ayuda a que adquiera una textura al dente perfecta al cocinarse.
Una vez que la lámina tenga 1 mm de espesor, enharínala bien por ambos lados para evitar que se pegue al pasarla por el cortador de fettuccini.
Secado y almacenamiento
Para cocinar la pasta y que quede al dente, es ideal secarla durante unos 30 minutos en un colgador de pasta. Si no vas a consumirla inmediatamente, puedes congelarla siguiendo estos pasos:
- Forma nidos de pasta sin apretarlos demasiado.
- Colócalos sobre una bandeja enharinada o con papel manteca, evitando que se toquen entre sí.
- Congela durante toda la noche.
- Una vez congelados, puedes pasarlos a un contenedor compacto sin riesgo de que se peguen.

Cocción y servicio
La pasta fresca se cocina en abundante agua con sal durante 1 o 2 minutos. Si la pasta está congelada, el tiempo de cocción es el mismo. Este tipo de masa también es ideal para preparar lasagna: simplemente coloca las láminas directamente en el molde sin necesidad de precocinar.
| Información Nutricional | Por porción |
|---|---|
| Calorías | 467.78 kcal |
| Carbohidratos | 61.67 g |
| Grasas | 14.82 g |
| Proteínas | 22.56 g |