Congelación de Frutas para Ensaldas y Otros Usos

Congelar frutas es una excelente manera de disfrutar de tus variedades favoritas fuera de temporada o de aprovechar excedentes antes de que se echen a perder. Esta práctica no solo es fácil y económica, sino que también prolonga la vida útil de los alimentos. Es una solución práctica si te gusta tener fruta a mano para preparar una ensalada de fruta, batidos o postres en cualquier momento.

¿Por qué Congelar Fruta?

Congelar frutas o verduras suele ser muy útil para la vida diaria, ya que a veces se compra de más y puede echarse a perder rápidamente. Si te gusta la fruta y no siempre tienes a mano la que prefieres, porque ya no está en temporada, una opción es congelarla. Es fácil de hacer, barato, y una forma de alargar la vida a la fruta que más te gusta, de algo que necesitaremos en algún momento. Para poder conservar las frutas en el congelador hay que conocer algunos tips y recomendaciones que suelen ser prácticas a fin de que mantengan sus propiedades y sabor.

Frutas variadas listas para congelar en bolsas y recipientes

Preparación General para la Congelación

Uno de los tips más importantes antes de congelar las frutas es que se encuentren en su momento óptimo de maduración, sin golpes ni signos de que se estén poniendo feas.

Materiales Necesarios

  • Bolsas de congelación.
  • Recipientes aptos para congelación o tarros con tapa.

Pasos Esenciales

  1. Lavar la fruta bajo el grifo y con agua fría. Quitar todas las imperfecciones. Colocarla sobre un paño de cocina y dejarla que se seque.
  2. Cortar la fruta. Deberemos tener en cuenta para qué la vamos a utilizar. Si es para un pastel o tarta de fruta, es mejor cortarla en trozos no muy grandes.
  3. Rellenar una bolsa apta para congelación con fruta. Sellar herméticamente, presionando el aire tanto como sea posible.
  4. Pesar la bolsa y etiquetarla indicando la cantidad de fruta que contiene y fecha de congelación.
  5. Poner la bolsa sobre una bandeja de plástico que quepa en el congelador e introducirla en el mismo. De esta forma, al estar la bolsa sobre la bandeja, la fruta se mantiene horizontal, no se queda pegada, ni superpuesta y se congela más rápidamente, siendo más fácil envasarla después. Pasados unos 30 minutos (el tiempo dependerá del tipo de fruta y del tamaño), colocar la bolsa en el congelador y repetir la operación con otra bolsa colocándola en la bandeja de nuevo.
  6. Es importante comprobar que no hay fruta pegajosa, pero si es así, es mejor eliminarla.
  7. Deben colocarse en recipientes o bolsas adecuadas, ya que no solo ayuda a que las frutas se conserven bien, sino que también a tener el congelador organizado.
Proceso de congelación de frutas en una bandeja antes de ser almacenadas

Cómo Prevenir la Oxidación y Decoloración

Uno de los problemas más habituales que se presentan en el momento de congelar la fruta es que se pueden oxidar, ponerse negras y en algunos casos cambiar de sabor. Frutas como la pera, el melocotón, la nectarina o la manzana, entre otras, se ennegrecen o decoloran.

Uso de Ácido Ascórbico (Vitamina C)

Para prevenir la decoloración se usa un tratamiento a base de ácido ascórbico (la vitamina C). El ácido ascórbico previene la decoloración y se puede comprar en farmacias y en internet o donde se venden productos para congelar y envasar.

  • Se disuelve en el almíbar frío justo antes de ponerlo sobre la fruta.
  • Para congelar fruta sin líquido, rociarla con la solución de ácido ascórbico justo antes de espolvorear con azúcar. Usar 1/4 de cucharadita de ácido ascórbico disuelta en un cuarto de taza de agua por cada 4 tazas de fruta.

Alternativa: Baño de Agua Acidulada

En el caso de no tener este ácido, se puede sustituir por un baño de agua acidulada. Cortar la fruta y sumergirla en ella. Un cuarto de litro de agua a la que le añadiremos una cucharada de zumo de limón.

Si las frutas se ennegrecen fácilmente (pera, manzana, plátano, melocotón, albaricoque…), se recomienda seguir el proceso antes indicado, utilizando un enjuague de ácido ascórbico o un baño de agua acidulada. Tomar media cucharadita de ácido ascórbico y disolver en 3 cucharadas de agua. Pincelar la fruta antes de la congelación con esta disolución o con la de agua acidulada.

Frutas cortadas en un tazón con agua y limón para evitar la oxidación

Congelación con o sin Azúcar/Almíbar

Las frutas, en su mayor parte, tienen mejor textura y sabor si se envasan en azúcar o en almíbar.

Para Dietas sin Azúcar

Si se tienen que usar en dietas sin azúcar, se pueden congelar sin nada y quedan bien, aunque se pueden probar con otros tipos. La fruta preparada sin endulzar es mejor para cocinar, porque contiene menos líquido, pero en el caso de dietas sin azúcar, también se usan en helados a los que se añade edulcorante.

Preparación en Almíbar

La fruta preparada en almíbar es mejor para postres.

  • Para preparar el almíbar: disolver 250 gramos de azúcar en 500 mililitros de agua caliente (para 1 kilo de fruta, sin huesos ni piel) y dejarla enfriar completamente. La cantidad recomendada de azúcar en agua es aproximada. Se puede hacer un almíbar más denso poniendo más cantidad de azúcar. También se pueden variar las cantidades proporcionalmente.
  • Lavar y/o pelar la fruta; cortarla en rebanadas o en trozos e ir introduciéndola en los tarros con el almíbar frío.

Consideraciones para Frutas Específicas

Manzanas y Peras

Las manzanas y peras se congelan, quitándoles el corazón y cortadas en rodajas o en trozos. Para que no ennegrezcan, se pintan con la disolución de ácido ascórbico o agua acidulada. Se puede dejar o quitar la piel. Las manzanas dulces tienden a mantener mejor su sabor en el congelador que las variedades agrias. Conviene congelarlas en puré o compota, es decir que previamente estén cocidas, si se buscan otras texturas.

Cítricos (Limones, Limas, Pomelos, Naranjas)

El mejor método para congelar limones, limas, pomelos y naranjas es congelar por separado la ralladura y el zumo. El jugo edulcorado se conserva perfectamente congelado, pero sin edulcorar, no. Se puede hacer zumo y pasarlo a bandejas de cubitos de hielo para congelar, incluso en botes de cristal, dejando el espacio necesario entre el zumo y la tapa. La cáscara de cítricos se puede congelar directamente en una bolsa de congelador.

Melón y Sandía

El melón y la sandía es mejor cortarlos en trozos pequeños y sin pepitas. El melón se pinta con la disolución de ácido ascórbico o agua acidulada. Aunque conserva bastante la textura, no se puede tomar crudo una vez descongelado debido a su alto contenido de agua. Sin embargo, si se congelan, pueden usarse luego en licuados o helados caseros.

Cerezas y Picotas

Las cerezas y picotas se congelan lavadas y secas, sin hueso y partidas por la mitad.

Mango

El mango se puede congelar en puré y ya edulcorado.

Piña

La piña se congela ya troceada y espolvoreada con azúcar o edulcorante.

Frutos Rojos y Bayas

Los frutos rojos y todo tipo de bayas se pueden congelar enteros, solo con un rápido lavado previo.

Otras Frutas

Las bananas también pueden ir al congelador, pero lo ideal es que estén cortadas en rodajas y con algunas gotas de limón por arriba para que no se oxiden. Frutas como el ananá, el mango o la papaya conviene congelarlas en trozos, pero hay que tener en cuenta que suele ser habitual que pierdan un poco de consistencia cuando se descongelen. Las ciruelas, duraznos o damascos hay que cubrirlos con azúcar y colocarlos en un recipiente rígido con algunas gotas de limón antes de congelarlos.

Una variedad de frutas congeladas individualmente en bolsas y recipientes

Frutas no Recomendadas para Congelar (para Consumo Directo)

A pesar de que casi todas las frutas pueden congelarse, es importante tener en cuenta que pierden frescura al momento de descongelarlas. Muchos tipos de frutas están compuestos principalmente por agua. Cuando se congelan, la estructura del alimento se modifica y se cristaliza, por lo que cuando vuelven a temperatura ambiente su consistencia suele ser distinta.

Casi todas las frutas pueden ir al congelador, pero lo más importante es determinar el uso que tendrá luego de descongelarla. Hay frutas como la banana, los cítricos o frutos rojos que al descongelarse no pierden su consistencia para ciertos usos, pero otros sí. Si las frutas congeladas van a ser utilizadas para realizar helado casero, licuados o smoothie, puede ir cualquier tipo al congelador.

Cabe destacar que el procedimiento para congelar frutas de manera casera es un poco distinto al utilizado para congelar verduras. La diferencia principal está en el blanqueado, un paso que se aplica en verduras (no en frutas) como tratamiento térmico para inactivar las enzimas que causan pardeamiento.

Tiempo de Conservación y Calidad

Se puede congelar un máximo de 6 a 9 meses, pero se puede mantener hasta un año, siempre que no se formen cristales o se ennegrezca. Todas las frutas que no requieren de cocción previa pueden estar durante varios meses en el congelador.

En el momento de congelar la fruta, lo ideal es que esté en óptimas condiciones de consumo y que sea de buena calidad. Las frutas que estén en almíbar también pueden ir al congelador, pero deben ir en recipientes y cortadas en cubos para evitar que se oxiden.

¿Pierden Vitaminas y Minerales las Frutas Congeladas?

Es habitual escuchar que las frutas o verduras congeladas pueden perder sus vitaminas y nutrientes, pero esto es un mito. Congelar la fruta solo inhibe la posibilidad de que haya una interacción con microorganismos presentes en el agua que tienen estos alimentos, sin intervenir en los nutrientes. En el momento de descongelar la fruta mantendrá todas sus propiedades.

El mejor proceso de congelación - Unifrio

Cómo Descongelar las Frutas Correctamente

A la hora de consumir las frutas, es ideal dejar que se descongelen solas en la nevera durante toda la noche, o que tengan al menos 24 horas para volver a temperatura ambiente. Es importante tener en cuenta que la temperatura del congelador de casa es mayor a la de los congeladores industriales y que, por lo tanto, la congelación casera requiere más tiempo.

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