En un mundo globalizado donde términos como muffin, cupcake o magdalena dominan las vitrinas de las pastelerías, el término queque se alza como una pieza fundamental de la identidad culinaria chilena. Lejos de ser un simple anglicismo adaptado, el queque posee una estirpe propia, diferenciándose claramente de sus homólogos internacionales por su historia y su arraigo en la tradición doméstica.

El origen y la evolución de una tradición
Aunque existe la creencia popular de que la palabra queque proviene del término inglés cake, no hay libros ni fuentes escritas que permitan asegurarlo con total certeza. En sus orígenes, el queque debe haber sido un pariente cercano del pan, el cual se horneaba endulzado con miel para asegurar su conservación durante varios meses.
Con el paso del tiempo, esta preparación fue aumentando su dulzor y diversificándose en sabores y agregados. Actualmente, las variedades parecen no tener fin; algunas recetas exigen esfuerzos extraordinarios, como el famoso queque Omamá. Esta variante, rescatada por el chef chileno Carlo Von Mülhenbrock en las riberas del lago Llanquihue (específicamente en Puerto Octay), destaca por un proceso de elaboración que requiere ser batido nada más y nada menos que durante 24 horas.
La expresión «creerse el hoyo del queque»
La importancia cultural del queque es tal que ha permeado el lenguaje cotidiano en Chile. La expresión «creerse el hoyo del queque» es un refrán profundamente arraigado que se utiliza para aludir a una persona creída, altanera o que se siente el «centro» de todo.
Este dicho no es aleatorio: recoge la forma circular del típico molde de aluminio que se utiliza para hornear este postre, el cual presenta un orificio o «hoyo» en su centro. Para quien no es chileno, la frase puede resultar enigmática, pero para el habitante local, evoca directamente la estructura física de este manjar.

Características del queque perfecto
Más allá de su forma, el queque se define por cualidades sensoriales específicas. Debe ser esponjoso, húmedo, y poseer sabores y aromas definidos. Quizás lo más importante es su capacidad de transmitir una sensación de hogar: decir «queque» es traer a la memoria esa mezcla clásica de huevos, harina, materia grasa, ralladura de limón y vainilla, siempre con ese aroma distintivo de algo recién salido del horno.
Lugares destacados para degustar esta tradición
Si busca experimentar la esencia del queque en distintos puntos de la capital, los siguientes establecimientos son referentes que mantienen viva esta costumbre:
| Establecimiento | Ubicación |
|---|---|
| El Neuquino | Monjitas 448, Barrio Bellas Artes |
| Café VOP | Augusto Leguía norte 224, local 3, Barrio El Golf |
| Pastelería Mozart | (Sucursales tradicionales) |
| Café Ritual | Av. Apoquindo 3350 |