Chile y el Desarrollo de la Industria de Ingredientes Funcionales

El sector agroalimentario chileno es uno de los pilares más dinámicos de la economía nacional, contribuyendo aproximadamente con un 4,7% al PIB y generando alrededor de 368.316 empleos directos. Este sector se distingue por su capacidad exportadora, siendo el principal para los envíos no cobre del país, con una oferta de cerca de 970 productos diferentes que alcanzan más de 170 destinos, destacando Estados Unidos, China y Japón. Su adaptabilidad a las demandas de los consumidores, sumada a atributos como calidad, trazabilidad e inocuidad, ha consolidado su reconocimiento internacional, reforzando su posición global a través de la innovación y la sostenibilidad. Proveedores de servicios para el agro contribuyen con tecnologías para el uso eficiente de los recursos y la adaptación constante a los cambios del sector alimentario global.

mapa de Chile con sus zonas productivas agroalimentarias

La industria chilena de alimentos se encuentra en constante adaptación y crecimiento, impulsada por las exigencias de los consumidores y estrictos parámetros de innovación en los procesos de cultivo, producción y elaboración. Esto se logra mediante el uso de alta tecnología, una moderna infraestructura y logística de exportación. La amplia oferta de servicios para el desarrollo agrícola y agroindustrial es clave para el liderazgo alcanzado en las exportaciones de agroalimentos. Parte de este éxito se atribuye a las características geográficas y climáticas únicas del país, especialmente sus aguas prístinas en el sur, que, junto a una estricta normativa, ofrecen condiciones extraordinarias para la industria. Factores como la apertura comercial, políticas de apoyo al emprendimiento y fomento productivo, y la consolidación público-privada han transformado a Chile en un proveedor de productos de mar de clase mundial, así como de miel, frutos secos, vinos, piscos, carnes y frutas, cultivadas bajo protección de barreras naturales únicas.

Marco Regulatorio y Concepto de Alimentos Funcionales en Chile

Ausencia de una Definición Formal y Uso del Término

En Chile, no existe una definición formal del término "Alimento Funcional" (AF) establecida en la normativa alimentaria vigente. Sin embargo, esta nomenclatura es de uso frecuente y creciente en la industria agroalimentaria, la academia, y entre profesionales de alimentos, nutrición y salud, incluso formando parte del lenguaje de los consumidores. A pesar de esto, se invierten grandes recursos en investigación científico-tecnológica (como el Programa FONDEF) y en investigación de mercado asociada a este rubro alimentario.

Mensajes Saludables como Alternativa Regulatoria

Una solución a la falta de una normativa explícita para los AF es la existencia de los "Mensajes Saludables" o declaraciones de propiedades saludables (Health Claims). Según el Codex Alimentarius, un programa conjunto de la FAO y la OMS que establece normas alimentarias globales, los Mensajes Saludables corresponden a "cualquier representación que declara, sugiere o implica que existe una relación entre un alimento, o un constituyente de dicho alimento, y la salud". La legislación alimentaria chilena incluye un listado de 18 mensajes o declaraciones de propiedades saludables, que se asocian al consumo de alimentos con beneficios para la salud, todos basados en evidencia científica. Estos mensajes permiten a la empresa alimentaria informar al consumidor sobre las propiedades de sus productos.

La Complejidad en la Definición de "Funcional"

La carencia de una normativa nacional clara ha llevado a situaciones confusas. Algunos países denominan AF a alimentos comunes con altos niveles de nutrientes (minerales, vitaminas, ácidos grasos) o a aquellos enriquecidos con sustancias biológicamente activas (fitoquímicos, probióticos). Esto plantea interrogantes: ¿son todos los alimentos funcionales por su contenido de nutrientes? ¿El agua, las frutas, verduras, cereales integrales o leguminosas son funcionales por contener compuestos bioactivos? La palabra "funcional" alude a que los componentes del alimento ejercen una acción en el organismo, modulando funciones específicas. Si esto fuera así, todos los alimentos serían funcionales por su simple composición, lo que puede inducir a confusión en el consumidor.

Cuando Japón introdujo el concepto de "alimentos para necesidades específicas de salud" (FOSHU) en la década de 1980, el objetivo principal era reducir el riesgo de enfermedades crónicas. Sin embargo, este objetivo se ha ampliado, y en el mercado internacional se encuentran productos que prometen propiedades nutritivas, saludables, preventivas e incluso curativas (aunque estas últimas no son permitidas por ninguna legislación alimentaria).

Diferencia entre Alimentos Saludables y Alimentos Funcionales

Un aspecto clave de los AF es que son precisamente alimentos, que deben consumirse como parte de la dieta habitual y no en formas farmacéuticas con altas dosis (que corresponderían a "nutracéuticos"). La diferencia entre alimentos saludables (como un tomate por sus licopenos o una naranja por su vitamina C) y los AF, es que en estos últimos, las propiedades beneficiosas para la salud deben evidenciarse a un nivel de consumo que corresponda a una ingesta habitual. Esto implica que la demostración del efecto va más allá del simple aporte nutricional.

Validación de Efectos Saludables

La fundamentación de las propiedades beneficiosas de los AF es un tema complejo y cada vez más exigido a la industria alimentaria. Si el consumidor paga más por un valor agregado relacionado con un beneficio para la salud, el productor debe acreditar dicho beneficio. Esto requiere la validación mediante ensayos de distinta naturaleza:

  • Identificación química de los compuestos activos y su presencia en el producto.
  • Pruebas in vitro (cultivos de células, tejidos).
  • Ensayos in vivo en animales.
  • Pruebas clínicas en individuos sanos con biomarcadores de efecto, biodisponibilidad y estudio del metabolismo.

La validación de compuestos bioactivos como los polifenoles, a pesar de los beneficios demostrados in vitro, sigue siendo un desafío en ensayos clínicos debido a su multifactorialidad y la necesidad de estudios a largo plazo. No obstante, las metodologías para ensayos de bioactividad se han estandarizado, y las agencias reguladoras son las encargadas de analizar las propuestas de mensajes saludables basándose en evidencia científica.

esquema de los tipos de validación científica de alimentos funcionales (in vitro, in vivo, clínica)

Iniciativas y Proyectos Chilenos en Ingredientes Funcionales

Proyecto InnovaChile CORFO: Ingredientes Patentables para la Prevención de Obesidad y Diabetes

Mediante el Proyecto InnovaChile de CORFO "Ingredientes patentables para la industria alimentaria con potencial funcional en la prevención y control de la obesidad y diabetes", académicos de la Universidad de Chile (Facultades de Ciencias Agronómicas, Ciencias Químicas y Farmacéuticas, e INTA) han desarrollado investigaciones significativas. Este proyecto busca explicar las ventajas de estos alimentos a la población. El Dr. Francisco Pérez B., Subdirector del Proyecto, señaló que un estudio con 16 sujetos obesos, 16 pacientes diabéticos tipo 2 y 10 sujetos control, que consumieron diariamente un "IF2" mezclado con yogurt durante 45 días, demostró un efecto hipoglucémico del IF2 que causó una disminución de la ingesta sin pérdida de peso. El equipo también elaboró un "galletón" de avena endulzado con sucralosa e incorporó un 9% de IF2, destacando un aporte de fibra dietética total de 7,3 gramos por porción y 119 mg de fenoles.

Estudio FIA: Estrategia para el Desarrollo de la Industria de Ingredientes Funcionales en Chile

En línea con la tendencia global de agregar valor a la producción de alimentos, la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) del Ministerio de Agricultura impulsó el estudio "Estrategia para el Desarrollo de la Industria de Ingredientes Funcionales en Chile". Este estudio, adjudicado al Centro de Excelencia Internacional WageningenUr Chile, busca analizar la oportunidad que tiene el país para producir ingredientes funcionales y aditivos especializados para el mercado internacional. Según Francisco Rossier, business development manager de WageningenUr Chile, un ingrediente funcional es un componente activo natural que, al ser agregado a un alimento formulado, le otorga la capacidad de tener un efecto beneficioso sobre la salud, reduciendo el riesgo de enfermedades.

El estudio confirma la gran oportunidad para Chile, dado que el consumidor moderno en EE.UU., Europa y Asia exige alimentos saludables. Este nicho generó 24,2 mil millones de dólares en 2010, con un crecimiento del 31% en cuatro años. Se destaca el caso de Holanda, un país pequeño que se ha convertido en el segundo productor mundial de alimentos, agregando valor a las materias primas importadas, lo que sirve de inspiración para Chile.

gráfica de crecimiento del mercado global de alimentos funcionales

Proyecto Fondef IDEA I+D (USACH): Validación de Microcápsulas de Sulforafano

La demanda global por alimentos funcionales crece sostenidamente, con proyecciones de alcanzar los USD 793,60 mil millones en 2032. En este contexto, la Universidad de Santiago ejecuta el proyecto Fondef IDEA I+D "Validation of SFN-rich microcapsules as functional ingredient with demonstrated effectiveness for its use in the food industry", dirigido por la Dra. Andrea Mahn. El objetivo es validar el proceso de producción y estabilización del sulforafano, un compuesto químico presente en hortalizas como el brócoli y la coliflor, conocido por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Este proyecto, que busca generar ingredientes funcionales para la industria alimentaria, cuenta con el respaldo del Laboratorio de Biotecnología en Alimentos (LBA-Usach), la Facultad de Química y Biología, y la colaboración de empresas del rubro alimentario y farmacéuticas. Se espera la creación de un spin-off para transferir esta tecnología y mejorar la calidad de vida de las personas.

ProChile y la Promoción de Ingredientes Naturales y Alimentos Funcionales

ProChile ha organizado seminarios para el sector de ingredientes naturales y alimentos funcionales, reuniendo a empresas productoras para explorar estrategias que conviertan al país en un productor y exportador de alimentos de alto valor agregado. Se han realizado estudios de mercado, como el de Alimentos Funcionales en Estados Unidos (2017), que identificó los factores más relevantes para el consumidor: control de peso (78%), salud cardiovascular (73%), salud digestiva (71%) y diabetes (69%). También se realizó un estudio de canal de distribución para Alimentos Funcionales en Holanda (2013), destacando oportunidades para productos chilenos como el maqui, nueces y arándanos con certificación.

Desafíos y Oportunidades para Chile en la Industria de Alimentos Funcionales

La inversión es un desafío importante para el desarrollo de la industria de ingredientes funcionales en Chile. Se enfatiza la necesidad de generar modelos de asociatividad y colaboración para aliviar los costos. La industria alimenticia chilena es el segundo gran sector exportador después de la minería, con retornos anuales superiores a 18 mil millones de dólares. El desafío es claro: la innovación debe tomar un papel preponderante en el desarrollo de nuevas soluciones alimenticias. Se hace un llamado a la industria chilena a mirar y conocer las necesidades alimentarias de las personas de la tercera edad, siguiendo el ejemplo de Europa, Estados Unidos y Japón, en un contexto de aumento de las expectativas de vida.

En este escenario, se han presentado casos exitosos como Pannivita de Granotec Chile, un complejo enzimático que reduce la grasa y el sodio en el pan en un 50% manteniendo sus características. Otro ejemplo es +Maqui de Arauco Nutrientes Naturales, que espera exportar 18 toneladas de esta "superfruta antioxidante" y triplicar la cifra. Estos avances, junto a la investigación en diseño de alimentos saludables (como el trabajo del Dr. Pedro Bouchon de la Universidad Católica en smart snacking), demuestran el potencial de Chile para consolidarse en el sector de los alimentos funcionales, agregando valor a sus materias primas y satisfaciendo la creciente demanda por una alimentación más saludable y natural.

Catálogo de Innovación Alimentaria de Chile 2021 | Transforma Alimentos

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