Rymar W y S: Liderazgo en Exportación de Mariscos Chilenos

En **agosto de 1999**, en la ciudad de Coquimbo, IV Región, Chile, nació **Rymar Limitada**, una empresa dedicada al procesamiento y distribución de mariscos congelados. Aprovechando las condiciones de esta zona, que se caracteriza por la abundancia y calidad de los productos del mar, Rymar comenzó a distribuir mariscos congelados a lo largo de todo el territorio nacional.

Foto de la planta de procesamiento de Rymar en Coquimbo

Historia y Expansión

Los socios y amigos, Sebastián Rubio (44) y William Mauad (41), estudiaron Ingeniería Comercial en la Universidad Católica del Norte. Paralelo a sus estudios, Sebastián comenzó a trabajar en una pequeña procesadora que elaboraba platos preparados a base de mariscos y pescados.

“En ese tiempo, la procesadora abarcaba ciento cincuenta metros cuadrados y estaba ubicada en el mismo lugar donde está nuestra planta, en el Barrio Industrial. Arrendamos el galpón por seis meses, compramos camarones y ostiones y partimos con tres operarias”, comenta Sebastián Rubio.

En agosto de 1999, dieron inicio a la empresa. Sebastián se trasladaba al puerto de Coquimbo a buscar los productos a las cuatro de la mañana, mientras William se dirigía a la planta. Todo lo que ganaban lo invertían, ampliando así el negocio con otros productos del mar y una mayor infraestructura. Vendían bolsas de un kilo a diferentes distribuidoras, especialmente de Santiago, y más tarde, se enfocaron en industrializar la planta y los procesos.

“En el 2008, a pedido de terceros, comenzamos a procesar langostinos y ellos, a su vez, los exportaban”, señala William Mauad. Dos años después, apoyaron a un grupo de pescadores artesanales que tenían un problema con los permisos de arrastre. Finalmente, les dieron los permisos y Rymar se los arrendó. Construyeron un barco, al que llamaron “Chafic”, y comenzaron a trabajar como pescadores. Obtuvieron cuotas de langostinos, los procesaron y vendieron en el sur.

En el 2013, compraron dos barcos más, pero uno de ellos, que era para la pesca de albacora, se hundió cerca de la isla San Félix. William lamenta: “Perdimos cerca de medio millón de dólares y con eso se nos terminó la pesca de la albacora”.

Ese mismo año, salió la nueva ley de pesca. Debido a que Rymar tenía la cuota artesanal e industrial, la empresa quedó dentro del sistema, lo que les ha permitido, hasta hoy, ser una de las seis empresas en Chile que vende langostinos y camarones. En el 2013, dejaron de vender en el sur y comenzaron a exportar.

De ciento cincuenta metros cuadrados, la planta de Rymar creció a mil doscientos metros cuadrados y, además, cuenta con un frigorífico, ubicado en La Cantera, donde se almacenan los productos terminados. De tres operarias pasaron a tener una dotación laboral de ciento cincuenta trabajadores en total.

Valores y Equipo de Trabajo

Sebastián Rubio enfatiza: “Formamos un buen equipo y, para nosotros, los trabajadores son lo más importante. El ochenta por ciento son mujeres y hemos incorporado también a inmigrantes y a personas en situación de discapacidad”.

Los socios, William y Sebastián, llevan veinte años juntos, más tiempo del que tienen con sus esposas. Sebastián afirma: “Es cierto. Nunca nos hemos quedado quietos, partimos muy jóvenes en esto y hemos pasado muchas cosas juntos y no solo en la empresa”.

William Mauad agrega: “Es muy gratificante pensar en cómo partimos y en qué estamos hoy, porque no solo nuestras familias viven de esto. Tenemos una tremenda responsabilidad, no somos jefes intocables o ausentes, por el contrario, siempre tratamos de estar y de ayudar en la medida de lo posible”.

Procesamiento y Calidad

En Rymar, los ostiones son procesados y transformados para el consumo, siguiendo las directrices de buenas prácticas de manufactura. El proceso comienza con la recepción, donde se controlan desde su origen.

Sebastián explica el proceso: “Los recursos llegan al puerto, los trasladamos en camión hasta nuestra planta, los almacenamos crudos y con la cáscara, en una cámara de mantención y, temprano en la mañana, los operarios los cuecen, luego los pelan y se congelan a menos diez grados para que no proliferen los microorganismos”.

Infografía del proceso de control de calidad en Rymar

Certificaciones y Exportación

Rymar cuenta con todas las certificaciones sanitarias necesarias para la exportación directa de sus productos chilenos del mar a Estados Unidos, Europa y Canadá. Rymar se posiciona como una potencia pesquera totalmente integrada, controlando cada aspecto, desde la cuota de camarón Langostino y Nailon, hasta el procesamiento y la exportación.

Su compromiso con la excelencia garantiza los productos más frescos y de la más alta calidad, mientras que su dedicación a la sostenibilidad es evidente en el tratamiento avanzado de las aguas residuales y la mínima pérdida de producto.

En 2018, Rymar exportó veinte contenedores, cada uno de veinte toneladas. Sebastián confirma: “Sí, llevamos ocho años saliendo al extranjero. Participamos mucho en ferias y en distintos Sea Food del mundo. Hemos ido a China, a Europa y a Estados Unidos”.

Diversificación y Sostenibilidad

En 2020, nace **Crustanic Cure**, con la misión de utilizar todos los residuos de camarón y langostino chilenos que Rymar deja. **Ostimar** se une al conglomerado, siendo esta una empresa dedicada al cultivo, procesamiento y comercialización al por mayor de ostras del norte de Chile.

Con el nombre de Rymar Gourmet, la empresa tiene un convenio y es proveedora de camarones y langostinos. La sucursal de ventas Rymar Gourmet, ubicada en Gabriel González Videla 2789 en La Serena, se encarga de distribuir a los mejores restaurantes y hoteles a nivel regional y nacional, y también cuenta con venta directa al público.

El año pasado, Rymar tomó el control de una planta en La Cantera y envió veinte contenedores con jibia a China en dos meses. Como la jibia tiene su temporada, están esperando que bajen las temperaturas y estas aparezcan para extraer la cuota asignada. Con el barco “Amancay”, pescan la jibia.

William Mauad destaca su visión como empresarios: “Nos hemos dedicado a tirar un poco el carro para hacer de un desecho un producto con valor agregado. Tenemos pensado también, elaborar una línea de productos gourmet”. Se asociaron con una persona que elabora salsas, aderezos y paté a base de cáscaras de camarones.

Sebastián Rubio concluye: “¡Absolutamente! Estamos muy motivados con estos proyectos de desarrollo biotecnológico y es que, además, hoy nos sentimos más fortalecidos, tenemos un gran capital humano y contamos con un importante desarrollo en ventas. Nuestro langostino está muy bien posicionado en el mercado y el desafío es llevar el camarón a un precio justo, porque muchas veces lo castigan”.

tags: #exportadores #de #mariscos #rymar #w #y